domingo, 24 de septiembre de 2017

El Círculo Dorado de Islandia: Thingvellir, Geysir y Gullfoss

Gullfoss, una cascada con dos saltos de agua

Eran las 7:30 y el despertador comenzaba a sonar. Anoche nos habíamos ido bastante tarde a la cama, pero nada podía impedir que nos levantásemos como niños en el día de Navidad. Hoy comenzábamos nuestra ruta en coche por la isla y estábamos muy emocionados. Habíamos quedado con el chico del coche de alquiler a las 9:00, por lo que teníamos tiempo de sobra para darnos una ducha bajo la famosa agua islandesa, recoger las maletas y coger fuerzas con el desayuno.

Para los islandeses su agua forma parte del orgullo nacional hasta el punto de que lo consideran la mejor agua del mundo. En el primer hostel que estuvimos preguntamos por agua embotellada y, tras una mirada rara, nos dijeron que la cogiésemos del grifo, ¡que estábamos en Islandia! Nosotros, que somos de Valladolid, poco podemos decir porque tenemos una de las aguas más duras y calcáreas de España, pero a mí, particularmente, no me gustó demasiado. En algunos sitios, sobre todo el agua caliente, me parecía que tenía un ligero olor a azufre, nada agradable cuando vas a bebértela y a la hora de lavarse o ducharse, siempre tenía la sensación de que se me quedaba una ligera capa grasa sobre la piel y por mucho jabón que usase, no se iba. Supongo que sería por tratarse de agua diferente, ya que, efectivamente, el agua islandesa es considerada como una de las aguas más puras del mundo. El filtrado del agua a través de las rocas volcánicas y la inexistente contaminación, permite que se pueda beber directamente sin necesidad de realizar tratamientos con cloro u otras sustancias.

Hablando con la gente de allí nos aseguraban que el agua embotellada era la misma que la que salía del grifo, que simplemente era una cuestión de marketing. Nosotros sólo compramos un par de botellas de agua al principio del viaje y luego siempre las rellenábamos en el sitio en que dormíamos.

Tras la duchita subimos a desayunar. No sabíamos lo que nos esperaba y tampoco fue nada del otro mundo: café, zumos, tostadas, embutido, queso, mantequilla, leche, cereales, algo para untar y fruta. Pese a todo, nos pusimos las botas ya que el día anterior no habíamos comido demasiado y teníamos bastante hambre.

Lena con el Demonio Rojo, el i10 que alquilamos para Islandia

Poco más tarde de las 9:00 llegó el chico del alquiler y tras rellenar los papeles reglamentarios y enseñarnos el coche y los controles, comenzaba la aventura. Con el presupuesto tan ajustado que teníamos sólo nos daba para el coche más pequeño, un i10, que resultó ser más que suficiente. Cierto es que en algunas cuestas iba un poco justito y por algunos caminos con baches extremos me hizo sudar tinta, pero el Demonio Rojo estuvo a la altura.

Consejo: Os recomendamos coger el seguro de rotura de lunas. Es muy probable que en algún momento os toque ir por una carretera de gravilla y tener este extra os permitirá ir mucho más tranquilos ya que si no, cualquier chinita os puede arruinar el viaje.

Conduciendo por Islandia

Tras meter todas las maletas en el coche salimos camino al Circulo Dorado. En nuestro caso, con todo el equipaje que llevábamos y lo pequeñito que era el coche, nos tocaba dejar parte de las cosas en los asientos, algo que no nos hacía mucha gracia. Eso sí, pronto nos dimos cuenta que en Islandia todo el mundo es muy civilizado y nadie iba a rompernos un cristal para robar.

