domingo, 26 de julio de 2015

Qué ver en Wroclaw en un día

El día anterior nos habíamos despedido a lo grande viendo el espectáculo de fin de semana de la Wrocławska Fontanna. Hoy era el turno de disfrutar del centro de la ciudad. Una localidad de más de medio millón de habitantes ubicada en la Baja Silesia, al oeste de Polonia, con un gran ambiente universitario. En un solo día puedes ver los principales atractivos tal y como hicimos nosotros. ¡Te contamos nuestra ruta!

Teníamos el desayuno incluido en el precio de la habitación del hotel y la verdad es que nos sorprendió la calidad del mismo. Muchas variedad y calidad, ¡y además había tortitas! Son una perdición para Lena. Teniendo en cuenta que la habitación doble nos salía a por 42,5 € nos volvía a ratificar que había sido todo un acierto alojarnos allí. Los precios de esta preciosa región europea son algo más bajos que en España y esto lo notas en todos los sitios, incluyendo los hoteles.

Con la tripa llena y las pilas cargadas salimos a comernos la ciudad. En cuarto de hora andando nos plantamos delante de nuestra primera parada, la Iglesia de San Adalberto (Kościół św. Wojciecha). No es uno de los lugares más interesantes de la ciudad, pero si un buen inicio para la visita de un día de la ciudad. Además, este edificio fue la primera iglesia parroquial de Wrocław.

Iglesia de San Adalberto (Wroclaw) Moto en las calles de Wrocław

En nuestro camino al centro neurálgico de la ciudad llegamos a la siguiente parada en la ruta, la Iglesia Santa María Magdalena. Esta iglesia que data del siglo XIII sufrió graves daños durante la Segunda Guerra Mundial, aunque fue reconstruido entre 1947 y 1953. Como curiosidad, si os fijáis, hay un pequeño puente en lo alto que une las dos torres, este puente se llama el "Mostek Czarownic" (Puente de las Brujas). La leyenda cuenta que las sombras que se ven en el puente son las almas de las mujeres que solían seducir a los hombres sin querer casarse con ellos porque no querían ser amas de casa. El interior es simple, en ladrillo rojo sin ninguna parafernalia, pero si estáis interesados en entrar el horarios es de 10:00 a 18:00 de lunes a jueves y de 10:00 a 17:00 de viernes a domingo. Por supuesto la entrada es gratuita.

Sin embargo, lo que más nos llamó la atención de esta iglesia no eran sus dos torres, ni nada similar, sino la escultura de una enano montado en moto que estaba en la entrada. ¿Qué hacía eso ahí? En ese momento no sabíamos que era. ¿Que pintaba la figura de un enano en moto en las escaleras de una iglesia del siglo XIII? ¿Habría más como él?.

Enano motorista en Wroclaw Interior de Iglesia Santa María Magdalena (Wroclaw)

A escasos metros de la iglesia se encuentra una de las joyas de la ciudad, la Plaza del Mercado (Rynek). Tal y como ocurre en otras ciudades del país, la plaza del mercado constituye una visita imprescindible tanto por su belleza como por el ambiente que siempre hay. Al igual que la Plaza del Mercado de Cracovia, está plaza fue trazada en el siglo XIII, siendo una de las más antiguas de Europa. Al entrar a la plaza veréis edificios de todos los colores y estilos (barrocos, renacentistas...); sin duda, un regalo para la vista. Las casas que se encuentran en los laterales fueron restauradas después de la Segunda Guerra Mundial y el centro está ocupado por una manzana de edificios donde el que destaca sobre todos los demás es el Ayuntamiento.

Ayuntamiento y  Plaza del Mercado
Ayuntamiento y Plaza del Mercado (Wroclaw) Plaza del Mercado de Wroclaw

El Ayuntamiento, también del siglo XIII, lo diferenciaréis del resto sin ninguna dificultad. Ubicado en la manzana del interior de la plaza, los detalles de su fachada marcan la diferencia con los edificios contiguos. Su interior se puede visitar (10 PLN, de miércoles a sábado de 10:00 a 17:00 y domingos de 10:00 a 18:00) para ver exposiciones temporales y subir a la torre del mismo, aunque en nuestro caso no entramos.

