lunes, 4 de enero de 2016

Echando la vista atrás, resumen del 2015

Como todos los años volvemos la vista atrás y hacemos un repaso de todos los viajes que hemos vivido durante este año que acaba de terminar. Un año lleno de nuevas experiencias, de nuevos países y de reencuentros con ciudades que hacía años que no visitábamos. Sin duda alguna, 2015 ha sido un buen año.

Font-Romeu, nuestro bautismo de esquí (enero)

El año no podía empezar de mejor manera que haciendo un viaje. Salimos el 4 de enero y tras pasar la primera noche en La Seu d'Urgell llegamos a nuestro destino, Font-Romeu, en el pirineo francés. Durante la semana siguiente Lena, otros dos amigos y yo nos iniciamos en el mundo del ski. Nos encantó y esperamos volver a repetir este invierno.

Foto de grupo en las pistas de Font-Romeu

De los días que estuvimos allí, aprovechamos uno para hacer una excursión a Carcassonne, una ciudad medieval en la que había tenido la suerte de estar el verano anterior.

Excursión a Carcassonne

Valencia y la llegada de un nuevo miembro a la familia (enero)

No había terminado enero y volvíamos a hacer un nuevo viaje, en esta ocasión el destino era Valencia. Es una zona por la que todavía no habíamos ido los dos juntos, aunque Lena había estado muchas veces de pequeña. De todas formas, aunque tuvimos algo de tiempo para ver la ciudad, ese no era el motivo principal del viaje. Íbamos a Valencia a conocer a un nuevo miembro de nuestra familia, Amy, una cachorrita de Jack Russell. Si nos seguís por las redes sociales ya la conoceréis de alguna que otra excursión que hemos hecho con ella y de que, junto a nosotros, os ha felicitado las Fiestas por las redes sociales.

Ciudad de las artes y de las ciencias (vista nocturna) Ciudad de las artes y de las ciencias
Amy recien llegada a casa

Girona, el descubrimiento de una zona llena de encanto (abril)

Como todos los años aprovechamos Semana Santa para hacer un viajecito. En esta ocasión nos decantamos por quedarnos en España y hacer una ruta en coche por la provincia de Girona.

Antes de llegar a Girona, aprovechamos que Lleida estaba de camino para pasar allí la primera noche y visitar la ciudad. La Seu Vella y el Castillo del Rey, con su posición privilegiada, nos demostraron que merece la pena ir allí.

Claustro de la Seu Vella (Lleida)

Después de Lleida llegamos a Girona, la que sería nuestra base para recorrer la zona. Una ciudad medieval que nos enamoró y con un casco antiguo que es sencillamente espectacular. Normal que sea uno de los escenarios de la serie Juego de Tronos.

Casas del Oñar (Girona)

Desde Girona y durante los días que estuvimos por la zona pudimos ver pueblos tan bonitos como Besalú, Castellfollit de la Roca, Santa Pau, Figueras y Cadaqués. Pueblos medievales, costeros y hogar de artistas ilustres como Salvador Dalí pusieron la guinda a nuestro viaje por tierras catalanas.

Puente de Besalú Panorámica de Cadaqués
Vistas desde lo alto del campanario de la iglesia de Castellfollit de la Roca Teatro-Museo Dalí (Figueras)

TBMPlasencia, nuestro primer TBM (mayo)

Pasado un mes volvimos a hacer las maletas para ir a nuestro primer Travel Blogger Meeting en Plasencia. Una reunión de blogueros de viajes que se celebra anualmente.

El fin de semana fue de lo más completo, hubo tiempo para charlas, ponencias, talleres, para visitar Plasencia y Granadilla, hacer kayak e incluso para sentirnos como unos auténticos Master Chefs. Nos lo pasamos genial en nuestro primer TBM y esperamos poder estar en el de este año.

Haciendo kayaking en el embalse Gabriel y Galán Foto de grupo frente al castillo de Granadilla

Indonesia, el gran viaje (agosto)

Llegó el verano y con él el gran viaje del año y uno de los que más hemos disfrutado hasta el momento, Indonesia. Aunque antes de llegar a allí hicimos una escala de 11 horas en Dubái, un emirato que va siempre asociado a las palabras opulencia y rascacielos. Allí todo es a lo grande, de hecho tienen el rascacielos más alto del mundo, el Burj Khalifa.

