domingo, 22 de julio de 2018

Que ver de camino a Petra - Umm ar-Rasas, la Carretera del Rey, el Castillo de Al-Karak y el Castillo de Shobak

Lena en el mirador de la Carretera del Rey, Jordania

En el tercer día en Jordania comenzaba el road trip hacia el sur del país. Hoy recorreríamos unos 325 Km para llegar hasta Wadi Musa, la antesala de Petra. Para aprovechar el día, daremos un poco de vuelta para conocer los mosaicos de Umm ar-Rasas, maravillarnos con las vistas de la Carretera del Rey y pasear por los Castillos de Karak y de Shobak. Además de todo esto, en esta entrada os contaremos el susto que nos dieron un grupo de niños, la climatología que nos sorprendió por el camino o cómo sobrevivimos al caos de Karak. ¡Allá vamos!

Nos levantamos bien prontito para intentar evitar el tráfico mañanero de Amman que habíamos sufrido el día anterior. A las 7:30 abría el desayuno en el 7boys hotel, así que a esa hora estábamos dando buena cuenta del pan bereber, los dulces jordanos, huevos revueltos, etc. A las 8 ya estábamos en el coche y, la diferencia del tráfico con el día anterior era brutal, había mucha menos circulación. Así que ya sabéis, merece la pena madrugar para evitarnos el estrés de conducir entre el caos y salir mucho más rápido de la ciudad.

Los mosaicos de Umm ar-Rasas

Nuestra primera parada del día era Umm ar-Rasas, un yacimiento arqueológico situado en un pueblecito a unos 80 Km de Amman que contiene ruinas de las civilizaciones romana, bizantina y proto-musulmana.

Vista general de Umm ar-Rasas, Jordania

Nosotros tardamos en llegar allí algo más de una hora por la carretera 15. La mayor parte del camino fuimos por una autovía. Además, a medida que nos alejábamos de Amman, el tráfico comenzó a disminuir; por lo que el trayecto se hizo muy sencillo. Lo que no nos esperábamos es que a mitad del camino comenzase a levantarse una calima que casi nos impedía ver la carretera.

Al llegar a Umm ar-Rasas dejamos el coche en el parking del centro de visitantes. Dentro hay varias tiendas, unos baños y la taquilla. La visita está incluida en la Jordan Pass, por lo que no tuvimos que pagar nada. Al entrar en el yacimiento nos dirigimos por el camino de la izquierda hacia la zona sotechada. Allí se encuentra lo mas destacado del lugar, las ruinas de dos iglesias bizantinas del s. VI y los magníficos mosaicos que cubren todo el suelo y que se encuentran en un gran estado de conservación. Para poder verlos han colocado una gran plataforma que nos va a permitir caminar sobre ellos y disfrutarlos desde una situación inmejorable.

Escenas de caza y pesca en los mosaicos de Umm ar-Rasas, Jordania
Detalle de los mosaicos de Umm ar-Rasas, Jordania Mosaicos de las ciudades más destacadas de la zona en Umm ar-Rasas, Jordania

El primero de los dos mosaicos principales simboliza escenas de caza y pesca y el segundo representa las ciudades más destacadas de la zona como Filadelfia (Amman), Madaba, Charac Moaba (Al-Karak), Jerusalén, etc. Estos mosaicos son los más grandes de Jordania y junto con la importancia del yacimiento hicieron que en 2004 fueran reconocidos como Patrimonio de la Humanidad. ¡La verdad es que son impresionantes!

La mayor parte del yacimiento aún está por descubrir, ya que una gran parte de su área aún permanece enterrada bajo arena y escombros. ¿Qué otros tesoros tendrá ocultos? Actualmente se puede pasear por los restos de un antiguo campamento romano y unos pocos muros y arcos que quedan en pie de las ruinas de varias iglesias. La visita es una de las opciones que se tienen para completar la ruta entre Amman y Petra. No es un sitio imprescindible, pero si pasáis cerca, merece la pena ir.

Las ruinas de Umm ar-Rasas, Jordania Lena entre las ruinas de Umm ar-Rasas, Jordania

Algo que no nos gustó demasiado es que la inversión realizada en las plataformas no parece mantenerse demasiado y en algunos sitios se podía ver como los cristales se habían caído hace tiempo sobre los mosaicos y allí estaba hecho añicos. A lo largo del recorrido apenas hay paneles informativos, por lo que si tienes una guía, mejor llévala contigo. Además, en varias zonas nos encontramos a parejas de niños trepando y saltando sobre los arcos y paredes en ruinas "en busca del turista". En nuestro caso se nos acercaron una pareja de niños, que tendrían unos 10 años, en la zona de los mosaicos. Llegaron desde lo alto de un arco saludándonos y queriendo hablar, y suponemos que para pedirnos algo de dinero después. Estuvimos hablando un poquito con ellos pero en seguida llegaron otros turistas mas mayores y se fueron siguiéndolos. Lo malo de esta situación es que, además del peligro que conlleva para ellos saltar de muro en muro, aprenden que es mas "rentable" estar allí pidiendo que en el colegio. Por eso os recomendamos que nunca deis dinero a los niños en lugares como éste.

De vuelta en el coche, nos dirigimos hacia nuestra siguiente visita: Las vistas de la carretera del Rey.

La carretera del Rey

Desde Umm ar-Rasas continuamos por la carretera hasta llegar a Dhiban. En este pueblo nos incorporamos a la mítica carretera del Rey. Esta carretera con más de 3.000 años de historia se extiende desde Madaba hasta Petra. Esta vía es, sin duda, la mas famosa de Jordania ya que fue una de las rutas comerciales de caravanas más importantes. Su primera referencia es bíblica, cuando se le vetó el paso a Moises a través de ella. Mas tarde fueron los nabateos quienes la transitaron para llevar exóticas mercancías desde Petra hasta los importantes mercados mediterráneos sirios. Posteriormente, los romanos la utilizaron para el paso de sus tropas hasta puestos como los de Um ar-Rasas. Mas adelante, los cruzados lucharon en ella atacando, entre otros, los castillos de Karak y Shobak. Y finalmente se convirtió en una ruta de peregrinación para cristianos (hacia el monte Nebo) y musulmanes (hacia la Meca). Fue una vía con mucha historia e importancia, pero actualmente es una carretera rural que en parte discurre por el Wadi Mujib o el "Gran Cañón de Jordania" y que en las zonas montañosas nos maravilla con paisajes espectaculares.

Panorámica desde el mirador de la Carretera del rey, Jordania

Nosotros nos incorporamos a la carretera desde Dhiban para evitar atravesar Madaba e ir más rápido por la autovía. En esta zona la tierra árida es la que gobierna el paisaje, pero apenas un kilómetro después de salir del pueblo, un gran valle se abre ante nuestros ojos dejando un paisaje espectacular. Nosotros tuvimos mala suerte y la calima nos impedía disfrutarlo en todo su esplendor, pero igualmente nos quedamos con la boca abierta. Un par de kilómetros mas adelante hay un mirador donde paramos para hacer unas fotos y disfrutar de la panorámica del wadi (lo tenéis marcado en el mapa del final del post). En este momento, a la calima se le sumó un salvaje viento que deslució un poco el paisaje, pero igualmente es un sitio espectacular. Como curiosidad, un wadi es un valle por el que discurre agua sólo en la estación lluviosa.

