jueves, 29 de diciembre de 2016

Primer día en Marrakech, visita a palacios y tumbas centenarias

Marroquí sentando en uno de los patios del Palacio Bahía

El día comenzaba temprano, tocaba madrugar para ir a trabajar. Pero lo hacíamos con ganas porque por la tarde tendríamos nuestra recompensa. ¡Comenzaba nuestra aventura por el sur de Marruecos! Poco después de comer cogimos un bus Alsa rumbo a Madrid. Nos bajamos en la estación de Méndez Álvaro, y tras un largo trayecto en el metro madrileño, llegamos al aeropuerto de Madrid. Allí nos montamos en un vuelo de Ryanair a Marrakech y en apenas dos horas llegamos a nuestro destino. Ahora sí podíamos decir que ya había comenzado nuestro viaje al Sur de Marruecos.

Lo primero que hicimos al bajar del avión fue buscar un cajero automático para sacar algo de dinero, pero no encontramos ninguno operativo. Como necesitábamos tener algo de efectivo, decidimos ir a una casa de cambio que estaba en el propio aeropuerto. No era la mejor opción, pero sí la única que teníamos. Cambiamos 50 € por 507 MAD que pese a no ser el mejor cambio del mundo, tampoco era demasiado malo.

Eran las diez y media de la noche y al ser tan tarde teníamos opciones bastante limitadas para llegar al centro de la ciudad desde el aeropuerto, así que cogimos un taxi nada más salir de la terminal.

Durante el camino fuimos hablando con el taxista de fútbol, al día siguiente era el clásico, y también nos fue enseñando algún monumento de la ciudad cuando pasábamos delante de él. No solo conducía, sino que también hacía las veces de guía turístico. La verdad es que era bastante simpático.

Tras un cuarto de hora llegamos a una plaza de la medina de Marrakech. El taxista nos dijo que no podía meterse con el coche por las calles tan estrechas, pero que no nos preocupásemos, que el riad estaba justo al lado. Como nos había parecido majo y también nos había contado ciertas cosas interesantes de la ciudad, decidimos darle una pequeña propina aparte de lo que marcaba el taxímetro. Tras pagarle, el taxista se bajó del coche y habló con unos chicos que estaban allí y nos dijo que ellos nos guiarían hasta el riad. Los chavales nos llevaron por las callejuelas de la medina hasta que llegamos a la puerta del riad. Les dijimos que gracias, pero cuando íbamos a llamar a la puerta nos dicen con cara seria: "Dinero". Nos quedamos a cuadros. Les respondo que yo ya he pagado al taxista y que no les voy a dar nada a ellos. Nos dicen que no, que nos han guiado hasta allí y que les tenemos que dar algo. Pese a todo, me mantengo en mis trece y les digo que de eso nada. Se empiezan a cabrear e insisten en que les tenemos que dar dinero por traernos al riad, que son guías. Tras un rato de discusión y viendo que ellos son dos, uno bastante grande con una cicatriz en la cara que daba bastante miedo, y otro más pequeño pero que estaba bastante nervioso, decido llamar al timbre del riad. Mientras tanto les vuelvo a decir que el taxista no nos había dicho nada de pagarles, que lamentaba el malentendido y que creía que él ya les había dado una propina. Tras un minuto eterno, se abre la puerta del riad y vemos al recepcionista con cara seria y asustada. Vaya, eso significa que la situación no pinta bien. Saco dos monedas de dos euros y les digo que eso es lo único que tengo y que les puedo dar, que no tengo nada más. Acto seguido, sin darles posibilidad de respuesta, les estreché la mano, les dije adiós y nos metimos al riad.

El recepcionista nos dijo que habíamos manejado bien la situación y que habíamos hecho bien en darles un poco de dinero para que no se pusiesen agresivos. También no dijo que por eso recomiendan el servicio de transfer privado al riad, sobre todo si llegas por la noche. Pero bueno, al final la situación no fue a más. Sí que habíamos oído hablar de los falsos guías en la medina de Marrakech, pero no creíamos que pudiesen darse situaciones tan tensas con ellos. En fin, para otra vez estaremos más atentos y no seremos tan tolais.

Después de la mala experiencia, subimos a la habitación a descansar. Pese a que el viaje no había comenzado con buen pie, tampoco queríamos hacer juicios prematuros. Estábamos seguros de que iba a ser un viaje en el que lo íbamos a pasar genial, y al final así fue.

Día 2: Primer día visitando Marrakech

Comenzaba nuestro primer día en Marruecos. El día amaneció despejado y, gracias a esos tempranos rayos de sol que nos calentaban, pudimos disfrutar de nuestro primer desayuno en la terraza del riad Dar Nakous. No había mejor manera de empezar el día.

Desayuno en la terraza del riad Dar Nakous en Marrakech
Palacio Bahía

Descansados y llenos de energía no fuimos a conocer la ciudad. Nuestra primera parada fue el Palacio Bahía que teníamos a menos de cinco minutos del riad. La entrada al palacio cuesta 10 MAD por persona (1 € aproximadamente) y está abierto de lunes a domingo de 8:00 a 17:00. Para ver la información de entradas y horarios actualizada visita la web del palacio.

El palacio, pese a ser considerablemente joven (de finales del siglo XIX) es un lugar lleno de belleza y encanto. De hecho, fue construido por los mejores artesanos de la época, bajo el mandato del gran visir Ba Ahmed ben Moussa.

Una de las salas principales del Palacio Bahía

La visita se realiza a través de un laberinto de patios y salas, que en un primer momento puede resultar algo desconcertante, pero que gracias a su distribución te sorprenden con rincones llenos de belleza a cada paso que das.

Uno de los patios del Palacio Bahía Patio del Palacio Bahía
Lena al lado de una ventana del Palacio Bahía Detalle del techo de una sala del Palacio Bahía

Lo "malo" del palacio es que está totalmente vacío, es decir, no conserva nada del mobiliario original. Pero pese a ello, la visita no pierde ni un ápice de interés. Los mosaicos de paredes y suelos, la belleza de los labrados de los arcos o los increíbles trabajos en madera de los techos te hacen olvidar que a aquel lugar "le faltan los muebles". En cierta medida, muchos de los rincones, nos recordaron a esos increíbles monumentos andaluces como la Alhambra de Granada.

Al salir del palacio pasamos por una tienda de especias y no pude resistir la tentación de entrar. Me encantan estos lugares, sus colores, sus olores. Para que engañarnos, soy son un blanco fácil para los vendedores de estos puestos.

Especias en el interior de una tienda de Marrakech Especias en el exterior de una tienda de Marrakech

Tras echar un vistazo a todo lo que tenían y teniendo en cuenta que ya venía con alguna cosa en mente desde casa, compramos 100 gramos de ras al hanut, 300 gramos de té bereber y un bloque de perfume sólido. Todo nos salió por 340 MAD (unos 32 € al cambio), que pese a ser algo caro, era de muy buena calidad. Como obsequio nos dio lo que él llamaba "pintalabios marroquí", una especia de ungüento que en cuanto lo humedecías tintaba de rojo lo que tocaba.

Palacio el Badi

Tras menos de cinco minutos caminando llegamos al Palacio el Badi. Este palacio, bastante más longevo que el anterior, data del siglo XVI y fue construido por el sultán Saadí Ahmed al-Mansur para conmemorar la victoria sobre los portugueses en la Batalla de los Tres Reyes.

Vista general del Palacio el Badi

Dicen que fue el palacio musulmán más increíble de la época, pero hoy en día solo quedan las ruinas de lo que en su día fue. Estaba construido con los mejores materiales, pero ya no queda nada de aquello. Al trasladar la capital de Marrakech a Meknes, saquearon todo aquello para construir la ciudad imperial en la nueva sede.

Alberto entre las ruinas del Palacio el Badi Los naranjos del Palacio el Badi
Lena en el interior del Palacio el Badi

En el interior de los muros del palacio se ve poco más que una gran explanada, con un huerto de naranjos, algún estanque y unos pocos vestigios del antiguo palacio. Pese a lo que pueda parecer recomendamos la visita, sobre todo por subir a la torre de la muralla y disfrutar tanto de las vistas al interior del palacio, como del resto de la ciudad. De todas formas, la entrada solo cuesta 10 MAD (1 € por persona al cambio), por lo que no es nada caro entrar.

Tumbas Saadíes

Al salir del palacio nos dirigimos a la siguiente visita del día, las tumbas Saadíes, a poco más de 5 minutos andando. El recinto es bastante pequeño y se puede visitar en relativamente poco tiempo, pero hay que estar atentos al horario de apertura, ya que pese a estar abierto de 9:00 a 18:00, cierran a mediodía de 12:00 a 14:30. El precio, al igual que los otros dos lugares que visitamos era de 10 MAD (1 € al cambio).

Las tumbas son del siglo XVI, de la época del sultán Ahmad al-Mansur, pero no fue hasta el 1917 cuando fueron descubiertas de nuevo y restauradas. Durante nuestra visita vimos cómo seguían con labores de restauración y limpieza.

Tras pasar la entrada entramos al jardín, donde ya pudimos ver la primeras tumbas del complejo. Aunque la verdad es que estas primeras apenas tenían interés. Siendo sinceros nos recordaban a los mosaicos de algunos suelos que habíamos visto en el Palacio Bahía.

Exterior de las Tumbas Saadíes Una de las salas de las Tumbas Saadíes

Pero esas tumbas que estaban en el exterior no son el verdadero tesoro del lugar. En el interior de las salas es donde se encuentran lo realmente interesante. Hay dos salas, la sala de los Tres Nichos y la sala de Mirhab, que ya de por sí merecerían una visita. Pero el lugar que realmente nos fascinó y por el que nos tocó hacer un poco de cola, fue la sala de las Doce Columnas. En ella está, entre otros, la tumba del hijo del sultán. La sala está decorada con 12 columnas de mármol de Carrara, el techo tiene relieves de cedro, los mosaicos del suelo están adornados de azulejos esmaltados y los estucos de los arcos tienen filigranas tremendamente bellas. Un lugar en el que, tras esperar unos minutos a que la gente se fuese, pudimos disfrutar en completa soledad. Sin duda, esa sala es uno de los lugares más bellos de la ciudad.

