sábado, 31 de enero de 2015

Qué regalar por San Valentín a un enamorado... de los viajes

Se va acercando el día de los enamorados y las parejas se empiezan a poner nerviosas. Hay que ir pensando en un buen regalo y cada vez quedan menos días. Frases como "¿y qué narices le regalo este año?", "Espero no volver a equivocarme con el regalo" y "Bueno, este año seguro que no me equivoco con su nombre" ;) retumban en la cabeza de muchos y muchas. No penséis que en este blog vais a encontrar la solución perfecta a todas estas cuestiones, pero sí unas ideas si a vuestra pareja lo que realmente le enamoran son los viajes.

Este año San Valentín (el 14 de febrero para los más despistados) cae en sábado, lo que lo convierte en la excusa perfecta para hacer una escapada de fin de semana. ¿Qué opciones hay? Pues todas las que quieras y más, aunque todo dependerá del presupuesto que tengas. Aquí van algunas ideas.

Un fin de semana en París

Un clasicazo, todo un icono, la ciudad del amor. Un fin de semana aquí puede ser uno de los regalos más memorables que puedas hacer a tu pareja.

Las posibilidades que ofrece esta ciudad son inmensas. Se puede dar un paseo por el barrio bohemio de Montmartre, para luego ver atardecer desde las escaleras de la Basílica del Sagrado Corazón (Sacré Coeur) y terminar disfrutando de una crêpe por el barrio Latino. También se puede subir a la torre Eiffel para conseguir unas vistas únicas de la ciudad y después, al bajar, subir a uno de los batobus que navegan por el Sena y hacer un crucero. Y como estos, una infinidad de planes románticos

Pero no solo se pueden hacer cosas que tengan que ver con el día de los enamorados. París tiene mucho que ver y hacer y sino echad un ojo al viaje que hicimos hace unos años.

Un fin de semana en Roma

Otra de las ciudades con más encanto de Europa es Roma. Un viaje a la capital italiana es, sin duda alguna, otro gran plan para celebrar San Valentín. Al igual que París, Roma te ofrece una infinidad de posibilidades. Puedes pasear por el centro y admirar los vestigios de una de las civilizaciones más poderosas de todos los tiempos, recorriendo el foro romano, el Coliseo, el Panteón... También puedes dar un paseo por los tranquilos jardines de Villa Borghese para terminar bajando unas de las escaleras más famosas del mundo, la escalinata de la Piazza di Spagna. O incluso puedes visitar un país dentro de una ciudad, la Ciudad del Vaticano, visitar sus enormes museos y admirar el templo más importante de la cristiandad, San Pedro. Y así, un sin fin de planes. Si queréis más ideas sobre qué hacer en Roma, echad un vistazo a nuestro relato del viaje a Roma.

Por supuesto, si vas a Roma tienes que disfrutar de su gastronomía. Por la noche, la zona del Trastevere es uno de los lugares más animados con un montón de tratorias donde disfrutar del buen hacer italiano. Otra zona, menos conocida pero con restaurantes a buen precio y de comida típica romana (no solo italiana), es el barrio de San Lorenzo. Por supuesto, da igual cuando vayas a Roma, siempre será un buen momento para tomarte un gelato.

Una escapada por España

Si no queréis iros al extranjero y preferís hacer una escapada por España o preferís más el campo a las grandes ciudades tenéis montones de posibilidades. España es un país con una gran diversidad de paisajes y de oferta turística rural. Por poner un ejemplo, una de nuestras escapadas del año pasado fue por la Rioja y Navarra. Tierra de grandes vinos, altas montañas, bosques frondosos y llena de lugares por descubrir.

Por esta zona puedes visitar pequeñas bodegas de negocios familiares o bodegas de fama internacional como las del Marqués de Riscal. También puedes disfrutar de sus fortalezas medievales, como la de Olite, pueblos de montaña tan bonitos como Ochagavía o hacer rutas de senderismo en un entorno privilegiado como son los Pirineos.

Unos días en la nieve

Si lo que os gusta es el deporte, en estos meses hay un deporte estrella, el esquí. Una escapada a la nieve puede ser un verdadero planazo, diversión y adrenalina por el día y relax por la noche.

Uno de los lugares más populares entre los españoles para practicar tanto esquí como snow es Andorra. Buenas pistas y calidad de nieve hacen de los Pirineos andorranos una apuesta segura. Una de las estaciones más conocidas es la de Vallnord. La estación cuenta con una buena oferta hotelera, a lo que sumando su cercanía a la capital, Andorra la Vella, hace que se disponga de una gran oferta de ocio y compras para cuando se termine la jornada de esquí.

viernes, 23 de enero de 2015

Opinión Els Canonges Allotjament en La Seu d'Urgell

Si nos seguís por las redes sociales sabréis que hace casi dos semanas que hemos vuelto de Font Romeu de pasar unos días en la nieve. Ha sido nuestra primera vez sobre unos esquíes y la experiencia no ha podido ser mejor. Nos ha encantado, seguro que repetimos en breve.

Lo malo es que viviendo en Valladolid hay un buen trecho hasta allí, entre 8 horas y 8 horas y media. Por lo que todo un día te lo pasas en la carretera. Una buena idea es alojarte el día antes en una localidad más o menos cercana al destino. De esta forma por un precio igual o inferior puedes pasar la noche en un alojamiento mucho mejor que el que puedas tener cerca de las estaciones de esquí y así aprovechar al máximo el primer día de nieve.

