domingo, 10 de junio de 2018

Qué ver y hacer en Amman en un día

El teatro romano de Amman

Cuando nos planteamos viajar a Jordania por nuestra cuenta nos surgieron muchas dudas. ¿Es seguro el país? ¿Cómo se gestiona el visado? ¿Cómo se conduce por las carreteras del país? ¿Cómo será el carácter de los jordanos? En este relato de nuestro primer día te contamos nuestras primeras horas en Jordania y qué visitamos en Amman, la capital del país.

Llegamos a Amman sobre las 5 de la mañana. Habíamos volado con Turkish Airlines y llevabamos algo más de 7 horas de vuelo a las que tuvimos que sumarle una pequeña escala en Estambul. Intentamos dormir todo lo que pudimos en los aviones, pero entre los ruidos, las comidas, etc… es complicado descansar.

Controles y Visado para Jordania

­Una vez que llegamos al aeropuerto, pasamos por el control de pasaportes y visados. En nuestro caso, nos habíamos sacado el Jordan Pass por 75 JOD (unos 80€) que ya incluye el visado para entrar en el país. No tardamos demasiado en el control, revisión de pasaporte y Jordan Pass, una foto que te hacen en el momento, alguna pregunta de rigor y para dentro. Recogimos nuestra maleta y salimos al hall del aeropuerto. Aquí teníamos dos tareas por hacer: comprar una tarjeta SIM para poder tener internet en Jordania y recoger el coche de alquiler que previamente habíamos reservado con Payless, a través de Auto Europe.

Comprar una tarjeta SIM en Jordania

En el aeropuerto hay mostradores de dos compañías: Zain y Orange. No teníamos referencias de cuál iba mejor, así que nos decantamos por Zain. La cobertura con ellos fue muy buena por todo el país, salvo en Wadi Rum, que no teníamos ni una rayita. Como eran las 6 de la mañana cuando fuimos a comprarla, no había colas, por lo que todo fue bastante rápido. Tenían tres tarifas de telefonía prepago por 12, 18 y 22 JOD (unos 14,30 €, 21,45 € y 26,22 € al cambio respectivamente). En todas ellas las llamadas eran casi ilimitadas, tenían una vigencia de un mes y solo variaban en función de la cantidad de GB disponibles. Nosotros nos decidimos por la de 18 JOD, ya que la diferencia de dinero no era muy grande, pero el número de GB sí. El propio chico del stand nos preparó la tarjeta, la metió en el móvil y comprobó que funcionaba. Todo listo en apenas 10 minutos. Ya teníamos Internet para nuestro viaje a Jordania por libre.

Además de por el hecho de disponer de Internet durante el viaje, tener una SIM que nos permite realizar llamadas internas suele ser muy útil. Es probable que un día tengas que avisar al hotel de que llegas tarde, confirmar el punto de encuentro de alguna actividad o necesitar ayuda si surge algún percance. Nosotros antes no solíamos contratarlo, pero desde que nos salvó de algún apuro, es algo que hacemos siempre.

Recogida del coche de alquiler y primeras sensaciones conduciendo por Jordania

Por último sólo nos quedaba recoger el coche con el que recorreríamos Jordania en los siguientes 10 días. En el stand de Payless nos atendió un señor algo somnoliento, jajaja. Hicimos los papeles, retención en la tarjeta de crédito de 500 € por si hubiese algún percance, revisión del coche y listo. El coche era un Toyota Yaris berlina automático bastante grande. vamos, un pedazo de coche que se portó de maravilla por las carreteras del país. Al principio, el tema de que fuese automático no me hacía demasiada gracia. Nunca lo había usado, pero al poco le cogí el gustillo. No hay que cambiar marchas, el coche nunca se cala y sólo hay que preocuparse de acelerar y frenar, muy cómodo, sobre todo cuando te metes en hora punta en Amman con cientos de coches rodeándote. ¿Qué puede pasar si se te cala el coche en medio de la marabunta del tráfico jordano? No me lo quiero ni imaginar.

