lunes, 12 de noviembre de 2012

Nominados a los premios Liebster Awards

Me llena de orgullo y satisfacción anunciar que acabamos de ser nominados a los Liebster Awards. Todo un honor para un blog modesto como éste. La nominación se la tengo que agradecer a German Long del blog De Viaje Por Ahí. Es un blog argentino, así que, como veis, estos premios son internacionales.

Muchos os preguntaréis que son esos Liebster Awards. Los premios son una iniciativa que ha surgido para dar a conocer blogs modestos y para aumentar las relaciones entre los bloggers, sin importar la distancia.

Los premios tienen unas reglas que hay que seguir cuando te nominan:

  • Compartir 11 cosas sobre ti.
  • Responder a las 11 preguntas que ha dejado la persona que te ha nominado.
  • Elegir 11 blogs que quieras nominar (debe tener menos de 200 seguidores).
  • Escribir 11 preguntas nuevas para hacérselas a los nuevos nominados.
  • Seguir a quien te ha concedido el premio y a los blogs a quienes se lo concedes.
  • Hacer crecer el círculo y por eso mejor no enviar la nominación de vuelta a quien te ha nominado
  • Comentar en cada uno de los blogs que nomines, informándoles del premio en su blog.

Así que iré poco a poco...

11 cosas sobre nosotros.

  1. Lena y yo (Alberto) somos pucelanos (Valladolid) de nacimiento y de residencia. Aunque quien sabe que casa nos espera en un futuro.
  2. Soy algo friki preparando los viajes y siempre hago una guía propia de los lugares que vamos a visitar con itinerarios, gastronomía... Al principio eran unas notas en unos folios (de ahí el nombre del blog) pero últimamente esas notas se han convertido en una mini-guía encuadernada.
  3. Allá donde vamos probamos algo típico de la gastronomía local.
  4. Lena es alérgica a la cebolla y siempre llevamos escrito en el idioma local la traducción de esta palabra. Frases como "Soy alérgica a la cebolla" preceden a cualquier cosa que pedimos. Aunque lo que nunca falla es su sexto sentido para detectarla en cualquier plato.
  5. De cada viaje nos traemos un imán para el frigorífico.
  6. Nos encanta viajar juntos y nos complementamos muy bien durante el viaje, cada uno tiene sus habilidades.
  7. Hacemos montones de fotos allá donde vamos. Es una forma de fijar los recuerdos para siempre. Cuando las vuelves a ver te vienen a la mente situaciones y sensaciones que casi habías olvidado.
  8. Hasta que hicimos nuestro primer viaje juntos, no me atraía demasiado viajar. Pobre iluso, no sabía lo que me perdía. Ahora siempre estoy con ganas de hacer alguna escapada.
  9. Ha habido un viaje que nos ha dejado especialmente marcados, Islandia. Este país nos ha robado el corazón. Se lo recomendamos a todo el mundo, es un lugar realmente fascinante. Sin duda, será un sitio al que volveremos.
  10. Nunca hemos perdido un tren, autocar o avión importante en nuestros viajes, pero hemos estado a punto muchas veces. De las peores que recuerdo fue cuando tuvimos que correr, maleta de las grandes en alto, por las estación Sants de Barcelona a falta de un minuto para que saliese nuestro tren. Nos tuvimos que montar en el primer vagón, el de la cafetería, porque sino nos cerraban las puertas. Todo un espectáculo para los viajeros que nos vieron.
  11. Nunca nos han perdido una maleta en un aeropuerto. Aunque por culpa de sucesivos retrasos en un vuelo Lisboa-Madrid (unas 12 horas), nos ha tocado dormir en un aeropuerto. Hubiésemos tardado menos andando

Las 11 preguntas de German.

  1. ¿En qué te basas para planear tu próximo viaje...?
    Varias veces nuestro destino se ha basado en buenas ofertas de vuelos (como el viaje a París de este año) o en tener a algún amigo viviendo fuera (como el de Florencia del año pasado), el alojamiento gratuito siempre lo agradecen los bolsillos.
  2. Link a la que consideres, por la razón que sea, tu mejor foto de viaje...
    Ésta quizás sea nuestra mejor foto de viaje, aunque cualquiera de este álbum podría serlo. Con un paisaje así es difícil hacer malas fotos.
  3. Algún objetivo en específico relacionado a viajes.
    Por un lado está, a nivel viajero, visitar países como Japón, Camboya, EEUU, Cuba, Kenia, R.D. del Congo... y por el lado blogger, está el hacer un blogtrip y conseguir que el blog sea cada vez mejor, con más contenido y mejor elaborado.
  4. Describe tu estrategia para el primer día apenas llegado a un lugar nuevo...
    Normalmente ya tenemos pensado lo que veremos ese día, pero siempre acabamos visitando muchos más sitios, el ansia de verlo todo nos puede.
  5. Cuál es el principal motivo para perder las ganas de ir a algún destino:
    1. Falta de tiempo suficiente
    2. Demasiado trámite de papeles (visas, etc)
    3. Dinero
    4. Situación específica de un lugar en particular
    Solo hay dos cosas que no nos permiten viajar más, la falta de tiempo (o vacaciones) y la falta de dinero. Si por nosotros fuese...
  6. Aparte de placer, que te aporta viajar...
    Te abre la mente a culturas y formas de pensar que no tienen nada que ver con las de tu país o entorno. Existen formas diferentes de ver la vida a como la ves tú, pero eso no significa que sean mejores o peores. Con cada viaje aprendes algo nuevo y eso te permite crecer como persona.
  7. Relacionado a viajes, el logro que más te enorgullezca es...
    Haber llegado a tanta gente, más de lo que me esperaba cuando empecé con el blog, tener cada vez más visitas, que entidades relacionadas con el turismo se hayan puesto en contacto con nosotros. En definitiva, que lo que escribes interesa.
  8. Por qué la gente debería viajar...
    ¿Por qué no? Viaja como quieras y lo lejos que quieras pero siempre con los ojos bien abiertos, los oídos atentos y mente dispuesta a aprender con la humildad y respeto que merece todo lugar. Todo rincón reserva un regalo para cada persona, simplemente hay que saberlo ver.
  9. ¿Crees que hay algún lugar en el mundo que nunca podrás visitar?
    No, seguro que todos me sorprenden en algún aspecto y tiran por tierra las ideas preconcebidas que pueda tener. Simplemente hay que atreverse a dar ese paso y visitarlo.
  10. ¿Qué lugar no fue lo que esperabas y por qué?
    Normalmente cuando llevas unas expectativas muy altas por ver algo te sueles llevar una pequeña desilusión. Por ejemplo, este año fuimos a París y visitamos el palacio de Versalles. La cantidad de gente que había, el que fuese una mañana lluviosa y fría y que al entrar dentro del palacio tuviésemos que ir apretujados en fila india, hizo que nos fuésemos algo desilusionados.
  11. ¿Considerarías ser viajero sin ser bloguero...? ¿Y ser bloguero sin ser viajero?
    Sí, aunque también creo que ambas se complementan y suman, y te hacen ver las cosas con otros ojos.

