martes, 13 de mayo de 2014

Ruta de una semana por Navarra y La Rioja

Se nos habían desmoronado los planes de nuestro viaje a Malta en Semana Santa y solo teníamos una semana para preparar otro viaje y aprovechar las vacaciones que teníamos. Tras darle muchas vueltas y viendo que conseguir un vuelo barato a cualquier zona europea era misión imposible, optamos por hacer una ruta en coche. Hay una zona de España que no está muy lejos de Valladolid y de la que todavía no conocíamos nada. Navarra y La Rioja iban a ser nuestro destino.

Con este viaje íbamos a poder combinar dos tipos de turismo, el monumental y el de naturaleza. Perfecto, era justo lo que queríamos. Así que empecé a buscar por foros, blogs y webs y me puse manos a la obra con la guía.

Ruta

En este tipo de viajes, elegir la ruta y cuadrarla con los días es lo más complicado. Nosotros teníamos 8 días completos para organizar.

Cuando estoy preparando un viaje siempre me ayudo de google maps para ubicar los lugares que quiero visitar. En el caso de una ruta en coche esto me resulta especialmente útil. Creo un mapa y voy incluyendo los sitios que me interesan. Así es mucho más sencillo organizar los días, ver donde hay que buscar el alojamiento, que vas a poder ver y que se queda alejado de la ruta.

La ruta que nosotros hicimos la podéis ver en el siguiente mapa. Todos los lugares visitados en un mismo día tienen el mismo color. También aparece con el mismo color la ruta realizada con el coche durante ese día. Si pinchas sobre las rutas por carretera verás los kilómetros recorridos y el tiempo necesario para cubrir esa distancia.


Si quieres ver el mapa en otra pestaña haz clic aquí.

El itinerario que hicimos fue el siguiente:

  • Día 1:
    • Monasterio de Yuso en San Millán de la Cogolla
    • Logroño
    • Elciego
  • Día 2:
    • Estella
    • Puente la Reina
    • Iglesia de Santa María de Eunate
    • Pamplona
  • Día 3:
    • Pamplona
    • Artajona
    • Ujué
    • San Martín de Unx
  • Día 4:
    • Olite
    • Parque Natural Bardenas Reales
    • Monasterio de la Oliva
  • Día 5:
    • Sos del Rey Católico
    • Castillo de Javier
    • Sangüesa
    • Monasterio de Leyre
    • Foz de Lumbier
  • Día 6:
    • Ansó
    • Roncal
    • Gorges de Kakuetta
    • Passerelle d'Holzarte
    • Ezcároz
  • Día 7:
    • Ochagavía
    • Selva de Irati - Embalse de Irabia
    • Roncesvalles
  • Día 8:
    • Arnéguy
    • Saint-Jean-Pied-de-Port
    • Nacedero de Urederra
    • Parada en Burgos para asistir al BurgoSalson 2014

Fechas

Nosotros no tuvimos mucha elección en cuanto a fechas. Nos íbamos en plena Semana Santa. De todas formas, creo que abril es una buena época para ir allí. En esta fechas, en la zona pirenaica no hace tanto frío como pueda hacer en invierno y las carreteras están perfectamente, sin necesidad de usar cadenas en los puertos de montaña. Por otro lado, en las Bardenas Reales el calor se puede llevar perfectamente y no es algo insoportable como pudiese ser si vas en verano.

La única pega que pondría es que cuando fuimos a la selva de Irati todavía no habían terminado de crecer las hojas de los árboles y el bosque no estaba en todo su esplendor. Para mi gusto, esta zona tiene que ser mucho más bonita en otoño, cuando se mezclan los verdes de las hojas que siguen en los árboles con los ocres de las que ya han caído.

¿Qué ver en La Rioja?

Aunque el grueso del viaje lo dedicamos a Navarra, sacamos tiempo para visitar el Monasterio de Yuso en San Millán de la Cogolla, recorrer la calles de Logroño disfrutando de sus pinchos y echar un vistazo a la impresionante bodega Marqués de Riscal en Elciego, en la Rioja Alavesa.

¿Qué ver en Navarra?

Navarra tiene mucho que ver. Existen localidades con mucho encanto en la zona baja y media de la comunidad, como Puente la Reina, Ujué o la propia Pamplona. También, aunque ya perteneciente a Aragón, hay preciosos pueblos medievales como Sos del Rey Católico.

En la zona de los Pirineos, hay pueblos idílicos como Ochagavía o Ansó (Huesca).

Además, Navarra cuenta con fortalezas medievales como Artajona, el Castillo de Javier u Olite.

También podemos visitar monasterios con siglos de historia como el Monasterio de Leyre o el Monasterio de la Oliva, ver iglesias singulares como la Iglesia de Santa María de Eunate o llegar a puntos de peregrinación tan conocidos como Roncesvalles.