Sala de las Doce Columnas en las Tumbas Saadíes
Un breve paseo por el zoco y a comer

Al salir, pasamos delante de la mezquita Moulay El yazid, a la que no pudimos entrar. Por desgracia, si no eres musulmán no podrás entrar ni en ésta, ni en el resto de mezquitas de Marruecos.

Mezquita Moulay El yazid de Marrakech

Seguimos caminando durante algo menos de cuarto de hora hasta que llegamos a la plaza Jemaa el-Fna. Por el momento no nos queríamos detener allí, porque queríamos dar una vuelta por el zoco antes de comer algo. Pero eso sí, al pasar por un puesto de zumos no pudimos evitar la tentación de pedirnos dos riquísimos zumos de naranja por 5 MAD cada uno (unos 0,50 € cada uno).

Comprando un par de zumos en la plaza Jemaa el-Fna

Con nuestro vasito de zumo en la mano dimos un paseo por las callejuelas del zoco de Marrakech. Tiendas y más tiendas flanqueaban las calles y de todas ellas salían las mismas palabras: "¿Español?", "Ven amigo"... Los vendedores, que saben cómo atraer a los turistas, trataban de llamar nuestra atención, pero nosotros solo queríamos dar un breve paseo antes de ir a comer (aunque por las horas ya era más merienda-cena que otra cosa). En una de la tiendas no pudimos resistir la tentación y nos compramos un imán para la colección por 10 MAD (algo menos de 1 € al cambio).

Tiendas del zoco de Marrakech

Se hacía tarde y tras escuchar, literalmente, la llamada de nuestros estómagos entramos en un restaurante en una calle cercana a la plaza Jemaa el-Fna. Nos subimos a la terraza para disfrutar del buen tiempo que hacía todavía a esas horas y del bonito atardecer entre las terrazas de la ciudad. Para comer nos pedimos un tajine de carne con pasas por 80 MAD (unos 7,50 €), un pincho de carne por 40 MAD (3,75 € aproximadamente) y un té a la menta grande por 10 MAD (casi 1 € al cambio). Además nos trajeron un par de platos de lentejas, un plato de arroz especiado con aceitunas, un platito de aceitunas negras y un par de panes completamente gratis. Al final, toda la comida nos salió por 130 MAD (unos 12,22 € al cambio) y estaba bastante rica, la verdad.

Tajine de carne con pasas Comida en Marrakech
Ver El Clásico en un café de Marrakech no tiene precio

Cuando estábamos terminando de comer empezamos a oír gritos de "gol" por la ciudad. ¡Era El Clásico, se estaba jugando el Real Madrid - Barça y nos lo estábamos perdiendo! Aunque habíamos asumido que no lo veríamos por estar de viaje, dijimos "¿Por qué no? Vamos a ver si encontramos algún sitio". Nos levantamos, pagamos la cuenta y fuimos directos a la plaza Jemaa el-Fna, seguro que allí había algún café en el que pudiésemos ver el partido. Y así fue, encontramos el Café Montreal lleno de gente mirando al televisor. ¡Estaban viendo el partido! Entramos, previo pago de 20 MAD cada uno (1,88 € al cambio), y nos hicieron hueco entre la multitud de sillas que llenaban el café. Al poco nos preguntaron que qué queríamos de beber, y en menos de un minuto ya teníamos nuestro té a la menta en la mano. Así que si alguna vez estás por allí y te preguntas dónde ver El Clásico en Marrakech, nuestra recomendación sería el Café Montreal. En el mapa de más abajo puedes ver su localización exacta.

Viendo El Clásico en un café de Marrakech

Lo que en un principio podía haber sido simplemente ver el partido, se convirtió en toda una experiencia. El café estaba lleno de seguidores del Barça y nosotros somos culés, así que acertamos de lleno con el lugar. Pero no solo eso, había un ambientazo tremendo. La gente cantaba y nosotros, pese a no entender muy bien lo que decían, les seguíamos el rollo entre risas suyas y nuestras. Si a todo esto le sumas que el Barça le ganó al Madrid 0-4 en su casa, pues imagínate la fiesta que vivimos. Fue un momento de esos que se quedan grabados en la memoria.

Algo de picar para terminar el día

Con una sonrisa de oreja a oreja y emocionados por lo que habíamos vivido, salimos del café y dimos una vuelta por la plaza Jemaa el-Fna para ver el ambiente que había a esas horas. La plaza estaba llena de puestos callejeros de comida y algún que otro lugar para entretenerse. Pese que pasamos frente a todos ellos, no estábamos muy convencidos de comer algo allí. Mucha gente dice que es uno de los lugares más auténticos para comer en Marrakech, pero también habíamos leído comentarios de gente que le había sentado muy mal la comida de alguno de los puestos y le habían fastidiado un par de días del viaje. Como no queríamos arriesgar y tampoco teníamos mucho hambre, decidimos irnos al riad y comprar algo por el camino. En una plazoleta cercana cogimos 4 plátanos en un pequeño puesto que había por 4 MAD (0,38 € aproximadamente). Poco antes de llegar, paramos en una tiendecita pequeña para comprar algo de provisiones, unas galletas príncipe por 15 MAD (algo menos de 1,50 €) y dos botellas de agua grandes por 6 MAD cada una (unos 0,50 €).

Gente comiendo en los puestos de comida nocturnos de la plaza Jemaa el-Fna de Marrakech Puesto de comida nocturno de la plaza Jemaa el-Fna de Marrakech

Ya en el riad nos relajamos, nos comimos los plátanos y unas galletitas y nos fuimos a descansar. No era una gran cena, pero es que tampoco teníamos hambre. En fin, el día había sido intenso y había terminado con un broche final genial, pero el viaje no había hecho nada más que comenzar, todavía nos quedaban muchas cosas por vivir estos días.

Te dejo un mapa con los puntos de interés de Marrakech que te he ido comentado a lo largo del post.

Si quieres ver el mapa en otra pestaña haz clic aquí.


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viernes, 23 de diciembre de 2016

Opinión del riad Dar Nakous en Marrakech

Patio del riad Dar Nakous en Marrakech

Marrakech, la ciudad de las mil y una noches. Una ciudad llena de vida, un laberinto de calles, una explosión de olores y sabores, un caos organizado, un bazar en el que te podrías perder durante horas... Marrakech es una ciudad que difícilmente deja indiferente, y ese lugar fue el punto de partida de nuestro viaje por el sur de Marruecos.

Por ser Marrakech y porque íbamos a pasar varias noches en la ciudad, queríamos elegir un alojamiento que estuviese a la altura. En la ciudad puedes pernoctar en un hotel al uso, como el de cualquier ciudad europea, pero nosotros no queríamos eso. Existe una opción de lo más interesante que son los riads. Son casas tradicionales con una decoración típica marroquí cuyas habitaciones se distribuyen en torno a un patio interior adornado normalmente con algún tipo de fuente o estanque. Al no soler tener demasiadas habitaciones, el trato es muy personal y mucho más cálido. Para nosotros, es la mejor opción de alojamiento en un viaje al sur de Marruecos.

Lo bueno de este tipo de alojamientos es que suelen estar en pleno corazón de la medina y en el caso del riad Dar Nakous era así. De esta forma pudimos ir andando a todos los puntos de interés del centro de Marrakech. La ciudad marroquí es una ciudad para disfrutarla andando y perdiéndote por sus calles, ése es parte del encanto de estos lugares.

El riad y las instalaciones

El riad Dar Nakous tiene una muy buena ubicación en el corazón de la medina. Está cerca de varios de los lugares más interesantes de la ciudad, como el Palacio de la Bahía (a 400 metros) o la plaza Djemaa El Fna (a 500 metros). Además, a pocos metros puedes encontrar taxis en una pequeña plaza. Eso sí, esos taxistas suelen intentar cobrarte tarifas fijas (mucho más altas) por hacer cualquier tipo de trayecto. Pero no hay que desesperar, cerca te encuentras a otros dispuestos a poner el taxímetro.

Lena sentada en un rinconcito del patio del riad Dar Nakous en Marrakech

La decoración es típica marroquí pero combinada con ciertos toques modernos y minimalistas. Es un combo perfecto que da como resultado una estancia elegante y acogedora. El patio interior tiene un pequeño estanque en el centro, esa parte de agua con la que casi todos los riads cuentan. Además, rodeando al estanque hay pequeños espacios para la conversación y el relax.

Patio interior del riad Dar Nakous en Marrakech

En el segundo piso se sitúa la terraza, decorada con sillas, mesas y varios sofás, es un buen lugar para relajarte, tomar un té o empezar el día con un buen desayuno. Desde allí se pueden ver las terrazas de otros edificios, pero al no tener demasiada altura no tiene grandes vistas al resto de la ciudad. Nosotros desayunamos allí solo el primer día, porque los siguientes refrescaba bastante a primera hora de la mañana. Eso sí, tomar el desayuno al solete a finales de noviembre en una terraza de Marrakech es una verdadera gozada.

Lena sentada en la mesa de desayuno de la terraza del riad Dar Nakous en Marrakech sofás del riad Dar Nakous en Marrakech

Aparte del patio interior y la terraza, también cuentan con un salón-comedor donde relajarte y desayunar los días que hace peor. Otro punto a favor es que tienen recepción 24 horas, algo que viene genial si llegas por la noche. También cuentan con wifi gratuita en todo el establecimiento. Si quieres, se pueden encargar de la compra de billetes de bus a otros lugares de manera completamente gratuita (como hicimos nosotros) o gestionar por ti otras cuestiones similares, aparte de darte información turística de la ciudad. Además, puedes contratar con ellos el traslado desde el aeropuerto, pero antes echa un vistazo al post que escribimos para saber cuál es la forma que más te conviene.

