jueves, 9 de marzo de 2017

Visita a Ouarzazate y de compras por Marrakech

Fachada de la Kasbah de Taourirt

Hoy era el último día de la Ruta de las Mil Kasbahs. Volvíamos a Marrakech después de haber pasado unos días estupendos recorriendo en coche el sur del país, viendo paisajes espectaculares y viviendo experiencias únicas como ver amanecer en el desierto. Pero eso no significaba que el viaje acabase aquí, todavía nos quedaban unos días en el país. Además, hoy visitaríamos lugares que merecían mucho la pena.

Comenzamos el día con las pilas bien cargadas. Como para no, habíamos dormido de lujo en la cama del riad Ksar Aylan. Bajamos a desayunar y nos encontramos con el desayuno habitual de los días anteriores: zumo de naranja natural, té y café, crepes, tortitas, pan, mermeladas y yogurt natural. Un desayuno sano y bien sabroso. Así daba gusto comenzar el día.

Desayuno en el riad Ksar Aylan

Cuando bajamos a recepción a pagar con la tarjeta, tuvimos unos problemillas con el datáfono y no pudimos hacerlo, así que les pedimos que nos dijesen dónde había un cajero automático para poder sacar dinero en efectivo. Había uno cerca de allí y se ofrecieron a acompañarme por si me liaba entre las laberínticas calles. No era muy difícil llegar a él, pero mejor con ayuda, que al menor despiste te pierdes. Les pagamos y nos despedimos de uno de los mejores riads en los que nos habíamos estado. La verdad es que hasta el momento todos los alojamientos estaban siendo espectaculares y bien baratos.

Visita a la Kasbah de Taourirt

Cogimos el coche y nos dirigimos a la Kasbah de Taourirt, al otro lado del río. No hay problema en ir hasta allí en coche, ya que puedes aparcar en la misma puerta, por eso no nos preocupamos en que el riad que reservamos en Ouarzazate estuviese algo alejado de allí. Al aparcar pagamos al gorrilla de turno 5 MAD (algo menos de 0,50 €) para evitar problemas. Sinceramente no sé si realmente actúan como los gorrillas de España, pero por si acaso le dimos algo.

Patio interior de la Kasbah de Taourirt

Fuimos a sacar las entradas, 20 MAD cada uno (1,87 € aprox.), y nos encontramos de frente con los falsos guías que hay a la entrada. Nosotros no queríamos hacer una visita guiada, pero si estás interesado en hacerla te recomendamos que contrates los servicios de los guías que se encuentran en el interior, ya que éstos son los oficiales. Por lo que leímos en la Lonely Planet, por una visita de dos horas, un precio justo sería unos 150 MAD (unos 14 €).

Vistas del resto de la Kasbah de Taourirt

El caso es que entramos por el patio de armas y empezamos a recorrer sus estancias. La kasbah de Taourirt tiene la peculiaridad de tener su interior muy bien conservado, a diferencia de lo que ocurre con otras del país. Varias de sus salas están decoradas con mosaicos de azulejos de colores y techos finamente labrados. La verdad es que nos gustó más de lo que esperábamos. Es cierto que no llega a la grandiosidad del Ksar de Aït Ben Haddou, pero la belleza de este lugar radica en descubrir su interior laberíntico.

Alberto en el interior de una sala de la Kasbah de Taourirt
Vistas dentro de la Kasbah de Taourirt Techos labrados de la Kasbah de Taourirt
Lena cerca de unas ventanas de la Kasbah de Taourirt
Visita a los Estudios Atlas

Tras estar poco más de una hora recorriendo el interior de la kasbah nos montamos de nuevo en el coche y fuimos hasta nuestro siguiente destino a las afueras de Ouarzazate, los Estudios Atlas. En un principio no teníamos pensado entrar, pero como ese día teníamos tiempo de sobra, al final nos animamos.

Entrada a los Estudios Atlas

Los Estudios Atlas o Atlas Corporation Studios son unos estudios de cine que se encuentran a 5 kilómetros al oeste de Ouarzazate, en dirección a Marrakech. Si eres un aficionado al cine o vas con niños, este lugar es una visita obligada. Aunque si no es el caso, como nos pasa a nosotros, también es muy recomendable entrar. Es realmente curioso ver los entresijos de la escenografía de grandes producciones como "Gladiator", "Asterix y Obelix: misión Cleopatra", "Prince of Persia: Las arenas del tiempo" o escenas de la serie "Juego de Tronos".