11 blogs que queremos nominar.

Aunque algunos de ellos tienen más de 200 seguidores en algunas redes sociales les he querido incluir porque me encantan sus blogs. No contento con saltarme las reglas con esos blogs he querido incluir unos más, 12, por qué no! Aquí van mis nominados por orden alfabético:

  1. Chavetas
  2. El blog de AMAIA
  3. El mundo a tus pies
  4. El Rincón de Sele
  5. Hoja de Rutas
  6. La Próxima Parada
  7. Los Mochilines, relatos de unos viajeros
  8. Memorias de Oriente
  9. Mi patria son mis zapatos
  10. Toni por el mundo
  11. Una Vida en Mil Viajes
  12. Viajediario

Nuestras 11 preguntas.

  1. ¿Qué fue lo que te motivó a crear un blog de viajes?
  2. Algún destino que tengas pendiente, y al que te encantaría ir.
  3. Recomienda algún lugar de España y alguno del extranjero en el que hayas estado.
  4. Cuenta alguna anécdota que te haya pasado en alguno de tus viajes, o algún momento que hayas vivido y te haya marcado especialmente.
  5. ¿Tienes alguna manía al preparar un viaje, o al llegar al destino?
  6. ¿Que herramientas o webs usas para manejar o escribir en el blog? ¿y para organizar tus viajes?
  7. ¿Te has planteado alguno vez dedicarte de forma profesional al sector turístico o a la fotografía?
  8. Cuando viajas, ¿dónde sueles alojarte? Hoteles, albergues, coachsurfing...
  9. Si tuvieses que cambiar de domicilio e irte a vivir a otro país de los que has visitado, ¿cuál escogerías?
  10. Cuando viajas, improvisas o lo llevas todo bien atado.
  11. Si tuvieses tiempo y dinero de sobra ¿a dónde irías?

El resto de reglas las cumplo o las cumpliré nada más publicar esto, así que solo me queda decir ¡Enhorabuena a los nominados!

domingo, 23 de septiembre de 2012

Redes sociales y concursos

No se si os habréis fijado, pero he hecho un par de cambios en el blog. Un par de enlaces, poca cosa en apariencia, pero importantes en contenido. He puesto, en la columna de la derecha, unos links a la redes sociales del blog: facebook, twitter, youtube y picasa; también he añadido un link para sindicar las noticias (RSS).

Estoy empezando a generar actividad en las redes sociales y al igual que en el blog necesito vuestra ayuda, así que animaos y uniros.

Por otro lado, este año me presento a los premios Bitácoras 2012, la octava edición de este certamen. Estos premios son un referente en el mundo blogger hispano. Para que os hagáis una idea de la repercusión y difusión que tienen, el año pasado participaron 18.320 blogs y se realizaron 132.714 votaciones. Por dar más datos, el concurso tiene como colaboradores a RTVE o Pullmantur, por decir un par de ellos.

Así que desde aquí os pido vuestro voto para este humilde blog en la categoría "Mejor Blog de Viajes". Notas de un viajero for president!!!. Es muy sencillo, solo tenéis que hacer clic en la siguiente imagen.

Votar en los Premios Bitacoras.com

Si queréis compartirlo con vuestros contactos en facebook, twitter... pasadles este link http://bitacoras.com/premios12/votar/5ef404509d06cf3a36c5a133d79960a4fb9cb738

Tenéis hasta el 9 de noviembre para votar, pero seguro que hasta entonces sacáis un ratín para darme un voto.

Gracias de antemano a todos los que me deis vuestros votos, pero sobre todo gracias a todos lo que me leéis, porque eso es lo realmente importante.

martes, 11 de septiembre de 2012

Primer día en París, Motmartre y paseo nocturno

Nuestro primer día del viaje a París iba a comenzar pronto, muy pronto, quizás demasiado. Cogimos el autobús que nos llevaría al aeropuerto de Madrid (27 € los dos) a las 00.30 y eso significaba que íbamos a dormir muy poco esa noche, y así fue. Fue una pena que el siguiente autobús al aeropuerto nos pillase mal para facturar, qué se le va a hacer.
Dormitamos lo que pudimos en el autobús y luego tuvimos otra ración de "me duermo, no me duermo" en el aeropuerto. Después de estas mini-siestas, y con unas ojeras como las de un oso panda, facturamos una maleta y salimos en el vuelo de Ryanair (72.98 € los dos) de las 6.50 hacia París Beauvais.

Aterrizamos a las 9.00, pero aún quedaba un trecho. El aeropuerto París Beauvais está bastante alejado de la capital francesa, a unos 90 km al norte. Para llegar a París la mejor opción es coger un Shuttle-bus (30 € los dos) que te deja en la estación Porte Maillot en una hora y cuarto. Estos autobuses salen entre unos 15 y 20 minutos después de cada llegada de avión. Los tickets se pueden comprar en las taquillas del aeropuerto o en la web, aunque si no recuerdo mal a mi no me funcionaba y los compramos en el propio aeropuerto. Si queréis más información sobre estos buses echad un vistazo aquí.

Tras otra mini-siesta en el autobús llegamos a la estación de Porte Maillot y desde allí cogimos el metro (compramos un taco de 10 tickets t+, 12.50 €) hasta el hotel. Era mediodía cuando llegamos al hotel y estábamos muy cansados, así que decidimos que lo mejor sería dormir un poco, comer y salir a dar un paseo más tarde.

