domingo, 23 de septiembre de 2012

Redes sociales y concursos

No se si os habréis fijado, pero he hecho un par de cambios en el blog. Un par de enlaces, poca cosa en apariencia, pero importantes en contenido. He puesto, en la columna de la derecha, unos links a la redes sociales del blog: facebook, twitter, youtube y picasa; también he añadido un link para sindicar las noticias (RSS).

Estoy empezando a generar actividad en las redes sociales y al igual que en el blog necesito vuestra ayuda, así que animaos y uniros.

Por otro lado, este año me presento a los premios Bitácoras 2012, la octava edición de este certamen. Estos premios son un referente en el mundo blogger hispano. Para que os hagáis una idea de la repercusión y difusión que tienen, el año pasado participaron 18.320 blogs y se realizaron 132.714 votaciones. Por dar más datos, el concurso tiene como colaboradores a RTVE o Pullmantur, por decir un par de ellos.

Así que desde aquí os pido vuestro voto para este humilde blog en la categoría "Mejor Blog de Viajes". Notas de un viajero for president!!!. Es muy sencillo, solo tenéis que hacer clic en la siguiente imagen.

Votar en los Premios Bitacoras.com

Si queréis compartirlo con vuestros contactos en facebook, twitter... pasadles este link http://bitacoras.com/premios12/votar/5ef404509d06cf3a36c5a133d79960a4fb9cb738

Tenéis hasta el 9 de noviembre para votar, pero seguro que hasta entonces sacáis un ratín para darme un voto.

Gracias de antemano a todos los que me deis vuestros votos, pero sobre todo gracias a todos lo que me leéis, porque eso es lo realmente importante.

martes, 11 de septiembre de 2012

Primer día en París, Motmartre y paseo nocturno

Nuestro primer día del viaje a París iba a comenzar pronto, muy pronto, quizás demasiado. Cogimos el autobús que nos llevaría al aeropuerto de Madrid (27 € los dos) a las 00.30 y eso significaba que íbamos a dormir muy poco esa noche, y así fue. Fue una pena que el siguiente autobús al aeropuerto nos pillase mal para facturar, qué se le va a hacer.
Dormitamos lo que pudimos en el autobús y luego tuvimos otra ración de "me duermo, no me duermo" en el aeropuerto. Después de estas mini-siestas, y con unas ojeras como las de un oso panda, facturamos una maleta y salimos en el vuelo de Ryanair (72.98 € los dos) de las 6.50 hacia París Beauvais.

Aterrizamos a las 9.00, pero aún quedaba un trecho. El aeropuerto París Beauvais está bastante alejado de la capital francesa, a unos 90 km al norte. Para llegar a París la mejor opción es coger un Shuttle-bus (30 € los dos) que te deja en la estación Porte Maillot en una hora y cuarto. Estos autobuses salen entre unos 15 y 20 minutos después de cada llegada de avión. Los tickets se pueden comprar en las taquillas del aeropuerto o en la web, aunque si no recuerdo mal a mi no me funcionaba y los compramos en el propio aeropuerto. Si queréis más información sobre estos buses echad un vistazo aquí.

Tras otra mini-siesta en el autobús llegamos a la estación de Porte Maillot y desde allí cogimos el metro (compramos un taco de 10 tickets t+, 12.50 €) hasta el hotel. Era mediodía cuando llegamos al hotel y estábamos muy cansados, así que decidimos que lo mejor sería dormir un poco, comer y salir a dar un paseo más tarde.

Tras un buen sueño, una buena ducha y zampar algo, habíamos recuperado las fuerzas de una noche tan cansada. Nuestro plan para hoy era dar una vuelta por Montmartre y como nos sobraría tiempo, bajar al Arco del Triunfo y a la torre Eiffel y ver estos dos impresionantes monumentos anocheciendo.

Montmartre no estaba demasiado lejos e íbamos a tardar más si cogíamos el metro, así que decidimos ir dando un paseo hasta el barrio bohemio por excelencia. Es un barrio situado en una colina de 130 metros de altura, y aunque eso se nota cuando subes las empinadas calles y escaleras, es un verdadero placer pasear por un lugar con ese encanto (si aún no lo ha corrompido el espíritu turístico). En su día fue una población independiente de la capital, hasta 1860 que se anexionó a París como distrito XVIII. A finales de ese mismo siglo, el XIX, el barrio tenía muy mala fama por todos los cabarets y burdeles que estaban instalados en él. Pero poco a poco, con la llegada de artistas, esta mala fama fue desapareciendo hasta convertirse en el barrio bohemio parisino por el que se le conoce.

Callejeando por la parte sur del barrio llegamos a la famosa Place du Tertre. Esta plaza es conocida por los pintores y retratistas que exponen sus obras y ofrecen sus servicios a la gente (turistas) que pasa por allí. Quizás en su día tuvo un espíritu más bohemio, hoy en día las oleadas de turistas estropean un poco esta estampa. Aún así recomiendo acercarse a la plaza y ver como los pintores, a golpe de carboncillo, crean retratos en pocos minutos.

Desde allí fuimos a la Basílica del Sagrado Corazón (Basilique du Sacré Coeur), una de las estampas más bonitas de la ciudad, tanto por la propia basílica como por las vistas que se tienen desde allí. La basílica se comenzó a construir en 1875, y en 1914 ya estaba terminada, todo ello gracias a las donaciones de parisinos y franceses (el nombre de alguno de ellos se puede ver en el interior). Pero lo curioso de esta iglesia no es esto, ni los 83 metros de altura de su cúpula principal. Lo curioso está en la piedra de su fachada, proviene de las canteras de Château-Landon y entre sus cualidades destacan su dureza y su auto-limpieza en contacto con el agua; cuando llueve la piedra segrega una sustancia blanquecina que la hace permanecer siempre blanca.