Coche con el que recorreríamos Jordania Palanca de cambios de nuestro coche

Cuando me monté en el coche, miré la palanca como quien mira un fantasma. La verdad es que el señor somnoliento debería habernos contado un poquito cómo funcionaba, en lugar de irse corriendo a dormir. Volvimos para preguntarle y ya nos lo explicó. Con esto y sabiendo que había que pisar el freno para cambiar de una a otra, nos lanzamos a las carreteras de Jordania. Para los que nos sepáis qué significan las letras de una palanca de cambios de un coche automático, aquí tenéis un resumen:

  • P (Parking): cuando aparques el coche, debes dejar esta marcha puesta, además de poner el freno de mano.
  • R (Reverse): para dar marcha atrás.
  • N (Neutral): punto muerto.
  • D (Drive): conducir hacia delante, solo tienes que acelerar y el irá cambiando a las marchas que necesite.
  • M (Manual): en ciertas situaciones, como subiendo un puerto de montaña, puede venir bien poder cambiar de marcha de manera manual. Existen unos botones de "+" y "-" para bajar y subir las marchas.

En esta ocasión gestionamos el alquiler del coche para Jordania con Auto Europe y la verdad es que la experiencia con ellos fue genial. En total, el alquiler del coche salía por 447,14 € por 10 días. Además del seguro con franquicia de 500 JOD (unos 595 €) que nos daba la empresa de alquiler de coches (Payless), también incluimos el producto "Super Cover" de Auto Europe, que nos devolvería el importe de la franquicia integro que nos retuviese la compañía en caso de accidente o robo. En definitiva, un buen coche (Toyota Yaris automático) con seguro a todo riesgo durante 10 días por 447,14 €, lo recomendamos.

Como eran las siete de la mañana del sábado, día no laboral en el país, apenas había nadie por la calle. El primer contacto con la circulación local fue muy tranquilo, aunque ya pudimos ver alguna de sus "normas", como que "los stops y cedas no existen" o el "yo salgo despacio y que los que vienen detrás se apañen". De todas formas, íbamos tranquilos, si nos pasaba algo, estábamos cubiertos con nuestro seguro IATI (en este enlace obtendréis un descuento del 5%).

Lena conduciendo por Jordania Carreteras en Jordania

Tardamos algo mas de media hora en llegar al parking de nuestro hotel en Amman, el Hotel 7Boys. Cuando llegamos allí nos explicaron que el fin de semana en Jordania es el viernes y sábado. Y que el día en que sale todo el mundo es el viernes, el sábado lo usan para descansar antes de empezar la semana de nuevo. Menuda suerte habíamos tenido.

Hotel en Ammán y primer percance

Cuando llegamos al hotel eran poco más de las 7:30. Como estábamos bastante cansados, decidimos desayunar y subir a dormir unas horas antes de salir a descubrir los lugares imprescindibles que ver en Amman. Justo cuando íbamos a salir, tuvimos el primer percance del viaje. Nos llamaron a la habitación para mover el coche en el parking y cuando fui a arrancarlo… ¡Sorpresa! El coche no tenía batería. Con el cansancio nos debíamos haber dejado las luces encendidas... Sin comentarios. La gente, muy amable, me ayudó a conectarlo a otro coche para moverlo, pero simplemente era una solución provisional. Como solo teníamos el resto del día para visitar Amman decidimos aprovecharlo y, ya por la noche, llamar a la compañía para solucionarlo.

Ammán - Qué ver en un día

Amman es la capital del Reino Hachemita de Jordania, que es como oficialmente se llama Jordania. Numerosas civilizaciones han pasado por ella desde el 8500 A.C., fecha de la que datan los restos más antiguos encontrados. Asirios, persas, omeyas, griegos y romanos, entre otros, han pasado por ella, dejando restos arqueológicos y artísticos. Ammán es una de las ciudades mas modernas del país y reúne casi el 40% de la población de Jordania, alrededor de 5 millones. La ciudad tiene numerosos sitios de interés pero, para visitar los lugares imprescindibles de Amman, con un día o medio puede ser suficiente. Esto hace que sea el sitio perfecto de entrada al país donde pasar las primeras horas antes de comenzar a recorrerlo.