Tras un buen sueño, una buena ducha y zampar algo, habíamos recuperado las fuerzas de una noche tan cansada. Nuestro plan para hoy era dar una vuelta por Montmartre y como nos sobraría tiempo, bajar al Arco del Triunfo y a la torre Eiffel y ver estos dos impresionantes monumentos anocheciendo.

Montmartre no estaba demasiado lejos e íbamos a tardar más si cogíamos el metro, así que decidimos ir dando un paseo hasta el barrio bohemio por excelencia. Es un barrio situado en una colina de 130 metros de altura, y aunque eso se nota cuando subes las empinadas calles y escaleras, es un verdadero placer pasear por un lugar con ese encanto (si aún no lo ha corrompido el espíritu turístico). En su día fue una población independiente de la capital, hasta 1860 que se anexionó a París como distrito XVIII. A finales de ese mismo siglo, el XIX, el barrio tenía muy mala fama por todos los cabarets y burdeles que estaban instalados en él. Pero poco a poco, con la llegada de artistas, esta mala fama fue desapareciendo hasta convertirse en el barrio bohemio parisino por el que se le conoce.

Callejeando por la parte sur del barrio llegamos a la famosa Place du Tertre. Esta plaza es conocida por los pintores y retratistas que exponen sus obras y ofrecen sus servicios a la gente (turistas) que pasa por allí. Quizás en su día tuvo un espíritu más bohemio, hoy en día las oleadas de turistas estropean un poco esta estampa. Aún así recomiendo acercarse a la plaza y ver como los pintores, a golpe de carboncillo, crean retratos en pocos minutos.

Desde allí fuimos a la Basílica del Sagrado Corazón (Basilique du Sacré Coeur), una de las estampas más bonitas de la ciudad, tanto por la propia basílica como por las vistas que se tienen desde allí. La basílica se comenzó a construir en 1875, y en 1914 ya estaba terminada, todo ello gracias a las donaciones de parisinos y franceses (el nombre de alguno de ellos se puede ver en el interior). Pero lo curioso de esta iglesia no es esto, ni los 83 metros de altura de su cúpula principal. Lo curioso está en la piedra de su fachada, proviene de las canteras de Château-Landon y entre sus cualidades destacan su dureza y su auto-limpieza en contacto con el agua; cuando llueve la piedra segrega una sustancia blanquecina que la hace permanecer siempre blanca.

El acceso a la basílica es gratuito, aunque subir a la cúpula y ver la cripta cuesta 5 €. Se puede visitar de 6.00 a 22.30 y de 9.00 a 17.45 para la cúpula y la cripta, aunque si queréis estos datos actualizados echad un vistazo a su página oficial. Nosotros estuvimos viendo su interior, aunque no subimos a la cúpula, ni entramos a la cripta. El interior es bonito, aunque lo que realmente destaca es su exterior.

Frente a la fachada de la basílica hay unas grandes escaleras que descienden con un montón de gente sentada escuchando a los músicos callejeros tocar clásicos de la música como "La bamba", "Wonderwall" (de Oasis), "Imagine" (de John Lennon) y un largo etcétera. Además de la música también estaba por allí un chico que hacía malabares con un balón de fútbol subido a una farola, ¡increíble!

Tras canturrear algunas canciones y ver al portento físico del balón descendimos las escaleras para seguir con nuestro camino. Si llegáis por este lado de la colina podéis subir los aproximadamente 200 escalones andando o coger el funicular de Montmartre por el precio de un Ticket t+, para bajar no merece la pena. Seguimos bajando hasta el Boulevard de Rochechouart que más adelante se convierte en el Boulevard de Clichy. Todo este boulevard esta lleno de sex shops, salas de striptease y todo lo que tenga que ver con el negocio del sexo.

En el mismo Boulevard de Clichy se encuentra el famosísimo Moulin Rouge. Construido en 1889, posiblemente sea el cabaret más famoso del mundo y el más famoso de la loca belle époque. No entramos, solo lo vimos desde fuera, pero es curioso ver un sitio en persona cuando lo has visto tantas veces por televisión, y esto pasa muchas veces en París. Si queréis más información sobre los espectáculos o precios visitad su página web, aunque tened en cuenta que los precios no son nada baratos, 95 € solo por el show, con cena se sube a 175 €.

Después de las fotos de rigor cogimos el metro allí mismo, en la parada Blanche, para dirigirnos a uno de los iconos de la ciudad, el Arco del Triunfo. Este colosal arco de 49 metros de alto representa las victorias del ejército francés de Napoleón. Lo mandó construir tras la victoria en la batalla de Austerlitz, diciéndoles a sus hombres "Volveréis a casa bajo arcos triunfales". Tampoco me quiero liar más así que si queréis más datos sobre él, horarios, precios, etc. echad un vistazo a este link, viene toda la info necesaria y actualizada.

Es un arco realmente espectacular. Llama mucho la atención la impresionante rotonda que lo rodea, tendrá unos 8 o 10 carriles (sin pintar); un estupendo caos. Es curioso que en esta rotonda la prioridad la tiene quien se mete dentro y no quien está en ella. Pero bueno, dejemos los temas de tráfico a un lado. El Arco del Triunfo es un monumento muy bonito e imprescindible si visitas París. Ah, por cierto, aunque se puede subir a la parte superior, nosotros lo dejamos para otro día, para cuando tuviésemos la Paris Museum Pass (os hablé de ella en esta entrada).

Desde el Arco del Triunfo fuimos caminando hacia el río por la avenida Iéna. Aunque para nosotros siempre será, tanto la avenida como la parada de metro, Lena y no Iéna (La "i" mayúscula del cartel parece una "l" minúscula). No todo el mundo puede decir que tiene su nombre en una avenida parisina. Mirad como da el pego en la foto.

Bromas aparte, estaba acercándome al monumento que más deseaba ver de todo el viaje, la Torre Eiffel. ¿Habría puesto las expectativas demasiado altas? ¿Me parecería bonita, pero sin más? Ufff, qué nervios tenía. Intenté no mirar para arriba hasta que no la tuve cerca, y así lo hice. Quería disfrutar ese momento, quería hacerlo rápido y sin ir poco a poco, así que levanté la mirada y ahí estaba imponente, dominante y estilizada. Verla allí superó cualquier idea preconcebida que llevase, había superado mis expectativas, sin duda.

