domingo, 19 de abril de 2015

Ruta de 4 días en coche por Gerona

Hay ciertas zonas de España que tenemos muy trilladas como Cantabria, Asturias o, por supuesto, Castilla y León. Pero hay otras de las que no conocemos nada o apenas una ínfima parte. Este es el caso de Cataluña. Hemos estado varias veces en Barcelona (que nos apasiona), pero aparte de la capital y una breve estancia en Castelldefels no conocemos nada más de por allí.

Llevaba un tiempo queriendo ver con mis propios ojos esos pueblos medievales catalanes que tantas veces había visto en fotografías. Así que pese a que barajamos otras opciones, incluso fuera de España, finalmente nos decidimos por hacer una ruta por Gerona, tanto para conocer su capital como para visitar algunos de sus pueblos.

A diferencia de las vacaciones de Semana Santa del año pasado en las que tuvimos una semana para disfrutar de La Rioja y Navarra, esta vez contábamos solo con cuatro días y medio. Así que tuvimos que seleccionar muy bien que queríamos ver en tan poco tiempo.

Ruta

Antes de empezar a mirar nada tenía claro ciertos lugares que no me quería perder como Girona, Besalú y el museo Dalí de Figueras. Conforme a esos puntos trazaríamos nuestra ruta definitiva. Empecé a buscar pueblos medievales con encanto de Gerona, tanto de montaña como de mar. Aunque sinceramente, como todavía no hacía para bañarse tiramos más para los de montaña. También desechamos la idea de hacer senderismo, ya que no teníamos mucho tiempo como para dedicar un día completo a hacer una ruta; quizás en otra ocasión. Con esto habíamos hecho unos cuantos descartes, pero Girona y Cataluña tiene muchísimo que ofrecer, aún nos quedaba mucho por decidir.

Desde Valladolid hay un largo trecho hasta Girona, unas ocho horas y media en coche. Así que, como trabajábamos el mismo día que salíamos de viaje, preferimos hacer nuestra primera noche algo más cerca, en Lleida (seis horas en coche). Es una ciudad pequeña en la que puedes ver lo principal en un día o menos, o al menos hacerte una idea de cómo es.

Para ver cuales serían nuestras siguientes paradas en el viaje usé, como suelo hacer siempre que planifico un viaje, Google Maps para ubicar los sitios de interés. Situé un montón de localidades y, teniendo en cuenta los sitios que sí o sí quería ver, empecé a trazar una ruta con los pueblos que podríamos visitar esos días.

Finalmente hicimos la siguiente ruta:


Si quieres ver el mapa en otra pestaña haz clic aquí.

  • Día 1:
    • Llegada por la noche a Lleida
  • Día 2:
    • Lleida
    • Girona
  • Día 3:
    • Girona
    • Besalú
    • Castellfollit de la Roca
    • Santa Pau
  • Día 4:
    • Figueras
    • Cadaqués
  • Día 5:
    • Girona
    • (Vuelta a casa)

Fechas

En nuestro caso no había muchas opciones, teníamos los cuatro días de fiesta de Semana Santa (jueves, viernes, sábado y domingo). ¿Esta es un buena época para ir? Pues siendo sincero, si puedes evitar fechas tan señaladas en las que toda España se va de vacaciones, mejor. Aunque en cuanto a temperatura, horas de sol y demás se estaba bastante bien. Eso sí, ten en cuenta que durante esos días (primeros de abril) no hace como para darte un bañito, tienes que esperar algo más. A finales de mayo y junio sería una época genial. Habría poca gente y una buena temperatura como para disfrutar de un chapuzón en el Mediterráneo. Con esto tampoco quiero decir que todo estuviese plagado de gente, no estamos hablando de ciudades en las que tengas que esperar horas y horas de cola para ver algo como pueda ser París o Roma.

En nuestra ruta no circulamos por carreteras de montaña, por lo que en invierno tampoco sería un mal momento. Tienes el inconveniente de que hay menos horas de sol y hace peor, pero seguramente no habrá tanta gente como puedas ver en verano. De todas formas, nuestra recomendación sería ir a finales de primavera o principios del verano, cuando puedes disfrutar del mar y de los pueblos sin estar rodeado de mucha gente.

¿Qué ver en Lleida capital?