Los primeros momentos al salir del parking de la residencia fueron un poco tensos, era la primera vez que conducía en un país extranjero y con un coche muy diferente al mío :S Tras unos primeros momentos de dudas decidí seguir la técnica de “donde fueras, haz lo que vieras”. Viendo a otros conductores aprendí que cuando un semáforo está en rojo y se enciende a la vez el ámbar, significa que vayas metiendo la marcha que inmediatamente se va a poner en verde, lo que da mucha más fluidez al tráfico. También, dentro de Reikiavik me encontré en cruces con señalizaciones algo extrañas (tienen una señal que indica en un cruce cuál es la vía principal que yo nunca había visto) y, pese a nuestras dudas, nadie nos pitó ni se volvieron locos como sucede en España. Además, el tráfico es muy ligero. ¡La gente prefiere las bicis a los coches! ¡Otro punto para Islandia! Si tienes curiosidad por ver las señales de las que te hablamos, echa un vistazo a esta web de señalización de tráfico en Islandia.

Carretera de gravilla de Islandia

Una vez se sale de Reikiavik, el tráfico disminuye aún más y todo pasa a ser más sencillo. Cuando llegamos a la carretera 36 ya apenas había coches y comenzamos a disfrutar de los fantásticos paisajes islandeses. Hoy íbamos a recorrer la zona del Círculo Dorado.

Thingvellir y el lago Þingvallavatn

Panorámica de Þingvellir

Tras una media hora conduciendo, justo al lado del lago Þingvallavatn vimos un pequeño parking improvisado (ahora han hecho una vía de servicio) con varios coches y decidimos parar para ver qué nos encontrábamos. Se trataba de un precioso mirador del lago Þingvallavatn donde la gente construía pequeños montones de piedras. Nosotros construimos el nuestro y nos fuimos camino del parque nacional Þingvellir o Thingvellir. Por cierto, éste es el lago más grande de todo Islandia.

Alberto en el mirador del lago Þingvallavatn
Lena en el mirador del lago Þingvallavatn Montones de piedras en el mirador del lago Þingvallavatn

Thingvellir se encuentra situado a unos 45 Km de Reikiavik, al norte del lago Þingvallavatn. Se trata de un parque nacional declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO por su historia, belleza y geografía.

Lago Þingvallavatn desde un mirador de Þingvellir

Este valle se encuentra sobre la dorsal Mesoatlántica, zona de colisión entre las placas Euroasiática y Norteamericana. Existen varias fallas que atraviesan la región, muestra de la deriva continental que aquí se produce.

Por otra parte, históricamente, este sitio tiene gran importancia para Islandia, ya que en el año 930 se fundó aquí el Alþingi, la primera asamblea nacional y una de las instituciones parlamentarias más antiguas del mundo. El Alþingi se reunía anualmente, momento en que el Logmadur, o hablante de Leyes, decidía en las disputas. Además, en este sitio también se impartían los castigos impuestos a los criminales.

El Alþingi de Þingvellir

Al llegar a Þingvellir lo primero que nos encontramos fue el mirador del centro de visitantes, desde aquí se tienen unas preciosas vistas del río Öxará desembocando en el lago Þingvallavatn.

Falla Almannagjá de Þingvellir, la deriva continental
Lena en la falla Almannagjá de Þingvellir Otro punto de vista de la falla Almannagjá de Þingvellir

Siguiendo el camino de madera, la ruta discurre junto a la falla Almannagjá. El paseo es muy bonito, pero pensar que esta grieta se expande anualmente un centímetro de cada lado y que nuestros pies vacilan entre las placas europea y americana es, cuanto menos, emocionante.

La bandera islandesa sobre la Roca de la Ley o Lögberg en Þingvellir

Unos metros más adelante, un mástil con la bandera islandesa marca la posible localización de la Roca de la Ley o Lögberg. Este montículo rocoso era el lugar donde el intérprete de la ley se situaba para presidir las asambleas del parlamento.

Interior del bosque de Þingvellir Uno de los pocos bosques de Islandia se encuentra en Þingvellir

Si continuamos por el camino, vamos a dar a un precioso campo de flores y algo más allá podemos encontrarnos con uno de los pocos bosques de la isla. Desconocemos el por qué, pero en Islandia apenas hay árboles y este bosque de abedules fue de los pocos que vimos en toda la isla. Hemos oído que la causa se deba a la deforestación que se hizo en épocas pasadas y a la dificultad que tienen los árboles por crecer en condiciones tan extremas de viento.