Salón-comedor del riad Dar Nakous en Marrakech

La habitación

El riad tiene solo unas cuatro o cinco habitaciones y cada una de ellas es diferente. Es lo bueno de lugares así, te alojas en un sitio único y con carácter. En nuestro caso estuvimos en dos de ellas. Los tres primeros días, al inicio del viaje, nos alojamos en una que se ubicaba en la primera planta y nuestra última noche en el país la pasamos en otra diferente que estaba en la planta baja. Sin lugar a dudas, si puedes elegir, solicita una de la planta de arriba. Por el mismo precio es algo más silenciosa y más amplia.

Habitación del Riad Dar Nakous en Marrakech

La habitación está decorada con motivos tradicionales marroquíes. Alfombras, lámparas, mesitas, adornos... le dan mucho carácter a la estancia. Cuenta con un gran ventanal que da hacia el patio interior, pero que puedes cubrir sin problemas con unas tupidas cortinas si quieres más intimidad. Hablando de intimidad, la cama es muy grande y cómoda.

La habitación es bastante amplia, incluso cuenta con una pequeña zona con una mesita y dos sillas para tomar el té tranquilamente tras una jornada intensa de visitas por la ciudad. También hay alguna cómoda y alguna silla más repartida por la estancia, que aparte de dar funcionalidad sirve como elemento decorativo. En el lado del ventanal hay un gran sofá que da hacia el patio interior del riad y que en nuestro caso usamos para colocar las maletas. Aunque si eres de los que deshace la maleta, hay un armario empotrado gigantesco a la entrada de la habitación.

Como detalle, y ya que el agua del grifo en Marruecos no es potable, te dejan un par de botellas de agua de cortesía en la habitación. Otro punto a favor es que todo estaba perfectamente limpio.

El baño

Al igual que la habitación, los techos son muy altos, de hecho tienen un pequeño tragaluz sobre la ducha que le da mayor luminosidad y encanto al lugar. La estética es muy simple, pero cuenta con pequeños detalles como las lámparas y esos arcos típicos árabes para separar las secciones que te recuerdan en qué país estás. Simple, pero muy bonito.

Vista general del baño de un habitación del riad Dar Nakous en Marrakech

Aparte de la decoración, el baño tenía los amenities que te sueles encontrar en cualquier hotel (gel, champoo, secador...) y por supuesto, todo estaba muy limpio.

El personal

Este fue para nosotros uno de los puntos fuertes del riad. Un trato inmejorable, súper amables, atentos y ayudaban en todo lo que estaba a su alcance. De hecho, se encargaron de ir a la estación de buses a comprar por nosotros dos billetes de bus para ir a Essaouira. Nos ahorraron un montón de tiempo que pudimos gastar en disfrutar de la ciudad.

Hablan perfectamente español, lo que siempre es una ventaja. Aunque eso allí no es demasiado raro, la gente que se dedica al turismo o comercio conoce mil y una lenguas.

El desayuno

Los desayunos estaban riquísimos, aunque esto fue la tónica general de todo el viaje. Pese a que había pequeñas variaciones de un día para otro, la base era similar todos los días. Te servían unos zumos de naranja naturales, un poco de fruta, yogurt casero y una selección de bollos, bizcochos, crepes, panes y tortas bereberes que se acompañaban de varias mermeladas y mantequilla. Todo riquísimo.

Desayuno en la terraza del riad Dar Nakous en Marrakech Desayuno en el salón del riad Dar Nakous en Marrakech

Para beber, nos servían el mejor té que probamos en todo el viaje, un té bereber receta del pueblo del encargado que estaba tremendamente rico. Este té es diferente del típico té a la menta que sirven en la mayoría de los sitios en Marrakech y para nosotros es muchísimo mejor. Si no eres de té no te preocupes, también te ofrecen café, pero ir allí y no probarlo el té es un sacrilegio.

Conclusión

Es un alojamiento que recomendaríamos sin ninguna duda. Un riad íntimo, tranquilo, bien ubicado, a buen precio y con un gran trato del personal.

Lo bueno: el personal, el desayuno, la decoración, la terraza, la intimidad y tranquilidad.

Lo malo: la segunda vez que fuimos nos tocó una habitación en la planta baja y pese a ser del mismo precio, era peor que la que tuvimos la primera vez en el primer piso.

Datos prácticos

Nombre: riad Dar Nakous.

Dirección: 32 Derb Nakous Riad Zitoun Jdid, Marrakech, Marrakech-Tensift-Al Haouz, 40000, Morocco.

Si quieres ver el mapa en otra pestaña haz clic aquí.

Precio: 44,10 € por habitación doble, desayuno incluido.

Wifi: Sí, gratuito.

Desayuno: sí, con productos naturales y caseros.

Servicios: servicio de desayuno, WIFI gratuita, traslado al aeropuerto (de pago), recepción 24 horas, información turística....

Reservas: se puede realizar la reserva a través de portales conocidos como booking.

Todo lo que he comentado en este artículo es fruto de nuestra experiencia personal y no ha sido distorsionado en ningún momento por nadie ajeno al blog, ni por intereses de terceros. Si os ha gustado la entrada compartidla en las redes sociales y dejadnos un comentario y si no os ha gustado pues haced lo mismo ;).


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lunes, 19 de diciembre de 2016

Cómo ir del aeropuerto de Marrakech-Menara a la ciudad llegando por la noche

Marrakech Morocco - December 6 2016 - View of Marrakesh Menara Airport (RAK) - image via Shutterstock

Si vas a visitar el sur de Marruecos lo más seguro es que aterrices en el aeropuerto de Marrakech-Menara. Un aeropuerto acostumbrado al flujo de turistas internacionales que está ubicado a tan solo 6 kilómetros de la medina de Marrakech. En nuestro viaje a Marruecos de 2015 volamos a este aeropuerto para conocer la zona sur del país.

Hay varias opciones para desplazarse desde el aeropuerto al centro de la medina de Marrakech, dónde normalmente suelen ubicarse los riads, como en el que nosotros nos alojamos. El medio de transporte que elijas dependerá de tu presupuesto. Te resumo las opciones a continuación:

Autobús

Ésta es la opción más barata, aunque también la más incómoda. Puedes usar el transporte público de la ciudad o ir con la empresa de autobuses Alsa. El único inconveniente es que si, como nosotros, llegas por la noche, tendrás que descartar este medio de transporte.

Línea 11 transporte público

Este es el transporte local. Es la opción más incómoda, pero también la más barata. Por solo 6 MAD (unos 0,56 €) podrás llegar al centro de la ciudad y bajarte al lado de la plaza Jemma el Fna.

Para llegar a él deberás cruzar el parking del aeropuerto, seguir por la carretera principal hasta una rotonda que está a unos 300 metros. En la rotonda andas otros 100 metros a la izquierda por el carril de enfrente y esperas al autobús nº 11 que circule hacia tu izquierda según sales del aeropuerto. Nosotros no usamos este medio de transporte por lo que hemos obtenido estas indicaciones de otro blog de viaje.

Línea 19 Alsa

Esta empresa privada tiene la línea regular 19 que cubre el trayecto desde el aeropuerto hasta la medina todos los días. El primer bus sale a las 6:15 y el último a las 21:30, con una frecuencia de salida de 30 minutos. Además de parar en la plaza Djemaa El Fna (desde donde podrás ir andando hasta tu riad si te alojas en la medina), también para en otros puntos de interés como la estación de autobús, la de tren, etc. Puedes ver el recorrido de ésta y otras líneas en el siguiente mapa, así como los horarios en el siguiente documento.

19 bus at Marrakech Menara Airport

El precio de un billete sencillo es de 30 MAD (unos 2,78 €). Aunque te ahorrarás algo si compras un billete de ida y vuelta por 50 MAD (4,63 € aproximadamente). Puedes ver las tarifas actualizadas en la web de Alsa.

Taxi

Esta fue la opción que nosotros usamos. Las tarifas desde el aeropuerto hasta la ciudad están fijadas y expuestas en un panel a la salida del aeropuerto. Así que antes de montarte en uno, échale un vistazo para que no te intenten cobrar de más. Puedes probar a negociar el trayecto con ellos, pero difícilmente conseguirás un precio menor, sobre todo si llegas por la noche.

El precio de la tarifa diurna es más bajo que el de la nocturna. Para que tengas una referencia de precios nosotros llegamos por la noche y pagamos directamente en euros, 15 €, que al cambio eran unos 150 MAD.

Hay que tener en cuenta que el precio fijado solo se aplica al trayecto aeropuerto - ciudad, no al inverso. En este otro caso, el coste será bastante inferior, pero para ello tendrás que negociar con el taxista o decirle que ponga el taxímetro. Puede que te encuentres con taxistas que se nieguen a poner el taxímetro y que te digan que ir al aeropuerto cuesta X. Si no logras convencerles de que lo hagan, olvídate de ellos y busca a otro taxista que sí lo haga, a no ser que quieras pagar mucho más de lo que realmente sería. Nosotros, para ir al aeropuerto, pagamos 90 MAD (unos 8,40 €) en un taxi que sí puso el taxímetro.

Traslado privado

Tras la mala experiencia que vivimos con el taxi a nuestra llegada a Marrakech, que te contaré en el primer post del viaje a Marruecos, mi recomendación sería que contratases un traslado privado o solicitases este servicio a tu riad. El precio es similar y te evitas complicaciones y vivir algún momento algo desagradable a tu llegada a la medina, sobre todo si es por la noche como fue nuestro caso.

