lunes, 27 de febrero de 2017

Opinión del riad Ksar Aylan, alojamiento en Ouarzazate

riad Ksar Aylan

Ouarzazate es una de las ciudades más importantes del otro lado de la cordillera del Atlas, en el sur de Marruecos. Es una ciudad que ha conseguido un gran crecimiento en los últimos años gracias a la industria cinematográfica. Películas como "Gladiator", "Asterix y Obelix: misión Cleopatra", "Prince of Persia: Las arenas del tiempo" o escenas de la serie "Juego de Tronos" se han rodado en los alrededores. Con la gran oferta de alojamiento que tiene, se convierte en una buena opción para pasar una noche si haces una roadtrip por el sur de Marruecos.

En la última noche de nuestra ruta por el sur del país pernoctamos en esta ciudad. No necesitábamos que fuese un alojamiento situado en el centro de la ciudad, ya que íbamos en coche. Para nosotros la ubicación no era un factor a tener en cuenta. Preferíamos que tuviese un lugar donde dejar el coche cerca, a estar en la medina y tener que aparcar el coche lejos.

Otra cuestión que teníamos claro es que queríamos un alojamiento tradicional, un riad. Hasta el momento la experiencia había sido genial y esta ocasión no fue una excepción. El riad Ksar Aylan era un alojamiento de calidad, íntimo y con un gran trato.

El riad y las instalaciones

El riad está ubicado algo lejos del centro, al otro lado del río. Esto tampoco supone un problema si cuentas con coche como fue nuestro caso, ya que si quieres visitar los lugares de interés de Ouarzazate puedes ir en coche y aparcar sin problema alguno. Aunque nos costó un poco encontrar la entrada al riad, porque está en una calle estrecha, pudimos aparcar sin problemas a unos metros del alojamiento en un lugar que nos sugirió el personal del riad Ksar Aylan.

La decoración es tradicional, como es de esperar en un establecimiento así. Pero han sabido combinarlo con un toque más moderno sin perder de vista ese carácter marroquí que uno espera al entrar en un riad.

Interior del riad Ksar Aylan

En el patio interior del edificio se sirven las comidas. Es un espacio reducido, pero suficiente, con unas pocas mesas. Teniendo en cuenta que el riad solo cuenta con seis habitaciones, la intimidad y tranquilidad están más que aseguradas.

Por supuesto, en la parte superior del edificio se encuentra la terraza, un lugar perfecto para descansar por la noche con un buen té. De hecho, así fue como nos recibieron a nuestra llegada. Un detalle que agradecimos enormemente por lo cansados que llegamos después de tantas horas en el coche.

Terraza del riad Ksar Aylan

Aparte de lo citado, el riad cuenta con wifi gratuita, recepción 24 horas, servicio de comidas, información turística, etc. No echamos nada en falta.

La habitación

De las seis habitaciones disponibles reservamos la suite Inès, pero a nuestra llegada nos dijeron que nos hacían un upgrade gratuito a la Suite Rkia, de mejor calidad. Una de las grandes diferencias entre ambas es que en la que nos alojamos contábamos con un pequeño salón dentro de la habitación.

Habitación del riad Ksar Aylan

La decoración de la habitación es espectacular, de hecho fue la que más nos gustó de todo el viaje. Todo el mobiliario es étnico, proporcionado un ambiente genuino a la estancia. Pero no solo son los muebles, sino que los pequeños detalles como las figuras, cuadros y alfombras que decoran la habitación suman belleza al lugar.

Otro punto de vista de la habitación del riad Ksar Aylan

La cama es tremendamente cómoda, de esas que te parece que te acurrucan para que no te cueste caer en un cálido sueño. Además es de tamaño king size, mejor imposible.

El salón del que te he hablado antes cuenta con una mesa bellamente labrada y un sofá que te invita a sentarte y disfrutar de un buen té. La habitación no solo es una cama, en este caso es mucho más, es un lugar en el que descansar y sentirte como en casa.