Öxarárfoss, una pequeña cascada en Þingvellir Lena en Öxarárfoss

Algo más allá se encuentra Öxarárfoss, una pequeña cascada situada en el curso del río Öxará sobre la falla Almannagjá. Como primera toma de contacto con las cascadas no está nada mal, para prepararnos para lo que íbamos a ver los siguientes días.

Río Öxará en Þingvellir
Grieta cubierta de agua en Þingvellir Lena cerca de una de las grietas de Þingvellir

Tras unas fotos, volvimos sobre nuestros pasos para conocer las grietas Nikulásargjá y Peningagjá. Estas dos fallas se encuentran rellenas del agua del río Öxará y, como en tantos otros sitios, la gente tira monedas en su interior para pedir deseos. Nosotros no os lo recomendamos, ya que estos gestos suponen contaminar el medio ambiente y es algo que deberíamos evitar.

El río Öxará a su paso por Þingvellir

El agua en estas grietas es tremendamente cristalina. De hecho, se puede hacer buceo o snorkel en la falla Silfra, donde la visibilidad alcanza los 100 metros. ¡Una verdadera barbaridad! Si estáis interesados, podéis contratar la excursión con alguna agencia islandesa. Ellos os darán el equipo necesario y, por lo que hemos leído, no se debe notar tanto el frío de sus aguas como uno puede pensar. Otra cosa es que te quedes helado con los precios de los tours, para el buceo 39.990 ISK (unos 314 €) y 16.990 ISK (unos 134 €) para el snorkel.

Como os podréis imaginar Þingvellir es un lugar muy especial, tanto para los turistas como para los propios islandeses. De hecho, el primer ministro islandés tiene aquí su vivienda oficial de verano, situada en un precioso paisaje junto al lago Þingvallavatn.

Vista general de una de las grandes grietas de Þingvellir

Nosotros estuvimos allí unas dos horas y media, aunque una visita normal os será más rápida si no sois tan pesados como nosotros con las fotografías.

Por cierto, seguro que a muchos fans de Juego de Tronos os han resultado familiares las imágenes de Þingvellir. Aquí es donde se rodaron las escenas de la Puerta de la Sangre del Valle de Arryn y otras de la zona de Más allá del Muro. De hecho, hay multitud de localizaciones del país que se utilizaron como escenarios de la serie. Si estáis interesados, en Islandia hay un tour por los escenarios de Juego de Tronos que te acompaña por éste y otros lugares que se ven en la serie.

Geysir y el valle de Haukadalur

Litle Geysir, el hermano pequeño del padre de todos los geisers Fumarolas en el valle de Haukadalur

Siguiendo por la carretera 36, a algo menos de una hora se encontraba nuestro siguiente destino: Geysir, situado en el valle de Haukadalur. Geysir es una zona geotérmica con varias pozas de agua caliente y fumarolas, pero lo más espectacular son sus geisers.

Geysir es el geiser que dio nombre a estas explosiones verticales de agua. Fue el primero conocido por los europeos y se dice que llegó a expulsar chorros de hasta 80 metros!!! En la década de los 50 quedó bloqueado debido a que ciertas personas intentaron manipularlo para intentar que sus erupciones fuesen más frecuentes arrojando a su interior productos químicos y otros materiales.

Strokkur, un geiser con bastante actividad geotérmica

Hoy en día, la atracción principal es su geiser vecino Strokkur. Situado a apenas 20 metros de Geysir, erupciona cada 10 minutos aproximadamente, alcanzando alturas de entre 15-30 metros. La verdad es que es una pasada ver cómo el agua que se encuentra alrededor comienza a fluctuar hasta que se forma una gran burbuja que acaba explotando, lanzando agua a una altura de un edificio de 10 plantas. Es muy particular el ruido que el agua hace justo antes de la erupción y el estruendo cuando explota.