Pero no es solo la Torre Eiffel, sino su entorno. Justo al lado pasa el Sena, un gran río que se mimetiza a la perfección con la ciudad. Y es que ésta, en ningún momento le ha dado la espalda, sino que le ha dado toda la importancia que se merece.

Cuando llegamos todavía no estaba iluminada, así que esperamos tranquilamente sentados en el césped de los Campos de Marte. Era viernes, así que había un montón de gente por allí sentada con botellas y algo de comida. ¿Se podría tener un plan mejor para empezar la noche?

Si la Torre Eiffel ya es bonita sin iluminar, cuando se encienden sus luces y cae la noche se convierte en algo realmente impresionante. Pero todavía existe un momento de mayor apogeo, y es que a las en punto se produce lo que podéis ver en el vídeo durante unos minutos, una gozada para la vista.

Era tarde y estábamos cansadísimos. Había sido un día largo, muy largo, así que decidimos ir a descansar al hotel y mañana seguir descubriendo (o redescubriendo en el caso de Lena) esta gran ciudad.

A continuación os dejo un mapa con los lugares que visitamos durante ese día.

Si queréis ver el mapa en otra pestaña haced clic aquí.


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Diario del viaje

sábado, 4 de agosto de 2012

De vuelta de vacaciones... de Europa Central

Hace un par de días llegamos de nuestro viaje de verano. Los días (incluso semanas) antes de partir estuve sin tiempo para nada, por eso no pude comentaros en el blog a donde íbamos a irnos este verano. Pero bueno yo os lo digo ahora. Hemos estado 13 días por Europa Central visitando cuatro países, República Checa, Austria, Eslovaquia y Hungría. Una verdadera gozada.


Ver Europa Central 2012 en un mapa más grande

Los primeros cinco días del viaje (aunque el primero llegamos por la noche) los dedicamos a la República Checa, visitando Praga durante tres días y haciendo una excursión de un día a Český Krumlov. Dos localidades con un ambiente medieval que tienen mucho que enseñar.

El sexto día partimos hacia la capital austriaca, Viena, en la que estuvimos tres días. Una ciudad imperial, por la que da gusto pasear e ir en bici (ya os contaré más sobre esto).

El día 9 de nuestro viaje nos desplazamos a Bratislava, una localidad situada a tan solo una hora en autobús de Viena, pero que es la capital de otro país, Eslovaquia. Una ciudad abarcable en un día y que merece la pena ser visitada.

Para finalizar nuestro viaje pasamos tres días y medio en la perla del Danubio, Budapest. La capital húngara cuenta con monumentos archiconocidos que quitan el habla y con baños termales que relajarían hasta al broker más estresado.

Poco a poco os iré contando más sobre el viaje.

Hasta pronto!!!

lunes, 18 de junio de 2012

Colaboración en el blog de TouristEye

Si ya tenía pocas cosas que hacer como trabajar, tocar con mi grupo, mantener el blog, ir al gimnasio, a clases de salsa (la que lo hace bien es Lena)... me he metido en otro fregado. Hace tiempo se pusieron en contacto conmigo la gente de TouristEye por si quería colaborar con ellos en su blog. Les dije que sí, porque era una forma de poder escribir otro tipo de artículos alejándome de la dinámica que llevo en el blog y además poder dar visibilidad al blog por otros medios.

Ya había aceptado escribir en el blog, ahora tocaba decidir el tema. Lo tenía claro, quería escribir sobre el viaje de mi vida, el que más me ha marcado hasta la fecha, Islandia. Quería dar un enfoque diferente al artículo, no relatar lo que había hecho allí, como hago en el blog. Así que opté por dar una pequeña lista de los sitios que más me marcaron de ese país.

lunes, 14 de mayo de 2012

Guía de viaje: 7 días en París

Fue a finales de febrero, cuando, sin apenas esperanzas de conseguir algún vuelo barato para Semana Santa, encontré una buena oferta en Ryanair. El destino, París. Habíamos estado barajando muchas opciones como Dublín, Budapest, Marrakech... pero todas se iban de presupuesto para esas fechas. Así que compramos los billetes a París y me puse manos a la obra con la guía.

Para todos los viajes hago una guía personalizada con toda la información que necesitamos. En los primeros viajes esa guía eran unos folios sueltos con horarios de los monumentos y poco más. Ahora es una guía que encuaderno, con mapas, información del trasporte, itinerarios para el día a día, gastronomía... vamos que estoy hecho un friki.

Bueno, al lío, vamos a detallar los preparativos del viaje a París.

Fechas

El puente de Semana Santa y unos días más. Esto fue lo que teníamos claro desde un principio. Así que después de comprar los billetes teníamos que ver que hacer desde el 6 al 12 de abril (2012) en la Ciudad de la Luz; luz que supieron tapar a la perfección la nubes, todo sea dicho.

¿Cuándo es la mejor época para viajar a París? Pues es difícil decidir, cada época tiene sus encantos y sus inconvenientes. En invierno hace bastante frío, llegando casi a los 0ºC, aunque no es un clima tan frío como en otras capitales europeas, o como en Pucela. También, es más fácil que te llueva en esta época del año y hay menos horas de luz; pero a cambio ves reducidas las hordas de turistas que lo invaden todo. Aunque visitar la ciudad en Navidad tiene un encanto especial. Pero, en nuestra opinión, la mejor época del año es en primavera-verano, no hace demasiado calor (no tanto como en Madrid, por ejemplo), hay muchas horas de luz y sobre todo hay menos posibilidad de que llueva, algo importante para poder disfrutar de sus calles y parques. Aún así, cualquier época es buena para visitarla.