Vistas de la carretera desde el mirador de la Carretera del Rey, Jordania Alberto en el mirador de la Carretera del Rey, Jordania

Tras unos minutos continuamos la marcha y al cruzar la presa que se encuentra al fondo del valle, nos paró la policía por primera vez en el viaje. Al vernos, nos pidieron los pasaportes y nos preguntaron de dónde éramos, dónde íbamos y de dónde veníamos. Muy amables, nos dejaron continuar dándonos la bienvenida a Jordania. Al dejar la presa, la carretera comienza a ascender por la ladera contraria del valle. En el trayecto hay varios puntos donde poder parar y disfrutar de las vistas desde otra perspectiva, aunque, para nosotros, la mejor es desde el primer mirador.

Vista de la presa y el wadi desde otro mirador de la Carretera del Rey, Jordania

Un buen susto en la carretera

Al subir a lo alto del valle nos llevamos el susto del viaje. Tras una curva cerrada y un pequeño cambio de rasante, un grupo de niños de entre 10 y 15 años se nos echaron a la carretera y nos hicieron parar. Se nos acercaron a la puerta del conductor, mi puerta y me quedé blanca cuando intentaron abrirla y la puerta se abrió. Nuestro coche tiene cierre automático y no nos habíamos dado cuenta de que éste no lo tenía. Así que de repente, me encontré con tres niños asomándose a la puerta. Al principio me preguntaron el nombre y me dieron la mano. Pero de repente, uno de ellos empezó a lanzarme besos y vi como otro metía la mano para intentar tocarme el pecho. En ese momento Alberto les gritó, abrió su puerta y se bajó, a lo que los niños echaron a correr y aproveché para cerrar mi puerta. Después, Alber se metió en el coche y aceleré todo lo que pude porque veía como los niños estaban cogiendo piedras para tirárnoslas. Creo que en ese momento apareció una furgoneta y un coche y eso hizo que los niños se "cortasen" para lanzarlas, pero nuestro susto fue mayúsculo. ¿¡¡Cómo no nos habíamos dado cuenta de que íbamos con las puertas abiertas!!? Por suerte todo se quedó ahí, pero tengo que reconocer que mi actitud cambió bastante y me hice bastante mas desconfiada el resto del viaje.

El Castillo de Al-Karak

Vista general del interior del Castillo de Al-Karak, Jordania

Continuamos el viaje por la carretera de los Reyes hasta llegar a Karak. Tardamos mas o menos una hora y media en llegar hasta allí desde el mirador. Lo curioso es que a mitad de camino comenzó a diluviar. Incluso, en ocasiones, hacía aparición un granizo que pensábamos que nos iba a abollar el coche... algo inaudito en uno de los países más secos del mundo. Unos días después nos contaban en el desierto de Wadi Rum que allí había granizado, algo que mucha gente nunca había visto.

Castillo de Al-Karak, Jordania

Al llegar a Al-Karak, Google Maps nos jugó una mala pasada y es que para llegar al aparcamiento de visitantes nos hizo pasar por el medio de la ciudad en pleno caos. Las calles estaban ocupadas por un mercado y, como podíamos, íbamos atravesándolo en medio de un tráfico donde los coches se paraban y te las tenías que apañar para seguir, pasando por sitios inverosímiles; la gente se tiraba a la carretera sin mirar si venía un coche o no; y además, la lluvia torrencial apenas nos dejaba ver. Entre el estrés, el cansancio y lo que había pasado anteriormente, cuando llegué al aparcamiento necesité unos minutos para descansar. Ya de paso esperamos a que la lluvia y el granizo amainasen.

Pasillo abovedado del Castillo de Al-Karak, Jordania
Interior del Castillo de Al-Karak, Jordania Salas del Castillo de Al-Karak, Jordania

En un momento de calma, bajamos del coche y fuimos corriendo a la taquilla del castillo. La entrada está incluida en la Jordan Pass, por lo que no tuvimos que pagar nada. La sorpresa llegó cuando fuimos a atravesar el foso por la puerta de los otomanos. A la lluvia se le había sumado un viento huracanado y había hecho acto de presencia la niebla!! Pero una niebla tan espesa que no se veía ni la base de la muralla. ¿Estábamos en Jordania o en Valladolid? Ante este panorama nos refugiamos unos minutos en un pasillo abovedado del castillo y cuando salimos la niebla se había abierto un poco y el viento y la lluvia habían aflojado, por lo que comenzamos la visita.

Vistas de la parte superior del castillo de Al-Karak, Jordania
Galería de los cruzados del castillo de Al-Karak, Jordania Lena frente al castillo de Al-Karak, Jordania

El castillo de Al-Karak se construyó en el 1142 d.C. y fue defendido por los cruzados hasta el 1263, cuando el ejército de Saladino lo conquistó tras un enorme asedio. Éste mandó reforzarlo, aunque en 1293 se vio seriamente afectado por un gran seísmo. Hoy en día está en proceso de reconstrucción, el cuál va dando vida, poco a poco, a nuevas estructuras. Se dice que el cruzado que lo heredó (De Chatillon) era un sádico torturador que se ganó el odio de Saladino por sus traiciones. Por ello fue el único dirigente cruzado que acabó siendo ejecutado por el temible guerrero islámico.

Murallas del Castillo de Al-Karak, Jordania
Lateral del castillo del Al-Karak, Jordania Galería de los cruzados en el castillo de Al-Karak, Jordania

A lo largo de la visita hay numerosos carteles que nos permiten identificar cada zona del recinto y seguir un recorrido marcado. En nuestro caso fuimos un poco por libre. Comenzamos visitando la Galería de los Cruzados, los barracones de los soldados, cocina, etc. Aprovechamos que esta zona estaba cubierta para esperar a que escampase y cuando paró la lluvia salimos al patio superior. Desde aquí nos asomamos por el glacis, una impresionante pendiente rocosa que servía como defensa y como distracción a De Chatillon, ya que por aquí se dice que arrojaba a sus prisioneros. Después nos dirigimos a la torre de homenaje mameluca, casi reconstruida en su totalidad y que servía para defender la parte mas débil del castillo. Pasamos por la mezquita mameluca, la iglesia cruzada y los aposentos de los criados para dirigirnos hacia la terraza norte, situada justo encima de la galería de los cruzados y desde la que se tienen unas bonitas vistas del recinto del castillo y del Wadi Karak. Al ser el punto mas alto del castillo, el viento soplaba que parecía que íbamos a echar a volar, así que nos bajamos rápido. Para terminar, nos dirigimos al nivel inferior para ver la galería que se encuentra junto al museo Islámico. Para que os hagáis una idea de la fuerza con la que soplaba el viento, el agua que caía desde los canalones volvía a subir por la fuerza del viento y entraba por las ventanas de la galería, por lo que era imposible asomarse para ver el paisaje.