Navarra nos permite disfrutar de la naturaleza y de unos paisajes envidiables. Podemos encontrar vergeles en pleno pirineo como la Selva de Irati, rutas de senderismo tan interesantes como la Foz de Lumbier o el Nacedero de Urederra. En el pirineo francés, también hay hueco para el trekking con rutas como la que nos lleva hasta la Passerelle d'Holzarte (pasarela de Holtzarte) o la que se desarrolla en Gorges de Kakuetta (Garganta de Kakuetta).

Además de todo esto, podemos contemplar paisajes desérticos tan peculiares como el Parque Natural Bardenas Reales.

Transportes

Para poder disfrutar de todo lo que nos ofrecen estas comunidades lo mejor es, sin duda, hacer el viaje en coche. De esta forma te puedes mover con libertad y llegar a lugares que ni los autobuses ni el tren llegan. Sobre todo si quieres visitar la zona pirenaica.

Si no se cuenta con coche propio hay dos opciones, alquilar uno y problema resuelto, u optar por el transporte público, que te permitirá moverte por la zona media y baja de Navarra y por La Rioja. Recuerda que desde el blog tienes un descuento en tu alquiler de coche de hasta un 15%. Para organizar el viaje en transporte público hay una web que descubrí hace no mucho que viene realmente bien para buscar trenes, buses y vuelos con una sola búsqueda. Se llama GoEuro y desde aquí os la recomiendo por la facilidad de uso y los buenos resultados que da. Además, no solo sirve para el territorio español, sino que también te puede ayudar a organizar tus viajes en el extranjero.

En nuestro caso hicimos unos 1500 km en total, bastantes de ellos por carreteras de montaña. Recorríamos diariamente unos 120 km, lo que se traducían en unas dos horas y media al volante. Algo fácil de llevar y que nos dejaba bastante tiempo para disfrutar del día.

Alojamiento

Si bien la ruta se puede llevar más o menos abierta y decidir por la mañana el plan para el día, no recomiendo hacer esto con los alojamientos, sobre todo en época de alta ocupación como Semana Santa. Ten en cuenta que en los Pirineos no hay tantas posibilidades de alojamiento como puede haber, por ejemplo, en una ciudad como Pamplona. Nosotros reservamos los alojamientos de todas las noches antes de salir para evitar complicaciones innecesarias.

Conforme íbamos haciendo la ruta, íbamos fijando la zona donde queríamos los alojamientos y buscando en los pueblos de alrededor. Por eso es tan útil hacer un mapa como el que os he comentado al principio.

Una buena opción para alojarse en esta zona son las casas rurales. Este tipo de alojamiento tiene un carácter mucho más familiar y acogedor que el que puede tener un hotel. Los que nosotros usamos fueron:

Si quieres leer nuestra opinión sobre dos de ellos, puedes echar un vistazo a los artículos del "Hospedaje Nuestra Señora de Ujué" en Tafalla o la "Posada Magoria" en Ansó.



Índice:

Preparativos e información útil
  • Ruta de una semana por Navarra y La Rioja
Alojamiento

sábado, 3 de mayo de 2014

Opinión de la Posada Magoria

La posada Magoria se sitúa en la villa de Ansó (Huesca), en un marco incomparable, el pirineo aragonés. Pero no solo el entorno es destacable, sino la propia villa ha sido declarada bien de Interés Cultural. Todo esto hace que sea una opción muy interesante de alojamiento para unos días de relax y naturaleza.

Como es comprensible, llegar a allí no es tarea fácil. Las carreteras son carreteras de montaña, lo que te obliga a ir como mucho a 50 km/h. Pero el que algo quiere algo le cuesta, y en este caso, el esfuerzo merece la pena.

La casa

La casa data de 1916, aunque fue reformada al completo por los actuales dueños de la posada en 1999. Han querido conservar el estilo antiguo, respetando el mobiliario y el carácter que ya tenía. El resultado ha sido inmejorable. Los detalles de época inundan cada rincón, convirtiendo la posada en una ventana perfecta al pasado.

En la planta baja se sitúa la cocina y el comedor, donde se sirven los desayunos y cenas. Desde aquí se accede al velador, totalmente acristalado y con unas vistas geniales al exterior. Si se cruza la puerta, se accede al jardín desde donde se puede disfrutar de la belleza de todo valle. Justo debajo, se encuentra el huerto del que os hablaré más tarde.

El primer piso es la vivienda de los propietarios, del cual solo se puede acceder al rellano de la escalera. Al siguiente lo denominan la planta noble, ésta ya sí con habitaciones disponibles. Desde un bonito rellano decorado con muebles de época, pertenecientes a los anteriores propietarios, se acceden a las habitaciones de este piso.

Escaleras arriba se llega a la última planta, la buhardilla, en la que un largo pasillo da acceso a las habitaciones. Esta planta tiene la peculiaridad de que el pasillo cuenta con una barandilla que comunica con el piso inferior y que nos muestra el entramado de madera y luceros del techo.