Mezquita del Rey Abdalá I

El teatro romano de Amman

Con el percance del coche, no salimos a la calle hasta las 14:00. Nuestro hotel estaba en la zona centro, a menos de 1Km de la Mezquita del Rey Abdalá I por lo que decidimos ir hasta allí dando un paseo. Según nos acercábamos una enorme cúpula de color azul celeste apareció delante de nuestros ojos. Esta mezquita se construyó hace 30 años y su imponente cúpula ha hecho que también se la conozca como la mezquita azul. Desde fuera el conjunto es muy bonito, la cúpula flanqueada de dos grandes minaretes blancos y rodeada de pequeñas cúpulas de color celeste la convierte en uno de los edificios mas característicos de la ciudad. Pero lo mejor es que es la única mezquita de Ammán que se puede visitar sin ser musulmán. Para entrar hay que acceder por una puerta que te obliga a recorrer una serie de tiendas. Nadie puede negar que los árabes son buenos comerciantes, ¿eh? Allí te dan una túnica que hay que ponerse para cubrir las piernas, brazos y cabeza, en el caso de las mujeres y las piernas, en caso de los hombres. Alberto, como llevaba pantalón corto por encima de las rodillas, tuvo que ponérselo, pero si no, creemos que no hubiese hecho falta. En mi caso, creo que era obligatorio. Tras colocarnos la túnica pasamos al interior, previo pago de 2 JOD por persona (unos 2,40 €). La entrada no está incluida en el Jordan Pass.

Exterior de la Mezquita del Rey Abdala
Exterior de la Mezquita del Rey Abdala desde dentro del recinto Túnica para cubrirse en el interior de la Mezquita
Interior de la Mezquita Detalle libros del Corán en el interior de la Mezquita
Detalle alfombra del interior de la Mezquita Pareja en el interior de la Mezquita

Nunca habíamos estado en el interior de una mezquita y nos sorprendió bastante. En primer lugar, la zona de rezo de hombres y mujeres están separadas. Bajo la cúpula se encuentra la sala de oración de los hombres, una enorme estancia con forma octogonal y capacidad para 3000 personas. Nada más entrar me llamó la atención la gran alfombra roja con filigranas geométricas azules que cubre todo el suelo. Como es necesario descalzarse para entrar, se podía notar lo suave y mullida que era. Vamos, que daba gustito caminar por ella. En el techo podemos ver el interior de la cúpula que representa los rayos del sol que iluminan los 99 nombres de Alá y la gran lámpara que cuelga. En el frente, a ambos lados de un pequeño púlpito, se pueden encontrar varios libros del Corán que suponemos que se utilizarán durante los rezos. El interior nos gustó mucho, pero la vista desde el exterior también es muy bonita con la imponente cúpula y el resto del recinto. A nosotros, que nunca habíamos entrado en una mezquita, la visita nos resultó muy curiosa y por 2 JOD creemos que merece la pena. Algo que llama la atención es que justo al lado de la mezquita se encuentra una iglesia católica. Una muestra de la convivencia en armonía.

Iglesia católica junto a la Mezquita

La Ciudadela de Ammán

Templo de Hércules en la Ciudadela de Amman

Al salir de la mezquita decidimos coger un taxi para ir hasta la Ciudadela. El primer taxista que se nos acercó quería que le pagásemos 5 JOD (casi 6 € al cambio). La ciudadela está a apenas 3 minutos en coche desde donde nos encontrábamos, así que decidimos preguntar a otro, que nos lo dejó en 2 JOD (2,40 € aproximadamente). Al principio le pedimos que nos pusiese el taxímetro, pero nos dijo que para un trayecto tan corto si ponía el taxímetro podía duplicar el precio tan solo dando un poco de rodeo, así que nos pareció bien.

