miércoles, 6 de febrero de 2019

Dormir en el Lago Inle, opinión del Spring Lodge Inle

Hotel Spring Lodge Inle, Myanmar

Uno de los lugares más icónicos de Myanmar es el lago Inle. Sus famosos pescadores, los huertos flotantes, sus templos, las casas suspendidas sobre postes de madera, sus canales... todas esas imágenes están en mente cuando piensas en este lugar. Sin duda alguna, la mejor forma de disfrutar de este entorno es hacerlo con una excursión en barca. Pero también hay lugares cercanos, como el bosque de estupas Kakku, que merece la pena visitar. Por ello, nuestra recomendación es que paséis un par de noches en el lago Inle.

Al ser uno de los lugares más visitados del país, cuenta con una gran y variada oferta de alojamientos. Puedes encontrar grades y lujosos lodges en las orillas del lago, en los que tu habitación está sobre el agua, pero el precio por noche suele ser desorbitado. Además, estos alojamientos están alejados de todo y dependes completamente de lo que el hotel te ofrezca, sus excursiones, su restaurante... La otra opción es alojarse en la localidad de Nyaungshwe, que se encuentra en el norte del lago y que cuenta con una gran oferta de servicios, como hoteles, restaurantes, tiendas, transporte... Esto era lo que buscábamos nosotros, un buen hotel en Nyaungshwe, tranquilo, a buen precio, de calidad, cerca del canal y con buenas valoraciones de los viajeros.

Después de tener en cuenta un montón de opciones, incluso algunos de los lodges que se encuentran sobre el mismo lago, nos decantamos por el Spring Lodge Inle. Cumplía con todo lo que buscábamos, calidad, tranquilidad, ubicación y buenas valoraciones. Después de haber estado allí, nos ratificamos en nuestra decisión de elegirlo. De hecho, el hotel superó nuestras expectativas.

El hotel y las instalaciones

El Spring Lodge Inle se en encuentra en el margen izquierdo del canal por el que se accede al lago Inle, en las afueras del Nyaungshwe. Es una zona tranquila y sin ruidos. Si quieres ir al centro de la localidad para visitar el mercado, ir a algún restaurante o incluso dar una vuelta por los alrededores del lago Inle, cuentan con un servicio de alquiler gratuito de bicis. Por eso considero que tiene una ubicación genial. Evitas los ruidos del centro de la localidad, estás pegado al canal para hacer la excursión en barca por el lago Inle (pero no oyes el ruido de las barcas) y te puedes desplazar a cualquier lugar por tu cuenta rápidamente y gratis.

Paseando en bici por el lago Inle

Es un hotel que cuenta con 14 habitaciones distribuidas en cabañas entorno a un bonito paseo ajardinado. Este número reducido de huéspedes hace que el hotel sea un lugar tranquilo y que el trato sea más personalizado. En la planta baja del edificio principal se encuentra la recepción, mientras que el restaurante se ubica en la planta superior. Tras el edificio se haya el paseo ajardinado y las cabañas que os comentaba antes, y al final de éste, la piscina del hotel, perfecta para los días en el que el sol pega con más fuerza en esta zona del país. Aunque no tienen un bar en la propia piscina, dispones de una tablet desde la que puedes pedir bebidas o algo para picar al restaurante del hotel; todo un detalle.

Piscina del Spring Lodge Inle

La decoración exterior de los edificios es sencilla, aunque se notan esos acabados bimanos con filigranas de los tejados. El interior, con suelos de madera, tiene una decoración básica, pero cuidada, y con ciertos detalles que le dan carácter a los diferentes espacios. En cuanto al paseo central, con un camino ondulante que lleva desde el edificio principal hasta la piscina, cuenta con palmeras y alguna planta que lo decora con gusto. Aunque lo que nos llamó la atención, fue la forma en la que ocultaban las máquinas de aire acondicionado de las habitaciones. Están cubiertas por una celosía de madera de la que cuelgan orquídeas. Una forma de convertir un defecto en la decoración en toda una virtud. Por desgracia, no las vimos en plena floración; hubiese sido todo un espectáculo. Por cierto, tanto en las habitaciones, como en todo el recinto, dispones de una buena conexión wifi.

Edificio hotel Spring Lodge Inle

La habitación

Lo primero que destaca de la habitación cuando entras es su tamaño, es enorme. Tiene nadas más y nada menos que 43 metros cuadrados. Pero no solo eso, los techos son muy altos, con vigas de madera y decoración en mimbre. Además del gran espacio, la cama es de los aspectos más destacados, y no solo porque este decorada con un bonito dosel con mosquitera, sino porque es tremendamente cómoda, de esas que parecen que te abrazan cuando te tumbas. Aparte de la habitación y el baño, cuenta con una terraza. En referencia a esto, tuvimos mala suerte, ya que nos toco una habitación ubicada en el lado derecho, las cuales tenían la terraza enfocada hacía el muro exterior y no hacia el paseo central. Así que ya sabéis, si podéis, solicitad una habitación en el lado izquierdo.

