domingo, 20 de marzo de 2016

Próximo destino... ¡Málaga!

Muchas han sido las opciones que hemos barajado para el viaje de esta Semana Santa. Empezamos mirando hacer una escapada al extranjero a lugares como Irlanda, Escocia, la Selva Negra en Alemania o Transilvania en Rumanía. Pero finalmente, debido a cuestiones laborales y a una reciente operación de apendicitis que he tenido, hemos cambiado nuestros planes por un destino más tranquilo, más cercano y en el que poder disfrutar del viaje con Amy (nuestra Jack Russell).

Queríamos un lugar en el que poder hacer algo de senderismo suave (tras la operación no estoy como para hacer grandes esfuerzos), buen tiempo y playa canina a la que poder ir con nuestra pequeñaja. Tras darle algunas vueltas, nos decantamos por pasar 5 días en la provincia de Málaga, del 24 al 28 de marzo.

Estuvimos mirando un montón de opciones de alojamiento en Andalucía con HundredRooms y finalmente encontramos un apartamento genial en Fuengirola que nos servirá como base para conocer la provincia.

La provincia de Málaga es una zona de España que apenas conozco y que tenía ganas de descubrir. Aunque no tenemos definido un itinerario fijo para nuestros días allí, si que tenemos varios lugares en mente que queremos visitar.

Aunque viajando con un perro no podamos visitar ciertas monumentos por dentro, sí que queremos conocer Málaga capital. Pasear por la calle Larios, ver la catedral o "Manquita", el Castillo de Gibralfaro, pasear por el paseo de la Malagueta, comernos un espeto de sardinas...

Malaguetabeach.jpg Fotografía de elfeffe, CC BY 2.0

Aparte de la capital, llevamos mucho tiempo con ganas de conocer Ronda. Una ciudad milenaria que bien merece una visita aunque solo sea por ver la impresionante estampa de su puente Nuevo.

Ronda

Éste va a ser un viaje diferente ya que queremos centrarnos en disfrutarlo con Amy. Por eso no puede faltar naturaleza, así que haremos alguna ruta de senderismo por la zona. Una de las zonas que tenemos más ganas de conocer es el Torcal de Antequera.

El Torcal

Pero no vamos a Málaga solo a visitar sus localidades y disfrutar de su naturaleza. ¡Queremos playa! Pero claro, no está permitido ir con perro a todas las playas; de hecho en toda España se puede en muy pocas. Por eso, una razón por la que hemos elegido Málaga es que en la provincia hay varias playas caninas donde podremos disfrutar los tres sin temor a multas. De las que hay, justo en frente de nuestro apartamento está la playa canina del Ejido Castillo de Fuengirola que tiene un pinta estupenda.

Amy mirando el mar

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Este post ha sido patrocinado por HundredRooms, pero tanto las opiniones, como todo lo comentado en el mismo, no se ha visto alterado en ningún momento por la empresa. Escribimos basándonos en nuestra experiencia personal y sin que nadie ajeno al blog modifique nuestros artículos.


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Preparativos e información útil

domingo, 6 de marzo de 2016

Visita a Borobudur y a Gedong Songo

Empezábamos nuestro quinto día de viaje con la misma ilusión que el anterior. ¡Hoy íbamos a ver Borobudur! Si el día anterior habíamos estado en Prambanan y nos quedamos con la boca abierta, hoy no esperábamos menos. Este gigantesco templo budista no nos decepcionaría, por algo es la imagen de portada de la guía de viajes de Indonesia de Lonely Planet.

Bajamos al desayuno y volvimos a tomar una mezcla de productos occidentales y asiáticos. Bueno, al menos yo. Lena prefiere no arriesgar tanto con la primera comida e ir sobre seguro. Después, al subir a la habitación terminamos de recoger todo y hacer la maleta, ya que esta noche dormiríamos en otra ciudad. Nuestra etapa por el centro de la isla de Java terminaba hoy.