Transportes

Avión

Para llegar a París desde Madrid hay bastantes opciones, nosotros escogimos Ryanair. Salimos el viernes 6 a las 6.50 desde la T1 de Madrid para llegar al aeropuerto París Beauvais a las 9.00. El vuelo de vuelta sería el jueves 12 a las 18.00, aterrizando en la capital española a las 20.15. Estos horarios eran perfectos, ya que nos iban a permitir disfrutar del primer y último día. Los precios fueron económicos para las fechas que eran, 115.96€ ida y vuelta los dos; a lo que hay que sumar 30€ de una maleta que facturamos (15€ por trayecto). Por supuesto, la mejor forma de ver todas las posibilidades y precios de los vuelos para ir a París es visitar Skyscanner

Autobus

Muy bien, tenemos el avión, pero ni nosotros vivimos en Madrid ni vamos a Beauvais. Así que habrá que cubrir esas distancias con algún medio de transporte.

Valladolid - Madrid Barajas

Para ir al aeropuerto de Madrid desde Valladolid la mejor manera de hacerlo es con los autobuses Alsa porque te dejan en el mismo aeropuerto. También se puede ir en tren y luego coger allí el metro, pero además de ser una opción más cara, a las horas que queríamos hacer el viaje no había trenes. Así que por 27€, los dos, reservamos el bus que mejor nos cuadraba, el de las 00.30, que nos dejaría en la T1 a las 3.30. A la vuelta cogeríamos el bus en la T4 (a la cuál se llega desde la T1 con un bus lanzadera gratuito) por 24.30€, los dos.

París Beauvais - Estación Porte Maillot (París)

Para llegar a la capital francesa desde el aeropuerto de París Beauvais Tille se puede optar por el taxi y pagar una cuantiosa suma (entre 140€ y 180€) por recorrer los 90 km que hay. Pero si no te bañas en monedas de oro como el Tío Gilito, supongo que hayas descartado esa opción. Si sois varios, si que puede que os interese contratar un traslado al centro de París, ya que no sale tan caro. También está la opción más barata que es ir en autobuses lanzadera. El billete cuesta 15€ por persona y viaje y tardas 1h 15min en llegar al parking Pershing en Porte Maillot (París). Las salidas desde el aeropuerto son entre 15 o 20 minutos después de la llegada de cada avión (no os preocupéis, salen buses hasta que no haya más gente esperando). Para llegar al aeropuerto los autobuses salen de la misma estación a la que llegas 3h 15min antes de cada vuelo (el encargado señala con un cartelito el destino de las personas que tienen que coger el bus, por ejemplo, "Madrid - Barajas T1").

Transportes en París

La mejor forma de moverse dentro de París y de salir a las afueras (Versalles, Eurodisney...) es utilizar el metro o el RER (el cercanías). Funcionan todos los días de 5.30 a 1.00 (hasta las 2.00 los viernes, sábados y fiestas), cubren todas las zonas (sobre todo las turísticas) y tienen una buena frecuencia. Nosotros solíamos esperar unos 3 minutos para coger el metro.

También existen tranvías (solo cuatro líneas y normalmente no las usaréis), autobuses y el funicular de Montmatre; sin tener en cuenta los barcos del Sena. Normalmente no usaréis estos medios de transporte ya que es mucho más cómodos el metro, pero es bueno saber que cuando cierra tanto el metro como el RER es la hora del Noctilien. El Noctilien es un servicio de autobús nocturno que está disponible entre las 0.30 y las 5.30 los siete días de la semana, así a cualquier hora puedes coger transporte público

El transporte, como era de esperar, no era barato. Existen dos formas de usar el transporte parisino, comprando la tarjeta Paris Visite o usando los Tickets t+. La tarjeta Paris Visite es un pase válido para una persona para 1, 2, 3 o 5 días consecutivos en las zonas 1 a 3 o 1 a 5, sin límite de viajes. El precio varía entre 9.75€ 1 día a 31.15€ 5 días (para las zonas 1 a 3). Los Tickets t+ están pensados para las personas que van a usar menos el transporte público (metro, RER, autobús...) ya que un billete cuesta 1.70€ y un taco de 10 billetes 12.70€, por lo que te sale el billete a 1.27€. Nosotros optamos por la opción del taco de 10 billetes t+, ya que para hacer rentable la Paris Visite tienes que hacer, en el mejor de los casos (5 días, 31.15€), un mínimo de 5 viajes al día.

De todas formas os aconsejo que echéis un vistazo a la página de la empresa de transportes de Paris para que veáis qué os conviene comprar.

Paris Museum Pass

En París hay una cantidad enorme de museos y monumentos que requieren comprar una entrada. Es una buena idea planificar que es lo que se pretende ver antes de ir. De esta forma sabremos si nos sale a cuenta comprar el Paris Museum Pass y cuál de ellos escoger. Aunque también hay que tener en cuenta que en muchos sitios la entrada es gratuíta si eres menor de 26 años y ciudadano de la UE.

Con este pase se puede entrar a más de 60 monumentos y museos de París y su región sin esperar colas tantas veces como quieras. No esperar colas en una ciudad tan turística es algo muy interesante, te ahorrará mucho tiempo (aunque no en todos los sitios a los que da acceso el pase permiten esto y te toca esperar como a todo el mundo). Existen tres modalidades: 2 días (39€), 4 días (54€) y 6 días (69€). Hay que tener en cuenta que estos días son consecutivos, escribes la fecha de inicio en la tarjeta y a partir de ese día empieza a contar (no cuando la compras). Se puede comprar por internet, en museos y monumentos, en la oficina de turismo de París, en los aeropuertos Roissy CDG y en el Orly, también en Versailles y Disneyland y en las tiendas FNAC.

Nosotros escogimos el pase de 4 días y, la verdad, le sacamos rentabilidad. Me parece una opción muy interesante con la que descubres monumentos por los que quizás no pagarías una entrada ordinaria, pero al estar incluidos en el pack los visitas.

Alojamiento

Nos alojamos en el Ibis budget Paris Porte De Montmartre que está aquí, no es céntrico pero está a diez minutos de la parada de metro Porte de Saint-Ouen de la línea 13 y tiene debajo un supermercado por si necesitas comprar algo. En recepción hay wifi gratis, aunque el ordenador que tienen a disponibilidad de los clientes es de pago, una lástima. Como en la mayoría de hoteles puedes guardar el equipaje cuando haces el check-out, pero aquí te cobran 5€.