En nuestro caso elegimos La Seu d'Urgell, una ciudad de los Pirineos catalanes, capital de la comarca del Alto Urgel. Esta localidad es la puerta para todos aquellos esquiadores que se dirigen a Andorra o a la parte francesa del Pirineo catalán. No solo se encuentra en la misma carretera de camino a nuestro destino, sin necesidad de desviarnos de nuestra ruta, sino que también, la ciudad en sí misma, es un atractivo turístico.

El alojamiento que elegimos fue Els Canonges Allotjament. Un alojamiento situado al lado de la catedral, en pleno casco viejo. Además, a 5 minutos, hay un parking público gratuito donde dejar el coche sin problema.

La habitación

Nos alojamos en una habitación cuádruple. Aunque realmente no era una habitación, sino dos estancias separadas. Una de ellas contaba con una cama doble y la otra con dos camas individuales. Entre ambas, a la mitad de un pequeño pasillo que las separaba, estaba el cuarto de baño.

Las habitaciones son muy amplias, con espacio de sobra, algo que siempre es de agradecer. En cuanto a la decoración, es una decoración simple, pero que conserva ese aire rústico de casa antigua gracias a ciertos detalles, como la piedra que se muestra en ciertas zonas de la pared y el techo revestido de madera. Se nota que el alojamiento ha sido reformado recientemente ya que todo está nuevo y en perfecto estado. Además, se ve que cuidan mucho la limpieza tanto en las habitaciones como en las zonas comunes del alojamiento; un diez en este aspecto.

La habitación principal, a la que se accede en primera instancia, cuenta con dos sillas, un armario abierto, un televisor, dos mesitas de noche y un par de camas individuales. Los colchones son bastantes cómodos y de buen tamaño. En nuestro caso, la habitación contaba con dos pequeños balcones que se asomaban a la calle principal regalándonos una bonita estampa de la localidad.

La otra habitación, con una dimensiones menores pero aún así de gran tamaño, cuenta con una cama de matrimonio y dos mesitas de noche. Al igual que ocurría en la otra habitación los colchones eran bastante cómodos. En este caso la ventana da a un patio interior del alojamiento. De todas formas y por lo que pudimos ver, la distribución de las habitaciones es diferente en cada caso. En algunas hay balcones que dan a la calle, en otra terrazas, algunas tienen vistas a la catedral... todas tienen algo que merece la pena.

Otro punto destacable del alojamiento es que la habitación cuenta con un aislamiento genial que, sumado a su buena calefacción, hace que, pese a que fuera haga un frío de mil demonios, dentro tengas un ambiente cálido y reconfortante. Esto es algo muy importante por estos lares. Nosotros dejamos una botella de agua en el coche y al día siguiente era un bloque de hielo. El alojamiento te proporciona wifi gratuito, que por lo que pudimos comprobar iba como el rayo y con buena calidad de señal. Ya podían aprender de estos alojamientos más modestos muchos hoteles.

El baño

Es un baño simple pero que cuenta con lo necesario, el lavabo, un espejo, un taburete, el retrete y una ducha. En cuanto a la decoración está en consonancia con el resto de la habitación, simple y rústica. Además, aquí mismo se encuentra un mini frigo. Quizás no sea el lugar más adecuado para ubicar este electrodoméstico, pero es todo un detalle poder contar con él.

Por supuesto, al igual que ocurre en el resto de la habitación, todo está reluciente, como los chorros del oro.

El personal

La dueña es una persona muy simpática y por lo que pudimos hablar con ella, una apasionada de los viajes como nosotros. Nos preguntó por cómo estaba Yangshuo (China) cuando la visitamos hace ya algo más de cinco años, ya que ella había estado allí hacía bastantes más años.

Siempre es un placer encontrarse con dueños que regentan pequeños alojamientos que ponen tanto cariño e ilusión en lo que hacen. Esta cercanía y trato es algo que un gran hotel difícilmente pueda ofrecerte.

Servicio de desayunos

Cuando nosotros fuimos todavía no contaban con ello. Y digo todavía porque están en proceso de poder prestar este servicio en breve. Fue una pena, porque nos enseñaron el lugar que van a habilitar para el desayuno y tiene pinta de convertirse en un lugar precioso. El lugar elegido es el sótano, lo que era la antigua bodega de la casa. Tiene el techo abovedado y tanto este como las paredes tienen la piedra expuesta. Un espacio realmente bonito, íntimo y cálido que hará de la hora del desayuno un momento de relajación.

Conclusión

Sin duda fue una gran elección y si volvemos a necesitar un alojamiento por la zona no dudaremos en volver. Buen precio, buena situación, acogedor, espacioso, limpio...

Lo bueno: la relación calidad / precio, lo espaciosa que es la habitación, la situación, la limpieza, la buena calefacción, el personal.

Lo malo: por desgracia, cuando estuvimos no daban desayunos, pero es algo que parece que en breve tendrán a disposición de los clientes.

Datos prácticos

Nombre: Els Canonges Allotjament.

Dirección: Carrer dels Canonges 38-40, La Seu d'Urgell.

Precio: Depende del número de personas y el tipo de habitación. Por ejemplo 32€ la habitación individual, 45€ habitación doble con cama de matrimonio o 79€ la habitación para 4 o 5 personas. Para ver el listado completo de precios echad un vistazo a su web.

Wifi: Sí, gratuito.

Desayuno: Están a punto de poner en marcha este servicio.

Servicios: Guardaesquís, información turística, guardaequipaje, calefacción, wifi gratuito, vistas al casco histórico.

Reservas: Se pueden realizar por teléfono al (+34)942 730 713 o desde ciertos portales de reserva conocidos como booking.