Salón de la habitación del riad Ksar Aylan

A tu llegada te dan un par de botellas de agua de bienvenida; recuerda que el agua del grifo de Marruecos no es potable. Otro punto más a favor es que todo está perfectamente limpio.

El baño

El baño tiene una decoración algo diferente al resto de la habitación, algo más moderna. Es bastante simple, pero entre todos los elementos lo que más destaca es la figura de la mampara. Quizás eché en falta alguna bombilla más, por la noche no había demasiada luz.

Baño del riad Ksar Aylan

Se dispone de las amenities típicas, gel, champú... además de secador. También, como era de esperar está todo perfectamente limpio.

El personal

El personal es muy amable y servicial. De hecho, en todo nuestro viaje no tuvimos queja alguna con la atención que nos prestaron en todos los alojamientos. En este riad tuvimos un problema al pagar con tarjeta y les dijimos que si nos podían decir dónde había un cajero para poder pagar en efectivo. Nos dijeron que había uno al lado, pero que si queríamos que nos guiaban hasta él. Todo un detalle.

El personal de recepción habla español. Aunque no es algo imprescindible, sí es una comodidad más. En Marruecos es algo que ocurre con bastante frecuencia; esta gente tiene un dominio de las lenguas impresionante.

El restaurante

La comida es uno de los puntos fuertes del riad. El chef es un personaje de renombre en la ciudad y, tal y como nos comentó el dueño, había ganado algún premio de cocina. Su cocina combina los sabores tradiciones marroquíes con técnicas y presentaciones más modernas.

Los desayunos son similares a los que tomamos durante el resto del viaje. Zumo de naranja natural, té y café, crepes, tortitas, pan, mermeladas y yogurt natural. Todo muy sabroso y con productos naturales. De hecho, la cremosidad de los yogures caseros poco tiene que ver con la de las marcas habituales del supermercado.

Desayuno en el riad Ksar Aylan

Aparte del desayuno, también cenamos allí. Con el cansancio con el que llegamos, preferimos no complicarnos la vida y quedarnos a cenar en el riad. El menú que sirven es cerrado. En nuestro caso nos sirvieron de primero ensalada marroquí, como principal un tajine de carne y de postre pera macerada acompañada de una crema. Todo estaba muy rico, aunque el precio de la cena para dos, 340 MAD (unos 32 €), fue un poco elevado para los estándares marroquíes. Tanto el desayuno como la cena se sirven en el patio interior del riad.

Ensalada marroquí en el Riad Ksar Aylan
Tajine de carne en el Riad Ksar Aylan Postre en el Riad Ksar Aylan

Conclusión

Es una opción genial para alojarse en Ouarzazate si estás de ruta por el sur de Marruecos. Tiene una decoración muy cuidada, una cama súper cómoda y la intimidad y buen trato de un riad. Nosotros lo recomendaríamos sin lugar a dudas.

Lo bueno: la decoración de las habitaciones, la cama, la comida y el personal

Lo malo: cuesta un poco encontrarlo y está alejado del centro, aunque si vas en coche tampoco es un problema.

Datos prácticos

Nombre: riad Ksar Aylan.

Dirección: Tigami El Jadid N 611 , 45000 Ouarzazate, Marruecos.

Si quieres ver el mapa en otra pestaña haz clic aquí.

Precio: 52,65 € por habitación doble, desayuno incluido.

Wifi: Sí, gratuito.

Desayuno: sí, con productos naturales y caseros.

Servicios: servicio de desayuno, WIFI gratuita, aparcamiento gratuito, restaurante, terraza, recepción 24 horas, hablan español...

Reservas: se puede realizar la reserva a través de portales conocidos como booking.

Todo lo que he comentado en este artículo es fruto de nuestra experiencia personal y no ha sido distorsionado en ningún momento por nadie ajeno al blog, ni por intereses de terceros. Si os ha gustado la entrada compartidla en las redes sociales y dejadnos un comentario y si no os ha gustado pues haced lo mismo ;).


Índice:

Preparativos e información útil
Diario del viaje
Alojamiento

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