Lena en las sscaleras en las murallas del Castillo de Al-Karak, Jordania
Pasillo en el interior del Castillo de Al-Karak, Jordania Lena en la parte superior del castillo de Al-Karak con la galería de los cruzados al fondo, Jordania

Nos dio mucha rabia el mal día que nos estaba haciendo y no poder disfrutar del castillo como se merecía. Nosotros estuvimos dentro algo mas de una hora y mas o menos eso debería ser lo que os llevase una visita normal. En nuestro caso, nos tuvimos que refugiar de la lluvia y el viento en varias ocasiones, lo que nos desvirtuó mucho la visita. Este castillo, que se alza sobre las colinas de la carretera del Rey y que presenció las batallas entre cristianos y musulmanes por la Tierra Santa, no es una parada obligatoria en Jordania, pero sí muy recomendable si estáis haciendo el recorrido entre Amman y Petra.

El Castillo de Shobak

Vista general del Castillo de Shobak, Jordania

Cuando salimos del Al-Karak ya eran las 14:30. Teníamos por delante 150 km hasta Shobak, por lo que teníamos que darnos prisa para poder visitar su castillo. Tardamos en llegar casi dos horas y media, y eso que a mitad de camino las nubes y la lluvia desaparecieron y salió el sol. El castillo de Shobak tiene un centro de visitantes donde poder aparcar el coche durante la visita, lo malo es que se encuentra a los pies del castillo. Esto supone que tenemos unos cinco minutos de camino por una cuesta super empinada que os dejará sin aliento. Lo bueno es que desde allí se tienen unas vistas preciosas del wadi, perfectas para hacer alguna parada para admirar el entorno y tomar un poco de resuello.

Lena paseando entre las ruinas del Castillo de Shobak, Jordania
Lena en el lateral del castillo de Shobak, Jordania Lena frente a los restos de estancias del Castillo de Shobak, Jordania
Muralla del Castillo de Shobak, Jordania

Cuando llegamos a la entrada y enseñamos la Jordan Pass, porque también está incluido, nos dijeron que cerraban en 10 minutos y teníamos que darnos prisa. Al final, entre que vimos que entró otro grupo más tarde y que nos entretuvimos un poco, estuvimos una media hora dentro. En la guía que teníamos indicaba que estaba abierto en las horas de luz solar. Esos días la puesta de sol era sobre las 19 y apenas eran las 16:50; pero qué se le va a hacer. El castillo de Shobak se construyó por los cruzados en 1.115 y aguantó en sus manos hasta que cayó en 1.189 tras dieciocho meses de asedio de las tropas de Saladino. Está situado en la colina mas alta del valle, por lo que desde allí se tienen unas vistas espectaculares. Nosotros recorrimos lo que pudimos en apenas media hora. La verdad es que la falta de carteles informativos hace que la visita sea un poco descafeinada. Habíamos leído que por un par de dinares, el conserje te acompañaba en una visita rápida, pero nosotros no lo localizamos. El castillo se encuentra bastante en ruinas y tan solo quedan en pie algunas estructuras, pasadizos y arcos. A nosotros, pese a ser una visita muy rápida nos gustó por las vistas que tiene y porque no se me ocurre mejor forma de hacer un descanso en el camino. Además, es un paso obligatorio de camino a Wadi Musa (Petra) y apenas os llevará tiempo. Es una buena elección para hacer una parada y disfrutar de un rico té en el centro de visitantes con vistas al castillo.

Edificaciones dentro del castillo de Shobak, Jordania
Detalle de inscripciones en las murallas del castillo de Shobak, Jordania Cruzando un puente de madera en el castillo de Shobak, Jordania
Alberto frente a las montañas cercanas al castillo de Shobak, Jordania

El coche que reservamos con Auto Europe se estaba portando genial, era muy cómodo y al final resultó que ir con las marchas en automático estaba siendo una ventaja para lidiar con el caos del tráfico de las ciudades de Jordania.

Llegada a Wadi Musa y el Petra by Night

Desde allí, Wadi Musa, la localidad donde se encuentra la entrada a Petra, a apenas 30 kilómetros. El camino es por una carretera rural en buenas condiciones que atraviesa varios pueblos pequeños. Durante el camino nos encontramos con varios puestos de policía. Los controles son constantes y a nosotros nos hicieron parar dos veces a lo largo del trayecto. En cada uno nos pidieron una cosa, el primero nos pidió hasta la documentación del coche, sin embargo, en el segundo apenas nos preguntaron nuestros nombres, eso sí, todos se despedían con un "Welcome to Jordan".

Cuando llegamos a Wadi Musa eran alrededor de las 18:30. Sobre esa hora es cuando cierra Petra y eso se nota en el tráfico, una auténtica marabunta de coches. Nosotros tuvimos suerte y pudimos encontrar sitio justo en la puerta del hotel (Sharah Mountains Hostel), pero aparcar era una auténtica locura. Hicimos el check-in rápido porque aún nos quedaba la visita estrella del día: el Petra by Night. Tres días a la semana (lunes, miércoles y jueves), la ciudad nabatea de Petra se ilumina con velas cuando cae la noche creando un ambiente lleno de magia. Nosotros llegamos un lunes, por lo que queríamos aprovechar para hacer la visita. Sin embargo, en recepción nos indicaron que se había cancelado debido al viento. Nos llevamos un buen chasco, pero tendríamos otra oportunidad el miércoles, la noche que nos íbamos.

Sin plan para la noche, aprovechamos para cenar lo antes posible e irnos prontito a la cama, mañana nos esperaba un buen madrugón para estar a primera hora en Petra y evitar las hordas de turistas del sitio más visitado de Jordania. Aprovechamos para encargar en el hotel un almuerzo para llevar para el día siguiente por 7 JOD por persona (unos 8,40 €). Algo de fruta, un tomate, un pepino, un par de bocatas y un zumo que nos vendría de perlas para reponer fuerzas de los kilómetros que andaríamos al día siguiente.

Platos calientes en el menú buffet de la cena del hotel de Petra Entrantes y ensaladas en el menú buffet de la cena del hotel de Petra

Resumen del día

El día terminaba y tocaba recapitular lo que había dado de sí. Había sido un día de mucha carretera y sin visitas muy destacables, que encima quedaron un poco desvirtuadas por la calima, el viento, la lluvia y la niebla. Pese a todo, el día nos había cundido y aunque se cancelase el Petra by Night, disfrutamos de los mosaicos de Um ar-Rasas, las vistas desde la carretera del Rey a su paso por el Wadi Mujib y las visitas del Castillo de Karak y del de Shobak. El día había sido completito, pero lo mejor estaba por venir, mañana íbamos a ver el Tesoro, el lugar más conocido de Jordania y uno de los más destacados del mundo.


A continuación os dejamos un mapa con todos los puntos de interés que podéis visitar en el camino de Amman a Petra. En rojo están marcados los que visitamos ese día y en amarillo otros puntos de interés que, o bien no visitamos durante el viaje o lo hicimos otro día.