Burj Khalifa (Dubái)

Tras Dubái llegamos a Indonesia y nuestra primer etapa en el país se centro en los templos de Prambanan y Borobudur. Ambos lugares son Patrimonio de la Humanidad y no nos defraudaron en absoluto.

Vista general de Prambanan Las estupas de Borobudur

La siguiente etapa era una de las cosas que más ganas teníamos de vivir en ese viaje, pasar tres días en la jungla del sur de la isla Borneo. En esos maravillosos días dormimos en un pequeño barco (klotok) en el que estábamos solo nosotros, una experiencia que no olvidaremos. Aparte de lo espectacular del entorno vimos orangutanes, macacos, monos narigudos, gibones y un montón de aves e insectos espectaculares. Incluso nos cruzarnos en un sendero con uno de los orangutanes alfa de la zona. Estos animales de cerca impresionan y mucho.

Tom en parque nacional Tanjung Puting en Kalimantan (Borneo) Klotok en el parque nacional Tanjung Puting (Kalimantan - Borneo)

Tras unos días en la jungla nuestra aventura continuó por el centro y este de la isla de Java. Fue allí cuando veríamos el que para mí es el amanecer más bonito que he visto en mi vida con el Monte Bromo al fondo. Al día siguiente, y con mucho cansancio en el cuerpo, hicimos un trekking hasta el interior del Volcán Ijén, un volcán sulfuroso que casi acaba con nosotros.

Monte Bromo al amanecer (Isla de Java)

Nuestra aventura en Indonesia continuó con algo más de relax en la isla de Bali, dónde pasamos una semana. Los templos, arrozales y paisajes de esta isla nos enamoraron. Es una isla mágica.

Arrozales de Ubud al atardecer

Por último, y para poner la guinda al que había sido nuestro viaje más largo hasta la fecha, pasamos unos días en la pequeña isla de Gili Trawangan. Estuvimos todo el día haciendo snorkelling, rodeados siempre de una infinidad de peces de colores, e incluso teniendo la suerte de cruzarnos con varias tortugas marinas y con una mantarraya. Sin duda, ese fue otro de los grandes momentos de nuestros días en Indonesia.

Tortuga marina en Gili Trawangan Tomándome un coco en la playa de Gili Trawangan

Marruecos, la ruta de las mil kasbahs (noviembre)

A finales de noviembre volvíamos a irnos de viaje, volvíamos a África. Hacía ya casi 10 años que habíamos estado en Túnez en un viaje organizado en la universidad, pero la verdad, ahora no nos planteábamos nada parecido. Queríamos hacer un viaje por nuestra cuenta, visitando varios lugares y yendo a nuestro aire, así que nos decidimos por ir a Marrakech y hacer en coche la ruta de las mil kasbahs hasta el desierto del Sahara.

Nuestra primera parada fue Marrakech, dónde durante un par de días tuvimos tiempo suficiente para ver los principales atractivos de las ciudad, sumergirnos en sus zocos y vivir el ambientazo que hay en los cafés durante un Barça - Madrid.

Plaza Jemaa el-Fnaa

Después alquilamos un coche, cruzamos la cordillera del Atlas y recorrimos la ruta de las mil kasbahs, llegando a dormir una de las noches en una de ellas. De lo más destacado que vimos durante los días que estuvimos en carretera fue la kasbah de Aït Ben Haddou, las gargantas del Todra, Ouarzazate, la kasbah de Taourirt, incluso un día visitamos los Atlas Studios dónde han sido rodadas un montón de películas y series famosas como Gladiator, Astérix y Obélix: Misión Cleopatra, Juego de Tronos...

Vista general del kasbah de Aït Ben Haddou Alrededores de las gargantas del Todra

Aparte de ver todo lo que habíamos visto durante nuestra ruta en coche cumplimos un sueño, pasar un noche en una jaima en medio del desierto. Para completar la experiencia, a la mañana siguiente, vimos amanecer desde lo alto de la gran duna de Erg Chebbi, fue espectacular.