Coche de alquiler

Esta es una buena opción si vas empezar tu ruta por el sur de Marruecos nada más llegar al aeropuerto y no vas a parar en Marrakech. Recuerda que desde el blog tienes un descuento en tu alquiler de coche de hasta un 15%.

Lena frente al coche de alquiler

Ten en cuenta que si alquilas un coche, no es nada aconsejable que te metas o acerques a la medina. No porque sea peligroso, sino porque es un auténtico laberinto de calles estrechas y por muchas de ellas no podrás pasar con tu vehículo, pese a que tu gps del móvil te diga que sí puedes hacerlo. Te lo digo por experiencia propia, porque tuvimos la fantástica idea de hacerlo el último día y nos costó un montón salir de allí.


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domingo, 20 de noviembre de 2016

Próximo destino... ¡Vietnam!

En una semana nos vamos a Vietnam. Tan solo ha pasado medio año del viaje que hicimos este verano a Japón y volvemos a hacer otro gran viaje. Como no podía ser de otra forma volvemos a ir a Asia. Estamos realmente enganchados a este continente, ¿verdad?.

Antes de tener decidido el destino barajamos muchas opciones para estas fechas, como otros países asiáticos, alguno africano e incluso americano, un continente completamente desconocido para nosotros a día de hoy. Pero al final, los precios de los vuelos, el coste de la vida allí, las experiencias que nos han contado amigos nuestros y la cantidad de encantos que tiene el país nos hizo decantarnos por Vietnam.

Va a ser un viaje en el que tendremos experiencias de todo tipo. Visitaremos grandes ciudades, disfrutaremos paisajes naturales de una belleza impresionante, conoceremos varios lugares Patrimonio de la Humanidad, tendremos nuestra ración de aventura y trekking e incluso tendremos unos días de relax. Vamos, que va a ser de lo más completo.

Serán 19 días, teniendo en cuenta los días de vuelo. Saldremos el próximo viernes 25 de noviembre y volveremos el 13 de diciembre aprovechando el increíble puente de diciembre que tenemos este año. Una de las peculiaridades de este viaje es que entraremos y saldremos del país por diferentes aeropuertos. Llegaremos a Ho Chi Minh City y, después de recorrer el país de sur a norte, saldremos por Hanoi, ubicada a unos 1200 km al norte.

Ya tenemos todos los vuelos comprados, tanto los internos como los internacionales, y también todos los alojamientos por los que pasaremos. La mayoría de los días dormiremos en hoteles, salvo en la región montañosa de Sapa que dormiremos en casas de familias de la zona y en la bahía de Halong que dormiremos en un barco.

Ruta planificada

Nuestra base en el sur será Ho Chi Minh City también conocida por el nombre de Saigón. Esta mega urbe de casi diez millones de habitantes es la ciudad más grande del país y también será nuestra primera toma de contacto con Vietnam. Pese a que pasaremos varios noches allí, solo le dedicaremos un día completo a la ciudad, ya que desde allí pensamos hacer excursiones a otros puntos de interés del sur.

Ho Chi Minh City Hall and Statue

Uno de los lugares más famosos del país es el delta del Mekong. Desde Ho Chi Minh City haremos una salida de un día a esta zona tan peculiar donde el río es el centro de los negocios de sus gentes, de sus cultivos y en general de la vida de la zona.

DELTA MEKONG

Otra excursión que haremos desde Ho Chi Minh City será visitar los túneles Cu Chi, un extensa red de túneles que fueron construidos durante la guerra de Vietnam por el Viet Cong. También aprovecharemos el día para visitar un templo Cao Dai. El Caodaísmo es un religión peculiar, mezcla de cristianismo, islamismo, hinduismo, budismo, taoísmo y confucianismo, que se practica en Vietnam.

DELTA MEKONG

Tras esa etapa en el sur del país volaremos al centro de Vietnam. Nuestra primera parada será Hoi An, una ciudad Patrimonio de la Humanidad con un aspecto mucho más tradicional que lo que habremos visto hasta el momento, de la que hemos leído maravillas.

Hoi An

Durante los días que pasemos en Hoi An aprovecharemos para visitar dos puntos de interés cercanos, las Montañas de mármol y los templos de My Son. Las primeras son una oportunidad perfecta para descubrir templos y pagodas en una ubicación de los más peculiar con una gran carga de espiritualidad. Las ruinas de My Son son los restos de una antigua ciudad imperial del reino de Champa, con más de mil años de antigüedad. Al igual que Hoi An, My son es Patrimonio de la Humanidad.

Temple, Marble Mountain, Vietnam

El último punto que visitaremos en el centro del país será la ciudad imperial de Hue y su famosas tumbas. Un lugar también declarado Patrimonio de la Humanidad que recuerda en gran medida a la Ciudad Prohibida de Pekín. Desde allí tomaremos un vuelo a Hanoi, en el norte del país.

Hue Citadel

Partiendo desde Hanoi, recorreremos en una excursión de un día Tam Coc, un lugar conocido como la Bahía de Halong del interior. Un paisaje impresionante que por la fotos que hemos visto nos recuerda mucho a los paisajes kársticos que disfrutamos en Yangshuo durante nuestro viaje de a China de 2009.

Tam Coc, Vietnam

Tras la visita a Tam Coc comenzará nuestra ración de aventura del viaje. Durante tres días recorreremos los alrededores de Sapa acompañados por un guía local de la etnia Hmong y durmiendo en casa de familias de la zona. No solo esperamos ver paisajes espectaculares, sino también vivir una gran experiencia en la que aprendamos un montón de la forma de vivir de la gente de allí.

Sapa

Tras lo que seguro que termina siendo una buena paliza a andar, llegará el momento del relax. Y para ello ¿qué mejor que hacer un crucero por la bahía de Halong? Este lugar es unos de los lugares más espectaculares del país y del mundo y esa afirmación queremos comprobarla por nosotros mismos.

Halong Panorama

Como guinda al viaje pasaremos un día en Hanoi, la capital del país. Visitaremos la ciudad, recorreremos sus calles y mercados e intentaremos entrar a un teatro de marionetas de agua.

One Pillar Pagoda

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Preparativos e información útil
  • Próximo destino... ¡Vietnam!

domingo, 30 de octubre de 2016

Guía de viaje: Sur de Marruecos, Marrakech y Ruta de las Mil Kasbahs en 8 días

A finales del 2015 nos quedaba una semana de vacaciones para poder disfrutar de otro viaje antes de que se acabase el año. Pese a que habíamos dejado el listón bien alto con el viaje de verano a Indonesia, podíamos hacer un viaje la mar de interesante con los días que teníamos libres. La elección fue Marruecos, un lugar cercano, pero con una cultura y atractivos muy diferentes a España.

Camellos en Erg Chebbi (Sahara de Marruecos)

Fechas

Las fechas elegidas fueron del 20 al 28 de noviembre. Teniendo en cuenta las horas de los vuelos para ir y volver, en la práctica contábamos con ocho días enteros para movernos por tierras marroquíes.

¿Cuándo es la mejor época para viajar a Marruecos? Yo no tendría dudas en recomendar otoño o primavera. Por norma general, en esos meses hace un calor agradable durante el día y las temperaturas son suaves durante la noche.

A nosotros nos hizo estupendo. Al levantarnos desayunábamos en las terrazas de los riads bajo los primeros rayos del Sol, durante el día nos acompañaba un calor suave y al caer la noche la temperatura seguía siendo agradable. Eso sí, en el desierto y la zona del Atlas era otra historia, allí hacía bastante más frío.

También hay que tener en cuenta que tanto en Semana Santa, como en Navidades, es temporada alta. Mucha gente aprovecha la semana de vacaciones que tienen por esas fechas para hacer una escapada a Marruecos y eso se nota en los precios y en la cantidad de turistas. La ocupación hotelera es mucho mayor. Así que si tienes pensado viajar en estas fechas tan marcadas, reserva con tiempo el alojamiento. Los hoteles buenos, bonitos y baratos se llenan enseguida.

Marruecos tiene mucho que ofrecer, por lo que con una semana podrás conocer solo una parte de este país. Nosotros nos centramos en el sur de Marruecos: Marrakech, Ruta de las Mil Kasbahs, el desierto del Sahara (Erg Chebbi) y el pueblo costero de Essaouira. Puedes dedicar más días para conocer la zona, pero con ocho puede ser suficiente.

Clima

Como te decía antes, primavera y otoño son las mejores fechas para viajar a este país. Durante todo el viaje te acompañarán unas temperaturas agradables tanto por el día como por la noche. Aunque tienes que tener en cuenta que existen diferencias considerables en cada una de las zonas que visitamos durante nuestro viaje:

Montañas cerca de la Garganta del Todra
  • Marrakech y Essaouira: en primavera y otoño tendrás temperaturas agradables con una media de 20 a 25 °C. En invierno las temperaturas serán algo más bajas, en torno a los 13 °C, haciendo que la visita en esta época también sea recomendable. Sin embargo, si vas en verano conocerás un nuevo concepto de calor. Aunque en Essaouira las temperaturas no son tan extremas gracias a ser una localidad costera, Marrakech es un verdadero infierno donde pasar de los 40 °C es la tónica general.
  • Las montañas del Atlas: Las temperaturas son más frías que en Marrakech. Hay que estar atento porque en esta zona puede llegar a nevar en invierno y debido a ello se pueden cerrar ciertos puertos de montaña que te impidan seguir con tu ruta.
  • Desierto del Sahara (Erg Chebbi): las temperaturas en el desierto son más extremas. Calor por el día y frío por la noche. Aunque vayas en primavera o en otoño lleva ropa de abrigo para pasar la noche sin quedarte helado. Pese a que por el día haga calor, por la noche bajan mucho las temperaturas. Por supuesto, ir en verano puede ser una auténtica locura.