Alberto frente a Strokkur empezando a explotar Lena frente a Strokkur cuando el agua alcanza su máxima altura

A nosotros nos costaba mucho hacernos fotos porque estar de espaldas y no girarse cuando suena un ruido tan grande detrás de ti nos resultaba muy difícil, por eso la cara de locatis en todas esas fotos, jajajaja.

Alberto pasando la valla que te lleva al mirador de Geysir Vistas desde el mirador de Geysir en el valle de Haukadalur
Vista general desde el mirador en el valle de Haukadalur con Strokkur en plena actividad

Para ver a Strokkur, además de hacerlo desde cerca os recomendamos muchísimo subir una pequeña colina que se encuentra en dirección contraria a la entrada. Para llegar hasta el mirador hay que meterse en un terreno con ganado que se encuentra vallado y para ello hay que hacerlo por una pequeña escalera de madera. Desde el mirador se puede observar la altura que alcanza el agua con mucha más perspectiva y sobre todo, rodeado de menos gente.

Poza con agua azul celeste cerca de Geysir Poza de agua caliente cerca de Geysir

Además de los geisers, en la zona hay pozas de agua caliente de colores azules misteriosos y siniestros. Nosotros nos quedamos embobados mirando una de ellas, en la vida habíamos visto agua de ese color.

Alberto tocando el agua hirviendo que sale cerca de los geisers

También hay fuentes de agua muuuy caliente donde te indica que no toques. Pero ya sabéis, la curiosidad mató al gato, y en este caso, le quemó un poco el dedo a Alberto. Para él era imposible resistirse a tocarlo.

Los todoterrenos islandeses son super coches El tamaño de los coches y las personas islandesas hacen parecer a Alberto un hobbit

En la zona estuvimos aproximadamente una hora y, como nunca habíamos visto un geiser, nos gustó mucho. Además, el acceso es gratuito. Como era nuestro primer día por las carreteras, todo nos llamaba muchísimo la atención, como por ejemplo los super coches que llevan algunos islandeses. Ríete tú de los todocaminos de aquí.

Gullfoss

Vista general de Gullfoss

Cogimos el coche y en apenas 10 minutos llegamos al plato fuerte del día, la grandiosa cascada de Gullfoss. Esta cascada se encuentra en el cauce del río Hvítá, que discurre por una llanura hasta llegar a Gullfoss. Tras varios escalones, el agua se precipita por dos saltos diferentes y parece desaparecer en un gran cañón de unos 30 metros de profundidad.

El agua de Gullfoss se precipita al vacío

Aún recuerdo la sensación de grandiosidad y la fuerza del agua cuando nos bajamos del coche y nos acercamos al mirador. Nunca había visto una cascada tan grande y me resultaba impresionante el estruendo del agua al caer y la humedad que generaba la colisión del agua. Era una cortina de vapor casi tan densa como las nieblas de invierno de Valladolid :P

Lena al lado de Gullfoss con la única protección de una cuerda
Alberto cerca de la cascada Gullfoss La corriente de agua de Gullfoss

Desde el mirador discurre un camino que te lleva hasta el borde de la cascada, donde sólo existe una pequeña cuerda que marca el límite de seguridad. La inexistencia de una valla como tal, te permite sentirte como si tuvieses una mayor libertad, permitiendo disfrutar de este espectáculo de la naturaleza al 100%. Sentarse a apenas unos metros del agua es una sensación brutal.

El segundo salto de Gullfoss Lena al lado de la corriente de río Hvítá, en la cascada de Gullfoss

Pasamos unos cuantos minutos haciendo fotos y flipando con la fuerza del agua. Cuando estábamos volviendo, vimos que existía un pequeño camino que te llevaba a lo alto de una colina, desde la que podríamos ver la cascada con una mayor perspectiva. En unos cinco minutos llegamos allí y las vistas no nos defraudaron. Juzgad vosotros mismos.