Vistas de Amman desde la Ciudadela Lena con las vistas de Amman desde la Ciudadela

La Ciudadela se encuentra en lo alto de una de las colinas por las que se extiende Ammán. La entrada está incluida en la Jordan Pass y nada mas acceder se tiene la posibilidad de contratar un guía de habla hispana por unos 15-20 JOD (entre 17,86 y 23,81 € al cambio). Supongo que si se va en grupo, el precio es asumible y la visita más interesante, pero para nosotros dos era demasiado. Nada más entrar en el recinto lo primero que nos llamó la atención fue la visión panorámica que se tiene de las colinas por las que se extiende la ciudad. La perspectiva de 360º es espectacular. Mires donde mires las colinas están repletas de pequeños edificios blancos y ocres que se extienden hasta donde la vista alcanza. Además, desde allí también se puede ver el gran Teatro Romano de Amman, uno de los mejor conservados y situado a los pies de la colina.

Vistas Teatro Romano desde la Ciudadela de Amman

La Ciudadela de Ammán está formada por los restos del asentamiento original que conformó la ciudad actual y por la que han pasado numerosas civilizaciones. Podemos encontrar un templo romano, el palacio omeya, una iglesia bizantina o una torre de vigilancia Ayyubid, todos ellos evidencian las numerosas civilizaciones que habitaron este lugar en su momento.

Templo Hércules en la Ciudadela de Amman Lena y Alberto en el Templo Hércules en la Ciudadela de Amman

Una de las construcciones que más destaca es el Templo romano de Hércules y sus enormes columnas, visibles desde toda la ciudad. En la parte trasera podemos encontrar una enorme mano que, en su momento, formó parte de un gran coloso que custodiaba el templo. Las ruinas que quedan en pie son muy bonitas y fotogénicas, tienen una luz especial. Seguro que os encantará dar un paseo a su alrededor. Algo que no nos gustó demasiado es que la gente tiene libre acceso al templo y había grupos de chicos saltando entre las columnas y subiéndose a las ruinas. Creemos que para evitar accidentes y conservar el patrimonio esto debería evitarse.

Mano del Coloso del Templo Hércules en la Ciudadela de Amman Templo Hércules en la Ciudadela de Amman

Justo al lado del templo se encuentra el Museo Arqueológico Nacional, un museo muy humilde y pequeñín que contiene piezas de gran importancia como las famosas figuras Ain Ghazal que datan del 6500 a. C. Estas figuras son las estatuas antropomórficas más antiguas hechas por el ser humano. Otras antigüedades que destacan son cráneos de Jericó de la Edad de Bronce con evidencias de las primeras trepidaciones realizadas, una estatua de la diosa griega Tique o tallas de estilo egipcio. Todas ellas son muestras de las diferentes culturas que habitaron en la zona desde el 7000 a. C. No os esperéis un British Museum o un Louvre, es un museo muy pequeñito, pero no podéis iros de La Ciudadela sin hacerle una visita rápida. Seguro que alguno de sus antiquísimos objetos os llama la atención.

Museo Arqueológico de Amman
Figuras Ain Ghazal en el Museo Arqueológico de Amman Cráneo con 8000 años en el Museo Arqueológico de Amman

Nosotros estuvimos dentro del museo unos 10 minutos y al salir comenzó la llamada a la oración. De repente, todas las mezquitas de Amman comenzaron a reproducir un canto que, debido a la orografía del lugar, rodeado de colinas, resonaba por toda la ciudad. Fue un momento mágico.

Lena en el Palacio Omeya de la Ciudadela de Amman Alberto en el Palacio Omeya de la Ciudadela de Amman

Cuando terminó, nos acercamos al antiguo asentamiento Omeya, que data del 720 d.C. Constaba de un complejo de edificios reales y residenciales, una mezquita, calles con columnas y arcos, una cisterna y, lo mas destacado, el palacio Omeya de Amman. El palacio es el edificio mejor conservado de La Ciudadela, con una preciosa cúpula restaurada en madera.

Palacio Omeya de la Ciudadela de Amman Interior del Palacio Omeya de la Ciudadela de Amman
Asentamiento Omeya en la Ciudadela de Amman Zona posterior del Palacio Omeya de la Ciudadela de Amman

La Ciudadela es uno de los lugares imprescindibles que ver en Ammán. No es el lugar histórico mejor conservado, pero sus vistas, sus ruinas y su historia bien merecen una visita. Y, si es posible, intenta hacerlo coincidir con una de las llamadas a la oración, el canto retumbando por las diferentes colinas te pondrá los pelos de punta. Nosotros estuvimos dentro algo menos de dos horas y nos dio tiempo a ver casi todo con tranquilidad.

