lunes, 5 de septiembre de 2016

Ruta de un día por Raíces de Castilla (Poza de la Sal, Oña y Frías)

El pasado mes de junio nos fuimos de blogtrip a Raíces de Castilla con muchos de los miembros de la asociación Castilla y León TB, de la que formamos parte. Esta mancomunidad está compuesta por tres localidades: Poza de la Sal, Oña y Frías. Era una zona que no conocíamos y a la que teníamos muchas ganas de hincarle el diente.

El blogtrip fue todo un éxito y logramos que el hashtag RaícesCyLTB fuese Trending Topic en España. Todo un éxito para el primer blogtrip de la asociación.

Cuestiones aparte de cómo y por qué fuimos a esta zona voy a hablar de lo que allí vimos, que es lo que te interesa.

Dónde está Raíces de Castilla

Raíces de Castilla es el nombre que recibe la mancomunidad que agrupa a las localidades de Frías, Oña y Poza de la Sal. Están situadas en el norte de Burgos, entre las comarcas de La Bureba y Las Merindades. Para llegar a Frías se tarda aproximadamente una hora desde Burgos, dos horas y cuarto desde Valladolid y algo menos de tres horas y media desde Madrid, por poner algunos ejemplos.

Está ubicada en plenos Montes Obarenes, un paraje envidiable junto al río Ebro. Esta localización hace que, pese a que a Burgos siempre se le asocian temperaturas bajas, esta zona cuente con un microclima bastante más benévolo que el de la capital de la provincia.

Cuándo ir a Raíces de Castilla

En cuanto al tiempo, no vas a tener problemas para visitar esta zona en cualquier época del año. El verano no es tan caluroso como otras zonas de España o incluso de la propia comunidad y en invierno las temperaturas no son tan bajas como en la capital. Pese a todo, yo recomendaría visitar estas localidades de primavera a otoño, no solo hay que tener en cuenta las temperaturas, sino también las horas de sol, la naturaleza...

Además de este rango tan amplio de fechas, existen ciertas fechas que marcan interesantes hitos turísticos en la zona. La Semana Santa es, como en un gran número de localidades de la comunidad, uno de esos momentos en el que los turistas acuden en masa. Así que si quieres visitar estas localidades, pero no estás interesado en esta festividad religiosa, mejor evita esta semana y así podrás disfrutar de Raíces de Castilla con una mayor tranquilidad.

Otra de las fechas más señaladas en las que puedes visitar la mancomunidad, en concreto la localidad de Oña, es durante la celebración del Cronicón de Oña. Un evento en el que unas 200 personas representan los acontecimientos que forjaron la historia de la villa de Oña. Nosotros no lo hemos visto, pero a todas las persona que conocemos que ha visitado Oña en estas fechas nos han dicho que es espectacular.

Qué ver en Poza de la Sal

Bueno, vamos al grano, qué ver en cada una de las localidades de Raíces de Castilla. En nuestra visita empezamos visitando Poza de la Sal y sinceramente creo que si vas a ver todo en un día, este sería el mejor punto de partida.

Empezamos el recorrido visitando el Centro Cultural Félix Rodríguez de la Fuente. Sí, aquí fue donde nació y creció el famoso naturalista que todos conocemos. En el interior hay una exposición que nos habla de este personaje ilustre, de la naturaleza y de la importancia que ésta tiene para el ser humano. Una de los aspectos visuales que más destaca son unas réplicas de aves a tamaño real hechas en madera.

Centro Cultural Félix Rodríguez de la Fuente en Poza de la Sal Águila en el Centro Cultural Félix Rodríguez de la Fuente en Poza de la Sal

Tras una breve visita al Centro Cultural Félix Rodríguez de la Fuente, dimos un paseo por las calles del casco histórico de Poza de la Sal. Pasamos por un montón de rincones llenos de encanto, por estrechas callejuelas flanqueadas por esas casas con las vigas de madera al descubierto que tanto nos gustan a Lena y a mí.

Rincón de Poza de la Sal Macetas en las calles de Poza de la Sal

Otro de los lugares con mayor interés de la localidad es el Centro de Interpretación Las Salinas y es que Poza de la Sal no tiene ese nombre por casualidad. Esta villa se asienta sobre un yacimiento salino muy importante y la extracción y venta de este mineral ha sido crucial en la historia de la villa desde sus inicios. Es un lugar realmente interesante en el que comprenderás qué hace allí un yacimiento tan grande de sal, como se extraía el mineral, qué es un diapiro y su importancia en todo este tema... Es una visita recomendable tanto para niños como para adultos.