Las habitaciones están bien, no para tirar cohetes, pero están bien. La habitación doble, o triple, tiene una cama de matrimonio, con un colchón normal, y una litera encima. Hay una mesa en una esquina con un pequeño taburete, una tele colgada de la pared, un espejo de cuerpo completo y un miniperchero. El baño está separado en tres partes, por un lado está el lavabo con su espejo, y por otro, en dos pequeños cúbiculos, la ducha y el retrete. Tanto la ducha (es una graciosa ducha LED), como el retrete son cabinas prefabricadas. Mejor echad un ojo vosotros mismos.

El desayuno buffet era bastante normalito. Tenían baguettes, pan de molde y algún bizcocho, mantequilla, mermeladas y nutella, un par de tipos de queso, zumos, yogures, leche, cafe y chocolate. Pero no tenían nada de fruta (salvo compota de manzana en tarrina) ni fiambre, y eso se echaba de menos. Aún así nos metíamos unos buenos desayunos para empezar el día con fuerzas.

En cuanto al precio hay que decir que el alojamiento en París es caro; para seguirle el rollo a la ciudad. El hotel costó 62.50€ la noche, a lo que sumando 1.5€ de un impuesto municipal y 4.95€/persona del desayuno que contratamos hacen un total de 73.9€ una habitación doble con desayuno para dos personas. Caro para lo que ofrece, aunque con esto no quiero decir que el hotel este mal, ¡ni mucho menos!, simplemente que París es caro.

En conclusión, es un hotel bastante normalito en todos los aspectos, y teniendo en cuenta los precios de una habitación en París, me parece que está bien de precio. Si se reserva una habitación con cierto tiempo antes de la fecha de entrada hacen un descuento de 5 eurillos por noche, que nunca vienen mal ¡Con eso te tomas un café o dos si buscas bien!



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lunes, 27 de febrero de 2012

Nos vamos a París

Así es, nos vamos a París!!!!! La verdad es que ya tenía ganas de visitar esta ciudad. Si no habíamos ido antes era porque Lena ya había estado allí hace casi 10 años y tampoco era plan de repetir un destino con la cantidad de sitios que nos quedan por descubrir. Pero no me podía aguantar, lo siento Lena, tenía ganas de ir allí y de vivir esa experiencia contigo; y se que tú también.


La Torre Eiffel (fotografía de Taxiarchos228 obtenida de wikipedia)

Estaremos en la capital francesa del 6 al 12 de abril, aprovechando el puente de Semana Santa. Volaremos con Ryanair desde el aeropuerto de Barajas hasta el aeropuerto Paris Beauvais. Lo bueno es que llegaremos pronto a París, a las 9:00 de la mañana, y a la vuelta saldremos de allí a las 18:00. Esto no permitirá aprovechar tanto el primer día como el último, y esto, en una ciudad con tanto que ver, lo agradeceremos.

El vuelo nos ha salido bien de precio, 145.96€ los dos (incluyendo los 30€ de una maleta facturada, 15€ por trayecto). Sobre todo teniendo en cuenta los precios que estábamos viendo que había para otros destinos en esos días. Habíamos barajado otras opciones como Dublín, Budapest, Marrakech... pero para las fechas que teníamos los precios de los vuelos nos parecían demasiado caros. He llegado a ver un vuelo Madrid - Marrakech por 900€ ida y vuelta para dos personas!!!

Así que el destino, o mejor dicho, las low cost, han decidido que nuestro próximo viaje sea a París. Aunque hasta ahora es lo único que tenemos, un par de billetes a París y una guías de la biblioteca. Ni hotel, ni reservas de entradas, ni nada de nada. Así que cualquier recomendación de alojamiento, restaurante, monumento, museo o cualquier otro consejo será bienvenido.

Espero vuestros consejos!!!



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lunes, 13 de febrero de 2012

Día 6: ci vediamo Roma

Este era nuestro último día en Roma. El último día de nuestro primer gran viaje. Quién nos iba a decir que ese viaje iba ser el principio de una gran afición como es viajar. Que poco a poco, y gracias a ello, iba a ir abriendo nuestras mentes a otras culturas y otra forma de ver la vida, y de vivirla. Y como consecuencia de todo eso, aquí estoy, por la noche, taza de té en mano, relatando lo vivido en un viaje de hace ya más de seis años. Esto me ayuda a recordar, a mantener vivo en mi mente el recuerdo de lo que fue una gran experiencia.

Divagaciones aparte, voy a seguir con el relato de lo que fue nuestro último día en Roma. El día no iba a ser más que nuestra despedida de Roma, o al menos eso creíamos. Nuestro vuelo salía a las 11:05, una buena hora teniendo en cuenta que no se tarda demasiado en llegar al aeropuerto; a diferencia de otras ciudades. Pero basta que toda sea sencillo para que todo se complique...

Nos levantamos a la hora que habíamos puesto en el móvil la noche anterior. No nos habíamos dormido ¡Bien! Nos hicimos unos bocatas para tener algo de comer cuando llegásemos a Santander, desayunamos nuestras típicas tostadas de los días anteriores y terminamos de revisar la habitación para no dejarnos nada. Hasta ahí todo correcto. Pero lo que iba a ser un día aburrido de vuelta a casa empezó a ganar algo de emoción.

- ¿Qué hora es?
- Bah, tranqui, seguro que todavía es pronto, tenemos tiempo de sobra.

Fuimos a buscar a Paolo a la misma sala donde le encontramos el primer día. Pero, de casualidad, echamos un vistazo al reloj y...

- AY MADRE! Has visto la hora que es?
- Mierda!!! Corre, coge las cosas y vámonos!!

Ni nos despedimos de Paolo (que hacía honor al nombre del B&B Casa Simpatía) ni dejamos nuestra firma en el libro de visitas. Fue una pena, porque nos trató bastante bien, tanto antes de llegar, como durante nuestra estancia en Roma. Pero es que sin darnos cuenta se nos había echado el tiempo encima. Fuimos a toda prisa al metro, para llegar lo antes posible a la última parada de la línea A, Anagnina. Allí estaba la parada del bus que nos llevaría al aeropuerto. Llegamos bastante agobiados, andábamos justos, muy justos.