Estábamos caminando por la plaza, cuando de repente vimos otra figura de un enano... y luego otra y otra... Esto ya no era normal, estaban allí por algo. Tenían que tener una razón de ser. Efectivamente así era. En la década de los 80, cuando Polonia estaba bajo el régimen comunista, surgió un movimiento de protesta alternativo llamado Orange Alternative. Como estaba prohibido llevar cualquier consigna política optaron por métodos de protesta pacíficos un tanto peculiares, como disfrazarse de enanos. En un principio comenzaron pintando enanos sobre las manchas de pintura que cubrían las consignas en contra del gobierno. Después acabaron saliendo a la calle disfrazados de enanos naranjas convirtiendo a estos seres en símbolos de la protesta. Sin duda fue una idea original de plantar cara a un régimen autoritario; un policía tendría pocos argumentos para arrestar a alguien por ir vestido de enano. De esta forma y para honrar aquel movimiento en 2001 se puso una estatua del enano padre en la calle Świdnicka, que era el lugar donde se realizaban esos actos. Desde ese momento ha ido aumentando la comunidad de enanos que puebla la ciudad, aunque con un tamaño más pequeño que el del "papá enano".

Desde el momento que vimos el segundo enano en la Plaza del Mercado comenzamos lo que se conoce como "la caza del enano". Nuestro paseo por la ciudad se convirtió en una sana competición entre Lena y yo por intentar ser el que más enanos "cazaba" en nuestra ruta. Fue algo muy divertido. Además, esta "caza", se ha convertido en un atractivo turístico más para todo turista. Actualmente hay alrededor de 175 enanos repartidos por toda la ciudad. Si queréis saber donde está cada uno de ellos, echad un vistazo a este mapa. Les hay realmente curiosos.

Un cajero que funciona con enanos en Wroclaw Enanos en el cajero en la Plaza del Mercado de Wroclaw
Enano con una cesta en Wroclaw Enano subiendo frutas en Wroclaw

En una de las esquinas de la Plaza del Mercado se encuentra la Iglesia de Santa Isabel (Kosciol Sw.Elzbiety). Su torre es, sin duda alguna, el mejor mirador de la ciudad. Antiguamente, la torre de esta iglesia del siglo XIV media 130 metros, pero por desgracia, y debido a varios incidentes en los que se vio seriamente dañada, ahora mide 91 metros. Pese a ello, las vistas de la plaza y del resto de la ciudad son increíbles. La entrada cuesta 5 PLN, que es aproximadamente 1.25 €.

Vista desde lo alto de la Iglesia de Santa Isabel (Wroclaw) Vista de la Plaza del Mercado desde lo alto de la Iglesia de Santa Isabel (Wroclaw)

Al bajar de la torre visitamos el interior de la iglesia. Una vez más, al igual que en las otras iglesias de la ciudad que habíamos visto, el interior era bastante simple y no merecía mucho la pena. Aunque eso si, la entrada era también gratuita. Sin entretenernos demasiado en el interior, salimos y fuimos directos a la plaza contigua a la Plaza del Mercado, la Plaza de la Sal (Plac Solny). Es de un tamaño bastante menor, pero igualmente es una plaza bien bonita. En ella se encuentra el edificio de la Antigua Bolsa y también un pequeño mercado de flores en el que curioseamos entre sus puestos. Cuando Lena ve algo que tenga que ver con las plantas o las flores se tiene que parar.

Interior de la Iglesia de Santa Isabel Sillería de la Iglesia de Santa Isabel
Plaza de la Sal

Eran las 13:30 y el hambre apretaba, así que como habíamos visto un McDonalds al entrar a la Plaza del Mercado con un publicidad más que sugerente de unos nuevos sabores de McFlurry, no aguantamos la tentación y entramos a pedirnos unos (6.90 PLN cada uno, es decir, 1.7 € aproximadamente). Eran con sabor a Magnum, ¿cómo podíamos resistirnos?. Lena, ya que estaba, se cogió unas patatas fritas (5.70 PLN). Bueno, lo reconozco, yo también piqué de la ración de patatas. Por lo que vimos, pese a que los precios del McDonalds son algo más baratos que España, en comparación con lo que vale comer un buen y abundante plato de comida polaca no tiene tan buen precio. Nuestra recomendación es que descartéis ir a un McDonalds o similar y disfrutéis de la buena comida polaca salvo que tengáis un capricho como el nuestro.

Tomándonos un McFlurry frente al ayuntamiento de Wroclaw Ayuntamiento de Wroclaw

Tras comernos los "helados" sentados tranquilamente frente al Ayuntamiento, abandonamos la Plaza del Mercado para callejear un poco por la calles de la ciudad y seguir con nuestra competición. Aún quedaban muchos enanos por cazar. Seguimos viendo un montón a lo largo del camino, algunos realmente graciosos.