El acceso a la basílica es gratuito, aunque subir a la cúpula y ver la cripta cuesta 5 €. Se puede visitar de 6.00 a 22.30 y de 9.00 a 17.45 para la cúpula y la cripta, aunque si queréis estos datos actualizados echad un vistazo a su página oficial. Nosotros estuvimos viendo su interior, aunque no subimos a la cúpula, ni entramos a la cripta. El interior es bonito, aunque lo que realmente destaca es su exterior.

Frente a la fachada de la basílica hay unas grandes escaleras que descienden con un montón de gente sentada escuchando a los músicos callejeros tocar clásicos de la música como "La bamba", "Wonderwall" (de Oasis), "Imagine" (de John Lennon) y un largo etcétera. Además de la música también estaba por allí un chico que hacía malabares con un balón de fútbol subido a una farola, ¡increíble!

Tras canturrear algunas canciones y ver al portento físico del balón descendimos las escaleras para seguir con nuestro camino. Si llegáis por este lado de la colina podéis subir los aproximadamente 200 escalones andando o coger el funicular de Montmartre por el precio de un Ticket t+, para bajar no merece la pena. Seguimos bajando hasta el Boulevard de Rochechouart que más adelante se convierte en el Boulevard de Clichy. Todo este boulevard esta lleno de sex shops, salas de striptease y todo lo que tenga que ver con el negocio del sexo.

En el mismo Boulevard de Clichy se encuentra el famosísimo Moulin Rouge. Construido en 1889, posiblemente sea el cabaret más famoso del mundo y el más famoso de la loca belle époque. No entramos, solo lo vimos desde fuera, pero es curioso ver un sitio en persona cuando lo has visto tantas veces por televisión, y esto pasa muchas veces en París. Si queréis más información sobre los espectáculos o precios visitad su página web, aunque tened en cuenta que los precios no son nada baratos, 95 € solo por el show, con cena se sube a 175 €.

Después de las fotos de rigor cogimos el metro allí mismo, en la parada Blanche, para dirigirnos a uno de los iconos de la ciudad, el Arco del Triunfo. Este colosal arco de 49 metros de alto representa las victorias del ejército francés de Napoleón. Lo mandó construir tras la victoria en la batalla de Austerlitz, diciéndoles a sus hombres "Volveréis a casa bajo arcos triunfales". Tampoco me quiero liar más así que si queréis más datos sobre él, horarios, precios, etc. echad un vistazo a este link, viene toda la info necesaria y actualizada.

Es un arco realmente espectacular. Llama mucho la atención la impresionante rotonda que lo rodea, tendrá unos 8 o 10 carriles (sin pintar); un estupendo caos. Es curioso que en esta rotonda la prioridad la tiene quien se mete dentro y no quien está en ella. Pero bueno, dejemos los temas de tráfico a un lado. El Arco del Triunfo es un monumento muy bonito e imprescindible si visitas París. Ah, por cierto, aunque se puede subir a la parte superior, nosotros lo dejamos para otro día, para cuando tuviésemos la Paris Museum Pass (os hablé de ella en esta entrada).

Desde el Arco del Triunfo fuimos caminando hacia el río por la avenida Iéna. Aunque para nosotros siempre será, tanto la avenida como la parada de metro, Lena y no Iéna (La "i" mayúscula del cartel parece una "l" minúscula). No todo el mundo puede decir que tiene su nombre en una avenida parisina. Mirad como da el pego en la foto.

Bromas aparte, estaba acercándome al monumento que más deseaba ver de todo el viaje, la Torre Eiffel. ¿Habría puesto las expectativas demasiado altas? ¿Me parecería bonita, pero sin más? Ufff, qué nervios tenía. Intenté no mirar para arriba hasta que no la tuve cerca, y así lo hice. Quería disfrutar ese momento, quería hacerlo rápido y sin ir poco a poco, así que levanté la mirada y ahí estaba imponente, dominante y estilizada. Verla allí superó cualquier idea preconcebida que llevase, había superado mis expectativas, sin duda.

Pero no es solo la Torre Eiffel, sino su entorno. Justo al lado pasa el Sena, un gran río que se mimetiza a la perfección con la ciudad. Y es que ésta, en ningún momento le ha dado la espalda, sino que le ha dado toda la importancia que se merece.

Cuando llegamos todavía no estaba iluminada, así que esperamos tranquilamente sentados en el césped de los Campos de Marte. Era viernes, así que había un montón de gente por allí sentada con botellas y algo de comida. ¿Se podría tener un plan mejor para empezar la noche?

Si la Torre Eiffel ya es bonita sin iluminar, cuando se encienden sus luces y cae la noche se convierte en algo realmente impresionante. Pero todavía existe un momento de mayor apogeo, y es que a las en punto se produce lo que podéis ver en el vídeo durante unos minutos, una gozada para la vista.

Era tarde y estábamos cansadísimos. Había sido un día largo, muy largo, así que decidimos ir a descansar al hotel y mañana seguir descubriendo (o redescubriendo en el caso de Lena) esta gran ciudad.

A continuación os dejo un mapa con los lugares que visitamos durante ese día.

Si queréis ver el mapa en otra pestaña haced clic aquí.


Si os ha gustado la entrada compartidla en las redes sociales y dejadnos un comentario y si no os ha gustado pues haced lo mismo ;).



Índice:

Preparativos e información útil
Diario del viaje