Lleida es una ciudad con casco un viejo que bien merece una visita. De todo su patrimonio destaca la Seu Vella y el Castillo del Rey - La Suda y las inmejorables vistas de la ciudad que hay desde su torre. Aunque también vale la pena callejear y ver otros lugares como El Palacio de la Paeria, el Antiguo Hospital de Santa María...

¿Qué ver en Girona capital?

Lo confieso hemos venido enamorados de Girona y sus calles. Tiene un casco viejo que invita a pasear y perderse por él, un barrio judío que te transporte a la época medieval de la ciudad, dos iglesias colosales como la Catedral y la basílica de Sant Feliu, un río que junto a las casas del Oñar te hace pensar que te encuentras en Florencia y además de todo eso un montón de rincones increíbles. Sin duda, uno de los lugares destacados de nuestra ruta. No nos decepcionó.

Pueblos de Girona

La provincia de Girona no tiene todo su potencial en su capital, los pueblos de la provincia está llenos de encanto.

Besalú y su peculiar puente de piedra dibuja lo que en la Edad Media era una villa próspera y de gran importancia. Ahora es uno de los enclaves turísticos más importe de la provincia.

Sobre una pared de basalto de más de 50 metros se encuentra Castellfollit de la Roca. Uno espectáculo para los ojos perteneciente a la comarca de La Garrocha.

Con el castillo como punto central, Santa Pau es una localidad medieval muy bien conservada.

Si hay algo por lo que destaca Figueras, y que merece una visita, es por el Teatro-Museo Dalí. Puedes visitarlo por tu cuenta o a través de una visita guiada.

Una de las villas pesqueras con más encanto es Cadaqués. Dalí llegó a decir que era el pueblo más bonito del mundo.

Además de estos lugares que visitamos hay otras muchos sitios que son muy recomendables como Peratallada, Tossa de Mar, Calella de Palafrugell, Pals, Monells, Hostalric... En nuestro caso, por falta de tiempo, no pudimos visitar ninguno de ellos.

Transportes

En este tipo de rutas, en las que se visita muchos pueblos pequeños, la mejor opción es contar con un coche propio. Si no tienes uno, recuerda que desde el blog tienes un descuento en tu alquiler de coche de hasta un 15%. De esta forma tienes mucha más libertad de movimiento para ir donde quieras y cuando quieras. En nuestro caso así lo hicimos. Si no cuentas con coche o no quieres alquilar uno también puedes visitar esta zona con transporte público. Eso sí, tienes que tener en cuenta que muchas veces hay bastantes limitaciones a la hora de elegir transporte. En ocasiones las horas de salida de los transportes son escasas o bien no puedes contar con ciertos medios, como el tren que no llega a varias de las localidades que visitamos.

En la ruta que nosotros hicimos recorrimos un total de unos 1800 kilómetros en cuatro días y medio. Es mucha distancia en poco tiempo, pero tenéis que tener en cuenta que desde Valladolid hay nada más y nada menos que 750 kilómetros hasta Girona. Por lo tanto, allí tampoco hicimos una cantidad tan grande, unos 300 kilómetros. En Girona, y en toda Cataluña, hay muchas autopistas de peajes, pero nosotros no las utilizamos. Por la zona por la que nos movimos las carreteras eran bastante buenas, no había ninguna zona complicada de montaña, así que optamos por ahorrarnos unos euros.

Alojamiento

Una buena base para conocer la provincia de Girona es la propia capital. Desde allí tienes buenas comunicaciones para visitar los pueblos de alrededor, no solo por carretera, sino también por tren o autobús. No es necesario ir cambiando de alojamiento cada día, por lo que la mejor opción es establecerse allí todos los días.

En nuestro caso, aprovechando que veníamos desde Pucela y que salíamos tarde el primer día, decidimos pasar nuestra primera noche en Lleida. Nuestra elección fue el hotel Ramón Berenguer IV, un hotel barato (nos salió a 37 € la habitación doble). Cumplía con lo que necesitábamos: un lugar que estuviese bien, cercano al centro para poder visitarlo a la mañana siguiente y barato.

Para el resto de días decidimos establecernos en Girona. En este caso buscábamos un buen lugar, a buen precio y no necesariamente en el centro. En Girona hay muchos aparcamientos gratuitos en la orilla del río contraria al casco antiguo, así que en esta ocasión, y teniendo en cuenta que no todos los días iríamos a Girona, optamos por alojarnos en el hotel Sidorne Girona. Está ubicado en Salt, a unos diez minutos en coche del centro de Girona y con buenos accesos a las carreteras que tomaríamos esos días. En este caso, por 51.30 €, nos alojamos en una habitación doble con desayuno incluido.



