miércoles, 31 de agosto de 2016

Opinión de la Posada Peña Casares cerca de San Vicente de la Barquera

Posada Peña Casares

A mediados de junio de este año hicimos una escapada de fin de semana al norte. En esta ocasión fuimos a La Revilla, una localidad cercana a San Vicente de la Barquera (Cantabria). ¿Por qué allí? Pues porque allí está la playa de los vagos o playa de la maza, una de las pocas playas españolas donde está permitido acceder con tu perro durante todo el año.

Como íbamos a hacer esta escapada con Amy, necesitábamos encontrar un alojamiento en el que admitiesen mascotas cerca de San Vicente de la Barquera. Así que buscamos alojamiento en Tus Casas Rurales para encontrar algún lugar cerca allí y dimos con la Posada Peña Casares.

La Posada

Es una casa reformada que se encuentra en la tranquila localidad de La Revilla. Un lugar que emana paz por todos sus poros. Además, en pocos minutos andando estás en la playa de Merón, que para mi gusto es una de las más bonitas de Cantabria. También se encuentra al lado de San Vicente de la Barquera; llegas a allí en solo 5 minutos en coche. Es decir, a un lado tienes el mar Cantábrico y al otro Picos de Europa, un entorno envidiable.

Vista del patio de la Posada Peña Casares

La posada cuenta, según nos comentó su dueña, con 8 habitaciones dobles con baño. Algunas como la nuestra tienen su propia terraza. Una de las habitaciones es para familias, ya que es algo más grande y caben 4 personas; otra está adaptada a personas con movilidad reducida y en todas ellas se admiten mascotas. De hecho trataron a Amy con muchísimo cariño, algo muy importante para personas que viajamos con nuestra mascota. Al fin y al cabo para nosotros es parte de la familia y si la tratan bien a ella, nos tratan bien a nosotros.

Detalle del patio de la Posada Peña Casares

La posada está decorada de forma rústica con muy buen gusto y con un montón de detalles. Tanto en el patio, como en la entrada, como en cualquiera de las estancias de la posada se ve el toque personal y el mimo al detalle por parte de los dueños. Nos encantó ver que ellos mismos habían adaptado muebles a las necesidades de la casa y de los clientes, esas cosas se notan y se agradecen.

La habitación

La habitación es amplia y tiene una decoración rústica hecha con mucho gusto. El techo tiene vigas de madera al descubierto lo que le da ese toque tan cálido a la estancia. Además, tiene un montón de detalles e ideas que le hacen diferente a otros lugares de este tipo como una pila de libros que había en una esquina y hacía las veces de mesita.

Vista I de una habitación de la Posada Peña Casares

La habitación cuenta con una cama de matrimonio bastante cómoda y dos mesitas de noche con una lámpara. También hay una silla, una mesa, un pequeño estante, una televisión, un armario empotrado y un espejo. Cada uno de los elementos tiene un detalle diferenciador, como la mesa, que era un antiguo soporte de las famosas máquinas de coser singer.

Vista II de una habitación de la Posada Peña Casares Detalle de un pila de libros en la habitación de la Posada Peña Casares

En cuanto a la limpieza, todo estaba perfecto. No esperábamos menos de alguien que cuida tanto los detalles.

El baño

El baño está recién reformado y pese a que no tiene ninguna floritura en la decoración, nos pareció que estaba muy bien. Tiene los elementos básicos que uno espera: el lavabo, un espejo, el retrete y la ducha. Lo único que echamos de menos fue un pequeño estante o algún lugar donde colocar nuestras cosas, por lo demás estaba genial. Por supuesto, estaba limpio como la patena.

Vista del baño I de una habitación de la Posada Peña Casares Vista del baño II de una habitación de la Posada Peña Casares

El personal

Amparo, la dueña de la posada, y su hijo Fabián nos tuvieron en palmitas durante toda nuestra estancia allí. Sin duda alguna, uno de los puntos fuertes de este alojamiento es su personal. Siempre atentos, preocupándose por ti en cada una de las necesidades que tengas. En nuestro caso necesitábamos usar el frigorífico para guardar la comida de Amy y ella nos ofreció el suyo sin ningún problema. Vamos que nos hicieron sentir como si estuviésemos en nuestra casa.