Habitación doble hotel Spring Lodge Inle

La decoración es bastante sencilla y sin demasiados detalles, salvo ciertas pinturas que hay en algunas zonas de la pared. Nos pareció una bonita idea para rellenar parte de las grandes paredes de la habitación y hacer la estancia más alegre.

Pintura de pared de la habitación doble hotel Spring Lodge Inle Facilities de la habitación doble hotel Spring Lodge Inle

En lo referente al mobiliario, cuenta con una mesita de noche, un soporte para maletas, seguido de un mueble para la televisión, donde debajo encontramos un mini frigorífico, y una mesa de escritorio. Aparte de esto, hay una pequeña zona de relax o lectura compuesta por dos grandes butacones de madera y una mesa. La habitación también cuenta con un hervidor eléctrico para que nos podamos preparar un café o té.

Dormitorio hotel Spring Lodge Inle Mobiliario habitación doble hotel Spring Lodge Inle

Tanto en las diferentes zonas del hotel, como en la propia habitación hay wifi gratuita y de calidad. Por último, en lo referente a la limpieza, nada que objetar, todo estaba perfectamente limpio.

El baño

Baño de habitación doble del hotel Spring Lodge Inle

El baño, siguiendo la línea de la habitación, es de un gran tamaño. Está compuesto por cuatro piezas: bañera, ducha, lavabo e inodoro. En cuanto a la decoración, varía un poco respecto al dormitorio, ya que en este caso las paredes están revestidas de madera, lo que otorga un ambiente más cálido. Por lo demás, cuenta con todo lo esperado de un hotel de esta categoría, amenities y un secador. Por supuesto, todo está impecable.

Amenities en el baño, habitación doble del hotel Spring Lodge Inle Bañera del baño de la habitación doble del hotel Spring Lodge Inle

El personal

Como fue habitual durante todo el viaje, el personal del hotel era un encanto. Amables, serviciales, competentes, efectivos y siempre con una sonrisa en la cara. Nos trataron genial y nos gestionaron todo lo que les solicitamos perfectamente.

Una de las cuestiones que más nos llamó la atención fueron los precios de los servicios extra que ofrecían. La excursión en barco por el lago Inle o la excursión a Kakku son de un precio similar al que puedes encontrar en las agencias de viaje, con la ventaja de no tener que moverte del hotel y saber que te ofrecen un servicio de calidad y con una persona que habla inglés correctamente. Otro ejemplo fue el de la lavandería, a un precio ínfimo, ya que iba por peso y no por número de prendas como suele ser habitual en los hoteles. Lo mismo pasaba con el transporte al aeropuerto, a un precio menor que el habíamos hablado con un taxista del pueblo. Otro ejemplo sería que una hora de masaje de cuerpo completo costaba 12.000 MMK (unos 6,90 €). En definitiva, los servicios extras que te ofrece el hotel son de calidad y sin recargos sobre el precio.

Restaurante

El hotel tiene un restaurante en el que sirven desayunos (incluidos en los precios de la habitación), comidas y cenas. Además, al ser un bar, también cuenta con una carta de cócteles que puedes disfrutar allí mismo o relajado en la piscina. En cuanto al lugar, el comedor cuenta con una amplia cristalera desde la que ves el jardín del hotel y los exteriores del recinto.

Restaurante del hotel Spring Lodge Inle

El desayuno es de tipo buffet. Sin embargo, hubo un día en el que en vez de ir nosotros mismos a servirnos, nos lo llevaban ellos a la mesa desde la propia cocina. Igualmente pudimos repetir lo que quisimos. Hay cierta variedad y puedes escoger entre fruta variada, diferentes tipos de panes y bollos, mermeladas y mantequilla, yogurt, zumos, café, té, algo de embutidos y platos calientes, y las amadas crepes que tanto le gustan a Lena. Además, puedes pedir que te hagan una tortilla francesa, huevos con bacon o similar. Vamos que es un desayuno bastante completo y rico.