El Teatro Romano de Ammán

Última fila del Teatro Romano de Amman

Al salir de La Ciudadela nos dirigimos al Teatro Romano, otro de los símbolos de Amman. Para llegar no es necesario coger un taxi, puedes llegar a pie en menos de 10 minutos, aunque para ello no tenéis que seguir el recorrido que marca Google Maps. Según se baja por la calle principal se llega a un colegio, ahí dejaremos la calle para bajar por unas estrechas escaleras que nos llevarán en apenas 2 minutos a los pies de la plaza Hachemita, donde se encuentra el teatro.

Plaza Hachemita y Teatro Romano de Amman Alberto y Lena en el Teatro Romano de Amman

Este lugar es uno de los sitios más famosos de la ciudad. El teatro romano de Amman se construyó en el siglo II d.C., cuando la ciudad aún se llamaba Filadelfia. Además de su grandiosidad, podía albergar a unas 6000 personas sentadas, destaca su situación, encastrado en una de las colinas que conforman la ciudad. Para entrar hay que atravesar la plaza Hachemita, antiguo foro romano y uno de los puntos con mas actividad de la ciudad. Cuando fuimos nosotros estaban organizando unos partidos de fútbol, posiblemente relacionados con que ese mismo día era el Barça-Madrid y los jordanos son muy seguidores de La Liga. El acceso al teatro romano de Amman está incluido también en la Jordan Pass, por lo que no tuvimos que pagar nada.

Alberto desde lo alto del Teatro Romano de Amman Alberto y Lena desde lo alto del Teatro Romano de Amman

Al entrar nos quedamos fascinados por el tamaño de las gradas que se elevaban por la colina hasta una altura considerable. La pena fue que, como el teatro se utiliza para los eventos de la ciudad, habían puesto altavoces en el escenario con música y no se podía probar la acústica. El reto de este teatro es conseguir subir hasta la grada superior, ya que algunos escalones son enormes y están algo inclinados. Pero con paciencia, puede subir cualquiera. Una vez arriba las vistas son espectaculares. Incluso desde allí se puede ver el Templo de Hércules de La Ciudadela. Merece la pena recorrerlo de lado a lado, ya que la perspectiva desde cada extremo y del punto central son muy diferentes. Nosotros estuvimos dentro algo menos de una hora, aunque la visita dependerá de cuánto queráis explorarlo.

Antes de salir del teatro, a mano derecha, se encuentra el Museo del Folclore, con instrumentos musicales, vestidos, armas y otros objetos tradicionales. Nosotros no pudimos entrar porque se nos echaba el tiempo encima, pero hemos leído que bien merece una visita rápida.

Odeón de Amman Obra de teatro en el Odeón de Amman

De vuelta a la plaza Hachemita, a mano derecha se encuentra un pequeño teatro, denominado Odeón, construido al mismo tiempo que su hermano mayor y con capacidad para unas 500 personas. Está super bien restaurado. Cuando estuvimos nosotros, se estaba representando una obra, así que aprovechamos y nos quedamos a escucharla unos minutos.

Paseando por el centro de Ammán

Calle de Amman

Una vez salimos de los teatros, decidimos ir dando un paseo hasta la Mezquita Al-Hussein. Las calles del centro de Ammán son muy bulliciosas y tienen mucho tráfico, pero en ningún momento tuvimos sensación de inseguridad. A unos 5 minutos desde la plaza llegamos al Ninfeo, las antiguas fuentes publicas romanas. El lugar está restaurado, aunque nos dio la impresión de que está un poco dejado de la mano de Dios. Seguimos andando y unos 5 minutos más tarde llegamos a la Mezquita Al-Hussein. De ella destaca su fachada de piedra rosa y blanca y la bonita plaza contigua con filigranas geométricas. Se reconstruyó en 1924 y se piensa que está situada sobre la antigua Catedral de Filadelfia.