Índice:

Preparativos e información útil
  • Ruta en coche por Girona. Preparativos
Diario del viaje

domingo, 12 de abril de 2015

Visita al campo de concentración de Auschwitz-Birkenau

Nos levantamos algo antes de las 7 de la mañana con más sueño que legañas. Ese día tocaba madrugar. Teníamos contratada una excursión a las 8:15 y por supuesto no queríamos dejar de darnos un buen homenaje en el desayuno. Nuestro destino era el campo de concentración de Auschwitz-Birkenau. Un lugar que ha sido testigo de una de las mayores barbaries de la historia de la humanidad.

Para ese mismo día también habíamos planeado ir por la tarde a las minas de sal de Wieliczka. Pese a que no somos muy amantes de las visitas guiadas decidimos hacer las dos excursiones con tours contratados para asegurarnos que nos diese tiempo y no quedarnos sin ver las minas de sal. Buena decisión o no, así lo hicimos. La reserva de los tours la realizamos por mail unas semanas atrás y la tarde anterior no pasamos por la oficina que tiene la agencia en la calle Florianska para hacer el pago.

Salimos de nuestro hotel, el Hotel Atrium, y nos dirigimos a la plaza Jana Matejki, a un par de minutos andando, donde nos esperaba el bus y una tropa de españoles con la que compartiríamos la mañana. Auschwitz se encuentra a unos 70 kilómetros de Cracovia lo que le convierte en una excursión más que recomendable si estás unos días en la ciudad, pero para el que necesitas coger un autobús o tren para llegar allí. En nuestro caso el transporte estaba incluido en el precio del tour, pero si vais por vuestra cuenta existen varias posibilidades.

Cómo llegar a Auschwitz

Tour organizado

La forma más sencilla es ir con un tour contratado, no te preocupas de nada, te llevan y te traen. Lo malo es que también es la opción más cara. Hay muchas agencias que realizan este tour que incluye transporte y visita guiada en español al campo de concentración. Nosotros usamos esta opción para poder ir a las minas de sal por la tarde.

  • Precio: ronda los 120 PLN i/v (30 € aprox.), incluyendo guía en Auschwitz.
  • Tiempo: 1 h. 15 min. aprox. por trayecto.
Tren

Para ir en tren tenéis que ir desde la estación central de Cracovia al pueblo Oświęcim que es donde se encuentra Auschwitz. Por lo tanto el trayecto que tendréis que hacer será Kraków Główny -> Oświęcim. Una vez allí tendréis que andar unos 25 minutos hasta el campo de concentración o bien coger un bus local que os lleve allí.

Los trenes salen normalmente cada hora y tardan una hora y cincuenta minutos en llegar. El precio por trayecto varía dependiendo de si es tarifa normal o web. De todas formas, para ver los horarios y precios concretos de los trenes podéis visitar la siguiente web.

  • Precio: entre 9.50 PLN la tarifa normal y 15.60 PLN la tarifa web (entre 2.5 € y 4 €) por trayecto.
  • Tiempo: 2 h. 15 min. por trayecto.
Autobús

En este caso la frecuencia es mayor, tienes buses cada 20 o 30 minutos. La mayoría de los autobuses salen de la estación central de Cracovia (Bus Kraków M.D.A.), aunque suelen tener más paradas por la ciudad. Además de tener una mayor frecuencia que el tren, los buses también tardan menos; una hora y media aproximadamente.

Todos los buses paran en la estación central de trenes (Oświęcim, Dworzec PKP). Sin embargo, y es otro punto a favor de este medio, muchos de ellos también tienen parada en el propio campo de concentración. Tendrías que mirar que tengan una parada en "Oświęcim, (Muzeum) ul.Leszczyńsk".Si queréis ver horarios y precios actualizados podéis consultarlos en esta web.

  • Precio: 12 PLN (3 €) por trayecto.
  • Tiempo: 1 h. 30 min. por trayecto.

Datos de transporte aparte, sigamos con la crónica de la visita... Durante el trayecto en autobús, y para introducirnos en materia, nos pusieron un documental en inglés con subtítulos en castellano que relataba la historia del campo de concentración de Auschwitz-Birkenau. La verdad es que las imágenes de estos documentales siempre te hacen pensar en lo cruel que puede llegar a ser el ser humano. Y eso era solo el principio de lo que íbamos a ver ese día.

