domingo, 15 de junio de 2014

Guía de viaje: Polonia y Milán en 12 días. Alojamiento

En la anterior entrada de los preparativos del viaje a Polonia y Milán os estuve hablando principalmente de los transportes. Tanto de cómo llegar a las ciudades, como de cómo moverse por ellas. Esta vez es el turno de los alojamientos. Así que voy a describir brevemente todos los que usamos durante esos días.

Alojamiento

Madrid

La razón principal para reservar una habitación en Madrid era porque nuestro avión salía a las 6:30 y preferíamos dormir allí a pegarnos el madrugón padre en Valladolid . Lo que buscábamos era un hotel que estuviese más o menos cerca del aeropuerto y que tuviese servicio de traslado al mismo de madrugada. La elección fue sencilla, el Hotel Täch. Es un hotel de cuatro estrellas donde ya habíamos estado otra vez y del que salimos muy contentos.

Está situado en Barajas, el pueblo. A unos 500 metros de la parada de metro del mismo nombre. Tienen un servicio de traslado 24 horas al aeropuerto que te permite llegar en cuarto de hora a la T2.

Otro detalle que nos gustó mucho fue el desayuno para madrugadores. Hasta las 7:00 el hotel ofrece un desayuno discreto y gratuito que consta de leche, café, cacao y un poco de bollería industrial. Lo justo para matar el gusanillo y empezar con fuerzas el día.

La habitación está decorada de una manera sobria y elegante. Cuenta con una cama de matrimonio muy cómoda y de gran tamaño. También dispone de un escritorio, minibar, televisión y un amplio armario. El baño con un decoración en negro y blanco, acorde con la habitación, cuenta con ducha, secador, amenities y espejo aumentador. Un espacio limpio, cómodo y funcional. Además se dispone de wifi gratuito.

En cuanto al precio, está bastante bien, sobre todo si se reserva directamente desde su web. Siempre hay algún descuento al que te puedes agarrar. A nosotros, una noche en habitación doble, nos salió por 41.54 €. Un buen precio, sobre todo si se tiene en cuenta la calidad del alojamiento.

Para nosotros es una de las primeras opciones que miramos cuando tenemos que hacer un vuelo desde Madrid a una hora temprana. Tiene una muy buena relación calidad / precio.

Milán

En Milán íbamos a pasar dos noches. Nos interesaba que el hotel no estuviese muy lejos de la estación de tren, ni tampoco del centro, ya que no teníamos pensado usar el transporte público para movernos por la ciudad. Al final encontramos un hotel a unos 10 minutos andando de la estación (Milano Centrale) y a unos 25 del Duomo. Nos hubiese gustado algo más intermedio, pero bueno, tampoco era una mala opción del todo.

El hotel elegido fue el NH Machiavelli, un hotel de tres estrellas que estaba ubicado en el área que queríamos y por un precio razonable.

Las habitaciones estaban bien, aunque se notaba que le decoración no había cambiado en muchos años. El estilo era de otra época, pasado de moda. Pese a todo, el mobiliario se encontraba en perfecto estado y con una cama bastante cómoda. Además, la habitación disponía de un escritorio, armario, minibar y una televisión (de las de tubo). El baño estaba bastante bien y contaba con todas las comodidades propias de un hotel de esta categoría, amenities, secador, espejo aumentador... Por supuesto, en todo el establecimiento disponíamos de wifi gratuita.

El desayuno buffet estaba incluido en el precio y era muy completo. Contaba con infusiones, cafés, una buena variedad de fruta, cereales, distintos tipos de panes, un surtido de bollería, mermeladas, embutidos y unos zumos de verduras y frutas que me llamaron bastante la atención.

El precio de la habitación, 65 € la nochea, nos pareció adecuado a lo que el hotel ofrecía, y más teniendo en cuenta que Milán no es una ciudad barata. Buena calidad / precio y un desayuno destacable. Hubiésemos preferido algo más céntrico, pero el precio hubiese subido bastante superior. En conclusión, fue un hotel que nos gustó y del que salimos bastante satisfechos.

Cracovia

Hasta ahora habíamos tenido suerte con los alojamientos. Los dos hoteles anteriores habían estado muy bien, con una relación calidad / precio fantástica. Pero éste no fue el caso de nuestro hotel en Cracovia.