Si quieres, puedes ver el mapa "Que ver de camino a Petra - Umm ar-Rasas, la Carretera del Rey, el Castillo de Al-Karak y el Castillo de Shobak" en otra pestaña.


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domingo, 15 de julio de 2018

Opinión del 7boys hotel, alojamiento en Amman

Habitación del hotel 7boys en Amman, Jordania

Amman, la capital de Jordania, una ciudad que muchas veces se pasa por alto cuando se visita el país, pero que merece la pena dedicarle un día, como ya os contamos en el post "Qué ver y hacer en Amman en un día". El paso por Amman es obligado en muchos de los casos, ya que allí se encuentra el aeropuerto internacional al que aterrizan la mayoría de viajeros que visitan Jordania. Así que, ¿qué mejor que buscar un buen alojamiento y a buen precio en Amman para empezar a descubrir Jordania?

En la capital jordana hay multitud de opciones de alojamiento, desde hoteles de lujo a opciones mucho más económicas. Ante la pregunta "¿Dónde dormir en Amman?" teníamos claras las características que tenía que cumplir nuestro alojamiento. Tenía que tener parking, ya que íbamos a llegar con coche de alquiler desde el primer día; recepción 24 horas, porque puede que llegásemos a una hora muy temprana de nuestro vuelo; desayuno incluido; un precio asequible y que no estuviese lejos del centro.

Conseguir que un hotel en Amman cumpla todas las anteriores premisas, es algo que se puede conseguir. Nosotros optamos por alojarnos durante dos días en el 7boys hotel, un buen hotel con una relación calidad / precio estupenda. Tenía parking vigilado, recepción 24h, un buen precio, desayuno buffet incluido y aunque no estaba en el centro, tampoco estaba lejos. Podías ir andando desde allí a la Mezquita del Rey Abdalá I (15 minutos) o plantarte en la ciudadela de Amman tras 10 minutos en taxi. Os detallo cada aspecto del hotel.

El hotel y las instalaciones

Encontrar un hotel céntrico, con parking y a buen precio en Amman es algo imposible. Así que optamos por alejarnos un poco del centro, a cambio de tener un buen hotel, con parking y a un precio asequible. Tampoco estábamos muy lejos, ya que estábamos a 15 minutos a pie de la Mezquita del Rey Abdalá I o tan solo 10 minutos en taxi de la ciudadela de Amman. Una ventaja que tenía nuestra ubicación es que no teníamos que sufrir el terrible tráfico del centro de la ciudad. Además, estábamos cerca de un cruce de dos vías principales que nos permitía salir de Amman con el coche rápidamente. Esto nos vino de perlas para no entretenernos mucho cuando nos fuimos hacia Jerash un día y hacía Petra el siguiente.

Teniendo coche de alquiler, para nosotros era imprescindible que el hotel contase con parking. En este caso, una explanada pegada al hotel hace las veces de parking. No es un parking cubierto, pero tampoco era algo que necesitásemos, ya que cuenta con vigilante nocturno.

Otra cuestión que hay que destacar de la ubicación de este hotel es que está al lado de la estación de autobuses JETT Bus Abdali. Si en vez de usar un coche de alquiler, tenéis pensado moveros por Jordania con transporte público, este hotel es una muy buena opción.

Comedor del hotel 7boys en Amman, Jordania

La decoración tiene un estilo algo moderno, aunque bastante simple. No es algo que destaque, pero tampoco es un punto desfavorable. Tiene unas instalaciones básicas, pero suficientes. Cuenta con una recepción y una sala donde sirven los desayunos de los que os hablaré algo más adelante. También cabe destacar que frente a la recepción tienes a tu disposición café beduino y dátiles todo el día de manera gratuita. ¡Viva la hospitalidad! Otro punto a favor es que a la entrada del hotel tienes varios supermercados en los que aprovisionarte de todo lo necesario para el roadtrip. Nosotros compramos aquí unas cuantas botellas y garrafas de agua para el resto del viaje a un precio tremendamente barato.

La habitación

Lo primero que destaca de la habitación cuando entras es su tamaño, es muy grande. La decoración es básica, con un cuadro y algún otro elemento decorativo. Sin embargo, es una habitación muy funcional y eso para nosotros es mucho más importante. Además del mobiliario típico de una habitación de hotel, cuenta con un pequeña "cocina" con frigorífico, fregadero y ciertos muebles en una esquina de la estancia.

Mini cocina en la habitación del hotel 7boys en Amman, Jordania

El mobiliario consta de dos camas unidas, una mesilla de noche, un espacio de lectura con una pequeña mesa y dos sillas, un aparador, una televisión, un armario bastante grande y el espacio de "cocina" que os comentado antes. Hubiésemos preferido una cama de matrimonio en vez de dos individuales, pero tampoco fue algo que reclamásemos en recepción. Supongo que sí que dispongan de ellas. Aun así, eran camas cómodas, que es lo que importa.

Habitación del hotel 7boys en Amman, Jordania

Toda la habitación estaba perfectamente limpia, aunque nos llamó la atención que no nos hiciesen la habitación durante los días que estuvimos. Al parecer es algo que debes solicitar si quieres que te la limpien, cambien las sábanas, toallas, etc. En cuanto al wifi llegaba con buena señal e iba a buena velocidad.

El baño

El cuarto de baño es bastante simple, pero parece haber sido reformado recientemente. De hecho, durante nuestra visita el hotel estaba en plena reforma de ciertas partes. Consta de tres piezas: lavabo, inodoro y ducha. Todo en buen estado y bastante nuevo, con la salvedad de que la ducha parece ser que tenía una pequeña fuga por la parte inferior del plato. Por lo demás, todo bien. Al igual que el resto de la habitación, todo estaba limpio.

Baño de la habitación del hotel 7boys en Amman, Jordania Ducha de la habitación del hotel 7boys en Amman, Jordania

El personal

Para nosotros fue uno de los puntos fuertes del hotel, se portaron genial con nosotros. Cuando tuvimos problemas con el coche, el encargado del parking nos echó una mano para poder arrancarlo con unas pinzas, en recepción nos ayudaron para llamar a la empresa de alquiler, hablar con los de la oficina y también con el mecánico (que solo hablaba árabe). Además de esto, nos dieron la habitación a primera hora, 7 de la mañana, y nos ofrecieron desayuno a nuestra llegada al hotel, aunque no nos correspondiese ese día. Tuvieron un montón de buenos detalles con nosotros.

El desayuno

Desayuno en el hotel 7boys en Amman, Jordania

El desayuno buffet es gratuito y se incluye en la reserva de la habitación. Pese a no ser un gran hotel, el desayuno es muy variado y de calidad. Tienes varias opciones de platos calientes, fruta, embutido, vegetales, bollería, pan, zumos, mermeladas, aceitunas y unos cuantos productos típicos de Jordania que desconozco el nombre, tanto dulces, como salados. En definitiva, un desayuno muy rico y bastante variado.