Explicación en el Centro de Interpretación Las Salinas de Poza de la Sal Reproducción en el Centro de Interpretación Las Salinas de Poza de la Sal

Desde allí fuimos al Salero. Aunque ya no existe una explotación de las salinas como tal, sí que se han rehabilitado algunas de piscinas de extracción de sal para que la gente las pueda visitar. En este pequeño recorrido puedes ver de primera mano todo lo que has aprendido en el Centro de Interpretación de Las Salinas. Además hay una piscina de agua salada en la que te puedes bañar. Tiene mayor concentración de sal que el Mar Muerto, así que si te metes en ella flotarás.

El Salero de Poza de la Sal

Aquí terminó nuestra visita a Poza de la Sal, pero te he marcado en un mapa al final de este artículo algunos lugares de interés como el castillo o la iglesia de San Cosme y Damián por si dispones de más tiempo que el que tuvimos nosotros.

Qué ver en Oña

Desde Poza de la Sal nos dirigimos a Oña para ver su magnífico Monasterio de San Salvador. No es tan conocido como otros monasterios de la comunidad, pero sin lugar a duda, y tras haberlo visitado, te puedo asegurar que merece muchísimo la pena.

Entrada al Monasterio de San Salvador de Oña

Tras subir por las largas escaleras de la entrada entramos a la Iglesia Abacial de San Salvador. El interior guarda muchos tesoros como su órgano barroco, un mural de pintura al fresco del siglo XIV que fue hallado tras derribar un muro, una impresionante capilla mayor...

Pero no solo eso, unos de los elementos que más nos llamó la atención fueron los Panteones Real y Condal y la sillería. Son unas obras únicas en Europa por estar tallados en nogal. Pero tema aparte del material utilizado, la delicadeza del labrado y de los detalles, al igual que su conservación, es realmente impresionante.

Vista general de la Iglesia Abacial de San Salvador de Oña Panteones Real y Condal de Monasterio de San Salvador de Oña

Tras la visita a la capilla principal de la iglesia pasamos al tesoro, dónde además de pinturas y ciertos elementos ornamentales, vimos dos piezas textiles medievales que por su antigüedad y buen estado de conservación son de un valor incalculable. De hecho, instituciones de gran prestigio se intentaron hacer con ellas para adjuntarlas a su colección, aunque no lo consiguieron.

A continuación y para terminar la visita a este conjunto histórico estuvimos en el claustro gótico del monasterio. Un lugar perfecto para terminar la mañana antes de irnos a comer al restaurante Blanco y Negro de Oña del que te hablaré al final del artículo.

Claustro del Monasterio de San Salvador de Oña

Tras la comida nos fuimos a descubrir el Jardín secreto de Oña. Está situado en la parte trasera del monasterio, donde anteriormente se encontraban las huertas monacales. Es un lugar agradable para dar un breve paseo, aunque también es cierto que necesitaría una mayor atención y cuidado. Dónde acaba la zona verde del jardín y tras las paredes del monasterio puedes encontrar una serie de obras de arte de artistas locales bastante curiosas.

Canal del Jardín secreto de Oña Arte en el Jardín secreto de Oña

Tras la visitas al parque pasamos por delante de la Casa del Parque Natural Montes Obarenes. Pese a que solo nos dio tiempo a echar un vistazo rápido, nos pareció un lugar interesante en el que ver algunas obras de arte e informarte sobre el parque natural.

Qué ver en Frías

Por último fuimos a Frías, la única localidad de la que habíamos oído hablar anteriormente y que tiene el honor de ser uno de los pueblos más bonitos de España. Pero antes de llegar a la propia Frías hicimos una parada en la localidad de Tobera (actualmente es un barrio que pertenece a Frías).

En Tobera paramos cerca del humilladero del Cristo, la ermita de Nuestra Señora y el puente medieval, situados en una de las paredes del desfiladero del río molinar. Pese a que la visita de este conjunto resulta interesante, lo que realmente merece la pena es seguir el cauce del río abajo por el sendero habilitado y disfrutar de los saltos de agua del río Molinar, donde en algunos lugares llega a formar pequeñas cascadas. Es un paseo realmente bonito.

Humilladero del Cristo y la ermita de Nuestra Señora en Tobera Salto de agua del río Molinar en Tobera

Tras hacer este breve recorrido, nos fuimos a Frías. Poco antes de llegar se ven su preciosa silueta con su castillo roquero y sus casas colgantes. En cuanto lo veas desde lejos empezarás a comprender porqué es uno de los pueblos más bonitos de España, aunque realmente es una ciudad y no un pueblo. De hecho es la ciudad más pequeña de España.