La entrada para ver los estudios se compra en la recepción del Oscar hotel, dentro del complejo de los Atlas Studios. El precio es de 50 MAD por persona (unos 4,68 € al cambio) e incluye un guía (en inglés) que te acompaña durante el recorrido. Entre octubre y febrero el horario de visita es de 8:15 a 17:15 y el resto del año es hasta las 18:45. Aunque si quieres ver los horarios actualizados mejor visita su web.

Templo del Tibet en los Estudios Atlas
Escenografía de calles en los Estudios Atlas Lena levantando una roca super pesada en los Estudios Atlas

Durante la visita el guía te va comentando que estás viendo y a qué película pertenece el escenario que tienes delante. Algo que nos llamó bastante la atención fue ver cómo reutilizan la escenografía para diferentes películas. Edificios enormes llenos de columnas pueden usarse para representar un templo Chino, un templo egipcio o uno romano; simplemente basta con cambiar ciertos detalles o la distribución de los elementos.

Templo egipcio de los Estudios Atlas
En los callejones de los Estudios Atlas Catapultas de los Estudios Atlas
Fachada de un templo egipcio de los Estudios Atlas

En resumen, es una visita de una media hora que merece mucho la pena si pasas por Ouarzazate. Lo único malo es que al ser una visita guiada no pudimos entretenernos tanto haciendo fotos como nos hubiese gustado.

Paso por la cordillera del Atlas y el puerto de Tizi n'Tichka

Tras salir de los Estudios Atlas pusimos de nuevo rumbo a Marrakech. Poco a poco el paisaje fue cambiando de llanuras desérticas a montañas imponentes y lo que eran largas rectas de asfalto se convirtieron en carreteras zigzagueantes sin fin.

Vistas de la cordillera del Atlas

En esta ocasión sí que paramos en el puerto Tizi n'Tichka para hacer un par de fotos. Pese a que aparcamos unos metros antes de la cima para evitar captar la atención de vendedores ambulantes, no habíamos puesto un pie en el arcén cuando dos chavales corrieron hacia nosotros como alma que lleva el diablo para ver si hacían su agosto. Por desgracia para ellos no estábamos interesados en comprar nada, ni en quedarnos allí regateando por ningún artículo.

Puerto Tizi n'Tichka

Las carreteras por esa zona son una sucesión de curvas y más curvas, a lo que si sumamos las obras de remodelación que había cuando hicimos el viaje, nos hizo ir durante un buen rato realmente despacio. Aprovechando el paso de tortuga que llevábamos, nos paramos en el arcén para hacer unas fotos de las vistas tan impresionantes que hay desde allí arriba.

Vistas de la cordillera del Atlas

Por el camino, poco a poco se sucedían escenas de las que no estamos muy acostumbrados en España, pero que recuerdan a un tiempo cercano no muy lejano. Carros tirados por burros, camiones cargados hasta límites insospechados, gente haciendo vida en los arcenes de la carretera... esas imágenes que recuerdan de cierta manera a la España de hace décadas.

Carro tirado por un burro
Dos burros por las carreteras de Marruecos Camión por las carreteras de Marruecos
Rally por la medina de Marrakech y devolución del coche

Tras unas horas al volante llegamos a Marrakech. Unos kilómetros antes de entrar a la ciudad se nos ocurrió la "fantástica" idea de acercar el coche al riad, para no tener que cargar con las maletas desde la oficina de alquiler de coches. Esto no sería una mala idea si el riad no se encontrase en medio de la medina. Da igual que Google Maps, el GPS o la divina providencia te diga que puedes meter el coche por las laberínticas calles de Marrakech, es una auténtica locura. Tras dar más vueltas que un tonto, entrar por calles por las que el coche entraba bastante justito, hacer maniobras imposible, sentir como los locales nos miraban con cara de "ya está el guiri de turno tramándola con el coche"... nos paramos en una calle cercana al riad y me fui corriendo con las dos maletas hasta el alojamiento. Conclusión, si alquilas un coche, no lo metas por las calles de la medina.

Tras nuestro particular rally por la medina de Marrakech, nos fuimos a devolver el coche a la oficina de alquiler. Antes de entregarlo paramos en una gasolinera para lavarlo por 10 MAD (1 € aproximadamente) y para llenar el depósito por 285 MAD (26,65 € al cambio). En nuestro caso teníamos que devolverlo con el depósito lleno, tal y como nos lo habíamos encontrado. Aunque es común, no siempre es necesario devolver el coche así, fíjate en las condiciones de tu alquiler.