Itinerario para un viaje de 8 días por Marrakech y la Ruta de las Mil Kasbahs

La idea inicial de nuestro viaje era conocer Marrakech, pero en mi opinión esta ciudad imperial no tiene tantos atractivos turísticos como para dedicarle una semana completa. Por eso decidimos buscar otros lugares que se pudiesen visitar desde allí para ampliar la ruta.

Plaza Djemaa El Fna de Marrakech por la noche
Mezquita Kutubía de Marrakech Madrasa de Ben Youssef en Marrakech

Lo primero que me vino a la cabeza fue la Ruta de las Mil Kasbahs. Un itinerario que empieza en Ouarzazate, al otro lado de la cordillera del Atlas, y que discurre por un camino salpicado de antiguas fortalezas marroquíes, para terminar finalmente en el desierto del Sahara. Ait Ben Haddou es una de la imágenes que he visto montones de veces en fotografías y quería verlo en vivo y en directo. Pero no solo hay impresionantes kasbahs en esta ruta, elementos naturales como las Gargantas del Todra suman mucho valor a este itinerario.

Vistas desde lo alto de la Kasbah Ait Ben Haddou

Pero la razón de hacer la Ruta de las Mil Kasbahs no era solo el camino. Uno de los principales atractivos del viaje era dormir una noche en una jaima en pleno desierto y ver amanecer desde lo alto de una duna al día siguiente. Todo un auténtico sueño viajero.

Lena en lo alto de la Gran Duna (Erg Chebbi) Amanecer en el desierto del Sahara desde lo alto de una duna

Para hacer la Ruta de las Mil Kasbahs decidimos dedicar cuatro días desde que salimos de Marrakech hasta que volvimos de nuevo a allí. En mi opinión es el tiempo mínimo que debéis gastar en cubrir esta ruta si queréis disfrutar de lo que os ofrece el camino. Aún así, si disponéis de más días yo os recomendaría hacerlo en cinco días para poder hacer todas las visitas más tranquilamente. Si no es posible, con cuatro días tenéis tiempo suficiente para ir sin agobios.

Garganta del Todra

El hecho de que no dedicásemos un día más a la Ruta de las Mil Kasbahs fue porque queríamos gastar un día entero a conocer Essaouira. Esta ciudad fortificada ubicada en la costa del sur del país es una auténtica maravilla y fue todo un acierto el incluirla en el viaje. No en vano es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Las vistas que se tienen desde las fortificaciones de la costa al atardecer son espectaculares y además no está tan lleno de turistas como Marrakech, sobre todo si decides dormir allí en vez de hacer una excursión de un día.

Vistas de Essaouira Vistas de la muralla de Essaouira

Después de mucho leer por internet y planificar diferentes rutas, este fue el itinerario que hicimos para nuestro viaje al sur de Marruecos:

  • Día 1: vuelo a Marrakech. Llegada por la noche.
  • Día 2: visita a Marrakech.
  • Día 3: visita a Marrakech.
  • Día 4: inicio de la Ruta de las Mil Kasbahs. Visita a Ait Ben Haddou.
  • Día 5: Gargantas del Todra y atardecer en el desierto.
  • Día 6: amanecer en el desierto y camino de vuelta hasta Ouarzazate.
  • Día 7: Kasbah Taourirt y los estudios cinematográficos Atlas de Ouarzazate. Vuelta a Marrakech.
  • Día 8: visita a Essaouira.
  • Día 9: Visita a Essaouira y vuelta a casa.

Os dejo un mapa con los principales lugares visitados de nuestro viaje. Es solo un pequeño esbozo, la ruta detallada la iremos publicando en los artículos correspondientes.

Si queréis ver el mapa en otra pestaña haced clic aquí.

Transporte

Con la ruta trazada queda gestionar los transportes a utilizar. Dependiendo del tipo de viaje que quieras, podrás cubrir estos desplazamientos de una forma u otra. Eso dependerá de tu presupuesto y de la forma en la que te guste viajar. Es decir, si prefieres viajar por libre, en transporte público o con un tour organizado. A continuación te hablo de los medios de transporte utilizados, sus posibilidades y lo que nosotros hicimos.

Avión

Para llegar a Marruecos los más común es ir en avión, a no ser que cruces el estrecho en ferry. En nuestro caso volamos con Ryanair desde Madrid a Marrakech y los billetes i/v para dos personas nos costaron 179,96 € (89,98 € por persona), sin facturar ninguna maleta. No es un precio caro, pero si miras con tiempo y no viajas en fechas clave como Semana Santa o Navidades puedes conseguir precios bastante más baratos. Por eso siempre recomiendo comparar precios con Skyscanner con antelación para conseguir buenas tarifas.

Una cuestión importante que tienes que tener en cuenta cuando vueles a Marruecos es que, aunque solo lleves una maleta de mano, tienes que ir a los mostradores de facturación para que comprueben que todos los datos son correctos y te sellen el billete para poder acceder a los controles.

Coche de alquiler

Para hacer la Ruta de las Mil Kasbahs puedes optar por hacerlo por tu cuenta con un coche de alquiler o con un tour privado. Recuerda que desde el blog tienes un descuento en tu alquiler de coche de hasta un 15%.

Lena frente al coche de alquiler

La opción del coche de alquiler es la que te da mayor libertad a la hora de moverte y fue la que nosotros elegimos. Aunque hay que tener en cuenta ciertas cuestiones:

  • Por norma general el estado de las carreteras es bastante bueno, mejor de lo que habíamos leído en muchos lados. De hecho, cuando nosotros fuimos, estaban haciendo obras en las carreteras que atraviesan la cordillera del Atlas para ampliar los carriles y mejorar la conducción. Te comento esto por si lees en otros lugares que esta carretera está en mal estado.
  • Si planificáis desde casa el recorrido y los tiempos con Google Maps tienes que tener en cuenta que en muchos casos tardarás bastante más de lo que te marca la aplicación.
  • La conducción en Marrakech puede ser algo agobiante debido a la densidad del tráfico y a la forma de conducir de estas zonas, pero tampoco llega a los niveles de ciudades asiáticas. Sí has estado en algún país del norte de África sabes a lo que me refiero y si has estado en Asia, este lugar será algo más relajado para ti.
  • Fuera de las ciudades la conducción es más normal, aunque si que es cierto que vimos mucha gente que adelantaba en carreteras de montaña con visibilidad reducida o nula. Eso sí, todos acababan felizmente, todos los vehículos frenaban, se orillaban para no chocar y después continuaban su marcha tan felices.
  • En las carreteras marroquíes se da la "ley del más fuerte". Es decir, un camión o autobús tiene preferencia sobre un coche y un coche tiene preferencia sobre una moto. Si tenéis alguna situación tensa con un camión y vas en coche, tú eres el que tiene que poner de tu parte para no tener un accidente. El otro es más grande que tú y no se preocupará tanto.
  • En tu viaje seguramente te encontrarás con más de un control de policía, sobre todo en las salidas de las ciudades y en cruces importantes. Cuando los veas reduce la velocidad y espera a que te indiquen si debes parar o puedes continuar. Pese a que los policías marroquíes no tienen demasiada buena fama, nosotros no tuvimos ninguna mala experiencia con ellos.
  • Por supuesto, respeta las normas de circulación y no superes la velocidad permitida, no adelantes si hay una línea continua y ponte el cinturón de seguridad. Hay muchos policías vigilando en las carreteras esperando a poner una multa a los turistas incautos.
  • Lleva gasolina de sobra, no querrás quedarte parado en medio de la nada. Tanto en Marrakech, como en Ouarzazate no tendrás problemas para encontrar una gasolinera, en el resto de la ruta no abundan las gasolineras así que no apures mucho tu depósito. También es recomendable que lleves dinero en efectivo porque en más de una no podrás pagar con tarjeta.
  • Respecto a la gasolina, nosotros notamos que la que venía en el depósito cuando nos dieron el coche era de bastante peor calidad que la que usamos después. Se consumía mucho más rápidamente que la que echamos en otras gasolineras y además el coche tenía menos potencia.
  • La honestidad del personal de las empresas de alquiler de coches no es siempre la que uno desearía, al menos por nuestra experiencia. Antes de emprender la ruta haz fotos de todas las partes del coche y examínalo exhaustivamente para señalar todos los desperfectos, golpes y rozones que encuentres. Puede que a la vuelta te intenten atribuir golpes en la carrocería que ya estaban, como nos pasó a nosotros.
Carreteras en lo alto de la cordillera del Atlas

En nuestro caso alquilamos el coche con Avis. El modelo que elegimos fue un Peugeot 206 y nos costó 119 € por cuatro días. También incluimos un GPS en el alquiler que sumó 45 € más, aunque al final nos funcionó mejor el GPS del móvil que el que nos dieron ellos. Una vez allí también contratamos un seguro adicional que cubría robos, golpes, rayones, etc. por lo que pudiese pasar. No recuerdo el coste, aunque tampoco era caro. Lo que sí que es cierto, es que gracias a ese seguro nos ahorramos discusiones con la empresa porque nos intentó atribuir un bollo en la carrocería que ya estaba cuando cogimos el coche el primer día.

Si te da miedo conducir en Marruecos o simplemente prefieres ir con un conductor y un guía que conozcan la zona y evitarte complicaciones, una buena opción es contratar un tour para realizar esta ruta. Tienes tours a un buen precio de 3 días, 4 días, como la ruta que hicimos nosotros, o de incluso 5 días para ir más relajado.

Carreteras de Marruecos cerca del desierto
Taxis

Las taxis en Marruecos son bastante baratos y son un opción genial para cubrir trayectos como el del Aeropuerto al hotel, por ejemplo. Con la mayoría de los taxis puedes negociar el precio por la carrera, pero si no sabes lo que te puede llegar a costar, lo mejor es que pongan el taxímetro. Muchos se niegan a hacerlo. Si se da esa situación, búscate a otro, porque te van a intentar cobrar muchísimo más de lo que te valdría.

