domingo, 31 de mayo de 2015

Una tarde en Cadaqués

Puede que sea que se me haya pegado algo de Dalí (o posiblemente no, para que engañarnos) y quiera romper el molde y cambiar la forma en la que publico las entradas de mis viajes. Sea como fuere, en esta serie de entradas sobre nuestra escapada a Girona me apetece empezar por el principio y seguir por el final, por lo que hoy voy a hablar de la visita que hicimos a Cadaqués en nuestra última tarde del viaje.

Ese día lo íbamos a dedicar a Dalí. Por la mañana visitaríamos su museo en Figueras y por la tarde iríamos al que él consideraba el pueblo más bonito del mundo, Cadaqués. Aunque la cosa se torció un poco...

Panorámica de Cadaqués

Como llegar a Cadaqués

Para llegar a Cadaqués lo puedes hacer de dos formas, por carretera o por mar. Como me imagino que no dispones de un barco privado me centraré en la carretera. Si eres de esas personas afortunadas y tienes embarcación propia dirígete a la oficina de Servicios Marítimos de Cadaqués.

Si vas en coche, por norma general y como fue nuestro caso, pasarás por Figueras antes de llegar. Desde allí debes coger la C-260 hasta Rosas, antes de entrar a este pueblo deberás desviarte por la GI-614 que termina en el propio Cadaqués. La C-260 es una nacional por la que se circula bastante bien. Sin embargo, la GI-614 es una carretera de montaña con bastantes curvas y, por desgracia, la única vía de entrada al pueblo. ¿Qué significa que Cadaqués tenga solo una vía de entrada? Pues que es difícil adelantar al que tienes delante y sobretodo que si hay un accidente en esa carretera todo se paraliza. Cuando digo todo me refiero a todo, incluido el propio pueblo. Y eso fue lo que nos pasó a nosotros. Íbamos tan contentos camino de Cadaqués hasta que, de un plumazo, se nos quitó la sonrisa de la cara cuando de repente nos vimos en un atasco con muy mala pinta. Había habido un accidente unos metros más adelante de nosotros y claro, por esa carretera, los servicios de emergencia tardan en llegar. Así que tras una larga, larguísima, espera conseguimos avanzar. Pero al llegar al pueblo ocurría lo mismo, el atasco no se había desecho en sentido contrario y la gente no conseguía salir de allí. Vamos, que se nos fue media tarde encerrados en el coche. Si no os pasa lo que a nosotros y no tenéis ningún percance, desde el centro de Figueras se tarda unos 45 minutos en llegar a Cadaqués.

Si llegas en coche tendrás que aparcar y eso no es algo trivial si quieres hacerlo sin pagar un extra. En el pueblo hay alguna plaza de aparcamiento gratuita, pero siempre estarán ocupadas, por lo que lo más sencillo es que aparques en alguno de los parkings de pago con los que cuenta el pueblo. En la entrada hay dos parkings y están muy bien indicados, así que llegar a ellos no tiene perdida. El precio del parking donde dejamos nosotros el coche fue de 0,044749 € el minuto, por lo que la hora nos salía por unos 2.7 €. Si quieres ver dónde están los otros parkings dirígete a esta web.

Si no dispones de coche puedes ir en autobús con la compañía Sarfa. Por ejemplo, si sales desde Figueras hay 4 autobuses diarios repartidos a lo largo del día. El trayecto dura aproximadamente una hora y el precio es de 5.5 € por persona y trayecto. Obviamente esta opción es algo más cara, pero si no dispones de coche (ni barco) es la única que hay.

Qué ver en Cadaqués

Tras la pequeña gran odisea de viaje conseguimos llegar a Cadaqués; era el momento de disfrutar del pueblo. Las calles son un laberinto que exhalan ese aire tan mediterráneo de esta zona gracias a sus casas blancas, puertas azuladas, plantas, flores y ese peculiar suelo empedrado que tienen, el rastell. Las subidas y bajadas de sus calles pueden hacer algo cansado el pasear por el caso antiguo, pero tened en cuenta que las distancias no son largas, así que disfrutad y no os quejéis.

Una de las callejuelas de Cadaqués Calles de Cadaqués

Entre todo ese conjunto de casas blancas y calles estrechas del casco antiguo destaca un elemento sobre los demás, la iglesia de Sta. María de Cadaqués. Situada en el punto más alto del pueblo, esta iglesia se comenzó a construir en el siglo XVI, pero en el año 1543 el famoso pirata Barbarroja la destruyó. Posteriormente fue reconstruida con el dinero de los pescadores hasta tomar el aspecto con el que la conocemos hoy en día. En su interior hay un retablo barroco bastante interesante, pero lo que realmente merece la pena de esta iglesia son las vistas que se tiene desde allí del pueblo y de su bahía. Por falta de tiempo nosotros obviamos esta visita aunque si volvemos a Cadaqués seguro que subimos.