Desayuno en el hotel Spring Lodge Inle Buffet de desayuno en el hotel Spring Lodge Inle

En cuanto al menú del restaurante para la cena y la comida, nos encantó, buenos platos y a buen precio. Comimos allí en tres ocasiones. Tienen una carta extensa y con opciones para todos los gustos, desde comida india, hasta comida más occidental, pasando por platos de la gastronomía birmana o china. Os comento algunos de los platos que probamos para que os hagáis una idea de la variedad de la carta y el precio. Por ejemplo, nos pedimos una sopa de pescado Tom Yam riquísima (5.000 MMMK, unos 2,90 €), curry de carne con chutney de mango que estaba espectacular (7.000 MMK, unos 4 €), sate de pollo con salsa de cacahuete (7.000 MMK, al cambio, 4 €), pasta carbonara que estaba bastante rica (7.000 MMK, unos 4 €), zumo de lima (1.500 MMK, aproximadamente 0,90 €), coulant de chocolate (3.500 MMK, al cambio, 2 €), banana flambeada (2.000 MMK, 1,25 € aproximadamente). De lo que probamos, lo que más nos gustó fue la sopa de pescado Tam Yam, aunque estaba algo picante, el curry de carne con chutney de mango que estaba riquísimo y la pasta carbonara que, aunque no era una carbonara al uso, estaba muy buena.

Sopa de pescado en el restaurante del hotel Spring Lodge Inle
Curry de carne en el restaurante del hotel Spring Lodge Inle Pasta carbonara en el restaurante del hotel Spring Lodge Inle

Conclusión

Pasamos tres noches en este hotel y nos encantó, estuvimos súper a gusto. Por lo general, recomendaríamos pasar dos o tres noches en el lago Inle, un día para hacer un tour en barca por el lago y el resto para conocer los alrededores, como por ejemplo Kakku. El Spring Lodge Inle es un hotel de calidad y tranquilo, a un muy buen precio. Por eso, por el trato del personal, los servicios extra y otras tantas cosas recomendaríamos este alojamiento sin lugar a dudas.

Lo bueno: la relación calidad / precio, la tranquilidad, la amplitud de la habitación, el personal, el restaurante, los precios de los servicios extra, el alquiler de bicis gratis, la piscina...

Lo malo: no se me ocurre nada malo. Por ponerle una pega, si vas a cenar fuera del hotel, tienes que andar algo más que si te alojases en el centro del pueblo, pero nada significativo.

Datos prácticos

Nombre: Spring Lodge Inle.

Dirección: 78, Nan Thae Street, Nam Pan Quarter, Nyaung Shwe, 11111 Nyaung Shwe, Myanmar.

Si quieres ver el mapa en otra pestaña haz clic aquí.

Precio: 58 € por una habitación doble con desayuno incluido.

Wifi: Sí, gratuita.

Desayuno: desayuno gratuito tipo buffet.

Servicios: Internet gratuito, restaurante, bar, piscina, servicio de masaje, alquiler de bicis gratuito, lavandería, reservas de tours desde el propio alojamiento...

Reservas: se puede realizar la reserva en portales conocidos como Booking.

Todo lo que he comentado en este artículo es fruto de nuestra experiencia personal y no ha sido distorsionado en ningún momento por nadie ajeno al blog, ni por intereses de terceros. Si os ha gustado la entrada compartidla en las redes sociales y dejadnos un comentario y si no os ha gustado pues haced lo mismo ;).



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lunes, 28 de enero de 2019

Fin de semana de txotx en Navarra

Txotx en las kupelas de la sidrería Martitxonea, Aldatz

¡Txotx! Este grito es la palabra que define uno de los planes más divertidos de fin de semana que puedes hacer con tus amigos o familia. Durante los últimos dos años, y este sábado que viene volveré a repetir, he estado disfrutando de esta experiencia donde los protagonistas son la buena comida, el buen beber, la buena compañía y todo ello, en un ambiente de buen rollo como en poco sitios he visto.

Qué es el txotx (significado y origen)

Y os diréis, pero ¿qué es eso del txotx? Pues bien, la palabra "txotx" significa palillo en euskera. Vale, sé que eso no os dice nada, así lo voy a explicar.

En las sidrerías almacenaban la sidra de temporada recién elaborada en grandes barricas de madera ("kupelas" en euskera). Para probar este delicioso néctar de manzana hacían un pequeño agujero del que salía a presión la sidra. De esta forma conseguían que golpease con fuerza en los vasos de aquellos que la bebían, "rompiéndose" y liberando todos sus matices. Después de que, vaso tras vaso, la cuadrilla saciase su sed, el maestro sidrero tapaba la barrica con un palillo, un "txotx". Cuando se iba a probar la sidra de un kupela, el maestro sidrero, quitaba ese txotx y todos a beber. De ahí viene el nombre de esta gran fiesta en torno a la sidra. Resumiendo se podría decir que la palabra txotx significa palillo, pero también hace referencia al acto de quitar el palillo de kupela de sidra.