Vistas desde la Gran Duna (Erg Chebbi)

Para terminar el viaje a Marruecos decidimos pasar un día en el pueblo costero de Essaouira. Calma, relax y una estampa preciosa del bastión de la ciudad nos corroboraron que no nos habíamos equivocado en ir hasta allá.

Vista de Essaouira dese la Skala du port Atardecer en Essaouira desde la Skala de la kasbah

Blanes, un poco de todo (diciembre)

No habían pasado ni 7 días y nos volvíamos a ir de viaje ¡Yuhuuuu! Esta vez íbamos a visitar a una amiga que se había ido a trabajar a Blanes.

Vistas desde el castillo de Blanes

La verdad es que nuestros días allí nos cundieron mucho e hicimos actividades de lo más variadas. Primero nos fuimos a pasar el día a nuestra querida Barcelona.

En la entrada del mercado de la Boquería de Barcelona

El segundo día fuimos a Port Aventura recordando lo bien que nos lo habíamos pasado el año pasado en el Parque Warner.

En Port Aventura

El tercero y último hicimos una ruta de senderismo (Turó de l´Home) en el Parque Natural del Montseny.

Foto de grupo en la ruta de Turó de l'home en el Parque Natural del Montseny

Berlín, te noto cambiada (diciembre)

Pasado menos de una semana de nuestra vuelta de Blanes volvía a hacer la maleta para visitar a un amigo que está trabajando en Berlín. En esta ocasión Lena no pudo acompañarme; pero no iba a ir solo, un amigo se vendría conmigo.

Noté a la ciudad cambiada, diferente a como la vi con Lena hace ya 9 años. Menos solares, menos grúas, un centro con más turistas... Estaba diferente, pero seguía teniendo esa esencia alternativa que ninguna otra ciudad europea tiene.

La Puerta de Brandenburgo

Además de acercarnos a Potsdam, al Campo de concentración de Sachsenhausen y de ver algún lugar que no había visto en mi anterior visita, lo que más me gustó es que toda la ciudad estaba adornada con mercados navideños. Dulces, parrillas de salchichas, artesanías y el riquísimo Glühwein (vino caliente) me confirmaron que en el norte de Europa se vive la Navidad mucho más intensamente.

Mercado navideño de la plaza de Gendarmenmarkt Tomando vino caliente

Playa y senderismo con Amy

Aparte de alguna escapada que hemos hecho Lena y yo por separado a Frankfurt o Bilbao, hemos disfrutado de la naturaleza con nuestra pequeña Amy.

Oriñón

Teníamos ganas de que Amy conociese el mar, así que un día nos fuimos a la playa con ella. Se lo pasó pipa.

Amy mirando el mar
Ruta por Las Médulas

Un par de pequeñas rutas por Las Médulas de León en plena época de recogida de castañas nos hicieron pasar un gran día.

Con Amy por las Médulas Vista de las Médulas desde un sendero
Ruta Tejeda de Tosande

En esta ocasión optamos por una ruta más larga y con mayor desnivel. Amy pese a ser pequeña nos pegó un buen repaso, le sobran energías.

Posando con Amy Amy explora la tejeda

El 2015 ha sido un buen año, nuestra familia viajera ha crecido y hemos vivido un montón de aventuras. Esperamos que el 2016 siga la estela de este año que acaba de pasar. Tenemos muchas ideas y aventuras en mente, solo nos queda esperar un poco para poder cumplirlas.



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2 comentarios:

  1. El año ha estado genial en cuanto a viajes, pero esa cachorrita de Jack Russell eclipsa a los destinos que habéis visto, que monada jeje

    Un saludote y espero que 2016 sea igual de viajero :D

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    1. Gracias José Carlos!!! La verdad es que Amy nos tiene robado el corazón. Es una gozada salir con ella a hacer rutas de senderismo, eso sí, aguanta más que Lena y yo juntos.

      Un abrazo y que este año os vaya todo bien con los viajes y las oposiciones.

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