Buscábamos un hotel situado cerca del centro y que no estuviese lejos de la estación de buses y lo encontramos, el Hotel Atrium. Un tres estrellas que tenía buena pinta y estaba a menos de 5 minutos andando del centro y a un poco más de la estación de buses.

Pero no tuvimos nada de suerte con la habitación. Nos tocó en el último piso, en una habitación abuhardillada y que en vez de tener una cama doble tenía dos camas individuales totalmente separadas. La habitación era amplia, eso sí, pero también la separación que había entre las camas. Además, los colchones no eran demasiado buenos y las almohadas tenían una altura muy justa. También había un escritorio, un armario y un pequeño mueble donde se apoyaba la televisión, que prácticamente solo podía ser vista desde una de las camas. Al menos, contábamos con una buena conexión wifi.

El baño estaba bien. Nada del otro mundo, pero limpio y funcional. Aunque al ser todo blanco parecía el baño de un hospital.

En cuanto al desayuno, la cosa mejoró. Tenían café, leche, infusiones, zumos, yogurts, cereales, bollería, panes, varios tipos de embutido, pates, salchichas, queso y vegetales. Un desayuno variado y que estaba bien. Me gustó que ciertos productos como los embutidos no fuesen los típicos de cualquier hotel europeo. Además del universal jamón york, había embutidos propios del país que no se ven fácilmente en España.

Pasamos 4 noches en este hotel y el precio total fueron 1162.80 PLN, que al cambio de moneda de ese momento fueron 276 €. Es decir, la noche en una habitación doble con desayuno buffet incluido eran 69 €. Algo caro para la calidad de la habitación, aunque el hotel estaba muy bien ubicado.

En conclusión, una habitación mejorable en comodidad, donde lo único que destacaba era el espacio. El desayuno estaba bastante bien y era variado. La ubicación nos encantó, pero si volviésemos a Cracovia sería a otro hotel de esa misma zona, no al que fuimos.

Wrocław

En esta ocasión el hotel elegido fue el Hotel Europejski. Un tres estrellas situado a pocos metros de la estación de tren y por ende, no muy lejos de la estación de autobuses. En cambio, del centro si estaba algo más distanciado, a unos 20 minutos andando.

Hubiésemos preferido un hotel más cercano al centro, pero para un alojamiento similar los precios se subían bastante. Así que preferimos tirar de tranvía para acercarnos al centro. Y la verdad, fue un acierto.

La habitación tenía una decoración bastante clásica. No era nuestro estilo, pero era bonita. Contaba con dos camas individuales, que pese a estar separadas por una mesilla de noche no tuvimos mucho problema en juntar. Los colchones eran realmente cómodos, nada que ver con lo que tuvimos en la anterior ciudad. Además, teníamos todas las comodidades que se espera de un alojamiento así, televisión, escritorio, armario, minibar y por supuesto, wifi gratuita. Por otra parte, el baño estaba bastante bien, era limpio y práctico. Además contaba con ciertos extras que siempre se agradecen como amenities, secador de pelo...

En cuanto el desayuno nos gustó mucho. Tenían gran variedad de productos, incluso contaba con ciertos platos preparados. Había leche, café, cacao, infusiones y zumos; varios tipos de embutidos y pates, quesos, pasteles de carne, huevos cocidos y revueltos, bacon y salchichas; vegetales como tomate, pepino, pepinillo o pimiento; también había un par de tipos de ensaladas de pasta y patata ya preparadas; variedad de fruta, yogurts, alguna tarta, pan y lo que se convirtió en un vicio en los dos desayunos que disfrutamos allí, pancakes y tortitas. Vamos, que no se podía empezar mejor el día.

Además, otra de sus virtudes fue el precio. Las dos noches, en habitación doble con desayuno, nos salieron por 357 PLN que al cambio de entonces fueron unos 85 €. Pero lo que hay que tener en cuenta es que de esos 85 € uno 28 € eran por el desayuno. Es decir, la noche sin desayuno salía a 28.5 € algo que me parece realmente barato. El desayuno, pese a que fuesen 7 € por persona y pueda parecer algo caro, nos mereció mucho la pena.

Fue un alojamiento que nos gustó mucho, buen precio, buena calidad y un gran desayuno. La única pega era la ubicación, ya que estaba algo alejado del centro.