Kupelas de un sidrería - txotx

Ahora que ya sabéis el significado de la palabra txotx, vamos a con su origen. Antiguamente, por toda la zona con tradición sidrera del País Vasco y Navarra, la gente iba de caserío en caserío probando la nueva sidra que habían hecho sus amigos y familiares. Todos sabemos que beber con el estómago vacío no es una gran idea, así que lo acompañaban con lo que tenían por casa: queso, nueces, bacalao... Pero pasado un tiempo, está tradición se empezó a extender entre todos los vecinos, ya no solo amigos o familiares, y la gente empezó a llevar su propia comida, para no caer redondos después de tanto trago de sidra. Y aquí fue donde un sidrero dijo, "¿y si yo les sirvo también la comida y así me gano un dinero extra?" De esta forma, fue como empezó la tradición del txotx y de ir a las sidrerías vascas y navarras a disfrutar de un buen menú y de una deliciosa sidra.

Menú del txotx (comida y bebida)

El menú del que os hablaba se basa en tres pilares: tortilla de bacalao, un buen chuletón a la parrilla y de postre, queso con membrillo y nueces. Es cierto que en algunas sidrerías hacen alguna variación sobre el menú, pero estos elementos son los que normalmente deberían estar presentes. Por ejemplo, en una de las dos sidrerías también nos sirvieron unos tacos de bacalao con pimientos. Por cierto, el tamaño de los chuletones es épico y, a no ser que seas un chicarrón del norte o tengas más hambre que un jabato, lo más seguro es que os comáis un chuletón entre dos.

Tortilla de bacalao de menú txotx Chuletón de un menú txotx

Por supuesto, todo esto va acompañado de la sidra elaborada en el propio lagar. Y aquí es donde está la gracia del txotx. Aparte de que durante la comida puedes beber toda la sidra que quieras de la kupelas, cuando escuches el grito txotx, deberás ponerte de pie y buscar al maestro sidrero. Todo el mundo hará lo mismo e iréis en procesión detrás de él hasta una kupela que haya elegido. Hará el txotx, es decir quitará el palillo (o abrirá el grifo si es una barrica más moderna), e iréis llenando vuestros vasos probando esta nueva sidra. Tras pegar un trago comentarás con amigos y desconocidos el sabor de esta nueva sidra y así durante toda la comida. Irse de txotx es mucho más que beber sidra y comer un chuletón, es un evento social en el que hablas y ríes con conocidos y extraños. Si no lo habéis probado nunca, os recomiendo que lo hagáis una vez; seguro que repetís.

Txotx entre amigos en Aldatz

Cuándo se celebra el txotx

Vale, ya sabéis qué significa el txotx, de dónde viene la tradición, qué se come y qué se bebe. Seguro que ahora queréis saber cuándo podéis ir a una sidrería a disfrutar de todo esto. Pues bien, el miércoles anterior al día de San Sebastián (20 de enero), se celebra el "Sagardo Berriaren Eguna" que es el evento que marca el inicio de la temporada del txotx y de la nueva sidra guipuzcoana; siendo ese viernes, el día que abren las sidrerías. En los últimos años, los encargados de presentar este evento y ser su cara visible, han sido personalidades vascas como Karlos Arguiñano, Miguel Indurain, Xabi Alonso... Algo común, que se repite en todos los actos, es que se da por iniciada la temporada de txotx cuando se grita "gure sagardo berria" ("Nuestra nueva sidra" en euskera).

De todas formas, aunque hay sidrerías que ofrecen menú txotx durante todo el año, la temporada de txotx va desde enero hasta abril. Así que ya sabéis, no dejéis pasar la oportunidad.

Dónde irse de txotx

Las sidrerías más conocidas para irse e txotx se encuentran en Guipúzcoa, en los municipios de Astigarraga, Hernani y Usurbil, siendo el más famoso el primero de los tres. Sin embargo, algo no muy conocido por muchos es que en Navarra también existe esta tradición. De hecho, es allí donde he ido yo los últimos años. Os cuento mi experiencia en cada una de ellas.

Oderitz

Aquí fue donde estuve por primera vez de txotx y me lo pasé genial. Fuimos a la sidrería Juanluzenea en Oderitz. A diferencia de otros sitios, el menú también incluye tacos de bacalao con pimientos, además de la tortilla de bacalao, el chuletón y el queso con membrillo y nueces. El ambiente está genial, pero eché de menos el típico grito de txotx del sidrero para ir a probar la sidra de otras kupelas. La comida y la sidra estaban bien, pero el ambiente no era el que yo me había imaginado.