Bajamos a la recepción del hotel en cuanto nos avisaron que estaba nuestro conductor. Pero esta vez no estaba sólo, estaba con otra persona. Al saludarle nos dijo que no podría hacer el viaje con nosotros, pero que en su lugar nos acompañaría un amigo suyo. Las condiciones se mantenían, mismo itinerario, mismo tiempo y coche similar. Así que le dijimos que no teníamos ningún problema, nos parecía bien. Lo único que nos pidió esta vez era que le pagásemos ese día por adelantado, ya que tenía que pagar él al nuevo conductor por los servicios y la gasolina. Ok, tampoco nos parecía mal. El problema llegó cuando nos dijo que le teníamos que dar 750.000 IDR (unos 50 €) por este día. Cuando contratamos sus servicios le dejamos una señal de 100.000 IDR (unos 6,78 €) que no nos había devuelto y que, tal y como nos dijo, nos lo descontaría del precio a pagar en los días siguientes. Por lo tanto, hoy le tendríamos que dar 750.000 IDR menos la señal, es decir, 650.000 IDR. Cuando se lo comentamos dijo "¡Ah! ¡Es verdad!" y aceptó sin problemas. Vamos, básicamente nos la intentó colar. Si le salía bien, pues 100.000 IDR extra que ganaba, sino pues nada, una sonrisa y tan amigos.

Estas situaciones en las que te intentan timar, te joden más por el detalle de tomarte por tonto, que por el dinero que es realmente (en este caso menos de 7 €). Pero bueno, pese a que Indonesia no es un lugar donde te la intenten colar tanto como en otros países, ésta no sería la última vez que nos pasaría algo similar.

Tras el intento fallido de nuestro antiguo conductor de conseguir 100.000 IDR más, nos metimos al coche con el nuevo. Era bastante más joven que el anterior (más o menos tendría nuestra edad) y parecía majo. Para romper el hielo, y teniendo en cuenta que sabía que éramos españoles, empezamos a hablar de fútbol. La selección, el Barça y el Madrid son conocidos en todo el mundo y muchas veces es lo único que conocen de nuestro país. Después salieron muchos otros temas como la educación en Indonesia. Nos dijo que Yogyakarta era una ciudad muy importante a nivel universitario y que muchísima gente de todo el país iba allí a estudiar.

Entre charla y charla se nos pasó el tiempo volando, y antes de que nos diésemos cuenta ya estábamos en Borobudur.

Primera impresión de Borobudur

Al igual que hice con Prambanan en el anterior post, te voy a dejar cierta información que te será de utilidad si visitas este templo.

Cómo llegar a Borobudur (desde Yogyakarta)

Borobudur se encuentra a 40 kilómetros de Yogyakarta. Hay diferentes formas de llegar al templo:

Coche con conductor

Esta es la opción que nosotros elegimos. Un par de días antes negociamos con un taxista sus servicios por dos días, en los que el último nos llevaría desde Yogyakarta hasta nuestro hotel en Semarang, haciendo paradas en Borobudur, Candi Mendut y Gedong Songo. Lo bueno de esta opción es que tienes mucha flexibilidad, tú decides el tiempo que estás y lo que quieres ver en tu recorrido. Ellos también te pueden hacer recomendaciones de otros lugares o alternativas en la ruta

  • Precio: conseguimos regatear el precio de este día hasta las 750.000 IDR (unos 50 €).
  • Tiempo: empezamos a las 9:00 y terminamos sobre las 20:00, es decir, 11 horas.
Tour organizado

Existen agencias locales como Via Via, de la que tenemos buenas referencias de otros blogueros, que ofrecen ciertos tours en los que se incluye ver Borobudur. Lo bueno que tiene esta opción es que es algo más barata, pero también la duración suele ser menor y el recorrido es cerrado.

  • Precio: depende de si vas en coche o en moto y también de si vas al atardecer. El precio varía desde 185.000 IDR (unos 12,3 €) yendo en moto con conductor, hasta 465.000 IDR (unos 30,9 €) por un coche con conductor (pueden ir un máximo de 5 personas).
  • Tiempo: los tours duran unas 4 o 5.
Por tu cuenta en transporte público

Si dispones de más tiempo, pero cuentas con un presupuesto ajustado puedes ir en transporte público. Hay unos buses que se llaman Trans Jogja que ofrecen 8 rutas diferentes desde la ciudad a los lugares de interés de los alrededores. En el caso de Borobudur existe la línea 2A para ir al templo y la 2B para volver a la ciudad. Al ir te dejarán en la estación de Jombor donde tendrás que tomar otro bus para ir a la estación de Borobudur. No te preocupes, tanto el personal de la estación como de Trans Jogja, te indicarán cuál es el que tienes que tomar.