Descansamos un poco de nuestra particular competición al llegar a la Universidad de Wroclaw. Este edificio del siglo XVIII ubicado junto al río Óder es de gran importancia debido al carácter universitario de la ciudad. Aunque en nuestro caso no entramos, se pueden visitar parte de sus instalaciones como la increíble Aula Leopoldina (lunes, martes y jueves de 10:00 a 16:00 y de viernes a domingo de 10:00 a 17:00) pagando la entrada correspondiente que varía de 12 PLN a 8 PLN, dependiendo de las salas que se visiten.

Universidad de Wroclaw

Sin embargo, donde si entramos fue en la Iglesia universitaria del sagrado nombre de Jesús (Kościół Najświętszego Imienia Jezus) que está pegada a la Universidad. Pese a que por fuera no llama la atención, su interior barroco es realmente bonito. Nada que ver con lo que habíamos visto a lo largo del día. En este caso los frescos, mármoles y esculturas adornan la nave principal, en contraste con las paredes encaladas y de ladrillo desnudo que tenían las otras iglesias.

Interior de la Iglesia universitaria del sagrado nombre de Jesús 
Interior de la Iglesia universitaria del sagrado nombre de Jesús

Empezaba a hacerse tarde y nuestro estómago no suplicaba que le diésemos algo, así que nos fuimos a comer a un restaurante cercano, el Kurna Chata. Un restaurante que nos recomendó Luisma, un amigo que vive allí, pero que esos días estaba fuera de la ciudad. El local es precioso, con mesas y sillas de madera, una decoración rústica, iluminación acogedora... resumiendo, un local cálido y confortable. En cuanto a la comida, estaba riquísima, buena cantidad y buen precio. ¿Se puede pedir más?. Lena se pidió un schabowy (una chuleta de cerdo empanada) que tenía un tamaño descomunal (25 PLN) y yo un gulasz wołowy (un gulash de carne dentro de un pan) (20 PLN). Además pedimos unas frytki z trzema sosami (traducido al castellano, unas patatas fritas con tres salsas) (11 PLN). Y para beber una botella de agua de 25 cl (3 PLN) y una cerveza de medio litro (7 PLN).

Tomando una cerveza en Wroclaw
Goulash en Wroclaw Comiendo en Kurna Chata

Como venía siendo costumbre en los días que llevábamos en Polonia, salimos del restaurante con el estómago lleno y muy satisfechos con la comida. Nuestra siguiente parada era el Mercado Central (Hala Targowa), pero por desgracia ya estaba cerrado. Fue una pena, porque como algunos ya sabréis me encanta visitar los mercados de las ciudades que visito, creo que en estos lugares ves un poco el ritmo de la ciudad, los productos que consume la gente y parte de sus costumbres, al menos culinarias. Para los que como a mi les guste visitar este tipo de mercados tened en cuenta que abre de lunes a viernes de 8:00 a 19:00 y el sábado de 9:00 a 15:00.

Mercado central de Wroclaw Vistas desde el puente Piaskowy

Dejamos el mercado atrás y cruzamos el puente Piaskowy (most Piaskowy) para dirigirnos a la Isla de Arena (Wyspa Piasek), una de las pequeñas islas edificadas que tiene el río Óder. Desde los puentes que cruzan estas islas se tienen unas estampas preciosas, sobre todo cuando empieza a caer la tarde. De hecho, desde este puente se pueden ver las dos enormes torres de la Catedral de San Juan Bautista, nuestra siguiente parada.

Catedral de San Juan Bautista Interior de la Catedral de San Juan Bautista

Dejamos la Isla de Arena atrás cruzando el puente Tumski (most Tumski) para llegar a la otra orilla del río Óder. Esta zona se la conoce como el barrio de Ostrow Tumski y se dice que es el barrio más antiguo de Wroclaw. Aquí, por encima del resto de edificios, destaca la Catedral de San Juan Bautista (Archikatedra św. Jana Chrzciciela). Data del siglo X, aunque el edificio primigenio poco tiene que ver con lo que podemos ver hoy en día, ya que ha sido destruido y reconstruido en varias ocasiones a lo largo de su historia. De hecho en los últimos días de la Segunda Guerra Mundial la catedral fue destruida casi en su totalidad por el Ejercito Rojo (solo quedó un 30% en pie). Las labores de reconstrucción concluyeron en 1951, aunque ciertas tareas se realizaron en 1991. Con casi 100 metros de alto las torres se convierten en unos estupendos miradores desde los que observar la ciudad. Nosotros no subimos, pero consideramos que las vistas desde la Iglesia de Santa Isabel son mejores por el simple hecho de poder ver todo el esplendor de la Plaza del Mercado desde lo alto. En cuanto al interior, merece la pena entrar. No es tan impresionante como la Iglesia universitaria del sagrado nombre de Jesús, pero si bastante más bonita que el resto de iglesias que habíamos visto durante el día. Al fin y al cabo era la catedral de Wroclaw.