Txotx - Chuletón en la sidrería Juanluzenea en Oderitz Txotx - Kupelas de la sidrería Juanluzenea en Oderitz

En cuanto al alojamiento, al no encontrar una casa rural en el mismo pueblo para todo el grupo en esas fechas, nos hospedamos en un enorme caserón en Astitz, la casa rural Mikeletxenea. Para ir a la sidrería teníamos que andar una media hora, en pequeño paseo que nos haría llegar con ganas a la sidrería. De todas formas, si lo miráis con tiempo y no sois un grupo demasiado numeroso, hay un par de casas rurales en el propio Oderitz.

Casa rural Mikeletxenea en Astitz

Si vas a pasar un fin de semana de txotx, nunca está de más poder hacer alguna actividad cerca de allí como senderismo o alguna visita. En este caso aprovechamos para ir a la Cueva de Mendukilo (entrada adultos 8 € y entrada reducida 6 €). Bajo la sierra de Aralar se encuentra esta bonita joya kárstica en la que se pueden visitar tres salas: el refugio de los pastores, la sala de los lagos y la morada del dragón. Si os alojáis en Astitz, podréis ir hasta allí incluso andando.

Cueva de Mendukilo
Aldatz

Aldatz ha sido otro de los destinos elegidos para irnos de txotx. En este caso fuimos a la sidrería Martitxonea. El menú que sirven está compuesto de los tres pilares básicos que os he comentado antes, la tortilla de bacalao, el chuletón y de postre, queso con membrillo y nueces. A diferencia de la sidrería de Oderitz, el ambiente que había en ésta es mucho más jovial y menos "de restaurante". Cada cierto tiempo, Inaxio, el maestro sidrero, grita txotx y todos nos levantamos con nuestro vaso en busca de los nuevos sabores que nos ofrezca esa kupela de sidra. Para mí, el txotx es más que comer un chuletón y beber sidra, es pasar un buen rato con amigos y con gente que no conoces. Por eso, este año volveremos a repetir a esta sidrería.

Rebañando un chuletón - txotx

Si tenéis pensado ir hasta Aldatz para iros de txotx, podéis alojaros en la casa rural a la que fuimos nosotros, la Casa Uhaldea. En este caso, la casa estaba en el mismo pueblo de la sidrería; una ventaja más.

Paisajes de los caminos de Aldatz

En cuanto a las actividades que podéis hacer por allí. También podéis acercaros a las cuevas de Mendukilo que se encuentran a tan solo 10 minutos en coche. Otra opción es ir a una quesería que se encuentra por la zona y llevaros un buen recuerdo culinario de allí; os lo digo por experiencia. Para los que les gusta la montaña, existe la posibilidad de subir al Aiztondo (1029 m.). Una ruta de unos 7 kilómetros ida y vuelta, con no mucho desnivel, que te regala unas vistas preciosas de la zona cuando llegas a la cima.

Astigarraga

En Guipúzcoa se encuentra una de las localidades más famosas para irse de txotx, Astigarraga. Os sugiero esta opción por ser la más conocida, pero no tengo el placer de haber ido en persona.

Astigarraga es considerada el epicentro de la sidra vasca, por lo que encontraréis multitud de sidrerías entre las que elegir. Además de la variedad de oferta de locales para irse de txotx, cuenta con la ventaja de encontrarse a escasos kilómetros de San Sebastián, una ciudad realmente bonita. Podéis hacer una escapada para descubrir esta preciosa ciudad e incluir en vuestros planes comer en una sidrería de Astigarraga.

En cuanto a opciones de alojamiento, no tendréis problemas en encontrar el alojamiento que más se adecue a vuestras necesidades, tanto en San Sebastián como en la propia Astigarraga.


Te dejo un mapa con las diferentes sidrerías y puntos de interés que os he comentado en el post, para iros de fin de semana de txotx a Navarra.

Si quieres ver el mapa en otra pestaña haz clic aquí.


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jueves, 24 de enero de 2019

Dormir en Mandalay, opinión del Hotel by the Red Canal

Piscina Hotel by the Red Canal, Mandalay

Mandalay, la antigua capital imperial de Myanmar, es uno de los grandes atractivos del país y parada obligada para todos aquellos que viajamos a la antigua Birmania. No solo merece la pena visitar la propia ciudad, sino también, o incluso más, las antiguas capitales imperiales que se encuentran en los alrededores. Para poder disfrutar de todo esto, nosotros recomendamos pasar un mínimo de dos noches en la ciudad.

Mandalay es una ciudad grande y con una gran oferta de alojamientos que cubre todos los presupuestos y necesidades de los diferentes tipos de viajeros. Una de las ventajas de viajar al sudeste asiático es que el alojamiento suele ser bastante barato; si lo comparas con España, por ejemplo. Puedes alojarte en hoteles muy buenos o incluso de lujo, por el mismo precio que pagarías en España por uno normalito. En el caso de Mandalay, buscábamos un hotel que se encontrase más o menos cerca de ciertos lugares que queríamos visitar, como el Palacio imperial. Nuestra intención era poder movernos por nuestra cuenta con una bici. Por supuesto, sin salirnos de nuestro presupuesto, queríamos un hotel que fuese de calidad y que tuviese buenas valoraciones, tranquilo y si podía ser con piscina, pues mejor que mejor.