Por poner algunos ejemplos de tarifas, para que te hagas una idea de los precios, el trayecto del aeropuerto a nuestro riad, que estaba dentro de la Medina, nos costó unos 15 € al cambio (es una tarifa fija). Otro ejemplo sería el taxi que cogimos para ir desde el riad hasta la estación de autobuses, unos 15 minutos, y que nos costó 1 € al cambio aproximadamente.

Aunque no es obligatorio, por lo que vimos allí, sí que hay cierta costumbre en dejar una pequeña propina al conductor. Otro situación curiosa, y que te comento para que no te extrañes, es que si tu vas en el taxi, puede que el taxista pare para recoger a otra persona si el destino de éste le pilla de paso.

Camello

Si duermes una noche en el desierto del Sahara, lo más seguro es que llegues al campamento montado en camello. Esto paseo hace, si cabe, aún más mágica la experiencia. En nuestro caso lo hicimos a la luz de Luna, acompañados de un silencio total interrumpido solo por el sonido de las pisadas de nuestras monturas. Fue sencillamente espectacular.

En la caravana de vuelta al hotel en Erg Chebbi (Sahara de Marruecos) Caravana en Erg Chebbi (Sahara de Marruecos)
Autobús

Para ir a Essaouira dudamos entre ir en coche de alquiler o en bus. Al final por la comodidad de no tener que buscar aparcamiento en Essaouira y sobre todo por no pagar dos días más de alquiler optamos por ir en bus. Era la opción más barata. El trayecto de ida nos costó 110 MAD a cada uno (unos 10 € al cambio) y la vuelta fueron 80 MAD por persona (7,33 €). La diferencia de precio entre uno y otro fue porque el primero era de clase superior y tuvimos que pagar un plus por trayecto.

Hay un par de empresas que hacen este recorrido, Supratours y CTM. Puedes consultar los horarios y demás información en sus webs. Ambos tardan unas tres horas en llegar a Essaouira y recorres unos 180 km. Por el camino haces una breve parada en un restaurante de carretera por si necesitas ir al servicio o quieres tomarte algo rápido. Nuestra experiencia fue genial y no tuvimos queja alguna con el servicio.

Para comprar los billetes se lo pedimos a la gente del riad en el que estábamos alojados en Marrakech, que se encargaron de gestionarlo sin cargo alguno. De esta forma no tuvimos que perder tiempo en ir a la estación y pudimos dedicarlo a disfrutar de la ciudad. Te recomiendo que compres los billetes con algo de antelación porque es un recorrido que hace bastante gente y si vas a la estación sin billetes puede que no haya hueco en el autobús que tú quieras. Para comprar el billete de vuelta lo hicimos directamente en la estación de Essaouira nada más llegar.

Hay autobuses a varias horas que cubren este trayecto, pero lo normal entre los turistas suele ser coger el de primera hora (sobre las 8:30 o 9:00) y volver a Marrakech en el último (sobre las 18:00). Yo te recomiendo que hagas una noche allí y vuelves a la mañana siguiente, así podrás disfrutar del precioso atardecer de la ciudad desde la fortaleza.

Otra opción que hay, en vez de hacerlo con estos autobuses, es negociar el trayecto con un grand taxi (los taxistas con coches grandes) o contratar una excursión a Essaouira. Ambas más rápidas y cómodas que el autobús.

Si queréis ver el mapa en otra pestaña haced clic aquí.

Alojamiento

Marruecos es un país muy acostumbrado al turismo y tiene innumerables opciones de alojamiento. Puedes elegir desde hostels, que son las opciones más baratas, hoteles de estilo europeo o riads, que son los alojamientos típico de la zona. Si tuviese que recomendarte algún tipo, sin duda alguna te diría que te alojases en un riad. Son casas tradicionales que cuentan con un patio interior, una decoración típica marroquí y generalmente no tienen demasiadas habitaciones, lo que hace que el trato sea más personal y la estancia más íntima.

El precio del alojamiento en el sur de Marruecos es por norma general más barato que en España. Por unos 40 a 50 € dormiréis 2 personas en un riad de buena calidad, ubicado en la medina y en el que además estará incluido el desayuno. Por supuesto, hay opciones más baratas. El precio de pasar una noche en el desierto es mayor, pero también la experiencia es inigualable.

Como siempre hacemos, reservamos todos los alojamientos con antelación para no perder tiempo allí. De esta forma podemos comparar precios, opiniones y no llevarnos ninguna sorpresa desagradable en el destino. Además, hay que tener en cuenta que la ocupación de los alojamientos en el desierto suele ser alta y conviene reservar con cierto tiempo para no quedarte sin una habitación o jaima en el que tú quieres.

A continuación te hago un resumen de los hoteles en los que estuvimos:

Alojamiento en Marrakech

Nos alojamos en dos ocasiones, antes y después de la Ruta de las Mil Kasbahs, en el riad Dar Nakous durante un total de cuatro noches. La ubicación dentro de la median de Marrakech es perfecta para no necesitar coger un taxi para conocer la ciudad. Está cerca de varios puntos de interés de la ciudad, a 400 metros del Palacio de la Bahía y a 500 metros de la plaza Djemaa El Fna, y se encuentra en una calle tranquila. Además hay taxis cerca por si necesitas desplazarte a algún lugar algo más alejado.

La habitación es confortable, espaciosa y está llena de detalles de decoración marroquíes que dan aún mayor calidez a la estancia. Aparte del sofá, uno de los elementos que más nos gustó fue un pequeño rincón que tenía la habitación con un mesita y un par de sillas para tomar el té. Una cama cómoda, aire acondicionado, espacio para dejar las maletas y la ropa y un baño sencillo pero realmente bonito, no hacían más que sumarle puntos a este riad.

La decoración del patio interior del riad, una mezcla de modernidad y estilo tradicional marroquí, es espectacular. Un lugar realmente bonito. Además, hay wifi gratuito en todo el edificio. Dependiendo de la temperatura que haya es día y de tus gustos, se puede tomar el desayuno en la terraza del ático o en la planta baja. Fruta, panes con mermeladas, zumo, yogur y un exquisito té bereber (distinto al típico té de menta) hacían que disfrutásemos de lo lindo a primera hora del día. Pero por si esto no fuese poco, el personal es muy servicial y si necesitas algo como los billetes del autobús a Essaouira, ellos se encargan de comprarlos. Además de todo lo anterior, hablan perfectamente castellano. Todas estas razones son más que suficientes para que recomendemos este hotel sin dudarlo.

  • Precio: 44,10 €/noche habitación doble con desayuno.
  • Fechas: viernes 20-11-2015 – lunes 23-11-2015 y jueves 26-11-2015 – viernes 27-11-2015.
Habitación del Riad Dar Nakous en Marrakech
Alojamiento en valle del Dades

Nuestra primera noche en la Ruta de las Mil Kasbahs fue en el Riad Timadrouine. Está ubicado a medio camino entre la Garganta del Dades y la Garganta del Todra, perfecto para una primera noche de ruta. Lejos de ser un riad normal y corriente, tiene el aspecto de una kasbah con gruesas paredes fortificadas. Era como si durmiésemos dentro dentro de un castillo, parecía el escenario de una película.

La habitación contaba con techos altos y era espaciosa. La decoración era algo más rústica, que difería en cierta manera a la del riad de Marrakech. El suelo estaba adornado con alfombras, había una sala de estar con un sofá y el baño era gigantesco. Vamos, que la habitación no tenía ningún pero. Nos encantó.

Si nuestro dormitorio nos gustó, el resto del riad nos enamoró. Una lástima no haber podido contar con más tiempo para disfrutarlo. Nada más entrar no dijeron que no había ningún huésped más, que éramos los reyes de lugar y que estaban a nuestra disposición. No se podía empezar de mejor manera. Pero no solo la gente, el lugar era impresionante. Nos sirvieron la cena y el desayuno en un salón precioso al calor de la lumbre de la chimenea. Tenían una piscina cubierta, un jacuzzi y un hammam al que podías acceder de forma totalmente gratuita. La única pega que le podíamos poner al alojamiento es que el wifi no llegaba bien a todos los puntos, pero teniendo en cuenta que las paredes era de un metro de grosor, no me extraña. Una vez más recomendaríamos este alojamiento sin ninguna duda.

  • Precio: 47 € la habitación doble con desayuno.
  • Fechas: lunes 23-11-2015 – martes 24-11-2015.
Habitación del Riad Timadrouine en la Ruta de las Mil Kasbahs
Alojamiento en el desierto de Marruecos

Este era uno de los platos fuertes del viaje, dormir en una jaima en pleno desierto del Sahara. Nuestra elección fue el Auberge Café du sud. Los alojamientos por esta zona y de estas características cerca de Merzouga no abundan así que es bueno reservar con tiempo.

De las dos opciones que tenían, nosotros optamos por el vivac de lujo. Nuestra jaima era increíble. El suelo esta cubierto de alfombras y el resto de la estancia lo adornaban telas bordadas en rojo, verde y dorado. Pero por si el aspecto no fue suficientemente espectacular, el verdadero lujo estaba en que teníamos un baño completo con agua caliente. Sí, un baño en medio del desierto.

Para llegar al campamento haces un paseo en camello atravesando las dunas de Erg Chebbi, que en nuestro caso lo hicimos a la luz de la Luna. Un momento para recordar. Nada más llegar te reciben con un té y unas pastas típicas como muestra de la hospitalidad bereber. También incluyen la cena y el desayuno en el precio de la habitación. Pero todo esto queda eclipsado por el placer de poder ver amanecer desde lo alto de una duna en el desierto. Una experiencia y un alojamiento que recomendamos 100%, para nosotros de los mejores momentos del viaje.