Al llegar nos dimos cuenta de la cantidad de gente que visita este sitio a diario, una verdadera marabunta. Al ir con el tour guiado, el guía que nos acompañaba se encargó de gestionarlo todo para que se nos asignase un guía en castellano y todos tuviésemos nuestros auriculares con los que escuchar las explicaciones a lo largo del recorrido. Si vais por vuestra cuenta tendréis que realizar estos trámites vosotros mismos. Es recomendable que reservéis con antelación vuestra visita guiada en la propia web de reservas de Auschwitz y no que lleguéis allí y no haya hueco, sobre todo en temporada alta. Os voy a escribir cierta información que seguro que os viene genial.

Cuánto cuesta entrar en Auschwitz

La entrada al campo de concentración de Auschwitz I y Auschwitz II - Birkenau es gratuita. Pero hay que tener en cuenta que para entrar en Auschwitz I entre el 1 de abril y el 31 de octubre de 2015 (así lo llevan haciendo unos años) solo lo puedes hacer dentro de una visita guiada y eso ya tiene un coste.

Las visitas guiadas en castellano duran 4 horas y cuestan 40 PLN (10 €) o 30 PLN (7.5 €) con tarifa reducida. Esta visita guiada incluye la visita de Auschwitz I y Auschwitz II-Birkenau, auriculares para oír las explicaciones del guía y traslado entre Auschwitz I y Birkenau. Dependiendo del mes en el que vayas, las visitas comienzan a unas horas u otras:

  • Abril, mayo, junio, septiembre y octubre: 10:45, 12:15 y 13:45.
  • Julio y agosto: 10:30 y 14:30.

Si no vais a ir con una visita guiada podéis hacer la visita por vuestra cuenta (recordad que si estáis en temporada alta es obligatorio la visita guiada a Auschwitz I). Los horarios los podéis ver en la web de Auschwitz, pero resumiendo serían estos:

Horarios de Auschwitz

  • Diciembre a febrero: 8:00 - 15:00.
  • Marzo y noviembre: 8:00 - 16:00.
  • Abril y octubre: 8:00 - 17:00.
  • Mayo y septiembre: 8:00 - 18:00.
  • Junio a agosto: 8:00 - 19:00.

Nada más entrar al primer campo de concentración, Auschwitz I, ves la famosa frase que recibía a todo aquel que entraba allí, "Arbeit macht frei". Se podría traducir como "el trabajo os hará libres". Esta frase que daba un atisbo de esperanza a todo aquel que entraba en el campo de concentración no era más que una cínica bienvenida a los presos que llevaban allí. Pero esta frase no solo está presente allí, también se podía ver a la entrada de otros campos de concentración como Dachau, Sachsenhausen y Neuengamme.

El campo de concentración de Auschwitz-Birkenau es sin lugar a dudas el mayor centro de exterminio de la historia del nazismo. El símbolo del horror nazi. Se calcula que allí ingresaron un millón trescientas mil personas y murieron nada más y nada menos que un millón cien mil. Estas cifras ya de por si asustan, pero según vamos oyendo la historia de lo que allí ocurrió y viendo con nuestros propios ojos todo lo que este lugar albergó, te das cuenta que el ser humano puede llegar a ser una bestia sin ningún tipo de sentimientos ni razón.

Auschwitz I se construyó sobre unos barracones del ejército polaco que anteriormente habían sido unos terrenos dedicados a la doma de caballos. En nuestra visita fuimos entrando en algunos de ellos. El motivo de que algunos que si se solían visitar en otras ocasiones estuviesen cerrados era debido a la ola de calor que azotaba Polonia esos días. Algunas personas se habían llegado a desmayar por el calor un par de días antes.

Los barracones tienen exposiciones y en ellos vas viendo fotografías del campo de concentración, de la gente que fue llevada allí (algunas realmente duras), dibujos que hacían los niños allí encerrados, mapas con las ubicaciones de otros campos de concentración y exterminio y demás infografía. En otras estancias ves recreaciones (a veces con elementos originales) de cómo vivían los prisioneros allí, sus camas, letrinas... Os podéis imaginar las condiciones de hacinamiento, insalubridad e higiene de las mismas. Eran tratados peor que animales.