Tras mucho buscar y darle vueltas, dimos con el Hotel by the Red Canal, uno de los cinco mejores hoteles de Mandalay según Tripadvisor. Además de tener una muy buena ubicación para conocer la ciudad, es un lugar tranquilo, acogedor y con muy buenas críticas.

El hotel y las instalaciones

El Hotel by the Red Canal se encuentra cerca de la entrada del Palacio real de Mandalay; a unos 15 minutos si vas andando o a tan solo 5 con una de las bicis que te dan en el hotel (servicio gratuito). La ubicación es bastante buena, no solo por encontrarse en un lugar tranquilo, sino también por tener relativamente cerca los principales atractivos de la ciudad, como el Palacio real, el monasterio Shwenandaw o la pagoda Kuthodaw.

Una de las ventajas que vimos en el hotel fue su tamaño, relativamente pequeño, lo que implicaba que no hubiese muchos huéspedes y el trato fuese mucho más personalizado. El aspecto exterior del edificio se asemeja al de los palacios birmanos, con esas filigranas en madera tan típicas de estas latitudes. Otro aspecto que nos gustó fue que pese a tener un jardín pequeño estaba tremendamente cuidado. Combinaban a la perfección la vegetación, con ciertos adornos y un bonito canal artificial que había que cruzar para entrar a la zona de las habitaciones. En su conjunto da un ambiente de paz y tranquilidad que se necesita tras un día visitando la ciudad.

Entrada y jardín del Hotel by the Red Canal, Mandalay

El interior de hotel es de madera de teca y decorado con un gusto exquisito. Eso no significa que esté desvinculado de la sostenibilidad ya que se ha utilizado madera eco-friendly y productos reciclados en su construcción. Aparte de esto, hay un montón de detalles que destacan el folclore tradicional de Myanmar como figuras, cuadros o esculturas, dándolo un aspecto espectacular al interior.

Aparte edificio principal donde se encuentran las habitaciones hay otra pequeño edificio en la que se ubica el restaurante donde se sirven los desayunos, comidas y cenas. Ya os hablaré de él más tarde, solo deciros que es uno de los mejores de toda la ciudad y el precio no es caro. En el edificio principal está el Canopy bar, en el que se sirven cócteles y otras bebidas, pero en el que dispones todo el día de agua con frutas, café, té y dulces de manera gratuita. Uno de esos detalles que siempre se agradecen.

Terraza del Canopy bar, Hotel by the Red Canal, Mandalay Interior del Canopy bar, Hotel by the Red Canal, Mandalay

El hotel cuenta con un piscina para relajarse en los días de calor y en la que todos los días por la tarde hay una happy hour gratuita en la que sirven unos riquísimos cócteles (con o sin alcohol), junto a unos aperitivos, acompañados de una relajante música birmana de fondo. Para nosotros, detalles como estos hacen ganar muchos puntos a un alojamiento.

Happy hour en la piscina del Hotel by the Red Canal, Mandalay Cócteles en la piscina del Hotel by the Red Canal, Mandalay

También se dispone de un pequeño gimnasio para aquellos que no pueden vivir un día sin hacer sus rutinas. Hay otra sala, llamada e-hub, en la que se encuentran libros de diferentes temáticas, así como ordenadores con conexión a internet e impresoras para hacer cualquier trámite que necesites. Por supuesto, no solo dispones de internet en esta sala, el hotel tiene conexión gratuita y de muy buena calidad.

La habitación

Hay cuatro tipos de habitaciones que toman el nombre de las principales etnias de Myanmar: Chin, Shan, Kachin y Rakhine. Cada una tiene sus peculiaridades y precios, aunque de la que os vamos a hablar es de la Rakhine, en la que nos alojamos. Es una habitación amplia, con una cama enorme en la que descasamos de lujo durante las dos noches que pasamos allí. También cuenta con una zona que hace las veces de sala de estar, compuesta por un sofá y una mesita. Por cierto, en esa mesa nos dejaron un bonito detalle, un bol de fruta fresca y una cariñosa nota de bienvenida.