  • Precio: 3.600 IDR (unos 0,24 €) por persona y trayecto por el bus de Trans Jogja más 25.000 IDR (unos 1,66 €) por persona y trayecto por el bus desde Jombor hasta Borobudur.
  • Tiempo: dependes de los horarios del transporte público. Desde Malioboro street se tardaría unos 60 o 90 minutos.

En la página de la Wikipedia del Trans Jogja encontraréis toda la información detallada.

Por tu cuenta en coche o moto

Ir con una moto en Indonesia tiene ese toque de aventura y peligro que hará todavía más emocionante tu visita al templo. Eso sí, ten en cuenta que conducir en Indonesia es, digámoslo finamente, "peculiar". Ve con cuidado y con mil ojos, las forma de conducir allí posiblemente sea muy diferente a cómo se haga en tu país. Es muy diferente a cómo se hace en España, por ejemplo. Eso sí, yendo con este medio de transporte viajarás barato y a tu ritmo.

  • Precio: como referencia puedes tomar que nosotros alquilamos una moto en Bali por 35.000 IDR (2,3 € el día), a lo que tendrás que sumar lo que te cueste la gasolina.
  • Tiempo: el que tú quieras.

Entradas y horarios de Borobudur

Borobudur, al igual que Prambanan, es un foco turístico importante y eso hace que el precio sea mucho mayor a los del resto de templos de la zona. Hay varias opciones de entrada combinada a otros lugares además de la entrada única al templo. Ten en cuenta que las entradas combinadas las puedes usar durante dos días.

  • Borobudur: 20 USD (dólares americanos) para adultos (unos 17,86 €) y 10 USD para niños (unos 8,93 €).
  • Borobudur + Prambanan: 30 USD para adultos (unos 26,79 €) y 15 USD para niños (unos 13,39 €).
  • Borobudur + Ratu Boko: 27 USD para adultos (unos 24,28 €) y 13,5 USD para niños (unos 12,14 €).

Tienes toda la información en la página oficial de Borobudur.

Con la entrada de extranjero tienes derecho a una bebida a la entrada a elegir entre té, café o una botella de agua. Las entradas de los locales no tienen este "regalo", pero en cambio son mucho más baratas.

Lleva el carnet de estudiante, ya que te saldrá a mitad de precio. Si no lo tienes y le echas morro, puedes probar con el de la universidad o uno similar, a lo mejor cuela.

En cuanto a los horarios, Borobudur está abierto desde las 6:00 hasta las 17:00. Más o menos las horas a las que amanece y anochece en agosto.

Si quieres ver amanecer desde Borobudur, además de levantarte muy pronto, tienes que tener en cuenta que:

  • La entrada tiene otro precio bastante más caro, 400.000 IDR (unos 26,61 €) para los extranjeros. Menores de 5 años entran gratis y entre 6 y 10 pagan un 50% de la entrada. No hay más descuentos.
  • Con esta entrada podrás entrar a las 4:30, antes de la apertura oficial.
  • En el precio está incluido un té o café y un pequeño almuerzo.

Llegamos a otro de los grandes iconos de Indonesia, Borobudur, y al igual que Prambanan, es un negocio estupendo para el gobierno y la gente de la zona. Eso hace que esté abarrotado de gente, tanto de extranjeros (una minoría), como de indonesios. Si quieres evitar multitudes madruga, sino tendrás que disfrutarlo rodeado de gente.

En esta ocasión no tuvimos que esperar para comprar la entrada porque el día anterior habíamos cogido la combinada para visitar Prambanan y Borobudur. Además, de esta forma nos ahorrábamos unos euros.

Al igual que ocurrió el día anterior, con la entrada de extranjero (la cara) nos dieron una botella de agua y también un par de sarongs. Esta vez me dieron uno a mí. La verdad, es que no sé qué diferencia hubo entre el día anterior y éste. Pero no me importaba en absoluto, según entendimos, llevarlo puesto es una muestra de respeto.

Después de pasar el control y caminar un poco llegamos hasta el templo. Una vez más nos quedamos con la boca abierta. Es impresionante, precioso y, una vez más, no se puede describir con palabras lo que se siente cuando lo ves. Aunque lo hayas visto en fotos, todo cambia cuando lo tienes delante. En nuestro caso, las expectativas las cumplió y con creces.