Vistas desde el puente Pokoju
Vistas desde el puente Pokoju Canales de Wroclaw
Vistas de Catedral de San Juan Bautista desde el puente Pokoju

Después de nuestra visita a la catedral cruzamos por el puente Pokoju (most Pokoju) hasta el Parque Slowacki (Park Juliusza Słowackiego). Una vez más pudimos disfrutar de las estupendas vistas que te brindan los puentes de esta zona de la ciudad. Sobre todo cuando empieza a caer la tarde.

El parque Slowacki está bien, pero tampoco destaca por su belleza sino por los edificios que contiene, como el Panorama Raclawicka. De hecho este edificio es uno de los lugares más visitados de la ciudad. ¿Por qué? Pues porque en su interior hay una pintura monumental de 15 metros por 120 que representa la batalla de Racławice, en la que en 1794 el ejército polaco liderado por el general Tadeusz Kościuszko venció al ejército ruso. Cuando llegamos ya estaba cerrado, aunque de todas formas, no estaba en nuestros planes entrar en él. Para los que estéis interesados abren todos los días de 9:00 a 17:00 en verano (en otros meses el horario es diferente, más info aquí) y el precio de la entrada es de 25 PLN, aunque hay tarifas reducidas.

Llegamos al centro y vimos a Papá enano, una estatua que simbolizaba la protesta de un pueblo contra un régimen autoritario y con la que concluía nuestra particular caza del enano. Una propuesta turística muy divertida y cargada de significado. Os preguntaréis quien ganó, ¿no? Pues la verdad es que no me acuerdo con certeza. Posiblemente fuese Lena, pero prefiero otorgarme el beneficio de la duda y pensar que fui yo (Alberto).

Papá enano

En la parada que está cerca de Papá enano cogimos un tranvía hacia el Parque Szczytnicki para ver por última vez el espectáculo Wrocławska Fontanna. Aunque el del domingo no fuese tan espectacular como el que habíamos visto ayer, queríamos ponerle la guinda a nuestra visita de un día en Wroclaw como se merecía.

Hala Stulecia Wrocławska Fontanna en el Parque Szczytnicki

Cuando llegamos al parque todavía era de día así nos sentamos en unas de las sillas al pie de la fuente y nos dedicamos a disfrutar del momento con la fuente como telón de fondo. El sol empezaba a ponerse y me acordé de que en el parque había un jardín japonés (Ogród Japoński). Fuimos a ver que tal estaba con tan mala suerte de que acababan de cerrar hacía unos 10 minutos. Menudo chasco. De todas formas dimos una vuelta alrededor de él para ver que podíamos ver a través de las verjas. Finalmente, algo pudimos ver, aunque no era lo mismo que pasear por su interior.

Jardín japonés en el Parque Szczytnicki Jardín japonés en el Parque Szczytnicki

Después de este paseo volvimos a la fuente para deleitarnos con el espectáculo nocturno. Si tenéis pensado ir solo una vez es mejor que vayáis por la noche, luce mucho más que por el día. Y el mejor lugar para verlo es desde el lateral en el que está el Centro del Centenario de Wrocław. Además este lugar tiene bar y restaurante para tomarte algo mientras ves a la fuente en acción.

Wrocławska Fontanna y Hala Stulecia de fondo Wrocławska Fontanna

Para terminar el día, y antes de despedirnos de la ciudad, queríamos decir adiós a la Plaza del Mercado. Así que cogimos el tranvía y nos fuimos para allá para ver como estaba la plaza de noche. Esta sería nuestra última imagen antes de que terminase el día y nuestra visita a la ciudad. Al día siguiente nos volveríamos a montar en un autobús hacia nuestro próximo destino, Varsovia, la capital polaca.

Ayuntamiento de Wroclaw de noche Plaza del mercado de Wroclaw

A continuación os dejo un mapa con los lugares que visitamos de la ciudad durante el día.

Si queréis ver el mapa en otra pestaña haced clic aquí.


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Preparativos e información útil
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