Varsovia

Nuestra última parada en Polonia fue Varsovia, una ciudad mucho más cosmopolita que las anteriores. El hotel elegido, el JM Apart Hotel, respiraba esa modernidad de la urbe y sobre todo de la zona en la que estaba situado. Un barrio cercano a la zona de los rascacielos y no muy alejado del Palacio de la ciencia. Eso sí, hasta el centro había un trecho si ibas caminando.

La habitación era amplia y con unas buenas vistas, ya que estábamos en el piso 27. Tenía una cama muy cómoda, un escritorio muy amplio, minibar y un aseo limpio y práctico. Era un hotel de cuatro estrellas y eso lo notamos en muchos detalles, como que la habitación contaba con una kettle, infusiones y café sin coste alguno.

El desayuno era bastante completo y de calidad. Si bien, no llegaba a lo que tuvimos en Wroclaw, sí fue uno de los mejores del viaje. Teníamos leche, café, cacao, infusiones y zumos; embutidos y pates, quesos, huevos revueltos, bacon y salchichas; algunos vegetales como tomate y pepino; fruta variada, yogurt, mermeladas, cereales. Un desayuno muy completo y muy sabroso.

Aunque se puede decir que el desayuno estaba bastante bien, también hay que comentar que era algo caro. Al cambio eran unos 9.5 € por persona. Nosotros lo pagamos porque nos gusta desayunar en el propio hotel y de forma contundente, pero entiendo que es un precio que te lo hace pensar dos veces. Pese al precio del desayuno, el coste de la habitación era bastante económico para la calidad del hotel. Una habitación doble eran 161.19 PLN (unos 39 €) por noche. En total, y contando el desayuno, la noche nos salió por unos 58 €, algo que no está del todo mal.

Fue un alojamiento que nos gustó mucho, pero lo hubiésemos preferido algo más cercano al centro. De todas formas, la relación calidad precio del hotel era bastante buena. Eso sí, el desayuno, pese a ser de buena calidad es caro, y más si se tiene en cuenta lo que cuesta comer en Polonia.

Castelldefels

Nuestra última noche del viaje la teníamos que pasar en algún sitio no muy lejos del aeropuerto de Barcelona, ya que íbamos a aterrizar de noche en la Ciudad Condal. Como nuestro vuelo salía al día siguiente a medio día, solo disponíamos de unas horas, así que nos pareció buena idea disfrutar un poco de la playa antes de volver a Pucela. Y así fue como encontramos el Hotel Miño. Un hotel de una estrella que cumplía las condiciones de ubicación que necesitábamos, cerca de una parada del cercanías y a menos 10 minutos de la playa.

La habitación era simple, con una cama de matrimonio, dos mesitas de noche, un armario y una televisión. Eso sí, tenía una buena terraza con una mesa y un par de sillas, perfectas para cenar y disfrutar del buen tiempo. Se notaba que era un hotel orientado al turismo de playa. El baño era algo pequeño y un poco antiguo, pero suficiente para lo que necesitábamos. También hay que destacar que había wifi gratuita en todo el establecimiento.

El precio de la habitación incluía el desayuno, de tipo continental. Café, cacao o infusiones; algo de bollería, tostadas, mermelada, mantequilla y queso de untar. Pese a ser un desayuno algo simple si lo comparamos con los que nos veníamos teniendo los días anteriores, no nos quedamos con hambre.

En cuanto al precio, la habitación doble nos salió por 46 € la noche. Creo que está bien de precio teniendo en cuenta que es temporada alta, que está bien comunicado (al lado de una parada del cercanías de Barcelona) y a unos 10 minutos andando de la playa. Por supuesto, por un precio similar habíamos tenido mejores alojamientos a lo largo del viaje. Pero ya no estábamos en Polonia y aquí las cosas son más caras.

Nos parece un buen alojamiento a tener en cuenta por si nos volvemos a encontrar en una situación similar y tenemos que pasar una o dos noches en Barcelona de vuelta de un viaje.

Con esto termino de dar un visión general de lo que fueron los preparativos de nuestro viaje a Polonia, Milán y Castelldefels. Espero que os puedan servir para preparar vuestro viaje a este país que tiene tanto que ofrecer. En la siguiente entrada empezaré a relatar todo lo que vivimos durante esos días.

Índice:

Preparativos e información útil
Diario del viaje