Pero lo que más te encoje el corazón es cuando ves ciertas "colecciones" de objetos de los prisioneros tras las vitrinas de algunos barracones. En una había montones de maletas, en otras gafas, prótesis, zapatos, latas de gas Zyklon B (os hablaré de esto más tarde)... Todo ello en un número desmesurado. Cuando lo ves, empieza a tomar forma en tu mente ese número de prisioneros que te comentan al inicio del recorrido, un millón trescientas mil personas. Ya estás con el corazón roto cuando en una sala ves montañas de pelo. ¡Pelo humano! A todo el que entraba en el campo de concentración le rapaban el pelo y lo utilizaban para hacer cuerdas, sacos... Para los nazis los prisioneros eran como animales o incluso ni eso. Pero esto no había terminado, en una sala nos encontramos ropa de bebés, patucos... En ese momento una chica con la que íbamos rompió a llorar, y la verdad, todos teníamos un nudo tremendo en el estómago al ver esas imágenes. No puedo entender como los nazis podían llegar a ese nivel de insensibilidad, crueldad y odio.

Seguimos con la visita dirigiéndonos al bloque 11. Era el barracón de castigo, "la prisión dentro de la prisión". Allí había celdas de un metro cuadrado en las que metían a varios prisioneros a la vez y al ser tan pequeñas no tenían espacio para sentarse. También, en este barracón se les ejecutaba, colgaba e incluso dejaba morir de hambre. Fue aquí donde se empezaron a realizar las primeras pruebas con el gas Zyklon B que posteriormente se utilizaría en las cámaras de gas.

Durante la visita también se ve la zona donde se fusilaba a la gente, ahora reconstruida. Éste era otro de los métodos utilizados por los nazis para asesinar a los prisioneros. Cerca de esta zona se encontraba el área donde se pasaba revista a los prisioneros de forma periódica. Si se daba el caso que faltaba alguno podían tenerles allí de pie durante las horas que quisiesen, por la noche, en pleno invierno, sin ropa de abrigo y con temperaturas bajo cero. Una muestra más del desprecio que les tenían.

Para finalizar la visita de Auschwitz I fuimos a la cámara de gas. La construcción que se visita es original, aunque fue reconstruida parcialmente. Esta cámara de gas, al igual que las otras cuatro que se construyeron en Birkenau, formó parte de la llamada "solución final". Éste fue el nombre del plan con el que los nazis llevaron a cabo el genocidio sistemático de la población judía europea y cuya organización y supervisión estuvo a cargo de Heinrich Himmler.

Los nazis ordenaban entrar a los prisioneros dentro de la sala diciéndoles que eran duchas y que iban a darles un tratamiento desinfectante. Hacían esto para evitar el pánico. Las cámaras tenían duchas pero por supuesto no estaban ni siquiera conectadas a las tuberías de agua. Una vez dentro les ordenaban que se desnudasen y que dejaran sus pertenencias en el vestidor. Cuando todo estaba listo cerraban las puertas y a través de unas pequeñas ventanas en el techo lanzaban latas de gas Zyklon B que soltaban el agente tóxico. Después de esto y con toda la estancia cerrada herméticamente, esperaban unos 25 minutos a que no hubiese ningún tipo de actividad en el interior de la cámara. Este proceso se acabó convirtiendo en una macabra rutina en el campo de concentración. En el interior de la cámara se pueden ver aún huellas de la gente intentando escapar, arañando la pared en un intento desesperado de salir de allí.

Tras sacar los cuerpos de la sala y revisarlos para extraerles los dientes postizos de oro, joyas u otros objetos de valor, los llevaban a un crematorio anexo. Esta tarea era realizada por los llamados Sonderkommandos. Este cuerpo de trabajo estaba formado por prisioneros cuyo cometido era realizar las labores de cremación de los cuerpos en los campos de exterminio. La forma en la que se incineraba a los prisioneros estaba concebida como un proceso industrial. Basta con mirar una foto de los hornos para darse cuenta de ello. Para mí, este fue uno de los momentos que más me impactó de toda la visita. Jamás llegaré a entender como alguien pudo pensar, planificar y organizar todo esto.