Detalle del desayuno en el hotel 7boys en Amman, Jordania Detalle del desayuno en el hotel 7boys en Amman, Jordania

Conclusión

Creo que Amman debería formar parte de cualquier ruta por Jordania. No solo por ser la capital del país, sino tanto por sus atractivos como por los lugares que puedes visitar en una excursión de un día desde allí. El 7boys hotel tiene una muy buena relación calidad-precio que dispone de ciertas comodidades que en un hotel en el centro de la ciudad costarían muchísimo más. Por lo tanto es un hotel que recomendamos a todos aquellos que vayan a visitar tanto la ciudad, como los alrededores con base en la propia Amman.

Lo bueno: la relación calidad/precio, parking gratuito y vigilado, personal, la equipación de la habitación, desayuno.

Lo malo: alguna pequeña fuga en la ducha y la ubicación, que no está en pleno centro. Si quieres un hotel centro y con parking tienes que pagar mucho más.

Datos prácticos

Nombre: 7boys hotel.

Dirección: Al-Abdali. King Hussein Street, Edificio No 232, Amman, Jordan. En frente del Islamic Hospital.

Si quieres ver el mapa en otra pestaña haz clic aquí.

Precio: 34 € por habitación doble para dos personas.

Wifi: Sí, gratuita.

Desayuno: desayuno buffet​ gratuito.

Servicios: Internet gratuito, café y dátiles gratuitos todo el día, recepción 24 h., parking gratuito y vigilado por la noche, servicio de traslado al aeropuerto...

Reservas: se puede realizar la reserva en portales conocidos como booking.

Todo lo que he comentado en este artículo es fruto de nuestra experiencia personal y no ha sido distorsionado en ningún momento por nadie ajeno al blog, ni por intereses de terceros. Si os ha gustado la entrada compartidla en las redes sociales y dejadnos un comentario y si no os ha gustado pues haced lo mismo ;).



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domingo, 8 de julio de 2018

Jerash y Castillo de Ajlun - Excursión de 1 día desde Amman

Panorámica del foro oval, su columnata y el Templo de Zeus en Jerash

Nuestro segundo día en Jordania lo dedicamos a visitar los sitios más destacados de la zona norte del país en una excursión de un día desde Amman. La increíble ciudad romana de Jerash; el castillo de Ajlun, un bastión de la época de Saladino; y la antigua ciudad helenística Umm Qais, eran nuestros planes para este día. En este artículo te explicamos cómo llegar hasta Jerash en coche desde Amman, los puntos más destacados dentro de esta hermosa ciudad romana y cómo recorrerla. También os contamos nuestra breve visita al castillo de Ajlun y cómo se nos torcieron lo planes y tuvimos que descartar Umm Qais.

El caos organizado del tráfico en Amman

Como os hemos contado en nuestro relato de Amman en nuestro primer día, nuestro coche de alquiler se quedó sin batería y quedamos con la empresa de alquiler que nos acercaríamos a las 9:00 a su central para hacer una revisión al coche. Nuestra idea era haber salido hacia Jerash a las 8 e intentar evitar los atascos de la ciudad, pero no pudo ser. A las 8:45 estábamos saliendo de nuestro hotel (el 7Boys hotel) y nada más partir nos dimos cuenta de que la gesta no iba a ser sencilla, jijijiji. En los semáforos, los dos carriles se convertían en 4 o 5 filas de coches, las rotondas eran una auténtica locura y los cambios de sentido y las incorporaciones me traían de cabeza. Pero pronto me di cuenta de que, a pesar de este caos, existía un respeto por el resto de los conductores. Poniendo los intermitentes, circulando despacio, evitando las maniobras bruscas y permitiendo a los coches parados incorporarse, porque se van a incorporar si o si, íbamos a llegar a destino sin percances. Al principio os parecerá estresante, pero una vez que aprendáis cómo funciona, seguro que es pan comido.

Revisión del coche y camino a Jerash

Al final llegamos a la central de Payless, el coche que reservamos con Auto Europe, algo más tarde de las 9. Nos confirmaron que la batería tenía suficiente carga y que no existían cortocircuitos, sino que parecía haberse debido a un despiste mío con las luces. Tras esto salimos camino a Jerash. Como GPS utilizamos Google Maps y maps.me, que acabaron funcionando bastante bien. Nos llevaron hacia la carretera por avenidas bastante grandes, donde la circulación no era tan complicada. Salimos por la 35, una carretera de doble sentido, del estilo de las nacionales antiguas en España. Tardamos en llegar algo menos de una hora y la conducción, una vez que salimos de Amman, fue muy sencilla. De todos modos, si no os atrevéis a conducir por el país, se puede llegar a Jerash con un taxi contratado desde Amman, seguro que muchos taxistas os lo ofrecen, o incluso en autobuses públicos. También tenéis la opción de ir en un tour organizado a Jerash, Ajlun y Umm Qais.

Carretera de Amman a Jerash, Jordania

Si llegáis en coche, en la entrada de la antigua ciudad romana hay un parking gratuito donde poder dejar el coche todo el tiempo de la visita (lo tenéis señalado en el mapa al final del artículo). Para acceder al recinto hay que pasar por una serie de tiendas donde poder comprar souvenirs. Dentro, una serie de flechas indican el punto de entrada y la taquilla. La Jordan Pass incluye la visita de Jerash, por lo que con solo enseñarlo pasamos al interior.

Paseando por Jerash, las ruinas de la majestuosa ciudad romana Gerasa

Cardo Máximo de Jerash

Jerash es el actual nombre de Gerasa, una antigua ciudad romana que formó parte de la Decápolis romana. Éste fue el nombre que adoptaron las grandes ciudades romanas comerciales de la zona de Jordania, Siria, Israel y Palestina en el siglo I a.C. Aunque no se encontraba dentro de ninguna de las grandes rutas comerciales, adquirió muchísima importancia gracias a la fertilidad de sus tierras. El comercio que se realizaba, fundamentalmente con los Nabateos (fundadores de Petra), permitió que la ciudad creciese hasta llegar a su máximo esplendor en el s.III, alcanzando los 15000-20000 habitantes. Hoy en día solo quedan sus ruinas que cuentan, entre otros, con varios arcos de triunfo, un hipódromo, dos teatros, un foro, varios templos o una calle columnada. Jerash se considera la ciudad romana en ruinas mejor conservadas del mundo a excepción de la propia Roma.