Estupas de Borobudur

Borobudur no es un templo cualquiera, es el monumento budista más grande del mundo. Pero no solo eso, data del año 850, es la atracción turística más visitada de Indonesia y también es parte del Patrimonio de la Humanidad desde 1991. Teniendo en cuenta esos datos y que sus base mide 118 metros por lado, estamos hablando de una de las construcciones más impactantes del mundo.

Al igual que pasó con muchos templos de la zona, Borobudur estuvo cubierto por capas de ceniza volcánica y vegetación, hasta que fue "redescubierto" por los británicos a principios del siglo XIX. No hay que olvidar que por Indonesia pasa el cinturón de Fuego del Pacífico y eso implica que toda esta zona esté llena de volcanes. Aunque Borobudur nunca fue olvidado, sí que fue abandonado. Hay diferentes teorías que lo explican, pero si queréis saber más sobre todo esto mejor leed la entrada de la Wikipedia, que tampoco es plan de escribir todo aquí.

Las estupas de Borobudur

Borobudur está construido como si fuese una estupa gigante y la forma "correcta" de recorrerlo sería ir ascendiendo mientras recorres cada uno de sus nueve pisos. A lo que me refiero con "correcta" es a que así es cómo se lleva a cabo la peregrinación en este templo. Según el peregrino va subiendo pisos, va avanzando en los estados de la iluminación.

Todo lo que te he dicho antes de recorrer el templo ascendiendo poco a poco, avanzando en los estados de la iluminación, está muy bien en la teoría. Pero cuando te topas con hordas de turistas, iluminarte puede llegar a ser bastante complicado. Así que nosotros optamos por subir arriba del todo cuando todavía no había demasiada gente y luego ya iríamos bajando tranquilamente. Dejaríamos la iluminación para otro momento.

El buda descubierto de Borobudur
En lo alto de Borobudur Lena junto a una escultura de Borobudur

Estábamos arriba disfrutando del momento, de las vistas, de las estupas... cuando empezamos a ser conscientes de que éramos el centro de atención de toda la gente. La gente cuchicheaba, nos miraba y se reía. Algunos nos sacaban fotos con disimulo, otros con el mayor de los descaros. Pero toda discreción terminó cuando uno se acercó a nosotros y nos pidió que nos hiciésemos una foto con él. Se había abierto la veda para hacerse una foto con "los dos blanquitos". Al principio fueron un par de ellos, pero terminaron siendo grupos de colegiales histéricas que se emocionaban cuando las dábamos la mano. "A ver si voy a ser una estrella del rock y no lo sabía".

VIDEO DE las colegialas histéricas en borobudur

Después del intenso photocall escapamos en búsqueda de un poco de intimidad hacia los pasillos de los pisos inferiores. No te exagero cuando te digo que estuvimos así una media hora sin parar de saludar y hacernos fotos. Qué dura es la vida de un rockstar. Ten en cuenta que estas situaciones son algo normal cuando vas a países asiáticos y a zonas donde no se suele ver mucho a un occidental, así que si vas allí, no te lo tomes a mal y disfruta de tus minutos de fama.

Haciéndome fotos con la gente local Haciéndome una foto con un grupo de colegiales indonesias

Tras despedirnos de nuestros fans, fuimos descendiendo poco a poco por los pisos del templo observando las tallas que decoran sus pasillos. Son una verdadera maravilla. Todos estos relieves cuentan la historia de Sudhana y Manohara. Ten en cuenta que para "leer" correctamente estos relieves de las paredes debes hacerlo de derecha a izquierda y en el caso de los balaustres, de izquierda a derecha. Recuerdo que tienes que empezar por el piso inferior e ir recorriéndolo en el sentido de las agujas del reloj. Vamos, nada que ver con cómo lo hicimos nosotros.

Detalle de los paneles de Borobudur Vista general de los paneles de Borobudur

Dejamos atrás Borobudur y fuimos hacía la salida. El camino que te indican para salir es completamente distinto que el que haces a la ida. En esta ocasión tuvimos que atravesar un centenar de puestos de artesanía, bebidas, comida... antes de poder abandonar el recinto. Como no habíamos comprado ningún imán, ni ningún recuerdo, pues picamos el anzuelo. Cómo ya te dije, en Indonesia se regatea por todo. Así que tras un breve regateo (no queríamos perder mucho tiempo) nos compramos una estupa y una cabeza de buda de piedra por 180.000 IDR (unos 12,24 €), un par de máscaras del Ramayana en madera por 80.000 IDR (unos 5,44 €) y un imán de Borobudur por 25.000 IDR (unos 1,7 €). Si hubiésemos insistido en bajar más el precio supongo que algo más habríamos rebajado, pero no nos pareció una mala cifra.