  • Precio: 40 € por persona el campamento estándar, 80 € por persona el campamento de lujo.
  • Fechas: martes 24-11-2015 – miércoles 25-11-2015.
Jaima del Vivac de lujo del Auberge Café du sud en el desierto del Sahara
Alojamiento en Ouarzazate

Nuestro último alojamiento en la Ruta de las Mil Kasbahs fue el Riad Ksar Aylan en Ouarzazate, antes de volver de nuevo a Marrakech. Pese a no estar cerca de la kasbah Taourirt, uno de los principales atractivos de la localidad, no resultó ser un inconveniente puesto que pudimos aparcar sin problemas tanto en el riad como en el aparcamiento de la kasbah.

Éste fue el riad más lujoso en el que estuvimos, aunque también fue el más caro. Las habitaciones eran amplias, con una cama tremendamente cómoda y con una decoración típica marroquí realizada con muy buen gusto. La estancia tenía dos zonas diferenciadas, el dormitorio y un sala de estar que contaba con una sofá y una mesa grande.

El personal de recepción habla español, algo que siempre se agradece. Como es costumbre en los riads, las habitaciones se disponen alrededor de un patio central en el que, en este caso, se sirven las comidas. Desayunamos y cenamos en el riad, y pese a que la cena estaba muy rica (mezclando la cocina tradicional marroquí con ciertos toques de modernidad) el precio nos resultó algo caro. En la azotea tienen una terraza en la que nos recibieron el primer día con un té a la menta, como marca la tradición hospitalaria marroquí. Una vez más recomendaríamos este hotel sin dudarlo.

  • Precio: 52,65 € habitación doble con desayuno incluido.
  • Fechas: miércoles 25-11-2015 – jueves 26-11-2015.
Habitación del Riad Ksar Aylan en Ouarzazate
Alojamiento en Essaouira

Como no podía ser de otra forma, en Essaouira también nos alojamos en un riad, el Dar Sabon. Está ubicado dentro de la medina y a tan solo 5 minutos andando de la estación de autobuses, perfecto para no tener que cargar mucho tiempo con la maleta y para descubrir la localidad andando.

Las habitaciones son simples, aunque decoradas con mucho gusto por la dueña. En este caso, no tiene un carácter marroquí tan marcado como en otros riads en los que estuvimos. Aunque también puede que el motivo sea porque la dueña es una extranjera afincada en la ciudad. Sea como fuera, la habitación invita a la calma y el descanso.

Las habitaciones del riad están distribuidas en varios pisos en torno al patio central, aunque era uno de los lugares más destacados del alojamiento. Sin embargo, la terraza del ático es una autentica delicia, desde las que tienes unas buenas vistas de la ciudad. Esta zona se convierte en el lugar perfecto en el que hablar con otros huéspedes mientras disfrutas del rico desayuno que te sirve Agnes (la dueña). Si vas a pasar una noche en esta ciudad, no dudes en ir a allí, seguro que te encanta.

  • Precio: 30 € la habitación doble con desayuno.
  • Fechas: viernes 27-11-2015 – sábado 28-11-2015.
Habitación del Riad Dar Sabon en Essaouira

Te dejo un mapa con todos los alojamientos que usamos. En cada uno de ellos tienes el precio, las fechas en las que estuvimos y una breve opinión sobre nuestra experiencia allí. Ten en cuenta que en el riad de Marrakech estuvimos en él antes de hacer la Ruta de las Mil Kasbahs y también al volver.

Si queréis ver el mapa en otra pestaña haced clic aquí.

Documentación

Para la mayoría de los turistas no es necesario obtener ningún tipo de visado, como es el que caso de los turistas españoles. Nosotros solo necesitamos que el pasaporte tenga vigencia para el total de la estancia en el país. Si tienes una nacionalidad distinta a la española te recomiendo que te pongas en contacto con la embajada marroquí de tu país o busques esa información en la página web del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación de Marruecos.

Seguro de viaje

Para nosotros llevar un seguro de viaje cuando salimos fuera de la Unión Europea es básico. Nunca sabes lo que te puede pasar y si te pasa algo y no llevas seguro de viaje puedes verte en un grave problema. Los costes de atención sanitaria en el extranjero pueden llegar a arruinarte las vacaciones por ahorrarte unos euros en contratar un seguro. Pero no solo esto, tener un teléfono 24 horas al que poder llamar a cobro revertido en caso de necesidad, tener cubierto el robo o daño de tu equipaje y otras tantas cosas, te permiten viajar con una preocupación menos.

Nosotros después de mucho mirar, leer opiniones y comparar precios nos decantamos por IATI seguros. En concreto, contratamos el seguro IATI ESTÁNDAR para dos personas por 41 €. Si tú también decides escogerlos y contratas la póliza a través del enlace siguiente, obtendrás un 5% de descuento. No está mal, ¿eh?

Vacunas y recomendaciones sanitarias

Siempre que preparamos un viaje fuera de España, sobre todo fuera de la Unión Europea, consultamos en la página del Ministerio de Sanidad las vacunas recomendables u obligatorias que debemos tener al día antes de ir al país.

En el caso de Marruecos recomiendan estar vacunado para el tétanos-difteria, hepatitis A y hepatitis B. Dio la casualidad que nosotros ya estábamos vacunados para todas ellas porque ese mismo verano habíamos viajado a Indonesia, dónde también eras recomendadas. De todas formas, aunque visites la web del ministerio y veas las vacunas que te tienen que poner, te recomiendo que te dirijas a tu Centro de Vacunación Internacional más cercano para que te informen de todo lo necesario y te suministren las vacunas pertinentes que necesites. Ten en cuenta que para ello tendrás que pedir cita con cierta antelación.

Además de todo lo referente a las vacunas, ten en cuenta que el agua del grifo en Marruecos no es potable. Siempre hay que beber agua embotellada si no quieres tener problemas gastrointestinales. En cuanto al té verde no te preocupes porque para hacerlo hierven el agua. Nosotros no tuvimos ningún problema bebiendo té y nos tomamos unos cuantos. También es recomendable tomar ciertas precauciones con los puestos callejeros de comida. Si tienes dudas en cuanto a la higiene o estado de sus alimentos, mejor no arriesgues, puedes acabar pasando toda la noche y todo el día siguiente en el baño. Hay gente que si que come en puestos callejeros cuando viaja, nosotros tenemos mucho cuidado con este tema y si lo hacemos, nos intentamos asegurar de que trabajen con higiene. De todas formas, nunca está de más llevar sales para hidratarse, algún antidiarreico como el Fortasec y algo para el dolor de estómago como el Almax por lo que pueda pasar.

Puestos de comida en la plaza Djemaa El Fna de Marrakech

Además de todo lo anterior, hay que tener en cuenta que es un país dónde el Sol golpea con fuerza incluso aunque no sea verano, por lo que es conveniente llevar protector solar.

Moneda y tarjetas de crédito

La moneda de Marruecos es el dirham marroquí, abreviado MAD. La tasa de cambio cuando viajamos fue de 1,00 EUR = 10,79194 MAD (en el momento de publicación de esta guía es de 1,00 € = 10,882 MAD). Es decir, es bastante sencillo hacer un cálculo de los precios de las cosas allí. Nosotros como regla dividíamos entre 10 , teniendo en cuenta que el precio real era un poco más barato que lo que nos salía.

Hace un tiempo decidimos hacernos una cuenta en EVO Bank, principalmente porque este banco te permite sacar dinero en cajeros de cualquier lugar del mundo sin tener que pagar comisiones y eso es realmente útil en los viajes. Además el cambio que te hacen es bastante más favorable que el que puedes encontrar en cualquier casa de cambio en Marruecos. Que conste que EVO Bank ni nos patrocina, ni nada parecido, simplemente te cuento esto por si no lo conocías.

A la hora de sacar dinero en los cajeros no tuvimos ningún problema, sobre todo en los principales núcleos de población en los que estuvimos como Marrakech, Essaouira o Ouarzazate. Para los días que estuvimos en ruta llevamos dinero de sobra por si no encontrábamos cajeros por el camino. Normalmente pagábamos en efectivo en todos los lugares, en bazares, tiendas, restaurantes o incluso hoteles. Pero he de decir que sí que es cierto que podíamos haber pagado con tarjeta en la mayoría de los hoteles y en ciertos restaurantes.

Gastronomía

La comida marroquí es una auténtica delicia. Fue todo un descubrimiento para nosotros y nos enamoró desde el primer día. El uso que hacen de las especias y como mezclan matices dulces y salados en sus platos hacen que su gastronomía sea tan especial. Pero tampoco es una comida tan diferente a la que tenemos en España, al fin y al cabo son dos países mediterráneos y eso se nota en los productos que se trabajan en la cocina. Salvo el cerdo, que por cuestiones religiosas no se encuentra en los platos, la mayoría de los elementos que vimos en los platos era como los que podemos ver en España. También se puede pensar que el uso de muchas especias puede implicar que la comida sea picante, pero no es así. A diferencia de lo que nos ocurrió con ciertos platos que probamos en Indonesia ese mismo verano, en Marruecos no notamos que la comida fuese picante. Aunque sí que es especiada.