Tras la visita de Auschwitz I nos dirigimos al aparcamiento para coger el autobús que nos había traído y dirigirnos a Auschwitz II-Birkenau. Este campo, que es el que la gente conoce como Auschwitz y el que se suele reflejar en las películas, fue una ampliación que se realizó de Auschwitz I como parte de la "solución final". Con una extensión de 2,5 km por 2 km el campo llegó a albergar a 100.000 prisioneros. Cuando ves la extensión de aquello te quedas sin palabras. Todas esas construcciones habían estado dedicadas a la muerte. La construcción de este campo no estaba destinada a albergar prisioneros para que trabajasen en fábricas u otras ubicaciones, sino que su fin era la del exterminio. Por ello, se construyeron cuatro cámaras de gas con una capacidad de 2500 personas. Con estos datos era a lo que me refería cuando hablaba de que el proceso de exterminio se tomó como un proceso industrial. Muchos de los prisioneros que llegaban en tren a Auschwitz eran llevados directamente a la cámara de gas, sin pasar siquiera, por los barracones. En ciertos momentos, las cámaras de gas no daban abasto y se llegó a quemar a los cuerpos en hogueras al aire libre.

Auschwitz II-Birkenau quedó prácticamente destruido después de que los nazis abandonasen el campo, en un intento de eliminar todo rastro de lo que allí había ocurrido. De hecho, no se conserva ninguna de las cuatro cámaras de gas de Birkenau. En cuanto a los barracones, pocos se conservan en pie, pero los que se visitan muestran las condiciones en las que se encontraba la gente que vivía allí. Si cabe, eran aún peores que las de Auschwitz I. Los barracones eran de madera y no de piedra (imaginaos el frío y el calor que haría allí), el hacinamiento era todavía más brutal que en el otro campo y las condiciones higiénicas eran nefastas. De hecho, mucha gente murió de frío, de hambre o por enfermedades.

En cuanto a la visita que hicimos he de decir que nos decepcionó en parte porque pese a que las explicaciones que nos dieron estuvieron realmente bien, nos hubiese gustado habernos detenido más tiempo en los barracones y haber leído con detenimiento la información que allí se encontraba. Por desgracia, cuando fuimos nosotros (en verano) solo se puede visitar Auschwitz I con guía. También nos hubiese gustado haber estado algo más de tiempo en el campo de Auschwitz II-Birkenau para poder recorrerlo un poco. Solo visitamos un par de barracones con el guía (había barracones que también habían sido cerrados debido a la ola de calor) y tuvimos apenas 10 minutos para ver las vías del tren y el resto del campo.

Pese a todo, visitar el campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau lo considero una visita imprescindible para conocer una parte tan importante y reciente de la historia. Si estás más de un día en Cracovia debes ir a verlo. Será una visita dura, pero considero que es algo que se debe hacer para conocer mejor la realidad que azotó Europa durante la Segunda Guerra Mundial.

Volvimos a coger el bus que nos había llevado allí para hacer el camino de vuelta a Cracovia. Llegamos a las 3 de la tarde y teníamos aproximadamente tres cuartos de hora para comer y descansar un poco antes de volver a coger el bus que nos llevaría a las minas de sal de Wieliczka. Así que volvimos al hotel y nos comimos algún trozo de pizza que nos había sobrado del día anterior.

Lena estaba muy cansada, ya que habíamos dormido poco aquel día, y decidió dormir un rato antes de volver a salir. Yo sabía que me iba a costar dormir así que salí a la calle y fui a visitar un mercado que teníamos a un par de minutos del hotel, el mercado Stary Kleparz. Me encanta ver los mercados de los lugares que visitamos, es una forma de ver parte de la cultura y las costumbres de allí donde vas. Siempre te encuentras con algo curioso. Este mercado es el típico mercado para locales, ves a algún turista, pero se ve claramente que su existencia es por y para la gente de la ciudad. Te puedes encontrar de todo, frutas, verduras, flores, carne, especias... Si lo queréis visitar está abierto de 7:00 a 18:00 de lunes a sábado. Os lo recomiendo si os gusta como a mí ir a ver los mercados locales.

Tras una breve visita (tampoco es que tuviese mucho tiempo) volví al hotel a buscar a Lena para ir los dos otra vez a la plaza de Matejko y coger el bus que nos llevaría a las minas de sal de Wieliczka. Pero eso ya es una historia que os contaré otro día.

A continuación os dejo un mapa con los lugares que visitamos en esa mañana.

Si queréis ver el mapa en otra pestaña haced clic aquí.


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