Arco de Adriano y el Hipódromo de Jerash

Arco de Adriano de Jerash

Se accede desde la parte más meridional de la ciudad, a través del gran Arco de Triunfo que se construyó en el s.II d.C. en homenaje a la visita del emperador Adriano. Este precioso arco de 13 metros de altura en muy buen estado de conservación es tan solo el principio de la visita. Nada más atravesarlo nos encontramos con el hipódromo o circo. De él sólo se conserva una pequeña parte de sus gradas, una zona de arcos y, como no, la arena, es decir, el recorrido. Se construyó en torno al s.III d.C y tenía capacidad para unas 15000 personas. En este lugar se realizaban carreras de cuadrigas con frecuencia para entretener a la población. Pese a que tampoco se conserva una gran parte, nunca habíamos paseado por un hipódromo romano tan "entero" (mide 254 metros de largo por 51 de ancho). Así que nos fuimos al centro y nos imaginamos cómo tenían que ser las carreras con las gradas llenas de gente gritando y animando. Nos resultó muy curioso, así que estuvimos un ratillo paseando por la arena y por la grada. Actualmente se realizan unas representaciones dos veces al día. Nosotros tuvimos suerte y justo cuando estábamos allí comenzó, así que nos quedamos a disfrutar del espectáculo. Durante el espectáculo, un centurión romano nos cuenta las diferentes técnicas de ataque de las legiones romanas, escenificadas por un grupo de legionarios pertenecientes a la Sexta Legión Romana. También se representan luchas de gladiadores y, para terminar, dos cuadrigas dan varias vueltas al hipódromo. El show tampoco es nada del otro mundo, pero fue algo curioso de ver mientras disfrutamos de un lugar con más de 18 siglos de historia.

Panorámica del circo romano de Jerash
Alberto en la grada del Circo Romano de Jerash Grada del hipódromo romano de Jerash
Detalle de un legionario romano en el circo romano de Jerash
Desfile de la IV Legión Romana en el circo romano de Jerash Representación de una formación de defensa romana en el hipódromo de Jerash
Carrera de cuádrigas en el circo romano de Jerash

Tras el hipódromo, nos dirigimos al foro de la ciudad. No hay pérdida, solo existe una calle que lleva hasta el restaurante. Aquí podréis comer, compraros un granizado o agua. En nuestro caso llevábamos varias botellas de agua, pero nos hizo un día bastante caluroso y no nos duraron demasiado. Al final tuvimos que comprar allí una botella y el precio triplicaba el precio del agua en la entrada (1,5 litros por 2 JOD, unos 2,40 €). ¡Casi a precio de aeropuerto! A lo largo de la ciudad también os encontraréis con gente vendiendo agua que, aunque no esté recién salida del frigo, posiblemente tenga un precio inferior.

La puerta sur de Jerash y la galería abovedada

Puerta sur de Jerash

A unos 200 metros dese el hipódromo nos encontramos con la puerta sur de la ciudad. Al llegar aquí nos volvieron a pedir el Jordan Pass. Así que si habéis comprado entrada, no la tiréis. Esta puerta es una de las cuatro que daban acceso a la ciudad y a ambos lados podemos ver parte de la muralla que protegía a la misma. Esta puerta nos da la bienvenida a la zona principal: el foro y su preciosa columnata. Nada más pasar el arco, a mano izquierda, se encuentra una galería abovedada con una pequeña exposición de mosaicos, columnas, capiteles y una reconstrucción del templo de Zeus, donde se ve lo que fue su imponente entrada formada por un patio al que pertenecía esta galería. Además, otro incentivo para entrar es el fresquito que hace dentro; un placer para los días de mucho calor.

Exposición en la galería abobedada de Jerash Recreación del Santuario de Zeus de Jerash

La plaza oval y la columnata de Jerash

Vista general de la plaza oval desde el Templo de Zeus en Jerash

Al salir de la galería y subir las escaleras llegamos a uno de los sitios más bonitos de Jerash, el foro y su preciosa columnata oval. Esta enorme plaza de 80 por 90 metros rodeada por 56 columnas jónicas, que en su momento sostenían un pórtico, nos recordó a la columnata del Vaticano que vimos en nuestro viaje a Roma. La plaza conectaba la vía principal de Jerash (Cardo Máximo) con el templo de Zeus y servía como plaza del mercado y centro de la vida social de la ciudad. Esta plaza tiene una curiosidad, a medida que nos alejamos del centro, las losas que forman su pavimento aumentan de tamaño, dando una sensación óptica que hace que la plaza parezca más grande y que lleva la mirada hacia la columna central. Es una pasada pensar en cómo los arquitectos romanos tenían tanta creatividad y eran capaces de jugar con las perspectivas.

Columnata de la plaza oval de Jerash Lena en la plaza oval de Jerash

Recorriendo el Cardo Máximo de Jerash

Cardo Máximo de Jerash

Desde allí se pueden tomar dos caminos, continuar por el Cardo Máximo o dirigirnos hacia el Templo de Zeus. En nuestro caso, como se vuelve por el mismo sitio, decidimos continuar por la gran avenida romana y dejar el Teatro Mayor y el Templo de Zeus para el final de la visita. El Cardo Máximo es la calle principal de Jerash. Tiene unos 800 metros y lo que más llama la atención es que está completamente flanqueada por columnas, una muestra más de la grandiosidad que alcanzó esta ciudad. Data del siglo II d.C. y conducía todo el tráfico de gente y carros desde la ciudad hasta el foro y lo que en su día fue el edificio más importante de la ciudad, el Templo de Zeus. Caminando por la calzada se pueden observar las roderas dejadas por el continuo paso de los carruajes. A ambos lados de la avenida van apareciendo las ruinas de los diferentes edificios que conformaban la cuidad como el Ágora, el Ninfeo, la Catedral, el templo de Artemisa o varios propileos.

Lena en el Cardo Máximo de la ciudad romana de Jerash Alber en el Cardo Máximo de la ciudad romana de Jerash

El Ágora de Jerash y la escalinata de la Catedral

Ruinas del Ágora de la ciudad romana de Jerash

Nosotros fuimos recorriendo el Cardo Máximo visitando las ruinas que nos encontrábamos a nuestro paso. Lo bueno es que a la entrada de cada edificio hay carteles explicativos que nos permiten hacernos una idea de la función que tenían y de su majestuosidad. El primer edificio que nos encontramos a mano izquierda es el Ágora. Actualmente sólo quedan los restos de la fuente, rodeada por dos filas de columnas corintias de las que sólo unas pocas siguen en pie. Este lugar, donde se reunía la gente de la ciudad para charlar alrededor de la fuente, tenía que ser un espectáculo.

Ruinas de la entrada a la catedral de la ciudad romana de Jerash

Más adelante nos encontramos con la entrada a la Catedral. Una escalinata, precedida por un pórtico y varias columnas, lleva hasta lo que en su día fue una enorme basílica cubierta de mármol, de la que hoy solo quedan sus ruinas.

El Ninfeo de Jerash

Ninfeo de la antigua ciudad romana de Jerash

Justo al lado, continuando por el Cardo, se encuentra una de las estructuras mejor conservadas, el Ninfeo. Una elegante fuente ornamental de varias alturas cubierta por una semi-cúpula en forma de concha. El agua manaba por las estatuas situadas en la parte inferior hasta la gran pila. Además, cuatro columnas corintias sostenían un pórtico que se extendía hasta el mismo Cardo Máximo.

El templo de Artemisa de Jerash

Detalle de frisos en ruinas de la antigua ciudad romana de Jerash

Continuando por la calzada romana nos encontramos varios frisos de gran detalle hasta llegar al propileo del templo de Artemisa. Otro de los lugares que más nos asombró de Jerash. El propileo es el monumental vestíbulo que precedía al templo. Se construyó sobre el 150 d.C. y sus magníficas escaleras llevan directamente hasta el patio donde se ubica el templo de Artemisa. Este punto es uno de los más elevados de la antigua Gerasa y se tienen unas vistas panorámicas espectaculares del foro, el Cardo Máximo, templo de Zeus o el teatro sur.