Ninfeo de Amman Mercado de Amman
Mezquita AL-Hussein

Para terminar el día, habíamos pensado cenar por la zona (recomiendan el restaurante Hashem Restaurant Down Town), pero aún teníamos pendiente llamar a la compañía de alquiler del coche y ya se estaba haciendo tarde. Pero no podíamos irnos de la ciudad sin probar los dulces que se fabrican en la pastelería más conocida de Amman, Habibah. En unos 10 minutos llegamos hasta allí. Nos costó encontrarlo ya que en el mapa que teníamos no estaba bien situado, así que estuvimos dando unas vueltas hasta que unos lugareños nos ayudaron. Cuando llegamos no sabíamos qué pedir ya que el cartel se encontraba en árabe pero entonces unas chicas muy amables nos recomendaron pedir un Knafeh (pronunciado como kinabah). Es un postre típico de origen palestino de queso, kadaif, mantequilla y pistacho...DE-LI-CIO-SO!! Cada trozo pequeño nos costó 0,80 JOD y nos gustó tanto que tuvimos que repetir, jijiji. No os podéis ir de Ammán sin probarlos ¡Son los mejores de todo el país!

Alberto y Lena en Habibah comiendo Knafeh
Knafeh de la pastelería Habibah en Amman Pastelería Habibah en Amman

Una vez terminamos nos fuimos al hotel en taxi. El trayecto no fue de más de 4 minutos y habíamos pedido el taxímetro, por lo que esperábamos pagar como mucho unos 4 JOD. Pero cual fue nuestra sorpresa cuando al llegar al hotel el chico nos pide 15 JOD. Nos dice que en su empresa tienen un precio fijo de 10 JOD "solo por montarnos" y a eso había que sumarle los 4 JOD y pico del taxímetro. Estuvimos discutiendo con él casi un cuarto de hora, nos negábamos a pagar casi 20 € por 4 minutos de trayecto. Al final, tras mucho discutir decidimos darle 10 JOD, ¡que ya estaba bien! y nos fuimos al hotel para llamar a la compañía de alquiler. Hablamos con ellos y, tras un buen rato, vino un señor que enchufó su batería a la nuestra y estuvo cargándola un rato. Pero no nos fiábamos de que al día siguiente el coche no nos dejase tirados en Jerash o en cualquier otro sitio. Después de mucho hablar, al final, quedamos en que al día siguiente nos pasaríamos por la central de Payless para hacer una revisión. Esto nos iba a romper los planes, ya que teníamos pensado salir a las 8 rumbo a Jerash, pero nos dijeron que la oficina abría a las 9... No nos quedaba otra, así que aceptamos. Nos fuimos a la cama después de un día agotador, muchas horas de viaje, visitar Ammán y, lo que personalmente más me desgastó, discutir con el taxista y negociar con los de la agencia de alquiler para que nos atendiesen al día siguiente lo antes posible.

Pese a los imprevistos, Ammán nos había gustado mucho. Es una ciudad cuyos sitios más destacados podemos visitar en algo menos de un día, fantástico para pasar el día para los vuelos que llegan de madrugada. Además, se puede caminar por ella sin sensación de inseguridad, aunque hay que tener cuidado con algunos taxistas que, para trayectos cortos, quizás sea mejor acordar un precio fijo.


A continuación os dejamos un mapa con los puntos de interés de Amman que visitamos durante nuestro primer día en Jordania, además de otros lugares que también puedes ver (marcados en amarillo).

Si quieres, puedes ver el mapa "Qué ver y hacer en Amman en un día" en otra pestaña.


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Índice:

Preparativos e información útil
Diario del viaje
Alojamiento

2 comentarios:

  1. Muchísimas gracias. Os leo atentamente. Me ha sido de gran ayuda para ir organizando mi viaje a Jordania. Besos @blondylandia

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    1. Hola @blondylandia!!
      Gracias por pasarte por aquí! Seguiremos escribiendo sobre Jordania, así que ya sabes, estate atenta.
      Un abrazo

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