Al llegar empezamos a subir por sus empinadas y empedradas calles. El casco histórico es precioso, pero si esto era realmente bonito, más aún lo eran sus impresionantes vistas desde las alturas. Antes de llegar al castillo te puedes asomar desde algún recoveco que hay por las casas colgantes o desde la zona de la Iglesia de San Vicente.

El castillo de Frías Calles de Frías

Las casas colgantes son un ejemplo curioso de edificación urbanística, ya que por el lado interno (el que da a la calle) verás dos o tres plantas. Sin embargo, por la parte exterior la casa puede llegar a tener entre cinco o seis. De esta forma los habitantes de Frías se adaptaron al escaso terreno, ganando espacio a las rocas de toba sobre las que edificaban.

En la parte alta de la localidad se encuentra la Iglesia de San Vicente desde, como te decía antes, hay unas buenas vistas de la zona. La iglesia sufrió graves daños tras la caída de su torre en 1904. Como consecuencia de las labores de reconstrucción, cambió su estilo románico primigenio por a una mezcla de varios estilos.

Iglesia de San Vicente en Frías

Desde la iglesia seguimos subiendo un poco más hasta llegar al elemento más icónico de la ciudad, su castillo. Un castillo roquero, no solo por estar construido sobre un promontorio rocoso, sino también por los conciertos que se realizan allí a menudo.

Vistas desde el castillo de Frías

En su interior no hay salas palaciegas ni nada similar, solo restos de algunas antiguas dependencias. Sin embargo lo que si impresiona es su patio de armas y la magnífica torre del homenaje. Desde ésta última podrás disfrutar de las mejores vistas de toda la ciudad, increíbles.

Antes de irnos y como guinda al viaje, vimos el puente medieval, que se encuentra no muy lejos de la base del castillo. En cierta manera me recordó al puente que en su día vimos en Besalú, durante nuestra ruta de 4 días por Girona.

Transportes

La mejor forma de visitar la mancomunidad de Raíces de Castilla es con tu coche, ya que podrás moverte con total libertad por las tres localidades. Si no dispones de uno, siempre lo puedes alquilar con un descuento de hasta un 15% si lo haces a través de nuestro blog.

Si no dispones de vehículo privado, también podrás utilizar el transporte público. Puedes ir de Poza de la Sal a Oña con la compañía de autobuses de Alsa, aunque solo hay un autobús diario. Para llegar a Frías desde Oña puedes utilizar los autobuses de Soto y Alonso. Como ves la mejor forma para moverte por allí es ir con tu propio coche.

Dónde dormir

Las tres localidades cuentan con alojamientos de todo tipo para satisfacer las necesidades de cualquier persona. Hoteles, casas rurales, albergues, campings... las opciones son enormes.

En vez de hacer la visita a Raíces de Castilla durante solo un día, como hicimos nosotros, puedes dormir en Poza de la sal, Oña o Frías y disfrutar de esta zona más tranquilamente.

Dónde Comer

En nuestro caso comimos en un restaurante que ofrece una oferta gastronómica diferente a lo típico de la zona. En el restaurante Blanco y Negro de Oña ofrecen cocina fusión española senegalesa. Tanto Lena como yo nos pedimos una ensalada de mango de primero que estaba deliciosa. De segundo, Lena se pidió ternera rellena y yo unas carrilleras de ternera. De postre unos coulants de chocolate, una opción perfecta para unos golosos como nosotros. Todo estaba riquísimo y el trato fue genial, lo recomendaríamos sin duda.

Ensalada de mango en restaurante Blanco y Negro de Oña Ternera rellena en restaurante Blanco y Negro de Oña
Carrilleras de restaurante Blanco y Negro de Oña Coulant de chocolate Blanco y Negro de Oña

Para terminar, te dejo un mapa con los puntos de interés de la mancomunidad Raíces de Castilla. En rojo están los lugares que visitamos durante el blogtrip y en amarillo otros puntos de interés, por si dispones de más tiempo para conocer estas localidades. Además en cada uno de los elementos del mapa tienes un link dónde podrás ampliar la información sobre él.

Si quieres ver el mapa en otra pestaña haz clic aquí.


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Preparativos e información útil
  • Ruta de un día por Raíces de Castilla (Poza de la Sal, Oña y Frías)

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