Borobudur Vista general de Borobudur desde la base

Al llegar al parking, fuimos donde habíamos quedado con nuestro conductor para ir en dirección a nuestra siguiente parada, Candi Mendut. Al lado del templo hay un monasterio budista al que se puede entrar de forma gratuita. Dimos un paseo por él, hicimos alguna foto, pero tampoco nos entretuvimos mucho más.

Monasterio Mendut Escultura dentro del monasterio Mendut

En esta ocasión no entramos al templo, ya que queríamos tener más tiempo para recorrer Gedong Songo sin agobios. Candi Mendut no es nada espectacular y mucho menos si lo comparamos con Borobudur, aunque debe tener en su interior el buda más grande de la isla. A unos metros del templo hay un ficus enorme del que cuelgan varias ramas que llegan hasta el suelo, parecen lianas. Pues allí, justo debajo de él, había unos italianos jugando un partidillo de fútbol con unos niños indonesios. Una escena muy graciosa.

Fincus cercano a Candi Mendut Candi Mendut

Despertamos a nuestro conductor, que se había quedado sopa en apenas cuarto de hora, y nos fuimos hacia Gedong Songo. Hacía apenas dos días, no conocíamos nada de este lugar, ya que había sido una propuesta de nuestro anterior conductor, en sustitución de la meseta de Dieng. Solo habíamos buscado un poco por internet la noche pasada y teníamos ganas de ver que tal sería la zona.

Gedong Songo es un complejo de nueve templos hindúes que se encuentran en la ladera del Monte Ungaran. Datan del siglo VIII y IX y están construidos con piedras volcánicas del propio monte. Sí, el Monte Ungaran es un volcán y por eso en ciertas zonas de la ladera te puedes encontrar con fumarolas. Incluso hay un pequeño complejo de baños termales en el valle, que puedes disfrutar por un módico precio. Pero el encanto de Gedong Songo no son los templos en sí, sino su localización en el valle. Por cierto, el precio de la entrada es de 50.000 IDR por persona (unos 3,4 €); un precio razonable.

Vista general de Gedong Songo
Un camino de Gedong Songo Jardines de Gedong Songo
Laderas de Gedong Songo

Esta zona no suele ser muy transitada por turistas extranjeros y eso lo notamos nada más llegar. Tan pronto pasamos la puerta de entrada, se hizo el silencio. Todos dejaron lo que estaban haciendo y giraron la cabeza para mirar a los dos blancos que acababan de llegar. No te imaginas la sensación que da cuando de repente todo el mundo que está sentado en la ladera de una montaña se calla y te mira de arriba a abajo. Algunos se reían, otros cuchicheaban y muchos nos hacían fotos con el móvil disimulando todo lo que podían.

Como si nada de eso fuese con nosotros, seguimos nuestro camino y comenzamos a subir la ladera. Aunque era curioso cómo según pasábamos al lado suyo, tanto hombres como mujeres, se quedaban mirando las piernas de Lena. Sin duda, había elegido un buen día para ir con unos shorts muy shorts.

Detalle de un templo de Gedong Songo
Uno de los templos de Gedong Songo Unos templos de Gedong Songo
Un templo en Gedong Songo

Para visitar la zona puedes montar a caballo, pero nosotros os recomendamos que hagáis el recorrido a pie, así podréis parar en cada templo lo que queráis y asomaros a los mirados del valle sin problemas. No es un recorrido largo y pese a que sí que hay cierta inclinación, no es para nada costoso subir caminando.

Durante todo el camino, la gente nos pedía que nos hiciésemos fotos con ellos, pero entre todas esas ocasiones hubo una que me dejó a cuadros. Un señor nos pidió que si nos podíamos hacer una foto con su familia. Entonces se empezaron a poner a nuestro lado la mujer, el hermano mayor, la abuela y el niño pequeño. Todo era normal, salvo que yo notaba que el chavalín me miraba raro. Cuando se puso a mi lado, le fui a hacer una carantoña y entonces, el chaval salió corriendo y gritando. Yo pensaba "Mierda, Alberto, ya la has cagado", pero enseguida la madre me pidió disculpas y me dijo que su hijo nunca había visto a un extranjero y que le dábamos algo de miedo. ¡Éramos los demonios blancos! Anécdotas aparte, el lugar nos estaba encantando. El hecho de que no hubiese mucha gente y de que los turistas extranjeros fuesen casi inexistentes (creo que solo vimos a unos japoneses) hacía que ese valle y sus templos luciesen con una magia aún mayor.