Habitación doble Rakhine del Hotel by the Red Canal, Mandalay

La decoración sigue la línea del resto del hotel, con la madera como auténtica protagonista de la habitación. Con un estilo con cierto carácter tradicional birmano, pero que mira hacia acabados más modernos, consiguen que la estancia se convierta en un lugar realmente acogedor. Dentro de ese estilo, acatado con tan buen gusto, destacan ciertos detalles en la habitación como tallas en las maderas de los muebles, adornos o cuadros. El único pero que le pondría a nuestra habitación sería las vistas, que daban al patio de un negocio. Hubiésemos preferido tener vistas al jardín, como es el caso de otras habitaciones.

Muebles de la habitación Rakhine del Hotel by the Red Canal, Mandalay Sofá de la habitación Rakhine del Hotel by the Red Canal, Mandalay

En cuanto al mobiliario, la habitación dispone de un armario en el que se encuentra la caja fuerte y un par de batines por si queremos ponernos más cómodos. También hay un hervidor eléctrico para que nos podamos preparar un café o té, un soporte para maletas y a continuación de éste, un mueble con la televisión. Aunque si soy sincero, creo que no la encendimos ningún día. Flanqueando la cama hay una mesita de noche a uno de los lados y una mesa de despacho al otro.

Facilities de la habitación Rakhine del Hotel by the Red Canal, Mandalay Armario y batas de la habitación Rakhine del Hotel by the Red Canal, Mandalay

La limpieza de la habitación es impecable, como en pocos sitios que hayamos visto. Por otro parte, la wifi funciona a gran velocidad tanto en la habitación, como en el resto del hotel.

El baño

El baño está compuesto por tres piezas: bañera, lavabo e inodoro. Al igual que en el resto del hotel, la madera toma un gran protagonismo, con un suelo compuesto principalmente por madera de teca. Esto es algo que no recordamos haber visto en otro hotel y que nos gustó mucho. En cuanto a las dimensiones del baño, no son muy grandes, pero el gusto con el que está decorado es exquisito. Hay ciertos adornos, que junto los amenities, aportan cierto carácter al baño. También disponemos de un secador de pelo y en lo referente a la limpieza, sigue la línea de la habitación, impecable.

Baño de la habitación Hotel by the Red Canal, Mandalay
Detalle del baño de la habitación Hotel by the Red Canal, Mandalay Amenities del baño de la habitación Hotel by the Red Canal, Mandalay

El personal

El personal del Hotel by the Red Canal es de 10, no le podríamos poner ni un solo pero. Son amables, serviciales, simpáticos, efectivos y siempre te reciben con una gran sonrisa. Además, tienen un buen nivel de inglés, haciendo que sea muy sencillo que entiendan tus solicitudes.

A tu llegada al hotel te reciben con un zumo de frutas natural y una toallita húmeda para refrescarte, pero no solo lo hacen la primera vez, sino todos los días. Que te reciban así de bien después de llegar cansado de un día de visitas, no tiene precio. Por otro lado, también se pueden encargar de gestionarte el transporte al aeropuerto, un taxi para visitar la ciudad, el alquiler de una moto o cualquier otra cosa que necesites. Lo dicho, un personal muy competente.

El restaurante

El hotel cuenta con un restaurante en el que se sirven desayunos, comidas y cenas. El Spice Garden, nombre que recibe el local, es uno de los mejores restaurantes de toda la ciudad (puesto número 6 de 244 según TripAdvisor) y el considerado mejor lugar para comer comida india en Mandalay, aunque también sirven una selección de platos occidentales y de otros países asiáticos. Estas clasificaciones pueden parecer sólo números, pero nosotros, que lo hemos probado, os podemos asegurar que tienen ese puesto bien merecido. Fue uno de los mejores lugares en los que comimos en todo el viaje, sino el mejor.

Cenando en el restaurante Spice Garden, Hotel by the Red Canal, Mandalay

Como os comentaba antes, el restaurante se encuentra en un edificio diferente al de las habitaciones, justo al lado de la piscina. Dependiendo de lo que te apetezca, puedes optar por comer en la terraza, con vistas al jardín y la piscina, o en el interior acristalado. Si coméis dentro, en la plata baja, podréis ver al chef preparar los platos y ver como utiliza el horno tandoor.

Interior del restaurante Hotel by the Red Canal, Mandalay

El desayuno es de tipo buffet y está incluido en el precio de la habitación. Es bastante completo y tienes opciones de platos fríos o calientes. Dispones de fruta variada, dulces, pastas, panes, pasteles, mermeladas, cereales, semillas, huevos cocidos, carnes y platos preparados calientes, café, té, zumos (te pueden hacer detox al momento)... Además de la amplia variedad que tienes en el buffet, puedes pedir que te hagan en el momento unos huevos con bacon, una tortilla o algo similar para el desayuno. Resumiendo, un desayuno bien completo, variado y con buenos productos.