Llegamos con más nervios que un filete de 5 céntimos, no podíamos perder el vuelo. Estuvimos esperando el bus un rato y no venía. Pasaban los minutos, aunque nos parecían horas, y no se veía al bus. Esto pintaba mal. Así que decidimos coger un taxi y salir pitando hacia el aeropuerto. Pero con esto no se acababan nuestros problemas. No teníamos demasiado dinero suelto ¡Ni tarjetas de crédito! Menudo olvido, menudo fallo. Cruzamos los dedos para no tener que arrepentirnos de ese descuido. Le dijimos al taxista que nos llevase rápidamente al aeropuerto, y así fue. Teníamos que tener una cara de susto considerable porque nos llevó volando.

¡Bien! Habíamos llegado a tiempo al aeropuerto y nos había llegado con el dinero que llevamos ¡Bien, otra vez! Eso sí, nos sobraron menos de cinco euros después de pagar al taxista. Justo, justo.

Al final nos sobró tiempo, el aeropuerto estaba más cerca de lo creíamos. Pero el susto no nos lo quitaba nadie. Como tampoco nadie nos quitaba la cara de tontos que se nos quedó cuando vimos aparecer a gente que estaba esperando con nosotros el bus al aeropuerto en Anagnina. En fin, qué se le va hacer, una historia más para contar.

A partir de ahí fue todo sobre ruedas, como debería haber ido el resto de la mañana. Facturamos sin problemas y el vuelo fue muy tranquilo. En Santander cogimos el autocar hasta Valladolid y después de un largo y estresado día llagamos a casa. El viaje había terminado pero los recuerdos durarían para siempre. Habíamos conocido una ciudad maravillosa, a la que ya tengo ganas de volver, y sin saberlo habíamos marcado un antes y un después en nuestras vidas.



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miércoles, 1 de febrero de 2012

Día 5: Roma clásica y renacentista

El día empezó como los anteriores, un desayuno tranquilo en nuestra habitación. Poco a poco estábamos asimilando esa falsa rutina que se produce en los viajes; despertarte en tu habitación (la consideras tuya aunque sea la de un hotel), desayunar e irte a dar un paseo a conocer la ciudad. La verdad es que esas rutinas son las que gusta seguir, pero también las que menos duran.

Esa mañana nos hicimos los remolones y nos levantamos algo más tarde de lo que teníamos pensado. El día anterior lo habíamos alargado bastante y tampoco queríamos levantarnos como unos zombis. Desayunamos unas tostadas y fuimos directos a la Piazza di San Giovanni in Laterano a esperar el bus que nos llevaría a las Catacumbas de San Callisto. Estas catacumbas son las más grandes (20 km explorados) y las más famosas de las tres que hay en Via Appia Antica.

Hay dos formas de llegar a las catacumbas de San Callisto con el transporte público, nosotros cogimos la primera:

  • Ir en metro, línea A, hasta la parada San giovanni, se va hasta la Plaza de S. Juan de Letrán (Piazza di S. Giovanni in Laterano), allí se coge el autobús 218 con parada en las Fosas Ardeatinas (Fosse Ardeatine). La entrada a las Catacumbas está de frente.
  • Coger el autobús 118 que sale de la Pirámide de Caio Cestio (Metro Pirámide, Estación ferroviaria Ostiense) con la parada en Catacombe di S. Callisto.
En la página oficial de las Catacumbas de San Callisto ofrecen más información de cómo llegar, horarios y precios.

El bus 218 nos dejó en la entrada de las catacumbas, no tenía pérdida, la parada era donde todos los turistas se bajaban. Llegamos a la taquilla y compramos nuestro ticket (fueron unos 4€, hoy en día son 8€!!!), ahora solo nos quedaba esperar a que saliese una visita guiada en español. No lo recuerdo bien, pero creo que no tardamos más de 20 minutos en entrar.

Lo malo es que dentro de las catacumbas no se pueden hacer fotografías, así que os dejo esta foto de la wikipedia para que os hagáis una idea de cómo son.

Las catacumbas no son nada espectacular, pero ni lo necesitan ni lo pretenden. Al hacer la visita con un guía que te vaya explicando qué vas viendo, las historias de las persecuciones de los cristianos, la época de la que datan (siglos I al V)... todo toma otra dimensión.

Al salir de allí cogimos el bus directos a San Giovanni in Laterano. Una vez allí, nos dirigimos a nuestro siguiente objetivo, las Termas de Caracalla. En vez de coger el metro hasta Circo Massimo decidimos ir andando... ¡Errrrooorrrrr! Andamos más de media hora por unas calles que no tenían demasiado interés hasta llegar a las termas. Dimos un rodeo y las vimos por fuera, suficiente para esta vez. Aunque nos han recomendado amigos que tenemos allí y gente que ha ido que merece la pena entrar.

Desde allí nos fuimos al Circo Massimo o Circo Máximo. Ya lo habíamos visto hacía dos días desde el Palatino. La verdad es que no tiene mucho a simple vista, es una explanada de unos 600 metros de largo en la que queda poco de su época gloriosa, allá por el 50 a.C. cuando Julio César estaba en el poder. Pero si uno se para a imaginar (con la ayuda de imágenes de cine como las de la película Espartaco) se puede hacer una idea la monumentalidad de ese recinto, 600 metros de largo, 225 de ancho, hasta 12 carros en la pista, 150.000 espectadores sentados y otros tantos de pie en las colinas adyacentes... es algo realmente espectacular que a día de hoy no se ve en ningún lugar.

Desde allí, a unos metros se encuentra una iglesia, Santa Maria in Cosmedin que por su nombre no os sonará a casi ninguno, aunque tiene un bonito campanario de siete pisos. Pero si digo que en uno de sus muros está la Bocca della Verità o Boca de la verdad, os sonará a unos cuantos más. Al resto basta con que veáis la siguiente imagen y seguro que os vienen recuerdos de las ferias de vuestra ciudad donde por x pesetas una máquina leía el futuro al meter la mano en su boca.

Parece ser que en el pasado fue una tapa de una antigua alcantarilla. Por otro lado, la leyenda dice que si se mete la mano derecha dentro de la boca y se dice una mentira, la boca se cerrará. Aunque parece ser que realmente los sacerdotes ponían escorpiones en el interior para perpetuar el mito. Por supuesto a toda la gente le gusta tentar a la suerte.

Justo al lado, están los templos del Forum Boarium, Templo de Portunus y de Hércules, pequeños pero bonitos.