Seguimos con nuestro paseo ladera arriba parándonos en los miradores y en los pequeños templos que estaban por el camino. En medio de todo esto nos encontramos con un puesto de comida. Perfecto, ya era tarde y no habíamos parado a comer, así que nos pillamos unas Lays sabor alga nori y unas palomitas por 25.000 IDR (unos 1,7 €). Decidimos comer en ese momento un poco y luego hacer una comida-cena en Semarang más tranquilamente.

Unas lays sabor alga nori
Un bosque en Gedong Songo Valle en Gedong Songo
Unos templos de Gedong Songo

Cuando estábamos por la parte más alta del recorrido empezó a atardecer, así que apretamos un poco el ritmo para estar en la parte baja cuando aún fuese de día. Al terminar el recorrido fui al servicio (2.000 IDR, es decir, unos 0,14 €). Y tú dirás, y a mi qué me importa cuando vas al baño, pues porque en esta ocasión era un baño al estilo indonesio. ¿En qué se diferencia un baño occidental de uno indonesio? Pues que el indonesio es un agujero en el suelo y que en vez de tirar de la cadena tienes que coger un cazo, llenarlo de agua de una pila o grifo cercano y tirarlo por el agujero. Fácil, sencillo y para toda la familia; aunque no para todos los gustos.

Volvimos a montarnos en el coche para ya ir directos a nuestro hotel en Semarang, las visitas por hoy habían terminado. El trayecto debería durar una hora y poco, pero nuestro conductor no tenía muy claro dónde estaba el hotel. A eso le sumamos que las indicaciones de los lugareños tampoco fueron demasiado buenas, así que estuvimos casi 2 horas metidos en el coche hasta que llegamos.

Nuestro hotel, el New Metro Hotel, tenía bastante buena pinta a primera vista y además nos había salido realmente barato. ¡Sólo 21,37 €/noche! Pero al entrar en la habitación nos llevamos una pequeña decepción, no estaba tan bien como habíamos visto en las fotos. A ver, no estaba mal, pero todo el mobiliario estaba algo envejecido.

Todavía no habíamos comido, ni cenado, nos moríamos de hambre, así que preguntamos si había algo abierto cerca del hotel. Por lo que nos comentaron, no había nada por la zona. Nos pareció raro, pero como tampoco queríamos deambular por ahí sin encontrar nada, nos decidimos por cenar en el restaurante del hotel.

Entramos en el comedor y no había nadie. Estaba completamente vacío, ni clientes, ni camareros. Saludamos al vacío, "Hello?" y salió un camarero a atendernos. Nos sentamos y, tras mirar la carta, nos pedimos unos sates para compartir y además, Lena se pidió una hamburguesa y yo un mie goreng con pescado y gambas. Para beber no había duda, un par de zumos de frutas.

Cenando en el hotel de Semarang

Desde que pedimos hasta que nos trajeron la comida estuvimos esperando casi una hora. Eso sí, durante todo ese tiempo no nos aburrimos, ya que estuvimos intentando, sin demasiado éxito, que los mosquitos de la sala no se diesen un festín con nosotros. Tanto los sates como el mie goreng estaban bastante bien, pero la hamburguesa de Lena dejaba bastante que desear. Al final, nos cobraron por todo 252.454 IDR (unos 17,25 €). Un precio caro para los estándares indonesios, pero había que tener en cuenta que estábamos en un hotel. No hubiese estado mal que nos hubiesen hecho una rebaja, ya habíamos pagado con sangre a los mosquitos del restaurante.

Tras la cena, nos fuimos a la habitación a descansar y a prepararnos para nuestra siguiente aventura en el país. ¡Íbamos a pasar tres días en la jungla de Borneo!


Os dejo un mapa con todo lo que vimos ese día (en rojo) y algún otro lugar interesante que se encuentran cerca (en amarillo).

Si queréis ver el mapa en otra pestaña haced clic aquí.


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