Entrada al Templo de Artemisa desde el Cardo Máximo en Jerash

En el patio, en otros tiempos repleto de columnas, se encuentra el templo de Artemisa con sus 11 impresionantes columnas corintias. El resto del templo se desmanteló en el s. IV d.C. y ha perdido todo el esplendor que debió tener en su día aunque las columnas doradas nos dan una idea de lo que tuvo que ser. De vuelta hacia el Cardo Máximo, nos dimos cuenta de una curiosidad de la escalinata del propileo y es que está hecha de modo que no parece haber escaleras. Tal y como se aprecia en la foto, la dimensión de los descansillos hace que las escaleras queden ocultas y no de la sensación de estar bajando. ¡Qué maestría de construcción!

Templo de Artemisa en Jerash
Interior del Templo de Artemisa en Jerash Alberto en las escaleras de entrada al templo de Artemisa en Jerash

Tethrapylon Norte y la puerta norte de Jerash

Tethrapylon norte de Jerash

Ya de nuevo en la calzada principal seguimos en dirección hacia la puerta norte. Antes de llegar hay una intersección con otra calzada denominada Decumano Norte. Sobre ese cruce se encuentra un Tethrapylon, una estructura en un gran estado de conservación que servía como acceso al Teatro Pequeño o Norte. Se situaba sobre los cruces de las calles principales y se trata de un monumento de planta cuadrada con un arco sobre cada una de sus cuatro entradas. Se construyó en el s.III en honor a la esposa del emperador Séptimio Severo, aunque se reconstruyó recientemente. Si a lo largo del Cardo Máximo el número de visitantes era cada vez menor, en esta zona sí que no había apenas nadie. Una maravilla recorrer este lugar casi en soledad. Nos acercamos a la puerta Norte, otra preciosa estructura reconstruida y que marca el fin de la antigua Gerasa. Ya de vuelta, se tiene una magnifica vista del Tethrapylon y la imponente columnata. Además, para los más observadores, muchas de las piedras que conforman el Tethrapylon se encuentran talladas como podéis ver en las fotos.

Puerta norte de Jerash Puerta norte de Jerash

El Teatro Norte de Jerash

La siguiente parada obligatoria es el Teatro Norte, también conocido como el Teatro Pequeño, en comparación con su hermano mayor situado a los pies del templo de Zeus. Para llegar hasta él tendremos que girar hacia la izquierda en el Tethrapylon, dejando la puerta Norte a nuestra derecha.

Decumano norte, entrada al Teatro Norte de Jerash

El Teatro Norte es una pequeña joya construida en el s. II d.C. y reconstruido recientemente con mucho mimo. Nosotros entramos directamente al escenario a través del pórtico y nos quedamos muy sorprendidos. Apenas había gente y, pese a ser pequeñito, tiene mucho encanto. Nosotros subimos por la grada izquierda hasta un pequeño palco. Allí los asientos son diferentes y hay una curiosidad sobre ellos, la piedra utilizada tiene tanto metal que con sólo golpearla ligeramente con los nudillos suena mucho. Esto se utilizaba como "aviso" para cuando había terremotos. Hay que decir que la zona sufrió varios seísmos de gran magnitud, siendo el del 747 y sus réplicas posteriores las que hicieron que la ciudad quedase abandonada.

Teatro Norte de Jerash

Camino de vuelta: Templo de Artemisa y Catedral de Jerash

Ruinas de la Catedral de Jerash

Salimos del teatro por la grada superior. Desde allí volvimos hasta el Templo de Artemisa. Desde este ángulo se ve incluso más bello que desde el que se contempla al subir desde el propileo. Salimos del patio por el camino que sale por la izquierda de éste. Este camino corre paralelo al Cardo Máximo y nos permite ver los edificios romanos desde la zona posterior. Nosotros, cuando llegamos a la Catedral, nos metimos para verla. En sus tiempos debió de ser espectacular, pero hoy sólo se encuentran en pie algunas de sus columnas y pequeños elementos. Pese a todo el lugar es precioso.

Alber en las ruinas de la Catedral de Jerash Escalinata de salida de la Catedral de Jerash

El Teatro Sur de Jerash 

Alberto en el Teatro Sur de Jerash

Bajando por las escaleras llegamos de nuevo al Cardo Máximo y volvimos sobre nuestros pasos hasta llegar al foro y su columnata. Desde aquí decidimos subir al Teatro Sur, el más grande de Jerash. Se terminó de construir en el s.I d.C. y podía acoger hasta 5000 espectadores. Hoy en día se conservan 32 filas de asientos y una de las dos alturas que conformaban su frente escénico. A nosotros nos impresionó mucho y creemos que es la estructura más destacable de Jerash. Además, desde lo alto de sus gradas se tiene una panorámica espectacular de toda la ciudad. Una curiosidad es su increíble acústica. Hay un punto marcado en la zona de la orquesta desde el que al hablar notamos como nuestra voz retumba por todo el teatro. Es maravilloso el conocimiento que se tenía en aquellos tiempos de estos detalles. Una segunda curiosidad es que si os colocáis dos personas en la zona de la orquesta, cada una a un lado de donde comienzan las gradas y os agacháis, pegando el oído a la pared, podréis hablar entre vosotros pese a otros ruidos que pueda haber. Nosotros hicimos la prueba, pese a que había varios grupos de turistas en el centro, y podíamos oírnos sin demasiada dificultad. ¡Chapeau por los arquitectos e ingenieros romanos!

El Templo de Zeus de Jerash

Templo de Zeus en Jerash

Una vez que salimos del Teatro Sur, la última parada fue el templo de Zeus. Este templo fue en su momento el edificio más importante de la ciudad. Precedido de un enorme patio que en su día estaba circundado por los cuatro lados por un pórtico cubierto y que hoy en día se encuentra completamente en ruinas. Del templo apenas se conservan 10 columnas de las muchas que lo rodeaban originalmente, pero desde allí se tienen una preciosa vista del foro, la columnata y el Cardo Máximo. Merece la pena subir hasta allí para sentarse unos minutos a admirar e intentar imaginar lo que Gerasa fue en su día.

Vistas de la plaza oval desde el Templo de Zeus en Jerash
Columna derruída del Templo de Zeus de Jerash Patio anterior al Templo de Zeus en Jerash

Conclusiones

Para emprender el camino de vuelta bajamos hasta el foro, junto a las ruinas de una de las enormes columnas que formó parte del templo. Pasamos por lo que en su día fue el patio de acceso hasta llegar al foro. Desde allí deshicimos el camino por la Puerta Sur, Hipódromo y Arco de Adriano hasta salir del recinto. La visita a la antigua Gerasa y actual Jerash es imprescindible si viajáis a Jordania. Caminar por allí es como trasladarse en el tiempo. Es un auténtico lujo que aún se conserven las ruinas de una ciudad romana entera. Poco a poco, y gracias a inversiones de países y particulares, se siguen reconstruyendo edificios que incrementan la majestuosidad del lugar. 