Al llegar a la oficina de Avis devolvimos las llaves y el GPS, pero antes de firmar los papeles, el ayudante del encargado salió con nosotros para ver el estado del coche. El muchacho dio un par de vueltas al coche y nos dijo que la aleta derecha tenía un golpe que no estaba en el parte que firmamos cuando lo recibimos. Nos quedamos a cuadros, no habíamos tenido ningún incidente con el coche. ¿De qué sería eso? Empezamos a pensar en los lugares en los que lo habíamos aparcado, por los caminos por los que habíamos conducido, pero no se nos ocurría ningún lugar donde pudiésemos haber recibido un golpe. Por suerte, habíamos contratado un seguro adicional que nos cubría ese golpe, así que no tuvimos que pagar ningún extra por reparación, daños o cualquier otra cosa. Menos mal.

Al salir de la oficina seguimos hablando del golpe y caímos en la cuenta de que teníamos fotos en el móvil de cuando nos dieron el coche. A buenas horas. Cuando las vimos nos dimos cuenta de que el golpe había estado allí siempre, pero no lo habíamos apuntado en el parte. Menudo fallo, tanto el no apuntarlo, como el no revisar las fotos cuando nos dijeron lo del golpe. Sinceramente, creo que ellos sí que sabían que el bollo ya estaba en el coche cuando nos lo dieron, pero intentaron sacarse un extra haciéndonos creer que había sido culpa nuestra. Por suerte, contratamos el seguro adicional que cubre esos incidentes. Así que, ya sabes, si vas a alquilar un coche fíjate bien en todos los golpes y rozones cuando te lo den, hazle fotos (y utilízalas al devolverlo) y así evitaras "timos" de este tipo. Por lo que luego he leído, más de uno ha sufrido esta práctica al devolverl el coche en compañías de alquiler de Marruecos.

De compras por los bazares de Marrakech
Murallas de Marrakech

Fuimos caminando por la avenida Mohammed V hasta llegar a las murallas de la ciudad, un lugar que todavía no habíamos visto y que luce especialmente bonito por la noche. Estas murallas que datan del siglo XII separan la medina de la ciudad de la parte moderna de Marrakech. Aunque la muralla tiene varias puertas a lo largo de su recorrido, por la zona que nosotros la cruzamos no hay ninguna, ya que la avenida la rompe literalmente.

Seguimos paseando hasta la siempre viva plaza Djemaa El Fna, el epicentro de la actividad diurna y nocturna de Marrakech. Desde allí nos desviamos hacía los zocos para ultimar las compras y encargos que traíamos de casa. Nos esperaban un par de horas de búsqueda de chollos, regateo y negociaciones con los hábiles comerciantes marroquíes. Sabíamos que por mucho que nos esforzásemos, ellos saben regatear mejor que nosotros y siempre conseguirán un trato más que favorable. Al fin y al cabo somos occidentales, un billete con patas en muchas partes del mundo.

Tras pasarnos por unos cuantos puestos y utilizar todas las tácticas que conocemos para conseguir mejores precios acabamos comprando un mochilita, una cartera, un monedero y un cinturón, todos de cuero, por 450 MAD (un poco más de 42 € al cambio). Por la calidad de los artículos, creo que conseguimos un buen precio. En España algo nos hubiese valido muchísimo más. Así que salimos bastante contentos, aunque cansados después de tanto regateo.

Restaurante Lune D'or cerca de la plaza Djemaa El Fna

Tras terminar las compras nos acercamos al restaurante Lune D'or, al que ya habíamos ido un par de veces en los días que pasamos en la ciudad al inicio del viaje. En esta ocasión nos pedimos una ensalada de cabra (20 MAD, unos 1,90 € al cambio), un tajine de carne con ciruelas (50 MAD, unos 4,70 €), un tajine marrakchia de cordero con limón (40 MAD, unos 3,75 €), dos batidos de aguacate (13 MAD cada uno, unos 1,20 €), un chawarma de carne que es como un kebab (30 MAD, unos 2,80 €) y un zumo de papaya (10 MAD, unos 0,90 €). Como ves nos pusimos las botas, pero es que no habíamos comido nada durante todo el día salvo en el desayuno. En total fueron 176 MAD por comer como auténticos animales, que al cambio son algo menos de 16,50 €.

Tras el festín nos fuimos directos a descansar a nuestro alojamiento, el riad Dar Nakous. Al día siguiente volveríamos a dejar Marrakech para coger un bus e ir a Essaouira, una localidad que teníamos muchas ganas de visitar y que seguro sería un guinda estupenda al viaje.


Te dejo un mapa con los puntos de interés que visitamos durante el cuarto día que estuvimos de ruta por el sur de Marruecos, además de otros que puedes visitar (marcados en amarillo) si tienes más tiempo.

Si quieres ver el mapa en otra pestaña haz clic aquí.


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Índice:

Preparativos e información útil
Diario del viaje
Alojamiento

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