Opciones de desayuno del Hotel by the Red Canal, Mandalay Desayunando en el Hotel by the Red Canal, Mandalay

Contando con uno de los mejores restaurantes de la ciudad, no desaprovechamos la oportunidad de cenar en el hotel las dos noches que pasamos en Mandalay. Como os comentaba antes, es un restaurante especializado en comida india, así que aproveché la ocasión para probar varios de los platos más típicos de esta gastronomía, como pollo tikka masala con un naan (10 USD, unos 8,80 €) o pollo tandoori (12 USD, 10,50 € al cambio). Ambos estaban deliciosos, lo mejor que probé en todo el viaje, en especial el tikka masala. También pedimos otros platos más internacionales como una ensalada de pollo y aguacate deliciosa por (8 USD, unos 7 €), espagueti a la carbonara (7 USD, 6,20 € aproximadamente) o una hamburguesa completa con patatas fritas (5 USD, 5,40 € al cambio). En lo referente a bebidas, tienen una amplia carta. Nosotros optamos por tomar unos lassies (bebida de yogurt típica de la India) y unos batidos de frutas por un precio que rondaba los 2-4 USD (de 1,75 € a 3,50 € aproximadamente). Aunque sí que es cierto que el precio es superior a la media de los restaurantes de la ciudad, la calidad está muy por encima y merece la pena cenar aquí; incluso aunque no te alojes en el hotel.

Pollo tikka masala en el Spice Garden, Hotel by the Red Canal, Mandalay Pasta carbonara en el Spice Garden, Hotel by the Red Canal, Mandalay
Hamburguesa en el restaurante Spice Garden, Hotel by the Red Canal, Mandalay Pollo tandoori en el restaurante Spice Garden, Hotel by the Red Canal, Mandalay

El spa Prana

Otro de los servicios que ofrece el hotel es un spa, el Spa Prana. Está ubicado debajo de la terraza del restaurante en un lugar similar a una gruta. La ambientación y decoración del lugar es espectacular, súper acogedora y cálida. El diseño se inspira en los métodos tradicionales que se usaba en las zonas rurales del país, con suelo de piedra y paredes acabadas en una mezcla barro mezclado con cascarillas de arroz y paja. Este método se usa para mantener el interior de las casas a una temperatura agradable, incluso en verano.

Tuvimos la suerte de recibir una sesión de masaje completa de una hora. Nos recibieron con un té caliente, que nos tomamos relajados en unos sofás de mimbre; el preludio perfecto de lo que nos esperaba. Tras cambiarnos y tumbarnos en las camillas comenzó nuestro viaje al paraíso. Menudas manos tiene el personal del hotel, tras la hora de masajes, salimos de allí como si estuviésemos flotando. Os recomendamos que al menos uno de los días, en el que acabéis agotados, pidáis cita para el spa. Saldréis de allí como nuevos.

Conclusión

Nuestra recomendación es que paséis al menos dos noches en Mandalay, uno para visitar la ciudad y otro para conocer los alrededores. El Hotel by the Red Canal es un hotel boutique de grandísima calidad, un remanso de paz en el caos de la ciudad. Si volviésemos a ir para allá, repetiríamos sin lugar a dudas, nos trataron genial y estuvimos súper a gusto durante nuestra estancia. Lo recomendamos al 100%.

Lo bueno: la decoración, la tranquilidad, el trato del personal, el restaurante, la piscina, el spa, detalles como la happy hour, bicis gratis, la comodidad de la cama, ubicación...

Lo malo: lo único que pondríamos como inconvenientes serían las vistas desde nuestra habitación y que el precio es ligeramente alto, para los estándares birmanos, si vas con un presupuesto ajustado. Eso sí, vale cada euro que pagas por la noche allí, una relación calidad-precio buenísima. En España sería muy difícil o imposible encontrar un hotel así por ese precio.

Datos prácticos

Nombre: Hotel by the Red Canal.

Dirección: 417 Corner of 63rd & 22nd Streets, 05000 Mandalay, Myanmar.

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Precio: 103 € por una habitación doble con desayuno incluido.

Wifi: Sí, gratuita.

Desayuno: desayuno gratuito tipo buffet.

Servicios: Internet gratuito, restaurante, bar, piscina, spa, gimnasio, alquiler de bicis gratuito, lavandería, reservas de tours desde el propio alojamiento...

Reservas: se puede realizar la reserva en portales conocidos como Booking.

Todo lo que he comentado en este artículo es fruto de nuestra experiencia personal y no ha sido distorsionado en ningún momento por nadie ajeno al blog, ni por intereses de terceros. Si os ha gustado la entrada compartidla en las redes sociales y dejadnos un comentario y si no os ha gustado pues haced lo mismo ;).



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