La visita os llevará todo lo que queráis. Nosotros estuvimos allí unas cinco horas, y eso que nos dejamos muchas cosas sin ver. Nos dejamos embelesar por el lugar y como el día no era muy soleado, pudimos disfrutarlo a nuestro ritmo, recreándonos en todo lo que nos llamaba la atención. Las visitas con guías no creo que duren más de tres horas y ese sería el tiempo que creemos que se le debería dedicar como mínimo a Jerash.

El Castillo de Ajlun

Castillo de Ajlun en Jordania

Si habéis llegado allí con un conductor privado o, como nosotros, en un coche de alquiler, podéis completar el día acercándoos al castillo de Ajlun. Nosotros tardamos unos 30 minutos en llegar hasta allí y la carretera, similar a las nacionales españolas, no tiene ninguna dificultad.

Camino hacia el Castillo de Ajlun

El castillo de Ajlun (Qal'at Ar-Rabad) está situado en lo alto de la colina en la que se encuentra la ciudad. Se construyó en la época de Saladino, en el año 1184 d.C. Su función fue la de proteger las rutas comerciales del valle del Jordán, controlar las minas de hierro de la zona y defender el reino de los cruzados, que intentaron conquistarlo sin éxito durante décadas.

Entrada al Castillo de Ajlun

La entrada está incluida dentro de la Jordan Pass, aunque su precio es de tan solo 1 dinar (1,21 € aproximadamente). Para acceder al castillo se pasa por un puente de madera situado sobre un foso de unos 15 metros de profundidad. Una vez dentro, se pueden recorrer varias salas a través de un laberinto de pequeños pasillos. El interior está totalmente restaurado, aunque no hay ningún tipo de mobiliario que adorne las estancias, salvo en una pequeña sala que se encuentra una breve exposición con objetos de la época. Casi en cada estancia se encuentra un pequeño texto explicativo para completar la visita para aquellos que visitan el lugar sin guía. El castillo es curioso, pero lo más destacado son las vistas que se tienen de valle, llegando a poder ver Jerusalén en un día despejado.

Recorriendo las cámaras del Castillo de Ajlun Cámara del Castillo de Ajlun
Pasillos del Castillo de Ajlun Escalera del Castillo de Ajlun
Vistas desde el Castillo de Ajlun

En nuestra opinión el castillo de Ajlun es una visita que puede complementar perfectamente una visita a Jerash. En unos tres cuartos de hora se pueden haber recorrido todas las salas y disfrutado de las vistas. Eso sí, tenemos que decir que la visita sin guía se nos quedó un poco corta y, pese a los carteles explicativos, muchas veces no teníamos claro en qué sala estábamos. Quizás un guía pueda aportar más información que permitan trasladarse a la época y disfrutar más del lugar. En nuestra opinión es un lugar que, si no disponéis de tiempo, sería prescindible.

Umm Qais

Al salir del castillo se nos habían hecho las cinco y media, así que tuvimos que abortar el plan de visitar Umm Qais. Llegar hasta allí se tarda una hora y media en coche, tanto desde Jerash como desde el castillo de Ajlun. Era algo inviable siendo esas horas, pero es una opción para completar el día de visitas por el norte de Jordania si madrugáis y disponéis de tiempo.

Umm Qais, conocida antiguamente como Gadara, formó parte de la Decápolis romana. También cuenta con un importante yacimiento arqueológico, aunque es de menor extensión e importancia que el de Jerash. De lo que estamos seguros es de que esta zona tendrá muchos menos turistas que Jerash y eso siempre es un punto a favor cuando visitas lugares así. Así que si tenéis tiempo, podéis plantearos incluir esta visita en vuestra ruta por el norte de Jordania.

Cenando en Jerash

Habiendo descartado la visita de Umm Qais, y siendo las horas que eran decidimos cenar en Jerash, en un restaurante del que teníamos buenas referencias, el Green Valley. Este restaurante es bastante turístico y por ello bastante caro, aunque cuando nosotros fuimos sólo había locales cenando y fumando shishas. Nosotros pedimos un mansaf que enamoró a Alberto y para mí un pollo a la brasa y hummus. Todo acompañado por unas aceitunas, encurtidos, una ensalada, patatas fritas y dos panes beduinos enormes. En total nos costó 39 JOD (unos 47 € al cambio), bastante caro en comparación con otros sitios, pero la calidad fue muy buena.

Cenando en Green Valley en Jerash

Para los foodies, un mansaf es un plato típico jordano que consiste en un plato de arroz con cordero guisado en un yogurt llamado jameed. El plato se cubre por un fino pan sobre el que se pone el arroz cocido y la pata de cordero junto con trocitos de almendra (u otro fruto seco). Se sirve junto con un cuenco con salsa de yogurt que se va echando sobre la carne y el arroz. ¡¡A Alberto le encantó!!

Mansaf típico Jordano en Green Valley en Jerash

Regreso a Amman

Con este pedazo homenaje que nos dimos salimos del restaurante bien entrada la noche, serían las ocho más o menos, así que nos tocó hacer el viaje de vuelta de noche. No tuvimos demasiada complicación, aunque sí que se notó cuando entramos en Amman que nos cruzamos con varios coches conduciendo bastante rápido. Pero bueno, como no era viernes, no hubo mayor complicación. Al llegar al hotel, nos acercamos a un supermercado para comprar agua de cara al road trip que empezaríamos al día siguiente hacia el norte del país. Para que os hagáis una idea, compramos 6 botellas por 1,75 JOD (unos 2,10 €); un precio muy inferior al que pagamos por una sola botella en Jerash.

Consejo, si tenéis que entrar en Amman un viernes, no os recomendamos llegar de noche. Los viernes son el equivalente a los sábados en España y todo el mundo sale y las calles se colapsan. Nosotros cometimos ese error en Aqaba. Si en la ciudad costera el tráfico fue terrible, no nos imaginamos cómo tiene que ser algo así en Amman.

Resumen del día

El día terminaba con muy buenas sensaciones. Pese a que había empezado con la visita al taller, el resto de la jornada había ido sobre ruedas. El comienzo de nuestro road trip no podía haber empezado mejor. Jerash nos había enamorado y la visita a Ajlun ponía la guinda a un día muy completo. La conducción fue mucho más sencilla de lo esperado y el coche funcionó de maravilla. Al día siguiente comenzábamos la ruta hacia el sur, en la que acabaríamos durmiendo en Petra, pero eso es otra historia.


A continuación os dejamos un mapa de Jerash con los puntos de interés que vimos durante nuestra visita (marcados en rojo), donde también incluimos el castillo de Ajlun y otros servicios que utilizamos ese día. Igualmente hemos incluido otras visitas interesantes marcadas en amarillo.

Si quieres, puedes ver el mapa "Jerash y Castillo de Ajlun - Excursión de 1 día desde Amman" en otra pestaña.


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Índice:

Preparativos e información útil
Diario del viaje
Alojamiento