Las habitaciones

Nosotros nos alojamos en una habitación con cama de matrimonio situada en el último piso, la buhardilla. Estas habitaciones tienen ese toque rústico tan bonito que le da el entramado de madera del techo.

Además de la cama de matrimonio, la habitación tiene una mesita de noche, una mesa con dos sillas y un perchero. Todo conservando ese estilo antiguo y rústico. También se dispone de mantas, algo a tener muy en cuenta en los días de invierno.

La habitación cuenta con wifi gratuita, al igual que todo el establecimiento. Algo que agradecimos ya que nuestros móviles no tenían buena cobertura por esa zona. En las habitaciones no hay televisión, aunque, en un sitio así puede ser algo que se agradezca, ya que te empuja a disfrutar más del entorno.

Los dueños nos enseñaron las habitaciones del piso noble. Estas habitaciones son diferentes a las de la buhardilla. Tienen muebles originales de principios del siglo XX que son una verdadera joya y una decoración más clásica y menos rústica que las habitaciones de la planta superior.

El baño

La habitación cuenta con baño privado y es curioso cómo se conecta con la habitación. La mitad superior de la pared que une dormitorio y aseo no es de ladrillo, sino de un cristal traslúcido que da mucho carácter a la estancia.

El baño también conserva ese estilo de principias del siglo pasado, que tan bien se refleja en la grifería.

Se proporciona jabón de manos y dos juegos de toallas. Quizás, si echamos en falta un set de amenities o un dispensador de gel en la ducha.

El personal

Los dueños son personas muy amables y serviciales, cuya filosofía de vida se ve totalmente plasmada en el establecimiento, dándolo un toque personal y diferente y que seguro les diferencia del resto de alojamientos de la zona. Algunos de estos aspectos son la comida que ofrecen, que es ovo-lacto-vegetariana y las actividades que se dan en la posada, como sesiones de sanación energética.

Conocen muy bien la zona, cuentan con folletos y mapas a disposición de los clientes y te aconsejan sobre qué actividades hacer. De hecho, a nosotros nos recomendaron una cueva en la zona de Francia, la Verna, que por desgracia no pudimos visitar, pero que parecía realmente impresionante. Fue la espinita del viaje.

La comida

Sin duda, este es uno de los puntos que más les diferencia de otros alojamientos del pirineo. Toda la comida que ofrecen es ovo-lacto-vegetariana, es decir, se basa en vegetales, huevos, leche y derivados y miel. En este tipo de alimentación se excluye todo producto que sea de origen animal excepto la leche, huevos y miel.

Además, y como punto a favor, todo lo que allí se sirve viene de su propio huerto o de proveedores de productos ecológicos. Todos los productos son de calidad, tanto en sus propiedades como en sabor.

El desayuno

Se toma en la gran mesa del comedor, lo que propicia la relación con otros huéspedes del alojamiento. Esto crea ese ambiente íntimo y casero que se busca en este tipo de estancias.

En el desayuno se dispone de Kéfir, leche (de vaca, de soja y de arroz), café, cacao, té (una mezcla que hacen ellos mismos), muesli (que ellos mismos elaboran y tuestan por la mañana), frutos secos, pan tostado, tahina, mermeladas, mantequilla y fruta variada.

La única pega que le pondría sería que pese a ser productos de muy buena calidad, el precio, 7 €, me parece algo caro.

La cena

No pude disfrutar de ella, por lo que no tengo opinión propia. Lo único que si puedo decir es que oí muchos elogios por parte de otra pareja que había cenado la noche anterior allí.

La cena, por supuesto, es ovo-lacto-vegetariana y preparada con los productos del huerto. El precio por persona es de 16 €.

Conclusión

Una posada recomendable por cómo es el edificio, el propio pueblo y todo lo que le rodea, y por la filosofía de vida que tan bien han plasmado sus dueños. Un alojamiento diferente y con encanto.

Lo bueno: la casa y el entorno, la calidad de los alimentos, la amabilidad de los dueños y el conocimiento que tienen de los atractivos de los alrededores.

Lo malo: falta de amenities en el baño, el precio del desayuno y la dificultad para aparcar (el establecimiento tiene dos plazas, aunque ellos te indican otras posibilidades cercanas).

Datos prácticos

Nombre: Posada Magoria.

Dirección: Calle Milagro, 32, 22728 Ansó.

Precio: 55 € habitación doble con baño privado.

Wifi: Sí, gratuito.

Desayuno: 7€, buffet.

Servicios: Calefacción, Baño privado, vistas a la montaña, servicios de desayuno y cena vegetarianos, jardín.

Reservas: se pueden realizar por teléfono a través del número 974 370 049, por mail o desde ciertos portales de reserva conocidos como booking. Si queréis saber más sobre este alojamiento y todo lo que ofrece, visitad su web.



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