Amparo y Alberto en Posada Peña Casares

Nos dieron información de la zona, nos recomendaron visitas, restaurantes... incluso nos ofrecieron a llevarnos o traernos hasta el alojamiento en su propio coche si lo necesitábamos. Fue un trato inmejorable.

El desayuno

Cuando vamos a una casa rural nos gusta que el desayuno tenga algo original, algo de allí, algo artesanal, algo que le diferencie de un alojamiento convencional. Ellos han sabido buscar esos detalles que cumplen con esas premisas.

Desayuno de la Posada Peña Casares

El desayuno está incluido en el precio y consta de huevos fritos de corral con jamón y queso de la zona. Para beber café con leche, Cola Cao o una infusión, además de un zumo de naranja. Aparte de eso, y para mi uno de los puntos fuertes, te dan pan tostado con mermeladas artesanales que hacen ellos mismos con los productos de la zona. Tienen un montón de sabores como naranja amarga, naranja dulce, limón, physalis, piescos (un tipo de melocotón), ceroja (ciruelas negras) y manzana, y todas estaban deliciosas. Y por si esto no fuese suficiente, también te sirven un delicioso arroz con leche que ella mismo hace. Menuda mano tiene Amparo para el arroz, estaba increíble.

Huevos fritos de corral con jamón y queso Arroz con leche de la Posada Peña Casares

Pese a ofrecer unos deliciosos desayunos no sirven ni comidas ni cenas, aunque con gusto te recomendarán dónde ir.

Conclusión

Fue una gran elección y lo recomendaríamos sin ninguna duda. Es un lugar en el que te sientes como en casa, en un entorno tranquilo y rodeado de gente amable. Además, si como nosotros viajas con perro, es una opción perfecta para ir a un buen alojamiento cerca de una de las pocas playas en el norte de la península en las que se permite ir con perros durante todo el año, sin restricciones por temporada de verano.

Lo bueno: el personal y el trato recibido, admiten mascotas, la limpieza, el desayuno.

Lo malo: no está en primera línea de playa, aunque también es cierto que solo tardas un cuarto de hora en ir andando a ella. Para ir a la playa de perros tardas entre 30 y 40 minutos andando o unos 5 en coche.

Datos prácticos

Nombre: Posada Peña Casares

Dirección: Barrio Valles, s/n, 39547 La Revilla, Cantabria, España

Precio: Habitación doble con desayuno incluido, entre 50 € y 65 € (dependiendo de temporada).

Wifi: Sí, gratuito.

Desayuno: Sí, con productos artesanales de elaboración propia.

Servicios: servicio de desayuno, WIFI gratuita, aparcamiento gratuito, admite mascotas, adaptado a minusválidos, juegos de mesa, servicio de lavandería, microondas, caja fuerte, patio....

Reservas: se puede realizar la reserva a través de portales como Tus Casas Rurales.

Nuestra estancia en la Posada Peña Casares fue cortesía del portal de alojamientos Tus Casas Rurales. Sin embargo, todo lo que he comentado en este artículo es fruto de nuestra experiencia personal y no ha sido distorsionado en ningún momento por nadie ajeno al blog, ni por intereses de terceros. Si os ha gustado la entrada compartidla en las redes sociales y dejadnos un comentario y si no os ha gustado pues haced lo mismo ;).


Índice:

Preparativos e información útil
Diario del viaje
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2 comentarios:

  1. que hermoso relato ! me hace rememorar nuestra estadía en la Posada , el año pasado para el mes de marzo, soy de Argentina y fuimos a conocer La Revilla lugar donde naciera la mamá de mi esposo...Allí quedo una amiga...Amparo...que nos atendió a las mil maravillas...nos acompañó a conocer San Vicente de la Barquera...nos contactó con una familiar ...en fin un trato excepcional !!!

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    1. Hola Esther! Amparo es un encanto y siempre te ayuda en todo lo que puede. Nos hizo sentir genial en su alojamiento.

      Un saludo

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