Alberto en el mirador superior de Gullfoss
Vistas de Gullfoss desde el mirador superior Lena en el mirador superior de la cascada Gullfoss

Si queréis recorrer el Círculo Dorado, pero no disponéis de coche propio, podéis hacerlo con un tour desde Reikiavik. Aunque nuestra recomendación es que lo hagáis por vuestra cuenta siempre que podáis.

Kerið

Ya de vuelta al coche volvimos sobre nuestros pasos dirección a Selfoss, la ciudad en la que dormíamos ese día. Durante el camino no pudimos resistirnos a hacer varias paradas y disfrutar de paisajes preciosos y ríos de azules cielo, que te dan una idea de lo frío que está su agua.

Carreteras de Islandia en el Círculo Dorado de Islandia
Paisajes en el Círculo Dorado de Islandia Lena cerca de un río del Círculo Dorado de Islandia
Montañas del Círculo Dorado de Islandia

Antes de llegar al hostel teníamos una última parada, Kerið, un cráter de roca volcánica roja que con el paso del tiempo se ha llenado de agua formando una piscina natural. Tiene unos 200 metros de diámetro y 50 de profundidad, pero lo que más destaca de él es el color azul aguamarina de su agua en contraste con la roca volcánica. Este color azul tan peculiar se debe a los minerales que se encuentran en el suelo, pero parece algo místico :P.

Alberto en lo alto del volcán Kerið

A nosotros Kerið nos pillaba de paso hacia Selfoss y la parada no nos llevó demasiado tiempo. Merece la pena parar para disfrutar unos minutos de esta formación de 3000 años de antigüedad. Hemos leído en algunos sitios que desde Julio de 2017 han comenzado a cobrar una entrada de 400 ISK (unos 3,14 €) por el parking. En nuestro caso fue gratis.

Selfoss

Sobre las nueve y algo de la noche llegamos a nuestro hostel en Selfoss. Tras hablar un ratillo con la chica de la entrada, una francesa que veraneaba en España de pequeña y que nos estuvo contando en un perfecto castellano cómo había ido a parar a Islandia, fuimos a nuestra habitación. Era muy sencillita pero suficiente. Imaginaos nuestra sorpresa cuando al abrir la ventana nos encontramos un jacuzzi en medio del jardín. No lo pensamos demasiado y allí nos fuimos pese al frio que hacía fuera. Pasamos un ratillo descansando y charlando con unos vascos que habían dado la vuelta a la isla en dirección contraria y que ya estaban en su último día de ruta. Ya comenzaba a ser tarde y mañana iba a ser otro día largo así que volvimos a la habitación, cenamos y nos fuimos a dormir pensando en lo que nos depararía el día siguiente.

Jacuzzi en el hostel de Selfoss

Solo como detalle, las fotos del jacuzzi son a las diez de la noche y son fotos sin flash. Esto se debe a que en verano, en Islandia y todas las regiones del círculo polar ártico, se produce el fenómeno del sol de medianoche. Esto consiste en que el sol nunca se pone en las 24 horas del día, de modo que siempre hay algo de luz y no se hace de noche cerrado.


A continuación os dejamos un mapa con los puntos de interés del Círculo Dorado que visitamos durante nuestro primer día en Islandia, además de otros que también puedes visitar (marcados en amarillo).

Si quieres ver el mapa en otra pestaña haz clic aquí.


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Índice:

Preparativos e información útil
Diario del viaje
Alojamiento

2 comentarios:

  1. chicos lindo blog, honestamente leo esta clase de blogs y cada vez mas sueño con visitar otro pais u continente para ver que se siente! como veo que tenes experiencia viajando podria preguntarte que clase de asistencia al viajero te cubrio? puesto que solo conozco uno y quizas tu experiencia pueda despejar ciertas dudas a una novata jiji. besitos chicos, que envidia sana sus viajes!!!

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    1. Hola Mariana" Gracias por escribir. Nosotros siempre viajamos con seguro de viajes IATI y cuando lo hemos tenido que utilizar la experiencia siempre ha sido inmejorable.

      Un saludo.

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