Caminando un par de minutos nos cruzamos con lo que llamamos el mini-Coliseo, por el aspecto exterior que tenía. Os hablo del Teatro di Marcello, un palacio del siglo XVI construido sobre los restos de un enorme teatro del siglo I a.C.

Seguimos caminando por la misma calle hasta llegar a uno de los platos fuertes del día, la Piazza del Campidoglio y los Museos Capitolinos. Para llegar a la plaza, aunque hay otros accesos secundarios, se sube por La Cordonata, una rampa escalonada, que al igual que la plaza fue diseñada por Miguel Ángel. La rampa la flanquean dos enormes estatuas romanas de Cástor y Pólux.

La plaza está rodeada de palacios en cada uno de sus laterales, el Palazzo Senatorio (Ayuntamiento de Roma) frente a las escaleras, el Palazzo Nuovo a la izquierda y el Palazzo dei Conservatori a la derecha. En el centro destaca la estatua ecuestre de Marco Aurelio (cuando fuimos la original estaba restaurándose en los Museos Capitolinos). La plaza es muy bonita y muy elegante, aunque es una pena que no se pueda apreciar del todo el dibujo que hacen las líneas blancas en el suelo.

La plaza no solo tiene belleza en si misma sino que también cuenta unas vistas muy buenas del foro. Para ello hay que ir bordeando el Palazzo Senatorio por la derecha hasta la parte de atrás.

Después de fisgonear un poco la plaza y ver que se veía desde ella entramos en los Museos Capitolinos. Primero fuimos al Palazzo dei Conservatori, pagando nuestra entrada reducida por ser menores de 25 (ay! qué tiempos aquellos...), 4.20 € por persona (ahora son 6.50 € la reducida, 8.50 € la general). Más info de las entradas aquí. Con este ticket puedes entrar en los dos edificios que forman los Museos Capitolinos, Palazzo Nuovo y el Palazzo dei Conservatori.

En este primer edificio de los museos destacan varias cosas. Para empezar, en el patio interior se pueden ver fragmentos de una estatua gigantesca de Constantino. Comparad proporciones!!

Pero lo que realmente es famoso y destaca sobre el resto de las obras es la Loba capitolina, que data del siglo VI a.C. Por cierto, Rómulo y Remo fueron añadidos alrededor del 1509, no formaban parte de la escultura original.

El museo nos encantó, no es muy grande, pero el interior es de gran valor, tanto por las obras (bustos, esculturas y cuadros) como por el edificio y las pinturas de sus paredes. Y para muestra...

En vez de seguir con la visita del museo en el otro palacio, optamos por ir a ver el interior de un par de iglesias. Total, con la entrada podíamos volver al museo algo más tarde, teníamos hasta las 20.00 que es cuando cierran. Más info de los horarios aquí. Así que nos fuimos a ver la basílica de Santa Maria sopra Minerva que ya habíamos visto dos días antes, pero esta vez la visita sería con algo más de luz.

Después de esto fuimos a ver otra iglesia que estaba cerca, Il Gesù. Tras una fachada un tanto simple, al igual que la basílica de Santa Maria sopra Minerva, se esconde en su interior un fresco en el techo realmente impresionante. La perspectiva que tiene junto con las esculturas da una sensación de profundidad realmente buena.

Estando dentro de esta última iglesia nos anocheció... es lo malo de ver la ciudad en noviembre. Pero ahora nos daba igual, ya que íbamos a visitar la otra parte de los Museos Capitolinos que nos quedaban por ver. Fuimos directos al Palazzo Nuovo para terminar la visita. En este nuevo edificio había obras similares a las del Palazzo dei Conservatori, esculturas en mármol. Pero también había unos mosaicos de una elaboración impresionante, ¡en algunos, las piedras eran poco más grandes que la cabeza de un alfiler! Las obras más destacadas son la estatua ecuestre de Marco Aurelio (ésta es la original, en la plaza hay una copia), el Galata morente (o Galata moribundo), La Venere capitolina (Venus capitolina) y, para mi gusto, los increíbles mosaicos.

A la salida de los museos capitolinos nos sentamos en la plaza y descansamos un poco, que ya iba siendo hora. Sacamos unos bocatas que nos habíamos hecho por la mañana y ale, a comer. Nuestros horarios de comida en los viajes, la verdad, poco tienen que ver con los establecidos en cualquier país. Comer a las 18.00 no es algo que sea muy habitual, pero el ansia de ver cosas nos puede. En este caso se trataba de ver todo lo posible con luz natural.

Así que después de un merecido descanso, nos fuimos andando a nuestra última parada del día, y por desgracia del viaje, La Piazza Spagna o Plaza España. La gran característica de esta plaza es su gran escalita, Scalinata della Trinità dei Monti que va desde la plaza hasta la Chiesa della Trinità dei Monti (Iglesia de la Trinidad de los Montes) situada en la alto de la colina. Hay que decir, que aunque no entramos, si que hemos leído que el interior de la iglesia no tiene nada destacable.

En la plaza destaca, además de la escalinata, la Fontana della Barcaccia (Fuente de la Barca) obra de Bernini y su hijo Gianlorenzo. Como su nombre indica la fuente es una barca, de la que brota agua. Pero esta fuente es bastante diferente al resto de la ciudad, no tiene grandes chorros de agua, ni cascadas. ¿Por qué? Existía un problema para poner una fuente ahí, el agua que llegaba del acueducto "Acqua Vergine" llegaba con poca presión. Entonces con ese problema en la mente Bernini ideó lo que sería la fuente, una barca sumergida parcialmente en agua bajo el nivel de la calle, de forma que no fuese necesaria demasiada presión para lograr que saliese algún chorro de agua. Es que, el que es un genio, es un genio.

Con esto y un bizcocho, o quise decir un cansancio considerable, nos fuimos a nuestra casa en Roma. Esa noche tocaba hacer las maletas, pero no para hacer un nuevo viaje, sino para volver a casa. Es un momento algo triste, al fin y al cabo, se acaba lo bueno. Pero también es el momento de recordar todo lo vivido en el viaje y esbozar una gran sonrisa.

A continuación os dejo un mapa con los lugares que visitamos durante ese día.

Si queréis ver el mapa en otra pestaña haced clic aquí.


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