Tajine de carne y ciruelas en el restaurante Lune D'or Ensalada marroquí en el riad Ksar Aylan

Hay muchos platos típicos y todo dependerá de la zona por la que te muevas, pero seguramente veas los siguientes en la carta:

  • Cuscús: se podría decir que es el "cocido marroquí". Tiene una base de sémola de trigo que se acompaña con verduras y carne. Tradicionalmente se come los viernes (el día sagrado de los musulmanes), al igual que en España el cocido se come los domingos. ¿Ves como el cuscús es el "cocido marroquí"?
  • Tajine: también llamado tajín o tayín. Esta palabra hace referencia realmente al nombre del recipiente donde se cocina, siendo el mismo que en el que se come. Es un plato no muy hondo, normalmente de barro, con una característica tapa cónica que sirve para que los alimentos se cuezan sin perder agua en el proceso. Los hay de una infinidad de sabores, pero el que más nos gustó fue uno de carne con ciruelas que probamos cerca de la plaza Djemaa El Fna de Marrakech.
  • Pescado: si vas a Essaouira no te puedes marchar sin probar el pescado fresco de la zona. Es de buena calidad y tiene unos precios super baratos. Lo típico es comerte una parrillada de pescado en los puestos que están cerca del puerto.
  • : es la bebida más típica de Marruecos. Aunque el más conocido es el té a la menta, el que más nos gustó fue el té bereber. Éste último es una mezcla de muchas hierbas que sobre todo se bebe en la zona sur del país. Esta bebida se usa para dar la bienvenida en los hoteles o incluso en las tiendas de los bazares.
  • Zumos de naranja: nos encontramos con un montón de puestos de zumo de naranja callejeros por la calles del país, sobre todo en Marrakech y en su plaza Djemaa El Fna. Son zumos ricos, baratos y frescos que te ayudan a pasar mejor un día caluroso.
  • Dulces: a los marroquíes les encanta el dulce y de hecho hacen unas pastas que están riquísimas. Además de esto, están los famosos dátiles, que por norma general son más sabrosos y dulces que los que puedas probar en España.
Parrillada de pescado y marisco en Essaouira Tajine en un restaurante de Marrakech

Si no te gusta la comida de allí, no te preocupes, hay muchas opciones de comida occidental como hamburguesas, pizzas, pasta... sobre todo en las poblaciones grandes. Pero en serio, prueba su comida, te va a encantar.

A lo largo del relato del viaje te recomendaremos algún restaurante al que nosotros fuimos. Pero si tenemos que destacar uno sobre los demás, ése es Lune D'or. Está situado en una bocacalle de la plaza Djemaa El Fna de Marrakech, más concretamente aquí.

Barbacoa de lechazo en el riad Timadrouine Entrantes del riad Timadrouine

En cuanto al precio, la comida marroquí es por norma general algo más barata que la occidental. Estos serían algunos ejemplos:

  • Un zumo de naranja en un puesto callejero cuesta 5 MAD (unos 0,50 €).
  • Un tajine de carne y ciruelas 50 MAD (unos 5 €).
  • Un té a la menta con vistas a la plaza Djemaa El Fna de Marrakech 15 MAD (unos 1,50 €).
  • Una pizza margarita 30 MAD (casi 3 €).
  • Una ensalada con queso de cabra 20 MAD (unos 2 €).
  • Un batido de aguacate enorme solo 13 MAD (menos de 1,30 €).
  • Una parrillada de pescado y marisco para dos personas en el puerto de Essaouira, con entrantes y bebidas incluidas, solo 160 MAD (menos de 16 € para los dos).

Todos los precios que te comento son de restaurantes, nosotros no comimos nunca en puestos de comida callejeros. Así que como ves se puede comer bien y barato en Marruecos. Nosotros nos gastábamos una media de unos 20 € al día para comer los dos.

Otros datos de interés

Aparte de toda la información que te he ido dando a lo largo de este artículo, hay ciertas cosas que conviene saber.

Idioma

El idioma oficial de Marruecos es el árabe, aunque en gran parte del país también hablan francés. De todas formas, ten por seguro que el idioma no va a ser una tus preocupaciones en el viaje. El don de lenguas de los marroquíes es impresionante, sobre todo si de alguna u otra forma tienen trato con turistas. Muchos hablan inglés, pero no solo eso, hay otros tantos que también hablan español, italiano, alemán... De hecho, cuando vayas por los bazares oirás un sinfín de frases en castellano como "¿de dónde eres amigo?", "¿Barça o Madrid?", "más barato que en el Mercadona"... que sin duda atraerán tu atención.

Seguridad

Nos nos pareció un lugar inseguro. Hay que tener en cuenta que el turismo es una importante fuente de trabajo y de ingresos para todo el país. De todas formas, siempre es recomendable actuar con sentido común y seguir las precauciones habituales que tendrías en tu país. Aún así, hay ciertas cuestiones de seguridad a tener en cuenta durante el viaje:

  • En la medina de Marrakech hay falsos guías que te llevarán a tu hotel y que te pedirán dinero al llegar. Si no están contentos con lo que les das puedan que te pidan más de una manera algo intimidatoria. En nuestro caso les dimos lo que consideramos oportuno, nos pusimos firmes ante su insistencia, llamamos a la puerta del Riad y entramos. Sin embargo, lo mejor es evitar esas situaciones usando la aplicación maps.me para orientarte, es gratuita y no necesita conexión a internet, o también puedes contratar un servicio de traslado al alojamiento.
  • Ciertas zonas de la medina de Marrakech dan cierto respeto por la noche, pero según nos dijeron no es peligroso. Sobre todo te puedes llevar algún susto cuando de repente te encuentras una moto al torcer la esquina. Aunque a nosotros no nos pasó nada, siempre recomiendo actuar con sentido común, igual que lo harías en tu ciudad.
  • Lo mismo ocurre con la medina de Essaouira, aunque en este caso nos recomendaron no ir por el barrio judío (zona norte) por la noche. De toda formas, nuestra casera, que era una lituana afincada allí, nos dijo que a los turistas "no se les toca". Es un pueblo pequeño y si pasase algo, se sabría enseguida quien ha sido.
  • También se recomienda tener cuidado con los carteristas y no facilitarles el trabajo dejando el bolso abierto o la cartera en un lugar accesible. En las medinas de la ciudades y lugares donde hay cierta aglomeración de gente, como la plaza Jema El Fna, se pueden dar robos. Supongo que algo similar a lo que ocurre en ciudades españolas como Madrid o Barcelona, aunque he de decir que a nosotros no nos pasó nada, ni vimos ningún caso y nuestros días allí. Solo te lo comento por las recomendaciones que hemos leído en otros lugares.
  • Antes de empezar la Ruta de las Mil Kasbahs, durante una comida en Marrakech hablamos con un marroquí que ahora vive en España y nos comentó que no era seguro recoger a los autoestopistas de la zona del Atlas.
  • También nos advirtieron de los policías corruptos que nos podíamos encontrar por el camino, aunque la experiencia que tuvimos con ellos fue totalmente positiva.
Electricidad

El voltaje de la red eléctrica es de 220 V y 50 Hz. Los enchufes son de tipo C / E. Es decir, si vas desde España no tendrás problema en utilizar tus cargadores y demás aparatos eléctricos.

Huso horario

En Marruecos tienen el horario UTC, lo que implica que en verano sean dos hora menos que en España y en invierno una hora menos. Si tenéis dudas sobre estos temas preguntad a Google "que hora es en Marruecos" y os dirá la hora exacta en el momento de la consulta.

Lo que más nos gustó

Ha sido un viaje con etapas muy diferentes, pero si tuviésemos que quedarnos con los mejores momentos de ese montón de recuerdos y experiencias, elegiríamos los siguientes:

  • Ver amanecer en el desierto, pasear bajo la luz de la Luna, dormir en una jaima... La experiencia en el desierto fue increíble.
  • Pasar un día entero en Essaouira y ver atardecer desde sus murallas. Una excursión perfecta desde Marrakech.
  • La gastronomía del país nos encantó, en especial el tajine de carne y ciruelas y el té berber.
  • Visitar la icónica Kasbah Ait Ben Haddou fue como estar en una película.
  • La madrasa de Ben Youssef fue uno de los lugares que más nos impresionó de Marrakech.
  • Ver, oir, oler y sentir la bulliciosa plaza Jema El Fna de Marrakech es algo que no nos decepcionó.
  • Perderse por los bazares de Marrakech sin rumbo, simplemente disfrutando del momento, nos encantó.
  • Los riads y kasbahs en los que nos alojamos fueron espectaculares. No había día que no nos sintiésemos como reyes cuando nos íbamos a la cama.
  • Atravesar el Atlas e ir hasta el desierto del Sahara conduciendo fue toda una aventura. Además no fue tan estresante como creíamos.
  • Ver un Barça - Madrid en una cafetería de la plaza Jema El Fna con un ambientazo tremendo, no tiene precio. ¡Además ganó el Barça!
  • Visitar los estudios de cine Atlas. Pese a ser algo que no teníamos planeado, nos encantó.

Lo que menos nos gustó

Como en todo viaje, hay buenos momentos, pero también hay otros momentos que podrían haber sido mejores. Aquí va el listado de lo que menos nos gustó de nuestro viaje de 8 días a Marrakech y la Ruta de las Mil Kasbahs:

  • La tensión con los falsos guías que nos "obligaron" a ir con ellos hasta el hotel de Marrakech durante nuestra primera noche en el país fue algo bastante desagradable. Ya os contaremos esta anécdota más adelante.
  • Ver a unos pobres monos encadenados y tratados de una manera inhumana como reclamo turístico en la plaza Jema El Fna fue algo que nos entristeció bastante. Es una plaza con luces y sombras.
  • La empresa de alquiler de coches nos intentó timar al devolver el coche diciéndonos que el vehículo tenía un golpe, cuando en realidad ya estaba cuando lo cogimos el primer día. Menos mal que contratamos un seguro adicional y la cosa no fue a más.
  • Unos cuantos taxistas nos la intentaron colar diciéndonos que no ponían el taxímetro y que para ir dónde queríamos ir nos cobraban cuatro veces más de lo que realmente era.
  • En ciertos momentos se puede hacer algo pesado el tener que decir una y otra vez que no a los mercaderes de los bazares.
  • Nos hubiese gustado contar con un día más para disfrutar de la Ruta de las Mil Kasbahs e ir más relajados.

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Índice:

Preparativos e información útil
Diario del viaje
Alojamiento