Paseo marítimo de Cadaqués

Puede que desde la iglesia se vea todo el pueblo y la bahía, pero lo que nos pareció realmente bonito y recomendamos sin lugar a duda es caminar por su paseo marítimo. Este es el icono del pueblo, la foto que te viene a la mente si piensas en Cadaqués (y también la foto que te muestra Google). Bajad a la Plaça del Passeig y después de saludar a Dalí (hay una estatua suya en la playa) dad un paseo en por el paseo marítimo en dirección a la calle Riba des Poal rodeando la bahía del pueblo. Andar por esta zona merece la pena tanto de noche, como de día, como al atardecer. Alejaos un poco y mirad al pueblo y la bahía desde la distancia, es una estampa preciosa.

Lena junto a Dalí

Perteneciente al municipio de Cadaqués, aunque ubicado en el pequeño pueblo cercano de Portlligat, se encuentra la casa de Salvador Dalí. En ese lugar Dalí y su mujer Gala construyeron su casa a partir de barracas que iban comprando a los pescadores. El genio del surrealismo estuvo viviendo allí hasta la muerte de su esposa, momento en el cual se trasladó al castillo de Pubol. Desde 1997 la casa está abierta al público y, además de ver la curiosa arquitectura que el genio quiso plasmar, se pueden ver recuerdos del pintor, su taller, la biblioteca, sus habitaciones y el jardín. Una vez, más por falta de tiempo, no pudimos hacer esta visita (el incidente de la carretera nos trastocó todos los planes). Si estáis interesados podéis consultar los horarios y precios en la página del museo. La entrada normal cuesta 11 € por persona.

Cerca de Cadaqués, a unos 8 km (30 minutos en coche), está el famoso Cabo de Creus. Ese lugar que todos hemos estudiado cuando éramos pequeños como el punto más oriental de la península ibérica. Esta zona es un parque natural desde 1998 por su riqueza geológica por lo que, si contáis con tiempo, podéis plantearos hacer alguna ruta de senderismo.

Dónde comer en Cadaqués

No solo de paseos vive el viajero, sino que también de algún que otro homenaje culinario. Esa fue la idea con la que llegamos. Vale, se nos habían torcido todos los planes y no teníamos demasiado tiempo, así que qué mejor manera de terminar el día que con una buena cena. Eso fue lo que pensamos hasta que empezamos a preguntar por una mesa un restaurante, en otro, en otro más... y vimos que no había nada libre, ni una sola mesa. Recomendación: si vais en temporada alta reservad y así no os llevaréis ninguna sorpresa como nosotros.

Habíamos echado el ojo a dos restaurantes, regentados por unos hermanos, Can Rafa y Can Tito. Habíamos leído buenas críticas en internet y, en cuanto al precio, no se iban de presupuesto (unos 24 € el menú). Además, por lo que teníamos entendido, la calidad de sus pescados y paellas debía de ser notoria. La verdad es que fue una lástima no poder cenar allí.

Tras la imposibilidad de cenar donde teníamos en mente en un primer momento buscamos en algún otro lugar y obtuvimos el mismo resultado, todo completo. Desesperados decidimos irnos y cenar en Figueras, de vuelta al hotel en Girona. Tenía apuntado un restaurante que estaba bastante bien y que además era bastante barato, así que para allá que fuimos. Imaginaos la cara que se nos puso cuando llegamos al restaurante y vemos que está cerrado por vacaciones. ¿En serio? ¿Hay una cámara oculta por algún sitio? Nuestra solución, tirar por el camino fácil e ir a cenar a un McDonald's. Al final, nuestra cena fue algo muy diferente a lo que teníamos planteado para ese día. Pero bueno, unas veces se gana y otras se pierde.

Dónde dormir en Cadaqués

En nuestro caso teníamos el hotel hotel Sidorne Girona en Girona, pero en el mismo Cadaqués hay muchos hoteles entre los que elegir. Cerrad los ojos y pensad en el gustazo que tiene que ser pasear bajo la luz de la luna por el paseo marítimo después de una opípara cena o esperar sentado en la playa a que el Sol aparezca entre las aguas del Mediterráneo. Ahora abridlos y pensad que antes o después de eso tenéis que coger el coche. Pierde un poco la magia, ¿verdad?

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Índice:

Preparativos e información útil
Diario del viaje
  • Una tarde en Cadaqués

2 comentarios:

  1. Que tal y con perros por la zona hostelera y pueblo?

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    Respuestas
    1. Hola Viringa Perros! Este viaje lo hicimos sin Amy (nuestra perrita), así que no te podemos dar la impresión de hacer este viaje con perro. De hecho en el hotel en el que nos alojamos para conocer Girona y los alrededores, el Hotel Sidorme Girona, no admiten perros.
      De todas formas hay unos cuantos alojamientos en Cadaqués en los que sí que se admiten mascotas. En la playa no creo que puedas estar con tu perro en verano. Aunque eso, lo mejor es que lo consultes (por twitter por ejemplo) a las autoridades del municipio.
      Las veces que hemos ido a Cataluña hemos visto, sobre todo en Barcelona, que hay muchos establecimientos pet friendly. Están bastante avanzados en este aspecto según nuestra impresión.

      Un saludo.

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